Viaje a otro País
El viaje había sido largo, quizás demasiado largo, las provisiones eran escasas, tenía que llegar pronto a algún pueblo o no podría seguir mucho más, había cruzado las fronteras.. si, pero se no llegaba a algún pueblo u hostal no es que pudiese seguir mucho más. Las ropas las llevaba algo raídas, el pelo hecho un asco, y estaba algo polvorienta por la arena en el desierto y eso, hacía casi una semana y pico que había salido de su aldea con el único motivo de vengarse, pero con la falta de fuerzas empezó a pensar que quizás aquello no fuese lo que realmente quería, había huido por venganza de su aldea, había llegado hasta ahí con esa única idea en la cabeza, terminar con ellos, pero esa idea empezaba a tambalearle.. no, no era la idea la que se tambaleaba, era ella la que se tambaleaba hasta caer desfallecida al suelo, hacía un par de días que no comía y en toda la semana no había dormido más de 9 h. generalmente eso no era ningún problema, pero no estaba acostumbrada a los cambios de temperatura que había experimentado en este viaje, su vista se turbaba cuando trataba de levantarse del suelo y las fuerzas se le iban, se arrimo a uno de los árboles y se acurruco entre las raíces y s tapo con la capa cerrando los ojos, lo único que podía hacer era tratar de dormir un poco y recuperar algo de fuerza para continuar, y así se fue quedando dormida…
Oyó unas voces.. sonaban rudas y potentes, notó que sólo había dos personas, una de ellas parecía el que mandaba, el otro estaba protestándole, comentando que porqué no la mataban o la saqueaban. Fue cuando notó que le faltaban sus cosas y que estaba tumbada y tapada con una gruesa capa que la mantenía caliente. Poco a poco fue abriendo los ojos con la intención de descubrir quienes eran, pero no pudo, la habían vendado, atado y amordazado, cómo único recurso se revolvió en esa capa para indicarles que estaba despierta. Ante su intento notó como unas manos fuertes y firmes la ayudaban a erguirse y más o menos sentarse, cuando estaba así oyó cómo el que había sugerido que la matasen le protestaba al otro que qué estaba haciendo, fue cuando noté como la cinta que me mantenía los ojos tapados era desatada y caía hasta quedar en mi regazo, fue entonces cuando, tras acostumbrar mi vista a la luz tenue de una hoguera distinguí sus figuras, mi cara se torno en gesto de odio hacia ellos, Kisame Hoshigaki e Itachi Uchiha.
Kisame: ves? Sería mejor que me dejases matarla.. además parece que es de la arena, no es de ahí uno de los Bijuus que cogimos??
Temari: (aumentando su odio hacia Kisame)
Itachi: si, el Shukaku… de todas formas no podemos dejarla ahí en medio del camino… nos la llevaremos hasta el primer pueblo… allí ya veremos que hacemos con ella (mirando a Temari de arriba abajo analizándola)
Temari no podía creer lo que oía, se negaba a creer que esos que destruyeron la vida de aquellos a los que quería ahora se mostrasen benevolentes. Podía liberarse sin ninguna dificultad, sin necesidad de recurrir a ninguna técnica sino con la katana de viento.. pero aunque lo hiciese, esa sería su única arma, y contra ellos sabía que sólo con una katana no podría hacer absolutamente nada, uno, quizás dos cortes, su única salida era obedecer y eso la irritaba y enfurecía aún más.
Kisame: ¿Crees que es bueno que la llevemos a esta allí? Sabes lo que pasaría si uno de esos dos la ve, ¿no?
Itachi: no te pongas así Kisame, la dejaremos antes de verles
Kisame: (cogiendo su zamba y colocándomela bajo el cuello) es mejor rebanársela..
Temari: (alzando un poco la cabeza estirando el cuello)
Kisame: así no sería una molestia.. (mirándole con sorna y ella con odio)
Itachi: no, la llevaremos con nosotros, no supone problema alguno, tu Samehada tendrá alimento gratuito
Kisame: si, eso es verdad (acercándola un poco más mientras ella notaba que sus pocas fuerzas empezaban a abandonarla de nuevo)
Itachi: bueno… quítale esa mordaza Kisame, seguramente nuestra querida kunoichi querrá ofrecernos algunas palabras (observándola divertido)
Kisame: (alza un poco la samehada volviendo a cargársela a la espalda y le suelta la mordaza a temari) jejeje
Temari: (acostumbrándose un poco a no tener esa cuerda en la boca mientras observaba a la pareja) …
Itachi: bien, vas a contestar a lo que te preguntemos, has entendido? Si tus respuestas nos resultan de agrado puede que Kisame te de algo de comer.. ¿entiendes?
Temari: … (mirándole con irá, deseaba pegarle, pegarla hasta hartarse, pero no conseguiría hacerlo, así que simplemente afirmo con la cabeza)
Itachi: bien, quiero saber ahora mismo, tu nombre, tu rango, y el por qué de que una kunoichi de la Arena este sola en el país de la Nieve
Temari: jounin, mis motivos y mi nombre no son de vuestra incumbencia
El precio que tendría que pagar por no responderles tenía muy claro cual sería, la muerte, tortura… se esperaba cualquier cosa, esos seres cuya crueldad contra los demás no tenía límite siempre que estorbasen en su obtención de poder… Pero ella no les diría nada, su nombre les serviría para extorsoniar a la Arena y no iba a tolerarlo, cuando salió de su villa sabía que no podía contar con ella para salir de apuros y no pensaba hacerlo, esos dos no obtendrían nada de sus labios… ni siquiera por comida que era lo que más necesitaba en esos momentos.
