¡Hola! Aquí está el siguiente capítulo del fic, ¡espero que les guste!
Llegamos al centro del bosque, se estaba haciendo de noche y nosotros cómo unos idiotas en el medio del bosque. Luego seguimos caminando derecho y encontramos la cabaña. Era tal y como decía el papel, pero estaba muy polvorosa y parecía abandonada. Sin mencionar que se veían las cortinas gastadas y rasguñadas.
Fernan: ¿Y bien?
Janie: ¿Qué?
Fernan: ¿Vas a entrar o no?
Janie: Uff, si ahora voy.
Abrí la puerta con cuidado, hizo un pequeño chillido, cuando la abrí por completo, mis ojos no sabían lo que veían.
Las paredes estaban llenas de sangre, los rincones de la casa tenían telarañas, en el piso había un cadáver de una mujer que aparentaba unos 19 o 20 años, estaba rodeado de sangre, todo era escalofriante, pero eso no era lo peor…Ahí estaba, el monstruo. Quedé en shock durante unos segundos, hasta que ese monstruo sacó unos tentáculos negros de su espalda y trato de agarrarme, pero salí corriendo a tiempo.
Fernan: ¡Janie! ¡¿Qué pasa?!
Janie: ¡CORRE IDIOTA, CORREEEE!
Fernan: Pero qu—
El tentáculo que iba a agarrarme a mí, atrapó a Fernan. Pasó lo que tenía que pasar. El monstruo salió de la cabaña y con otro tentáculo atravesó el estómago de Fernan. Su cuerpo cayó al suelo y salieron litros de sangre de su estómago y de su boca. Otra vez, estaba ahí en shock sin poder creer lo que había pasado, hasta que reaccioné.
Janie: N-no…¡FERNAN!
Salí corriendo hasta donde estaba su cuerpo, no me importaba ese tipo alto, solo quería ayudar a Fernan…Pero era demasiado tarde, había perdido mucho sangre, él estaba muerto.
Janie: Tú…Monstruo de mierda…
Agarré mi mochila y saque un cuchillo (N/A: Se me olvidó mencionar que traía una mochila con cosas adentro, perdón Q-Q), y sin pensarlo dos veces, lo apuñale. Aún que no le haya hecho nada, y sabía que si seguía iba a terminar muerta, lo apuñale dos veces más y salí corriendo, llorando y gritando como loca.
A mitad de camino me di vuelta para ver si ese monstruo estaba detrás de mí…
Y ahí estaba, detrás de un árbol grande, "mirándome" fijamente, sentí un escalofrío al verlo, mis ojos se abrieron como platos, y cuando me di cuenta él ya me había atrapado con uno de esos tentáculos negros.
Janie: ¡SUELTAME!
Monstruo: ¿Quién eres…y que quieres?
Esperen, ¿Qué? ¿What? ¿Esa cosa hablaba? No me jodan, ¡Si no tenía boca!
Janie: S-soy Janie…Janie Dufferson…Solo quiero irme de aquí…
Monstruo: Muy bien, vete y no vuelvas a mi bosque.
Janie: ¿Quién eres?
Monstruo: Soy Slenderman.
¿Slenderman? Un momento, ¿que no es se bicho raro de los jueguitos?
Janie: Tú…¿Eres el tipo de los jueguitos?
Slenderman: ¿"Jueguitos"?
Janie: Sí… mucha gente ha creado juegos de ti, los niños se mueren por jugarlos…
Slenderman: Eso no lo sabía. Cuéntame más.
En seguida me bajo al piso. No sabía que hacer: O salir corriendo, o hablar con él hasta que se valla. Aún que, es mejor la opción 2, así no me mata. Le seguí hablando de todo lo que sabía, el me prestaba atención.
Janie: Bueno… debo irme, se hace tarde…
Slenderman: Huh, ok. Adiós.
Janie: ¡A-adiós!
Ese monstr…digo Slenderman, no era nada malo, seguro se habrá asustado cuando me vio, seguro que si nunca le hubiese mencionado lo de los juegos, nunca hubiese salido viva de ahí. Eso sí, nunca, pero NUNCA, volveré a ese bosque.
Janie: Ya vamos Fer-
Oh claro, y ahora ¿Qué les diré a los demás? Ni siquiera traje su cadáver…Todo es mi culpa…soy una mierda de persona.
Cuando llegué a mi oficina, todos se sorprendieron por verme sin Fernan, sus caras eran cómo: "Y ahora, ¿Qué hiciste?" o algo así, salí de mis pensamientos cuando mi jefe me pregunto:
Jefe: ¿Y Fernan?
Oh Dios…¿Qué se supone que le diría? ¿Qué lo deje morir? ¿Qué salí corriendo y luego me di cuenta que no estaba conmigo? No es cómo si pudiese decir eso…
Janie: E-ehh…
Jefe: ¿Janie?
No pude evitarlo, deje caer unas lágrimas, caí al piso llorando, era mi culpa, mi culpa…
Jefe: ¿Janie? ¡¿Qué pasó?!
Janie: Fernan…él…ya no está…
