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Por: GirlSchiffer
Pareja: LevixPetra (Rivetra)
Disclaimer: Shingeki no kyojin y sus personajes no son de mi posesión, estos pertenecen a Hajime Isayama. Lo único que me pertenece es el fic.
N.A.: Perdón por tardar, pero la escuela ha estado quitándome todo mi tiempo libre. Pero lo que importa es que ya estoy aquí. Quiero agradecer a los que comentaron, agregaron a favoritos e incluso le dieron seguir. Me han animado a continuar, si más que decir, disfruten.
Capítulo II: Preparativos.
"La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo"
—Isabel Allende.
—Petra, ven aquí, es una orden —llamó Levi e intentó ignorar al chico de cabello rubio que reía a lado de Mikasa, pues era más que obvio que era el único que se había dado cuenta de su resentimiento.
—Enseguida capitán —titubeó la joven—. Eren hablaremos luego —se despidió del moreno, para después separarse del abrazo y caminar a su superior.
Por otro lado Mikasa observó cómo Petra se alejaba de Eren; y no dudó en esconder su mirada de infinito desprecio, por otra parte el joven titán río nervioso al ver la aterradora mirada de Levi.
—¿Qué se le ofrece capitán? —habló la chica una vez cerca.
—Necesito hablar contigo —miró a los tres jóvenes, cuya atención estaba fija en ellos—… a solas. ¡Ustedes mocosos! ¡Limpien los cuartos antes de que partan! ¿Han entendido?
—¡Sí capitán! —gritaron angustiados Eren y Armin, mientras que Jean maldecía y Mikasa caminaba agresivamente hasta el soldado, pero fue detenida por los tres jóvenes, que intentaban hacer un esfuerzo inhumano para que la azabache no matara al capitán en ese momento.
—Bien, y tú —señaló a Jean—, cuando termines ve con Hanji, ella se encargara del "disfraz".
Sin más que decir se retiró de la habitación, Petra le siguió no sin antes desearles suerte a los chicos.
—¡Que humillación! ¡Yo no me parezco a ti! ¡Malditos seas Jaeger! —exclamó furioso el castaño.
—Tienes razón, yo no tengo cara de caballo —especuló Eren mientras se alejaba en busca del equipo de limpieza.
—Vamos chicos, no querrán que el capitán Levi regrese y les calle a los dos —advirtió Armin.
—Mataré a ese enano —susurró Mikasa mientras observaba a sus compañeros.
—¿¡No estarás hablando enserio!? ¿¡Verdad!? —gritaron los muchachos al unísono.
—¿De qué quería hablar capitán? —inquirió Petra una vez que los dos entraron a la habitación perteneciente a Levi.
—Tú, ¿decidiste venir por tu cuenta o el idiota de Erwin te convenció?
—Pues, se podría decir que las dos son correctas y a la vez no. Yo solo quería ver como estaba Eren, y ahora me he enterado que se irán a hacer una misión suicida al distrito Stohes —la joven se sentó en la cama.
—Ya veo, así que ese ridículo anhelo te hizo venir, aunque tengo entendido que no recuerdas a la exactitud lo sucedido. ¿Le dijiste eso a Erwin? —tomó lugar a lado de la chica.
—Yo —agachó la cabeza—… En realidad no dije nada, sin embargo, si puedo ayudar en algo haré lo que pueda, aunque sea algo irrelevante, quiero ver a la persona que causo todo esto, quiero ver que pague por lo que les hizo —apretó su puño en las cobijas.
—¿Y eso de que serviría? No te has puesto a pensar que es un pensamiento egoísta. Muchos murieron en esa expedición, pero no creo que quisieran ser vengados, lo único que quiere la legión es ayudar a la humanidad y que ninguna muerte sea en vano. Dime ¿acaso sirve de algo el tener rencor? Sólo es algo idiota que te hace perder el tiempo.
—Sé que es idiota, pero después de todo soy humana, y-yo simplemente no sé cómo tomar todo esto, no sé cómo actuar, no sé qué hacer. Es duro despertarse con la idea de que aquellas personas que siempre estuvieron allí para ti se hayan ido, no digo que no me haya pasado antes, pero después de todo fui ilusa al pensar que Erd, Gunter y Auruo siempre lo estarían —la joven empezó a derramar lágrimas.
—Qué ironía ¿no? —el hombre río por lo bajo.
—N-no entiendo que tiene esto de gracioso —soltó más en llanto.
—Los muertos no sienten, son solo muertos después de todo, pero supongo que son los vivos los que sienten por ellos. Puede que algunas veces sea insoportable, pero siempre encontramos una forma de no pasar a ser nosotros los muertos pues tememos que lo que sentimos nosotros lo sientan nuestros seres queridos, a pesar de esto nadie vive para siempre —Petra se quedó inmóvil, era inusual escuchar palabras así por parte de su superior—. ¿Qué quieres que te diga? No hay una cura para lo que sientes, nunca la ha habido y jamás la habrá, ni siquiera morir por ello es una opción. Vive Petra, vive porque así ellos lo hubieran querido, no existe un muerto si no hay alguien para recordarlo, simplemente es eso. No importa cuántas veces te desmorones en recordar pues después de todo no valdrá la pena, solo te harás daño. Petra… somos humanos ¿cierto? —le miró fijamente.
—S-sí —contestó ella secándose las lágrimas.
—¿Qué es lo que hacen los humanos? —le vio directamente a los ojos, la joven no dio respuesta—. Vivir, eso hacemos, así que solamente sigue adelante, no importa si no sabes que hacer, o que pensar, o cómo actuar, lo que importa aquí es prevalecer. Pero si hay algo que uno jamás puede hacer es guardar rencor, si haces eso, jamás entenderás lo que significa la muerte en realidad.
—C-capitán…
—Sin embargo ¿Qué es un soldado sin rencor?
—… N-no sería nada.
—Así es, si uno saliera allá afuera a matar titanes sin el odio suficiente no serviría de nada. Pero sin embargo, ¿eso nos quita lo humano?
—N-no… No, pues a pesar de ello, sentimos, lloramos, sufrimos, perdemos, nos aventuramos y arriesgamos lo que más amamos en un acto de justicia.
—Exacto, nosotros hacemos justicia, el odio es lo único que nos anima a hacerla. A lo que quiero llegar es que el odio solo sirve si te hace hacer algo que ayude, no algo que afecte a los demás. Aún no sabemos nada de los titanes con exactitud, solo sabemos que tenemos que vencerlos porque son un problema, no sé si lo que hacemos este bien, jamás lo he sabido, pero al menos intento hacer algo.
—Capitán, se lo agradezco —sonrió.
—Espero que todo esto te sirva de algo.
—Usted es muy bizarro, pero creo que tiene un gran corazón, aunque lo demuestre de una forma muy poco inusual.
El pelinegro bufó mientras se paraba de la cama, de él le siguió Petra.
—No es conveniente que actúes así, no es que esté prohibido, o te obligue a dejar de ser así, pero no podemos cometer mas errores, ya no más. No podemos hacer las cosas en vano ¿entiendes?
—¡Sí capitán! —la joven hizo el saludo militar; aunque perdía la esencia pues sólo podía hacerlo con su brazo sano—. No dejare que la muerte de nuestros camaradas sea por nada, juro que hare justicia y llevaré a la humanidad un paso más cerca de la victoria —habló firmemente.
—Eso está bien para mí, pero tú sabes que yo creo en acciones.
—Lo sé, solo espere que me quiten este enyesado y empezaré con la demostración —suspiró.
—Otra cosa, deja de decirme capitán, los formalismos a un lado ¿quedó claro? No es necesario, ya no lo es.
—Entendido capitán —carcajeo un poco al notar su error—. Quiero decir, ¡entendido Levi!
—Bien, veo que tienes el uniforme, pero desgraciadamente no podemos darnos el lujo de ir así, despertaremos sospechas, así que ve a tu habitación a cambiarte con algo menos amenazador.
—Bueno, sí pero no… —la chica empezó a temblar mientras se ponía roja.
—¿Disculpa?
—Es que… verá, puede que sea muy estúpido, pero… yo aún no puedo…
—Sin rodeos ¿quieres?
—Necesito ayuda —agachó la cabeza lo más que pudo, más avergonzada que antes.
—Sigo sin entender.
—Am, no puedo vestirme sola, ya sabe, solo cuento con una mano y se podría decir que soy muy torpe para darme el lujo de…
—Entiendo, vamos entonces.
—¿¡Ah!? ¿¡A dónde!?
—Te ayudare —fue lo único que dijo antes de salir de la habitación, Petra titubeó un momento, después salió detrás de su líder.
—Si me permite, no es buena idea, prefiero que alguien más me ayude, alguien más de aspecto femenino…
—Acaso, ¿hablas del amigo rubio de Eren?... ¿Angus? ¿Artus?...
—¿Acaso está hablando de Armin?
—Oh sí, él, tiene un aspecto más femenino ¿no? —bromeó.
—¡Estoy hablando de una mujer!
—Pues explícate mejor la próxima vez, dudo mucho que Hanji pueda cumplirte el favor, ella está muy emocionada armando el plan C.
—¿Plan C? —subió las escaleras junto al azabache.
—Sí, ya sabes, si el mocoso falla en su transformación ella se encargara de detener a la titán. Pero como decía, ¿acaso hay otra mujer por aquí? Nanaba y Rene se fueron con Mike a custodiar a los novatos y la mocosa de bufanda roja no es una opción, ella te mataría sin dudarlo dos veces.
—En ese caso prefiero intentarlo yo sola.
—Como quieras —se encogió de hombros, al fin habían llegado a la habitación de la joven, él abrió la puerta e invito a la dueña a pasar—. Pero si tienes problemas no dudes en avisarme, estaré aquí afuera.
—Intentaré no tenerlos —con eso último cerró la puerta tras de sí.
—Mocosa —se cruzó de brazos mientras recargaba su torso contra la pared.
...30 minutos después…
Levi llevaba allí ya un buen rato, y la joven no daba señal de viva. El respetaba a niveles extremos, pero estaba más que aburrido, sabía que Petra tenía problemas, pero no quería pedirle su ayuda. ¿En verdad era tan malo? No es como si nunca hubiese visto a una mujer desnuda, para él la anatomía era la misma tanto que llegaba a aburrir después de un tiempo, aunque si se hablaba del acto sexual acompañado de la palabra "mujer desnuda" eso cambiaba la cosa completamente para él; en ese contexto la frase no le resultaba tan aburrida. "¿Petra será virgen?" se interrogó para sí mismo, después cayó en cuenta de su estupidez y golpeó su cabeza contra la pared.
—Petra, esto se vuelve aburrido, voy a entrar —dijo serenamente mientras giraba la perilla de la puerta.
—¡N-no es necesario! ¡Ya casi termino! —gritó con total abyección la chica.
—No te creo —entró al cuarto y cerró la puerta tras de sí. Intentó por todo lo sagrado no ser tan obvio mientras evitaba ver a su compañera—. ¿Qué sucede? ¿En qué quieres que te ayude?
—¡Yo nunca le pedí ayuda!
—Supongamos que lo hiciste, ahora dime o estaré obligado a examinarte yo mismo.
—Y-yo no puedo colocarme… colocarme… ya sabe…
—No, no sé, si supiese hubiéramos acabado todo rápidamente —comentó dirigiendo su mirada a otra parte que no fuese la mujer.
—Las vendas…
—¿Vendas? ¿Dónde? ¿De qué hablas? —señaló él sin entender.
—¡Las vendas Levi! ¿Qué acaso no sabes? —gritó totalmente angustiada.
—No, la verdad no.
—Si lo supieras ya hubiéramos acabado todo esto rápidamente, créeme —contraatacó.
—Tch, explícame.
—A las soldados nos resulta extremadamente difícil no tener algo que nos sujete… los, ya sabe… l-los…
—¿Los pechos?
—Sí, eso, por lo cual, bueno, tenemos que vendarlos con firmeza para que no estorben a la hora de poner las correas del equipo…
—Oh ya veo, pero no usaras el uniforme así que no veo el problema.
—Nadie sabe lo que puede ocurrir en Sina, quiero estar preparada, a-aparte, ya estoy acostumbrada a sujetarlos así —suspiró completamente avergonzada.
—Entiendo, entonces déjame…
—¡Está mal de la cabeza si cree que dejare que lo haga!
—Serás mocosa. ¿Qué acaso eres virgen?
—Que osado es capitán.
—Da igual, en fin, en ese caso, esto es una orden. Petra, voltéate de modo que me des la espalda y no te pueda ver los pechos —se cruzó de brazos.
—Desde hace rato estaba así… ¡No es justo!
—Nada en esta vida lo es. Así que deja de lloriquear —él al fin alzó la vista, observando la espalda desnuda de la joven, al instante se percató de las cicatrices en su espalda y notó que llevaba un pantalón de vestir; este no le dejaba tan expuesta a él—. Ahora dame la venda —se posicionó detrás de ella. La joven obedeció haciendo un mohín —. En fin, como eres toda una santa harás esto: yo guiare el vendaje solamente de la parte de atrás, por otra parte, tú lo acomodarás de adelante, adaptándolo a tu busto, así todos seremos felices, unos más que otros cabe mencionar.
—Gracias —declaró la chica, mientras temblaba incontrolablemente.
Así empezaron con la labor, Levi recibía la venda y la jalaba considerablemente para que hubiera presión y Petra la torneaba conforme a las vueltas.
—Listo, ahora, ¿cómo pretendes que sujete esto?
—Solamente haz un buen nudo.
—Entendido.
Levi tomó el término de la venda e hizo una atadura como pudo. Sus manos frías rozaron intencionalmente una vez más la fina piel de Petra, ya sin darse cuenta se encontraba más cerca de ella de lo normal, le fue inevitable no aspirar el dulce aroma de su cabello. La piel de Petra se puso de gallina.
—¿Capitán? ¿Ya terminó? —habló apresuradamente la chica, pues estaba a punto de desfallecer. Jamás en su vida un hombre la había visto tan expuesta, su madre era la que la curaba o ayudaba en casa y en cuanto en la escuadra, Hanji o Nanaba eran las encargadas de aquella tarea, siempre le pareció impropio dejarse ver por alguien del sexo opuesto; pero por alguna razón sentía que su líder no era un pervertido… por lo menos no tanto.
—Sí, ¿contenta? —contestó un poco tenso, separándose al instante de la joven.
—Gracias, no es tan pervertido como pensé.
—Am… ¿Gracias? —dijo él dándole la espalda—. Otra cosa, ¿piensas llevar pantalón?
—Sí.
—Lleva vestido o una falda.
—¿Por qué? —la chica se quejó al instante—. Si hay una emergencia no podré luchar con semejante atuendo.
—Por eso mismo no quiero que luches, no digo que seas inútil pero yo tampoco peleare, así que no me quiero sentir tan solo. Sin embargo, si vamos a un lugar como Sina sería conveniente que fueras bien vestida. Ya es tu decisión si piensas luchar así, les harías un gran favor a los hombres y también puede que a mí, no está de mal ver un buen espectáculo en estos días tan aburridos —no le extrañó recibir una buena patada en el pie por aquel comentario, razón por la cual no se quejó; aunque le hubiera dolido en el alma, pues ese era su pie lesionado.
—¡Lo siento! Olvidé lo de su herida… —exclamó Petra al deparar su error.
—No importa —aulló apretando los dientes—. Tú no entiendes mi sentido del humor.
—Lo entiendo, pero a veces me lo tomó en serio.
—Como sea, ¿quieres apresurarte? —estaba tan sumergido en la charla que olvidó lo que estaba haciendo allí y sin querer volteó.
Su boca se abrió al ver tal escena, Petra se encontraba de espaldas colocándose un chemise (1) bastante corta para su gusto, sus bien formadas piernas se dejaban ver a la perfección, llevó su vista un poco más hacia arriba y su agrado fue mayor. "¡Alabados seas la ropa de la época!" agradeció. "Necesito tener control, pues si tengo fuerza juro que deja de ser virgen hoy mismo" después de ello deparó en el origen de una erección, por lo cual volteó rápidamente y mantuvo sus pensamientos fríos. Ni siquiera el hombre más fuerte de la humanidad podía ante una reacción biológica del cuerpo.
—Así que ¿piensas seguir mi consejo?
—Para ser sincera, el comandante Erwin me dijo que tenía que ir normal, ósea con vestido, pues de no ser así no se lo tomarían en serio, pensaba excusarme diciendo que usted me había ordenado que fuera de pantalón. Pero ahora veo que no será posible.
—¿Qué no te lo dije? Tonta.
Pasaron varios minutos, Levi luchaba contra su "amigo" para que este no saliera a flote, mientras Petra sacaba la ropa correcta de su armario.
—Capitán… Perdón, Levi ¿podrías ayudarme? Por favor.
—¿Qué necesitas? —dijo él poniéndole atención, a decir verdad, ahora que se daba cuenta, ¿por qué aun no salía del lugar? ¿En verdad quería a ayudar? ¿O solo estaba de pervertido?
—¿Puedes ayudarme a ajustar el brial (2) y colocarme el pellote (3)? Claro, si no te molesta.
—No hay problema —volteó y caminó a la chica—. ¿Estas segura que quieres ir así? No vamos a ninguna guerra o algo por el estilo —bromeó.
—No tengo algo mejor, pero supongo que hará frio en el camino, así que más vale estar segura —recalcó.
—Como quieras, después de todo, tus gustos no son muy vistos últimamente, siendo sinceros odio los vestidos actuales de las mujeres, les cubren todo —la joven frunció el ceño molesta—. Solo bromeo.
Después de lo que al capitán le pareció una eternidad, al fin Petra estaba completamente presentable. Levi lo admitía, había sido trabajo duro el amarrar el pellote, pues en su vida había colocado uno, pero había escuchado sobre ellos. Al final, con ayuda de Petra la tarea resultó ser todo un éxito.
—¿Esto es lo suficiente formal? ¿O por lo menos es bastante para que el comandante y usted queden conformes? —comentó la joven mientras se colocaba el último zapato y se paraba rascando su cabeza un poco nerviosa.
—¿Lo dices enserio? —examinó a la joven.
—Sí.
Levi miró a Petra de pies a cabeza, sin duda alguna nunca la había visto de una manera tan femenina, por lo cual no había duda, se veía completamente atractiva a sus ojos. Su atuendo consistía de un brial blanco de mangas cortas; pues así su brazo lesionado estaría cómodo, este estaba bastante ajustado, remarcando así el cuerpo de la soldado, por encima de este traía su pellote de color negro, el cual combinaba a la perfección con la chica. En cuanto a su calzado, eran unos simples zapatos de color blanco.
—Te ves… bien —admitió.
—Eso me alegra, no pensaba volverme a cambiar por un simple capricho.
—Como sea, supervisaré a los mocosos, tu mientras empaca un poco de ropa junto con tu uniforme y equipo tridimensional, he de creer que nos quedaremos un buen tiempo allá, así que nos alojaremos en la casa de Erwin.
—Entendido capitán.
—Solamente digo que deberías mantenerte alejado de esa mujer, se ve peligrosa, incluso puede ser una traidora —argumentó Mikasa mientras tendía una sábana en la cama; para evitar que se llenara de polvo.
—¿No crees que estas exagerando? Petra ha sido como una segunda madre para mí —comentó Eren molesto mientras barría.
—No confíes en nadie Eren, en nadie.
—Ya te dije que no soy tu hijo y mucho menos tu hermanito, se lo que hago Mikasa.
—A veces me haces creer lo contrario, no quiero que esa bruja me quite a mi única familia.
—Cuidado, si hablas mal de ella el capitán Levi te matará, se nota que ellos dos son muy unidos.
—Hasta un enano como él puede encontrar el amor, vaya ironía…
Un golpe se oyó en la puerta por lo cual posaron su atención a dicho lugar, y al instante quedaron congelados.
—¿Hablar mal de quién? ¿Enano? ¿Amor? ¿De qué demonios están hablando pedazos de mierda? —habló Levi, el cual era responsable de aquel ruido.
—M-mis más sinceras disculpas, c-capitán, solamente h-hable sin pensar —Eren tartamudeó completamente asustado. Por otra parte Mikasa impávida se dedicó a lo que hacía.
—Tch, ese mosquito molesto debería aprender modales. ¿Por qué aún no se los enseñas Eren? —señaló a la azabache.
—Le ruego que la disculpe, ella suele ser así con todos.
—Como sea, dejen eso de lado, la policía militar llegará en unas cuatro horas más, así que alístense ahora mismo, tienen que salir de aquí antes de que ellos lleguen. Y algo más, no quiero errores esta vez ¿han entendido? Piensen antes de actuar, idiotas —miró a Mikasa; haciendo referencia que aquel regañó era para ella.
—¡Sí señor! —gritó Eren, mientras que la chica solamente se quedó callada.
El comedor estaba lleno de soldados; la mayoría pertenecientes a la escuadra de Hanji. Mientras que otros pertenecían a la de Mike, lo que les diferenciaba era que estaban disfrazados de civiles.
—Bien, todo está listo al igual que las carretas, ¡no puedo esperar a capturar a ese pedazo de mierda! —declaró Hanji completamente entusiasmada mientras sacudía a Moblit.
—Tranquilízate cuatro ojos —Levi entró a la habitación llamando la atención de todos los presentes, seguido por Eren, Mikasa y Armin.
—Es que, todo esto es tan excitante —puntualizó la científica—. Moblit está igual de emocionado ¿cierto?
—No exactamente líder de escuadrón… —titubeó el hombre.
—Me da igual. ¿Dónde está Erwin? —inquirió cruzado de brazos.
—Dijo que iba a hablar con Petra, supongo que ella también será parte del plan o algo así, pero creo que no te dijo nada porque sabía que te ibas a molestar.
—Ese bastardo…
—¡Bien señores! ¡La primera orden está dada! Antes de comenzar la estrategia, ¿aún queda alguna duda? —Erwin entró por la puerta, nadie dijo nada, hasta que otra voz sonó en la entrada.
—¿Qué sucede si fallamos comandante? —todos voltearon a ver a la emisora de tal pregunta, y se sorprendieron al que era Petra.
Todos los hombres le miraron descaradamente, por otra parte Levi rechinó los dientes molesto; los mataría, a cada uno de ellos, pero los necesitaban para el plan.
—Es fácil, tendríamos que decirle adiós a la legión de reconocimiento y al joven Eren. Por lo cual, hoy demos nuestro corazón a una causa noble, no hay que rendirnos, esto tiene que funcionar, es lo único que nos queda, no podemos caer ni rendirnos. ¡Hay que hacerlo por los caídos! ¡Por nuestras familias! ¡Por la victoria de la humanidad! Se los agradeceré eternamente ganemos o no.
Todos los presentes gritaron de emoción e hicieron el saludo militar, entregando así sus corazones a la humanidad.
—Al menos ellos no tienen que vestirse del idiota de Eren —comentó cabizbajo Jean, el cual se encontraba en una esquina de la habitación.
Los caballos, carruajes, equipos, personas, absolutamente todo se acomodó fuera del cuartel. Los hombres de Mike fueron los primeros en irse, pues no querían llegar todos juntos, era obvio que si lo hacían tendrían problemas. Sin embargo, Mike no se encontraba presente, pues él y un pequeño grupo de soldados se llevaron a los novatos pues los consideraban sospechosos de ser cómplices de Annie Leonhardt. Después de ellos siguió la escuadra de Hanji junto a Eren, Mikasa y Armin.
—Eren, cuídate mucho —se despidió Petra del moreno.
—Usted igual señorita Petra —el joven se sonrojó.
—Recuerda no fallarnos, eres nuestra única esperanza Eren, perdón por dejarte esta abrumadora responsabilidad, apenas eres un niño.
—No se preocupe Petra-san, juró que atrapare a la titán hembra.
—Eso espero, aun te vez muy inseguro acerca de la identidad del enemigo.
—Yo, aclararé mis dudas estando una vez allá. Por cierto, se ve muy bien hoy —cambió de tema.
—Gracias —sonrió.
—¡Eren debemos irnos! —gritó harta Mikasa desde la carreta.
—Bien, luego nos veremos Eren —la joven le revolvió el cabello—. Da tu mejor esfuerzo, creo en ti.
—¡Así será! ¡Gracias! —y sin más se marchó junto con sus amigos.
Erwin, Petra, Jean y Levi se encontraban en el comedor hablando de los últimos detalles a seguir. Dados estos puntos Petra se retiró a preparar un poco de comida y té con ayuda de Jean; pues necesitaba una mano extra que le ayudase. Una vez que los jóvenes salieron del lugar Levi habló de sus dudas.
—¿De qué hablaste con Petra? —fue directo.
—No creo que te agrade saber.
—Eres un bastardo.
—Eso es falso, mis padres si se querían, estaban casados y toda la cosa.
—Solamente dime, si no quieres errores tienes que decirme aquello.
—No. ¿Es cierto que Petra tiene 23 años? —preguntó de la nada.
—Sí, cumple los 24 en diciembre. ¿Por qué la pregunta? —rechinó los dientes impaciente.
—Pensé que tenía 18, siempre creía que eras un degenerado por fijarte en ella.
—¿De qué mierda estás hablando? Ella solo es mí subordinada, sólo eso.
—Entonces, ¿no te importaría que me casara con ella? —bromeó—. Sería una excelente esposa.
—Has lo que quieras —chasqueó la lengua completamente agobiado.
—Lamentó interrumpir su charla, pero la comida ya está lista —informó un ya disfrazado Jean.
—Gracias Eren, en un momento vamos —agradeció Erwin.
—¡Soy Jean con un demonio!
—Eres un pésimo actor, incluso yo la haría mejor que tú, mocoso —recalcó Levi.
—Es gracioso porque eres pequeño —Erwin se reincorporó de su asiento.
—Y tú un idiota.
¿Influencia medieval? ¿Dónde? ¿¡Donde!? Bueno, dejando mis tonterías de lado solo me queda decir que yo soy bastante perfeccionista. Es decir, en todos los fics que he leído se utilizan términos modernos, ejemplo: sostén, boxers, vestido escotado (lalalalala) y bueno yo me pregunto. ¿Cómo carajos? ¡Estamos en la edad media! Año 845 para ser exactos y aunque el universo sea muy diferente al de nosotros ¿no han visto la vestimenta? Digo, las mujeres usan vestidos medio coloquiales que se yo, la pólvora se inventó en el siglo XIII, los cañones se perfeccionaron hasta 1346… Isayama es todo un loquillo, pero bueno, yo base esto en la edad media. Así que iniciemos con las referencias:
Chemise o shift es un término que originalmente refiere a una prenda de vestir que era utilizada sobre el torso y bajo la ropa de uso exterior, diseñada para absorber el sudor. Solía ser utilizada bajo túnicas o vestidos largos en la moda femenina, mientras que era utilizada bajo los jubones en la moda masculina. La prenda se populariza como una prenda interior para ambos géneros en la época de la Edad Media, pero se enfoca totalmente a la moda femenina durante la primera mitad del siglo XIX. En la actualidad, un chemise es una pieza de vestir femenina habitualmente utilizada como ropa de dormir que tiene una forma similar a un baby doll.
Brial, esa es fácil, es un antiguo vestido femenino largo y de seda; han de reconocerlo ¿no? El que tiene aquellos hilos en la espalda, un ejemplo seria, mmm, ¿al visto la película de "Valiente". Bueno un ejemplo del vestido es el que trae la madre o la hija.
Pellote, no hablo de la fruta pues esta se escribe "peyote". Bien, la definición es bastante difícil de decir ¿Por qué? No hay mucha información sobre esta prenda. Pero bueno, el pellote es un tipo chaleco largo, es de piel y se ajusta al cuerpo de la mujer justo como el brial, por medio de esas cuerdillas todas curiosas. Ejemplo de esto sería las guerras que luego aparecen en las películas que portan estas cosillas, pero hay diferentes tipos de pellote. ¿Alguna vez han visto Eragon? Allí hay buenos ejemplos de esta vestimenta.
Datos adicionales:
El primero es sencillo, las mujeres no usaban bragas en la edad media, solo contaban con algo que les resguardara los pechos, pero también había ropa interior de cuerpo completo. ¿Alguna vez han visto la de Sheldon Cooper? Esa es ropa interior de cuerpo completo.
El segundo es que en la edad media no existían ni desodorante, papel de baño, ni baños en concreto, y menos el cepillo de dientes.
No existían métodos anticonceptivos como tal, así que si en una de tus calenturillas te salía un hijo te fregabas.
Pero bueno, el universo de Shingeki no Kyojin aún es un misterio en esas cosas.
Agradezco sus comentarios con todo mi ser.
Muchas gracias por comentar.
Nos leemos luego.
Si tienen dudas pregunten por favor.
