(15 - Mayo - 2016)

Wata: [siente un escalofrió] No se por que siento que si EdCa no termina esto me va tocar a mi pagar el pollo [se aclara la garganta] Bien, como dije aqui les traigo la siguiente parte que escribió EdCa, ahora, cuando terminen de leer si tienen ganas de linchar a alguien que no sea a mi, si no a EdCa que él es el que escribe, pero bueno.

Ya dicho esto os dejo con el siguiente c... [suena el teléfono] ¿Diga?...

Jult: ¿Wata, Eres tu? ¿Donde esta Orox? ¿Estas solo?

Wata: ¿Jult? ¿Que pasa hombre? Se te oye alterado.

Jult: Luego te lo explico ¿En donde estas, en el foro o en donde se suben los fics?

Wata: Como que en donde, en donde se suben los...

Jult: Bien, prepárate que ahora mismo abro un portal que te necesito ahora.

Wata: Espera ¿Que dijiste? [se abre un vórtice negro a los pies de Wata] ¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! [Wata cae en el vórtice]

() INFORMACIÓN, COMENTARIOS MÍOS U OTRA COSA

I SUEÑOS, LO QUE DICEN LOS DEMÁS O PENSAMIENTOS

U FLASH BACK Y CONVERSACIONES TELEFÓNICAS

/ HABLAN DOS O MAS PERSONAS AL MISMO TIEMPO


(Ayer por la tarde-noche)

Allen acaba de regresar de una misión, una bendita misión impuesta mas por los celos explosivos del complejo de hermano que por cualquier cosa.

Y no había nada más que lo hartara que Kumui lo mandara a misiones sin sentido.

– Te dije que no te acercaras tanto a Lenalee – y otra cosa que detestaba el albino era que cierto conejo llegara y le dijera lo que era más que obvio.

Ni bien le iba a reclamar pero había algo en el conejo que le llamo la atención.

– Nee Allen ¿Me ayudas? – ¿Y en que se supone que le iba a ayudar? ¿A mover esa caja de gran tamaño y de color negra?

– ¿Que estás haciendo exactamente?

– ¿No es obvio? – Pues más que obvio si lo era, pero esa no era la pregunta en cuestión – Solo ven y ayúdame a llevar esto a mi recamara.

Tal vez Allen si le hubiera ayudado, un favor mas para agregar a la ya muy larga lista de favores que le debe Lavi siempre es bien recibida, pero, había algo en esa caja que no le daba confianza, eso y que en una de las esquinas decía claramente y en mayúsculas "PROPIEDAD DE KUMUI LEE".

– Corrijo ¿De dónde sacaste esa cosa? – esa era la pregunta que bien debió hacer desde un inicio.

– Te lo digo si me... – sí, sí, ya lo sabe, que le ayudes, a mal paso buena sonrisa.

– Espero que valga la pena el mover sea lo que sea esta cosa

– Tu solo espero y veras – pues que digamos que muy paciente no está del todo, ya que aparte de cargarse un hambre de los mil demonios esa cosa pesaba lo equivalente a dos personas adultas y eso ya era ser amable.

Tardaron un buen rato en transportar aquel objeto, por no decir que casi se matan subiendo las escaleras y por qué Lavi quiso tomar un desvió, como si tratara de evitar que lo vieran con esa cosa entre las manos, y a decir verdad Allen estaría en total acuerdo en ese pensamiento si no fuera por el peso. Claro, a cargado cosas más pesadas pero en ese momento estaba más que cansado y hambriento.

Ya cuando al fin llegaron Allen y Lavi llegaron al convenio que en donde la pusieran ahí se queda la chingadera.

No tardaron mucho en instalarla en una pequeña esquina por no decir que la dejaron casi caer.

– Listo – entre jadeos decía Lavi mientras utilizaba la caja como re cargadera.

– Me vas a invitar toda una comida durante todo el día – decreto igual o en mas jadeos que los que soltaba el conejo.

Aun que bien las palabras entraron por un oído y salieron por el otro...

– A ver... Por aquí debe estar – Allen no sabía lo que su buen amigo estaba haciendo, aun que sospechaba que intentaba hacer funcionar aquel aparato.

Ni dijo nada, lo único que quería hacer ahora era ir a la cafetería y pedirle "Toda" la comida posible a Jerry, importándole poco si dejaba de comer a alguien aun que, ya por las horas dadas sería de extrañar que aun hubiera gente que no haya cenado.

Pero como bien dice el dicho, la curiosidad mato al gato.

– Aquí esta – y eso lo estaba a punto de descubrir el albino quien por su bien debió haberse ido siglos atrás.

Ni bien paso un segundo cuando lo que parecía una de las caras de aquella caja emite una luz que termina por iluminar toda la habitación.

Poco es decir que a Allen casi se le sale el corazón por la boca, temía lo peor ya que era uno de los raro experimentos de Kumui lo que tenía enfrente, cualquier cosa podría pasar, ya sea que algo saliera de la pantalla como cual ser maldito y... ¿Por qué se veía un poso en el fondo?

– ¿Donde está aquel botón? – en cambio Lavi estaba en su tarea de explorar de lleno aquel objeto, ignorando las tonalidades que estaba adoptando su amigo monocromático.

Allen intentaba no mirar lo que sea que fuera esa cosa, pero algo se lo impedi... ¿Por qué hay una niña saliendo del pozo? ¿Y por qué se está distorsionando la imagen?...

– O-oo-oeee... L-L-Laviii – por si su voz no fuera bastante reveladora y que sus dientes empezaran a tiritar del miedo.

Aun que bien el llamado le importo menos al conejo quien seguía buscando lo que sea que fuera...

– Lavi – claro que sería extraño escuchar a alguien elevar la voz de esa forma, pero como no hacerlo cuando una jodida niña de los mil infiernos se está acercando hacia ti en plan maldita mal nacida.

– Espera Allen que ahora te atiendo – pues que sea lo que estés haciendo date prisa, porque esa "cosa", aparte de dar mala espina desde un inicio ya se vía cada vez más cerca de lo que realmente aparenta... Y por si no fuera poco su mano estaba contra algo que si bien no estuviera ya de por medio Allen ya se estaría dando por muerto... Pero eso no quita el infarto y que esa niña que si de lejos se veía tétrica, de cerca no era lo más bonito que digamos, ni siquiera como una pintura abstracta y no ayudaba en nada que empezara a estampar de lleno sus brazos en plan romper todo lo que sea que se interponga en su camino.

Allen ya ni sabía si los "tums" que escuchaba provenían de la caja negra o de su corazón que no paraba de latir como loco.

– Aquí esta – Lavi había logrado encontrar lo que estaba buscando.

Sea lo sea que haya hecho, de un momento a otro la imagen cambio a una extraña con muchos puntitos de tonalidades grises y blancas (algunas negras) y emitiendo un extraño ruido de "pssssssssssss".

– Al fin lo encuen... ¿Allen? – hasta que el conejo se digna a mirar hacia sus espaldas, aun que lo que se encontró no es muy bonito que digamos – O-oee Allen ¿Que tienes? ¿Estás bien? – si llamas estar bien que tu ritmo cardíaco se haya descendido a niveles critico y que un especie de espectro salga de tu boca entonces esta de perlas.

Después de un rato, en el que Lavi literalmente hizo de todo para revivirlo.

– Bueno, ahora me puedes decir... ¿Qué carajos es esa cosa? – Allen no pude evitar apuntar con el dedo como si de algo peligroso se tratase.

– Pues... Como explicarlo... – Lavi se estaba tomando su tiempo, en verdad no sabía cómo responder a la incógnita de Allen – Creo que lo mejor será que lo veas por ti mismo – al escuchar esto Allen ni lo dudaba, iba a replicar que ya vio más que suficiente.

Aun que como era de costumbre, las replicas entraron por un oído y salieron por el otro.

Ni bien Lavi puso la mano en el objeto y Allen ya se estaba tapando la cara con lo que sea que tuviera a la mano, esperando claro lo peor.

– No sé qué es lo que tienes pero deberías mirar esto – la verdad es que Allen desconfiaba mucho de Lavi, pero hasta el tenia que admitir que le daba curiosidad lo que estaba pasando, así que con miedo fue espejando su rostro poco a poco.

En pocas palabras, su rostro mostraba incredulidad.

– ¿Pero qué...? ¿Cómo es posible que haya personas adentro de esa caja? – y simplemente Allen no se lo podía creer, viendo en lo que parecía ser el lado más delgado de aquella caja negra se podían ver clara mente a personas cosa que la verdad no se explicaba el cómo o el porqué.

– ¿Sorprendido? - sería tonto no estarlo – La verdad es que yo también me sorprendí cuando lo vi por primera vez, no sé que es esta cosa a final de cuentas, pero algo si estoy seguro, Kumui en verdad se lucio con este aparato - por extraño que parezca, Allen ya se estaba haciendo una idea de para que Kumui construyo o por que hizo esa cosa aun que claro, solo eran meras especulaciones.


– Oye Lavi ¿Que estamos viendo exactamente? – después de un buen rato en silencio al fin Allen se digna en hacer la pregunta.

– No sabría decirte, pero esta buena la pelea – dice Lavi sin quitarle un solo segundo su vista de aquel objeto, mostrando completo interés en lo que su único ojo estaba apreciando aun que, este no era el completamente el caso de Allen.

Digo, no es que no le sorprenda ver un combate de espadas entre dos individuos, ni tampoco sus movimientos pero ¿Que carajos eran esas lucecitas y objetos brillantes que salían de sus espadas? ¿Y cómo es posible que una espada se convierta en unos pétalos de una flor rosa y de la nada empiecen atacar al otro individuo?

– ¿Serán Inocencias?

– No lo sé, pero yo quiero uno de esos – se le notaba admiración al conejo – Aun que no me convence el color rosa, pero es un precio a pagar.

– Si tu lo dices – puede que a Lavi le gustara lo que estaba viendo, pero a Allen como que le estaba incomodando un poco, ese individuo de la flores le recordaba a cierto samurái y la verdad le estaba empezando a incomodar y mucho.

Y ahora que estaba viendo bien, la espada de aquel chico con el pelo... ¿Naranja? No era muy distinta a la de...

– BAN[PIIIIII] – Allen no sé porque pero definitivamente juraba por lo que uno quisiera que aquel grito salido de la caja se escucho como mínimo por todo el piso, pero lo que más le sorprendido fue ver como aquel chico de la espada extraña de buenas a primeras cambio su vestimenta y su ¿Espada?

– Tiene que ser producto de una inocencia – aseguraba Allen ahora sí, algo fascinado.

– Definitivamente - Lavi le acompaña en el pensar – Vamos a ver que mas hay – y como era de costumbre, el conejo era un maldito desgraciado.

Allen no sabe como lo hizo pero algo debió tocar como para que las personas que se veían adentro de aquel objeto cambiaran de buenas a primeras.

Ni bien Allen le iba a reclamar por que se veía que estaban llegando a la mejor parte, pero al final lo que de nueva cuenta había en aquella caja le llamo la atención.

Se seguían viendo a dos individuos, pero estos se veían extrañamente distintos, por no decir completamente diferentes a los anteriores, aun seguía ahí el chico de cabellera naranja pero ¿En qué momento se había puestos esas cosas negras en la cara? ¿Y por qué sus ojos se veían diferentes? Y eso no era todo, aquella personas que se parecía al buen de Kanda había sido sustituida por un chico rubio.

Todo bien hasta ahí, pero este tenía algo especial por no decir que le por las mejillas le salían lo que parecía ser unos bigotes de algún animal y sus ojos se veían con unas extrañas ojeras.

No era necesario decir que ni Allen y ni Lavi comprendida la situación, pero en algo si estuvieron de acuerdo, no les gustaba como se estaban deformando con cada golpe que daban, y lo que colmo el vaso fue que el rubio opto por una forma medio rara, un ser color carmesí medio raro.

No era que no les impresionara la batalla, pero simplemente no les gustaba como se veía.

– ¿Te importa?

– No adelante... – de nueva cuenta Lavi había accionado lo que sea que haya tocado, cambiando lo que se veía de fondo.

Cabe decir que lo que ahora se veía puso los pelos de punta a ambos.

Tanto Allen como Lavi se escondieron o mejor dicho, se resguardaron en donde podían y como no, si en lo que se veía en aquella caja era un robot gigantesco no sería de extrañar que se pensara que era un Kumurin... Aun que este se veía medio raro.

Quitando que literalmente se veía colosal y que sus patrones y colores como que los saco de onda, si aquel color morado y con franjas verdes le daban un toque algo tétrico pero genial a la vez y ni hablar de su diseño que imponía poder y fiereza, pero eso no quita lo raro que se veía, y para variar lo que se mostraba se iba intercalando con un niño con un traje medio raro y que, de nueva cuenta su apariencia era algo peculiar.

Y así se la pasaron un buen rato, accionando lo que parecía ser un botón y, por consiguiente cambiando lo que se mostraba en aquel objeto.

Pasando de unas chicas con trajes llamativos acompañadas por una criatura de pelaje blanco y ojos rojizos, hasta lo que parecía ser un juicio siendo dirigida por un ¿Oso de peluche con una mitad blanca y la otra negra? y un chico siendo acompañado por unas criaturas extrañas salidas de una esfera de color rojo y blanco.

Decir que estaba fascinados por lo que veían era poco, aun que siempre se hacían muchas preguntas de que era lo que estaban viendo o si era cosa de alguna inocencia o algún poder místico.

– Oye Lavi... ¿Qué hora son? – debido a lo entretenido que estaban ni siquiera el nombrado se había dado cuenta de la hora.

– Creo que son... Como cuarto para las 12 – al escuchar esto Allen se aterro, ya no creía que alcanzaría a Jerry en la cafetería aun que si se daba prisa o si bien abría una puerta del arca puede que si lo alcance.

Valía la pena intentarlo.

Antes de que Allen partiera, Lavi ya para finalizar decide cambiar por última vez lo que se veía en lo que él había autodenominado "Pantalla".

Tan pronto como hizo eso su elevo su voz a gran escala a tal grado que ni bien termino despertando a medio piso.

– ¡ALLENN!


[se abre un vortice negro a mitad de la calle]

Wata: [cae del vórtice y aterriza en un auto] AUUuchh, eso dolió...

Jult: Al fin llegas [agarra a Wata y se lo lleva a arrastras] Hay que darnos prisa.

Wata: ¿Prisa? ¿Pero se puede saber que carajos esta pasando?

Jult: Ahora lo veras, solo sigue el rastro de dulces.

Wata: ¿Dulces? [mira el rastro de envoltorio de dulces]...

Bueno, como pueden ver estoy en una situacion medio extraña aun que algo me dice que Ed esta relacionado con esto, asi que sin mas despido esto, les informo que si bien se puede el siguiente capitulo se estará subiendo hasta el siguiente fin de semana y si bien se puede sera doble.

Ya sin nada mas que decir me despido, y como dice Ed: AAAAAAAASTAAAAAAA LAAAAAAAAAA OOOOOOOOOOOTRAAAAAAA

(- edcasafo .tumblr .com -)