¡Hola!
Bueno, no eh tardado en inspirarme, y creo que debo ya seguir con esta historia, os agradezco a los que se han paseado por mi Fan-fic, ¡Gracias de verdad!
La locura es el sentimiento de la perdición.
Cuando llegas a ese punto, no hay un retorno…
Y vivieron felices… ¿Para siempre?
Capitulo II: Locura
― ¡No! ―De nuevo el ensordecedor chillido de su esposa por la habitación le perturbaba, haciéndole rechinarlos dientes ante la molestia, viéndole temeroso
― Cariño, por favor… ¡Perdóname! Sabes que no ha sido mi intención… Yo no… ―Bajo la cabeza resignado, sabia la respuesta y el ensordecedor sonido que está provocaba en su cabeza
― Eh dicho que no ¿Entiendes lo que eso significa? ―Susurro por lo bajo, soltando unas cuantas lagrimas, su corazón dolía― No es justo lo que hiciste…
― Sabes que no fue mi intención, lo lamento ¡De verdad! ―Una nueva negación apareció en el rostro de la oji-perla, y un pequeño sonrojo acompañaba sus mejillas, sonrío y negó, besándole de nueva cuenta la frente, abrazándola― Te recompensaré. Lo prometo, solo… Dame esa oportunidad ¿Sí?
Una sonrisa se asomo por los labios de su esposa, alzando los pequeños pliegues y adornándolos con sus lágrimas. Suspiro. Sería una vida larga de matrimonio, pero la amaba ¿Qué más daban sus caprichos? Eran pequeños e insignificantes, convertidos a bombas... Pero eso a él le gustaba.
― Está bien ―Sonrío débilmente, asomando sus ojos hinchados ante las lágrimas― Pero llegaras a tiempo ¿Cierto?
― ¡Claro que lo haré! ―Sonrío, besando su frente con suavidad, suspirando ante eso…
― Te Amo ―Aquel pequeño susurro logro perturbarle, ¿Cómo era posible que con eso le hiciera feliz? Sonrío recordando cuanto habían pasado para llegar hasta ese punto. La aferro contra su pecho, chillando débilmente
― Y yo a ti―
ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო
Llevaba ya esperando más de una hora en aquel restaurante elegante, bufando se levanto presurosa, derramando unas cuantas lágrimas, negando ante aquello ¡Lo sabia! ¡Sabia que él no llegaría! Tomo una bocanada de aire, lanzándolo con furia hacia la nada, cerro sus ojos y al abrirlos cristalinas lágrimas salían, corrió. De nuevo le había fallado
ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო
¡Maldición! Corría por la calle con todas mis fuerzas, intentando no retrasarme más de lo que ya estaba, bufé contra el viento que arrancaba ahora mi aire acortándolo y haciéndolo escurridizo. Negué por encima de mis lamentos, maldiciendo internamente a mi trabajo, apreté mis dientes con fuerza, asomando mis ojos azules y mi cabello dorado sintiendo las gotas de agua caerme encima y empaparme. ¡Tenía que correr!
Crucé por aquella calle desolada, viendo una figura pequeña al borde de la fuente mientras las demás personas corrían a refugiarse, me pareció muy extraño pero no tenia tiempo para detenerme ¡No le fallaría! No ahora… Llegue a aquel lugar sin aire, apretando mis labios, intentando contener el aire que ahora se escapaba de mis pulmones
― Llegue… ―Una bocanada de aire invadió mis pulmones, para después soltarlo, busque con la mirada donde ella debería estar, pero no había nada, solo una mesa vacía y una opresión en mi pecho, le había fallado…
ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო
¡Loca! Eso era en lo que pronto se volvería ¡Malditamente loca! No soportaba aquello, había sido un desastre total su noche de bodas, y ahora su primer aniversario. No era lo justo precisamente, pero tenía que soportarlo, sabia bien que no había sido culpa de su esposo ni suya, simplemente habían sido las circunstancias, el tiempo y la soledad… Maldita la hora en que había tocado su puerta, llevándolo a lo profundo del abismo….
Aquel maldito sentimiento demente que le apresaba, que le hacia querer gritar al aire cuan demente se encontraba y ¿Porqué no decirlo? Hasta que niveles había llegado ya su locura y demencia. Suspiro, no era como si esto hubiese pasado de apenas hace una semana, se lo hubiese perdonado por ser la primera vez, más sin embargo pasaba a cada momento, su mente desquiciada le jugaba malas bromas y le hacia arrebatar con locura. ¿En que momento había perdido la poca cordura que el quedaba? ¿Acaso no había sido ese su sueño?
Sabia bien de ante mano que a su esposo también ha daban sus ataques de furia, de descontrol pero a pesar de todo, él sabia controlarlos ¿Porqué ella no? ¿Por qué él si podía ser paciente y civilizado? Y solamente él bajaba la cabeza ante sus rabietas. ¡Y eso le hacia enfadar! ¿Porqué no aceptar los errores? No lo sabía… O no quería aceptarlo…
ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო.ო
La locura la consumía, le hacia hacía suspirar de rabia incontrolable y le hacia sentirse aplastada ante su propio ego. ¡Maldito fue su ego!
Sabía bien que pasaría si no dejaba a un lado su locura, sus sentimientos… El inmenso dolor que esta causaba, que el dolor y la locura hacían pasarle… Pronto ella sería una demente total, y la ironía de todo ¡Era ese su sueño!
Y cada día, la palabra feliz, se alejaba e su vida…
Bueno, eh aquí otro más. Espero que os guste y si debería escribir una continuación…
Os quiero~ 3
