¡Hola de nuevo! Lo primero de todo agradecer a las personas que se han molestado en dejarme sus reviews y a aquellas que leen el fic pero no comentan, me he llevado una sorpresa al ver la cantidad de gente que lo ha leído. Gracias a todos. :D


CAPÍTULO 2.

Kurt llegó lo más rápido que pudo a la oficina de Cooper, el mayor de los Anderson era dueño de una gran línea hotelera que estaba situada por todo el país. Aunque su sueño había sido ser actor, descubrió que su verdadero vocación estaba en los negocios, así que desde que acabo la universidad, tres años atrás, con la ayuda de sus padres y algunos socios había abierto una línea de hoteles de cinco estrellas por todo el país que prosperaba cada vez más y más.

-Hola, cariño, tomémonos todo el tiempo que quieras, tengo toda la tarde libre…-Kurt dijo mientras entraba en el despacho de Cooper sin darse cuenta que alguien más estaba allí.

-¡Hola, Kurt!-le dijo Blaine animadamente, a Kurt casi se le cae la cara de vergüenza, puesto que él se estaba dirigiendo al mayor de Anderson. -¿Cómo sabías que estaba aquí? ¿Para qué quieres que nos tomemos todo el tiempo que queramos?

Blaine, obviamente pensó que su novio se estaba refiriendo a él, ni por un momento se pasó por su cabeza que las palabras de Kurt fueran dirigidas hacia su hermano mayor.

-Mmmm… p-pues a salir de compras, obviamente-mintió Kurt de la mejor forma que pudo. –Te recuerdo que tardas más en elegir tus corbatines que yo en elegir mis complementos de invierno.

-¡Oh, sí!-Blaine se acercó a él. –Que bien me conoces-le dijo mientras lo abrazaba por la cintura. –Pero… ¿Qué estás haciendo aquí?

-Mmm… pues bueno, la verdad…-Kurt no sabía ni que decir en aquel momento, quería la tierra se lo tragase.

-Él ha venido aquí a hacerse una entrevista de trabajo conmigo. Necesito un nuevo asistente y quien mejor que alguien conocido y que es de fiar-Cooper, que había estado contemplando toda aquella escena divertido, intervino por primera vez.

-Kurt, eso es genial. ¿Cómo no me lo habías dicho?-la sonrisa de Blaine era enorme, no tenía ni la más remota idea de lo que había entre su novio y su hermano.

-Bueno, quería que fuera una sorpresa-Kurt lo beso tiernamente en los labios.

Cooper carraspeó la garganta en señal de molestia para que ambos se separaran.

-Ok, ya entiendo-dijo Baine tras separarse del beso. –Me voy para que los dos habléis de lo que tengáis que hablar- Blaine salió por la puerta y no había pasado un segundo desde que se marchó cuando Kurt estalló en carcajadas.

-Casi nos pilla-dijo mientras se reía.

-Menos mal que mi ágil mente y mi intelecto nos sacaron de esta-ironizó Cooper mientras se acercaba a Kurt. –Bueno, creo que deberíamos empezar la entrevista de trabajo.

-Espera… ¿hablas en serio?-preguntó esperanzado Kurt.

-En un principio no, pero ahora que lo pienso, sería genial tener un asistente y más si es uno que me puedo follar cada vez que quiera por todo este despacho-la lujuria y el deseo empezaban a apoderarse de ambos. – ¿Te imaginas? Tenerte aquí todo el día para que cumplas mis deseos, nuestros deseos. Poder hacerlo sin tener que escondernos en un apestoso baño y sin tener que sacar excusas baratas a mis padres o a Blaine. Podría llevarte de viaje a mis hoteles sin ningún tipo de pretexto, solo diré que necesito a mi asistente. ¿No te gustaría eso?-Cooper estaba ahora prácticamente encima de Kurt, sus labios se estaban rozando. Pero ambos sabían que el juego no había acabado.

-Me encantaría-Kurt sonrió enormemente-Así que entrevístame. Ahora.

-De acuerdo-dijo Cooper con una sonrisa juguetona. –Señor Hummel, cuénteme sobre usted-Cooper se echó hacia atrás y apoyo las manos en su escritorio para así poder contemplar a Kurt.

-Pues me llamo Kurt Hummel, tengo 18 años, llevo saliendo con mi novio Blaine Anderson durante casi dos años pero desgraciadamente le estoy engañando con su hermano mayor, Cooper Anderson, un sexy, fuerte y deportista dueño de una línea hotelera que me da todo lo que su hermano menor no me puede dar. El me quitó mi virginidad y me hizo dejar de ser un niño inocente-mientras hablaba con la voz más sexy posible, Kurt se iba acercando lentamente meciendo sus caderas, como sabía que le gustaba a Cooper, se detuvo justo en frente de él.

-¿Y q-que espera de este t-trabajo?-el autocontrol de Cooper estaba a punto de desaparecer. Joder, Kurt era la cosa más sensual que había en la tierra, aún se preguntaba cómo Blaine había podido aguantar casi dos años sin follárselo, era demasiada tentación, su hermano sin duda tiene que ser un hombre muy fuerte o estar ciego para no darse cuenta de lo que se estaba perdiendo.

-Pues busco ganar dinero y tener una estabilidad pero lo que más deseo es contentar a mi jefe para que así no me despida-Kurt ahora le estaba susurrando las palabras a Cooper en el oído. –Haré todo lo que me pida, todo, todo, sin excusa.

-V-veo que nos vamos a llevar muy bien, señor Hummel.

-Por favor, llámeme Kurt-el castaño esparcía ahora suaves besos por el cuello de su próximo nuevo jefe.

-¿Y cuáles son sus mejores dotes?-Cooper puso sus manos alrededor de la cintura de Kurt y lo empujo entre sus piernas de manera que las erecciones de ambos se tocaron.

-Pues tengo muchas, pero mi amante siempre me dice que mi mejor dote es mi expresión oral-le dijo Kurt mientras desabrochaba el pantalón del traje que llevaba Cooper. –Me dice que tengo una boca privilegiada que sin duda me abrirá puertas en el mundo y que siempre lo dejo complacido.

-¿Ah s-sí?-Cooper prácticamente gimió al sentir como la mano de Kurt empezaba a acariciar su dura erección.

-Se lo puedo enseñar ahora mismo-le dijo Kurt para después bajarle los pantalones del todo.

-Hazlo. Ya. Tu jefe te lo exige-todo el autocontrol de Cooper se había esfumando, el mayor empujó a Kurt hacia abajo mientras empezaba a desabrocharse su camisa.

Kurt sonrió perversamente al ver a Cooper desesperado por una mamada suya, pero el todavía no había acabado.

-Mmm… señor Anderson que grande es usted-Kurt paso sus manos por las piernas de Cooper. –No sé si podré cumplir esta tarea, me costará mucho. Mi boca es tan estrecha.

-Kurt, por favor, ya, chúpamela ya-Cooper estaba gritando de desesperación, en ese momento dio gracias a su arquitecto por sugerirle paredes insonorizadas para su despacho. Tomó a Kurt por el pelo y llevó hasta su dolorida erección.

Kurt pasó su nariz por todo el pene de Cooper, amaba su olor, virilidad en el estado más puro.

-Me encanta como hueles-le dijo Kurt mirándolo desde abajo con sus largas pestañas. Pasó una vez más su nariz por todo el pene de Cooper soltando aire caliente por la boca en la punta.

-Y a mí me encanta como me la chupas, así que hazlo y así los dos estamos contentos-dijo Cooper con los ojos cerrados por la excitación.

-Está bien, tú ganas-a Cooper no le dio tiempo a reaccionar cuando Kurt ya tenía metido su pene en su boca. Cooper solo pudo gemir y echar la cabeza hacia atrás, "Dios, este chico tiene talento" fue lo único que pudo pensar en ese momento.

Kurt estaba chupando cada vez más fuerte, su lengua se enroscaba en la punta del pene de Cooper mientras que con una de sus manos acariciaba sus testículos y con la otra le sujetaba las caderas para que Cooper no se pudiera mover.

-Kurt… por favor, déjame…-el castaño enseguida entendió la petición de su amante y se apiadó de él, apartó la mano que estaba en la cintura de Cooper y este empezó a embestirle la boca, primero despacio y luego aumentando el ritmo.

-Joder, Kurt. ¿Cómo es que puedes tomar tanto?-gimió Cooper mirando hacia abajo, hipnotizado por como su pene entraba y salía expertamente de la boca de Kurt sin que este se atragantara o se quejara. Se estaba acercando, lo sabía… solo faltaba un poco más.

-Kurt, sexy, estoy cerca… mucho-Kurt gimió en aprobación y empezó chupar más fuerte y más rápido, provocando un grito de placer de Cooper y que su cuerpo callera en el frío escritorio. Cooper levantó la cabeza y vio como Kurt seguía chupando de manera eficaz, llevándolo a uno de los orgasmos más increíbles de su vida. Volvió a apoyar las manos en el pelo de Kurt, invitándolo a probar más, quería que lo probara todo.

-M-me vengo… ¡KURT!-gritando su nombre Cooper llegó en toda la boca de Kurt, quien gimió al sentir el gusto del semen de Cooper derramarse por su garganta, el castaño siguió chupando hábilmente, exprimiendo a Cooper al máximo, llevándolo a un estado de éxtasis, incluso pudo ver como lloraba de placer, dos cristalinas gotas salían de sus ojos. Kurt siguió chupando hasta que Cooper lo tuvo que apartar por la hipersensibilidad en su miembro.

-Joder, Kurt…-Cooper solo pudo decir eso, el castaño le había dado la mejor mamada de su vida.

-Estás delicioso, me muero por probarte otra vez-dijo Kurt mientras se pasaba la lengua por sus carnosos labios. –Entonces, ahora que ha visto mis cualidades… ¿Tengo el trabajo?

-Joder, sí-suspiró Cooper aun sintiendo estremecimientos del orgasmo por su cuerpo.

-Muy bien. Nos vemos mañana-Kurt le dio un beso antes de salir. Tenía que ir con Blaine de compras, a pesar de que él quería quedarse con Cooper, se lo había dicho a su novio.


-¿Qué tal con Cooper?-le preguntó Blaine mientras se sentaban en una cafetería del centro comercial.

-Muy bien, digamos que le he dado la mejor entrevista de su vida-Kurt sonrió para sus adentros.

-Entonces, ¿te ha contratado?

-Obviamente, no hay nadie que se resista a mí-le dijo Kurt a su novio con una sonrisa. "Y mucho menos Cooper Anderson".


Y hasta aquí el capítulo, con smut del bueno, xD. Espero vuestros reviews, me motivan mucho.

Intentaré actualizar mañana. Espero que os esté gustando la historia y la estéis disfrutando tanto como yo al escribirla.