Gracias por los comentarios, fueron de gran ayuda!

Espero que este capitulo sea de su agrado.


Segundo capitulo: Familia

El barco había arribado a las costas que bordeaban Nerima, los soldados empezaron a desembarcar víveres, mercancía y regalos hechos por el rey de Okinawa. Mousse, de la mano con Xian-pu, fue el primero en tocar tierra, mientras que Ryouga observaba, desde el barco, las puertas del impenetrable fuerte abrirse. Entrecerrando sus ojos pudo divisar un grupo de 5 soldados que, caminando, traían los caballos de las riendas. Ryouga dio un salto para aterrizar sobre la arena emitiendo un golpe seco.

-Ya nos vieron- Dijo sin girar hacia la pareja.

Mousse y Xian-pu se miraron a los ojos y él le regalo una dulce caricia en la mejilla. Unos cuantos minutos después los soldados, a mitad de camino, apresuraron el paso.

-¡BIENVENIDOS!-Grito un soldado agitando una mano por encima de su cabeza, este llevaba uno de los caballos-¡TODA NERIMA FESTEJA SU REGRESO!-Su mirada viajo de Ryouga a Mousse, fue entonces cuando noto a la hermosa joven que el sostenía de la mano. "Pícaro como siempre, joven Mou..." el pensamiento del soldado se detuvo, su trote se redujo y la confusión invadió su ser "¿Re… Reina Xian-pu de Okinawa?". Mousse lo fulmino con la mirada y este siguió avanzando con el caballo hasta que estuvo al lado del hijo menor de su rey, se arrodillo y elevo las riendas entre sus manos.

Ryouga, ya montado en su caballo, inicio el recorrido hacia el castillo.


Por otra parte, en Nagasaki, una reina de rasgos finos y mirada arrogante recibía regalos de diferentes gobernadores. La habitación era de madera tallada a mano por los esclavos de la guerra, el trono hecho de oro y bronce, donde ella se encontraba, estaba ubicado contra la pared paralela a la de la puerta, el elegante pórtico hecho de bronce era bordeado, del lado de afuera, por rosas azabaches, una alfombra de piel de zorro se extendía bajo los pies de la reina.

-Su alteza…-Dijo un gobernador acercándose al trono y haciendo una reverencia-, será un honor para el pueblo de Miyazaki que usted acepte esta armadura que perteneció al samurái Ginta Mataru.-Dos esclavos entraron por el enorme pórtico cargando con sumo cuidado la ostentosa armadura.

La reina levanto un poco los ojos para ver entrar la armadura, sonrió y miro a su ayudante para que les indicara a los esclavos donde deberían dejarla.

-Gracias…-Dijo la reina, haciendo una breve pausa-, Kami-sama los recompensará con riqueza y paz.

Dicho esto, el gobernador se levanto y se dirigió fuera del salón. En ese instante Kuno hizo su aparición en el pórtico con dos soldados de su reino custodiándolo.

-¡Kodachi…-Dijo con vos fuerte mientras se acercaba al trono-, que hermosa se te ve con la luz de medio día!

-Hermano, ¿a que has venido?- Se levanto de su trono y dio unos pasos hacia adelante.

-Tan afectuosa como siempre, querida.

-¡Ja!- Kodachi cruzo los brazos sobre su pecho- ¿Que quieres? Tu nunca vienes de visita.-Kodachi tuvo que levantar la cabeza para mirarlo a los ojos.

-Vengo a que unamos fuerzas…-Kodachi elevo una ceja y paso su peso a la pierna derecha-, para derrocar a Soun.

-¿Y por qué ese cambio de opinión tuya, hermano? ¿No habían entrado en un acuerdo de paz?

-Eso fue antes de que se metieran con mis sabanas-Su mirada se lleno de odio y la sonrisa que hace unos momentos sostenía se transformo en una mueca de ira. Kodachi se dio la vuelta, dándole la espalda y volvió a sentarse en su trono.

-¡Jojojo!-Rio ante el pensamiento-Así que todo esto es por Xian-pu, vaya. Esta bien lo hare por ti hermano, mañana zarparemos con la flota de barcos mas grande que el mundo allá visto, pero por ahora… largo de mi vista.

Kuno salió por la puerta cuando tímidamente el canciller de Kodachi se acercó al trono.

-Su majestad…-Espero a que ella le prestara atención-, ¿realmente desea cooperar con el Señor Kuno por ese motivo?

-¡Jojojo!-Rio nuevamente ante el comentario-¡Por supuesto que no!, su esposa adolescente no me interesa, pero… es una buena excusa para derrotar al imbécil de Soun. Con nuestros reinos unidos podremos avanzar a través de esa muralla, y así Kuno obtendrá a su putita y yo obtendré la expansión de mi reino.


-Vamos Ranko, ¿que esperas?- Dijo un joven de aspecto guerrero, fuerte e inteligente, sostenía con una mano la katana de madera. Su mirada azul grisácea proyectaba una sombra oscura alrededor del iris y volvía su mirada más impresionante. Su cabello negro agarrado en una desprolija trenza, su bronceada piel resaltaban la belleza que solo el hijo de una diosa podría tener.

-¡Lo dices como si no lo estuviera intentando!-Una pelirroja voluptuosa pero de estatura pequeña corría a toda velocidad con otra katana de madera. Llevaba la misma trenza desprolija y tenia la misma mirada que su primo.

Las katanas se golpeaban entre si, los movimientos era gráciles de parte de ambos. Ranko quería ser como su primo, una guerrera de primera línea, pero no contaba con la experiencia ni tampoco con la frialdad que se necesitaba para ello. Ranma esquivo un movimiento y, utilizando la fuerza del ataque, la tiro al piso apoyando la katana en su cuello.

-Ellos no pensaran dos veces en matarte- Ranma miro los ojos desafiantes de Ranko y luego retiro la katana para darle la mano, ella la tomo pero el hizo una llave para ponerla de espalda y volver a apoyar la katana en su garganta-, todos son el enemigo.

Un hombre de aspecto maduro apareció de entre los arboles. Llevaba una aradura raída y sucia, una cuerda atravesaba su pecho en diagonal de donde colgaba una gigantesca hacha.

-¡Ranma! ¡Ranko!

Ranma detuvo el entrenamiento y junto con su prima se acercó al hombre.

-¡Renji!- Ranma agarro su mano y con la otra palmeo su hombro-, ¿Cómo has estado?

-He tenido algunos problemas, pero creo que bien- Soltó la mano de Ranma y su mirada alegre cambio, junto con su tono de vos-Tengo noticias…-Ranma y Ranko lo miraron expectantes-, una nueva guerra se avecina y la reina Kodachi la encabeza- Ranma bufo ante el cometario

-Sabes que yo no trabajo para nadie y menos para ella- Cruzo los brazos sobre el pecho- No pondré a mis hombres en guerras estúpidas. Dime, ¿que planea conquistar ahora?

-Nerima

Ranma abrió los ojos sorprendido, miro la expresión seria de su mano derecha y cerro los ojos levantando su cabeza hacia el cielo. Ranko quedo estática en su lugar.

-¡Pero los muros de Nerima son impenetrables!- Protesto Ranko.

-La flota mas grande que el mundo haya visto se prepara para zarpar al amanecer, los reinos de Kuno y Kodachi se han unido para esta batalla.- Puso una mano en el hombro de Ranma-Si vamos, tu nombre quedara en la historia para siempre. Llegaremos antes que sus tropas, daremos el primer golpe, el más delicioso.

-Ten a los hombres preparados, la luna será nuestra guía.- Giro sobre sus talones y empezó a caminar hacia el bosque- Ranko, ve con el.

-¿Qué harás primo?

-Eso no es asunto tuyo.


Ryouga, Mousse y Xian-pu subían por una escalera larga de piedra que llevaba hacia el trono de Soun.

-¡Ryouga, Mousse!- El rey se levanto del trono y se dirigió con los brazos abiertos hacia sus hijos-Sean bienvenidos nuevamente a su hogar-Dijo mientras besaba la mejilla de ambos muchachos. Mousse dio paso a Xian-pu para que quedara enfrente a su padre. Ella inclino la cabeza hacia el rey y el la tomo de las manos- Sin duda los rumores de tu belleza son ciertos.- Luego beso su mejilla y sonrió-Bienvenida, hija mía.

Xian-pu sonrió y sus ojos brillaron de alegría.

Ryouga atravesó el salón donde del otro lado se encontraba una castaña de ojos zafiro que lo miraba con lágrimas en los ojos. Cargaba en sus brazos un capullo de mantas blancas y celestes en el cual una sonrosada carita, del tamaño de una mano, resaltaba entre los colores.

-Ukyo…-Dijo frente a ella y limpiando una lágrima solitaria-, solo los dioses saben cuanto te he extrañado- Beso sus labios tiernamente y luego miro a su pequeño que dormía cómodamente en los brazos de su madre- Shinosuke, hijo, cuanto has crecido

-Come como tú - Dijo entre risas a las cuales se unió su marido.

-¡PRIMO MOUSSE!- Una bella chica de corto cabello negro azulado, ojos almendra y mejillas sonrosadas entro corriendo al gran salón. Llevaba un vestido largo y blanco, cuello mao, mangas largas y una cuerda hecha con hilos de oro ceñía su cintura- ¡TE EXTRAÑADO MUCHO!- Dijo lanzándose hacia el príncipe abrazándolo con efusividad.

-¡AKANE!- Dijo respondiendo al abrazo- Estas muy hermosa- Se separo de ella para poder mirarla a los ojos

-Deberías de haber visto la cara de los jóvenes cuando Akane decidió ser la ayudante del templo, sin duda han quedado decepcionados- Akane miro el suelo con pena tras las palabras del rey- Por favor acompáñenme, celebraremos su regreso y la nueva incorporación a la familia- Soun miro a Xian-pu con ternura y le tendió una mano que, con gusto, ella la tomo.


Ranma había seguido el rio hasta dar con la cascada de granito. Su madre recogía caracolas y lapislázulis que solo se encontraban en aquellas aguas cerca de la cascada.

-Mamá...

Su madre levanto la cabeza y giro hacia la dirección de donde vino el sonido, una sonrisa apareció en su bello rostro enmarcado por bucles castaños.

-Hijo, ¿donde esta tu prima? ¿Terminaron de jugar?- Ranma la miro seriamente, ella miro las caracolas y piedras preciosas que llevaba en sus manos- Te hare un collar con ellas- dijo avanzando hacia él y extendiendo las manos-¿Las recuerdas?, cuando eras niño te encantaban.

-Lo escuchaste ¿no es cierto?-Ranma miro el piso y ella libero una de sus manos para acariciar su mejilla.

-Ranma, si no vas, seguirás viviendo una vida de gloria, tendrás hijos y tus hijos contaran tu historia, y tus nietos a sus hijos pero pronto tu nombre se perderá con el tiempo, y tu existencia será olvidada por las nuevas generaciones.

Ranma levanto los ojos imaginado el los ojos de su madre aquel escenario.

-Pero si vas…- Hizo una breve pausa en donde sus ojos se aguaron- tu nombre quedara en los libros de la historia y cientos, miles de personas vendrán de lejos a escuchar la historia de Ranma, hijo de Genma y Nodoka. Pasaran años, siglos, milenios y tu nombre seguirá tan nítido como hoy. –Nodoka sonrió con tristeza, su hijo volvió a bajar la cabeza y cerro fuertemente los ojos.-Pero…-Ranma levanto la cabeza con rapidez-, esta será la ultima vez que nos veamos.- Sentencio derramando lagrimas que surcaron sus mejillas.

Ranma abrazo a su madre, sabiendo a lo que se refería.

"Muere hoy y vive por siempre"


Muchas Gracias por leer.