Rastro de fuego, el comienzo de un romance teñido de muerte y oscuridad
Un nuevo día comenzaba en esta convulsionada ciudad, todo parecía normal y seguir la misma rutina de siempre, gente caminando por las calles con cierta prisa, automóviles por todas partes y el típico ruido característico de una ciudad tan activa como esta, pero con la pequeña diferencia de que sus habitantes habían despertado con una trágica y aterradora noticia, una muerte ocurrida en una vieja plaza algo abandonada en donde se informaba que la víctima era un hombre joven que había muerto por múltiples puñaladas en su cuerpo y que luego había sido quemado, dejando solo algunos vestigios de su cuerpo aun reconocible. Una aterradora noticia que además de impresionar a los que se enteraban, producía miedo y temor en ellos…porque esta no era la primera vez que esto sucedía o escuchaban tan macabro descubrimiento, ya era la cuarta victima en un mes, por los patrones que se conocían de estos homicidios, parecía que era el mismo autor que había llevado a cabo estos despiadado actos…y parecía que no iba a detenerse…que su ansias por matar no estaban completas.
En la escena del reciente crimen se encontraba la policía y unidades investigativas y forenses, inspeccionando el lugar en busca de alguna pista o huella que los llevara a dar con este asesino de una vez por todas. En medio del lugar y cerca del cadáver, que estaba siendo retirado en estos momentos por los médicos forenses, se encontraba un joven hombre de aproximadamente 24 años cabellera rubia, ojos azules y tez blanca, vestido con una camisa azul con los dos primeros botones desabrochados, pantalones negros y zapatos del mismo color; estaba con una expresión seria y pensativa en su rostro, inmerso en sus pensamientos y dudas sobre quien podría ser ese psicópata homicida que andaba rondando libremente por la ciudad, que aparecía y desaparecía como un fantasma o aparición y que por lo visto era demasiado inteligente porque en todos estos asesinatos que fueron ocurriendo no encontraron ninguna pista o algún diminuto rastro que los condujera a develar la identidad de ese psicópata…y todo esto era una situación por demás frustrante y molesta para todos los involucrados en el caso. El hombre seguía de pie en la escena del crimen y sin hacer movimiento alguno, hasta que fue interrumpido por la voz de su compañero y mejor amigo Jake:
-oye Finn, es hora de irnos, la jefa y Bonnie quiere vernos…además por lo que escuche parece que tendremos un nuevo integrante en el equipo – decía el hombre a su lado, de aproximadamente 40 años, con tranquilidad y calma en su voz a pesar de lo que sus ojos habían visto recientemente.
-¿y ahora que es lo que querrán esas dos?, han estado muy exigentes y moletas últimamente – decía un poco fastidiado el joven, mientras iba caminando junto a su "hermano" al automóvil negro estacionado cerca del lugar .
-si ya lo sé hermano, pero creo que este caso nos tiene a todos igual, ese maldito desquiciado no nos deja en paz.
-eso es cierto Jake…pero dime ¿sabes algo acerca de este nuevo integrante? – le pregunto con curiosidad al hombre de cabellera castaña clara y ojos negros.
-solo sé que es una mujer y que fue trasferida de san francisco hasta aquí…acaso pretendes conocerla más que como una compañera de trabajo – le dijo con burla e ironía al chico que solo incomodo por el tono de su amigo.
-claro que no Jake, solo preguntaba, además ni siquiera la conozco.
-bueno pues la conocerás pronto, quien sabe tal vez sea la que has estado buscando hace tiempo hermanito.
-si claro –respondió este con sarcasmo, estando ya dentro del auto y poniéndose en marcha hacia su destino próximo.
Ya estando dentro de las instalaciones principal del centro de investigaciones de la ciudad, los hombres caminaron hasta llegar a una gran sala con escritorios y personas hablando del caso y de otros asuntos sin importancia, en el centro del salón se encontraba una mujer de largo cabello negro y ojos verdes, vestida con una falda negra, una camisa entallada color roja y zapatos negros, en ese momento hablando por teléfono y a juzgar por el tono de la llamada se veía algo fastidiada e irritada. Pasaron así unos minutos hasta que la morena colgó el teléfono y miro a los hombres que tenía en frente y dijo:
-es bueno que llegaran par de tontos – dijo con burla la mujer.
-también es bueno verte marcy – dijo el rubio con sarcasmo y con una sonrisa divertida en su rostro.
-a ti también finn, "mi héroe favorito de pacotilla" – le decía esta con el mismo tono alegre de voz y dándole un pequeño golpe en el hombro, ya que a pesar de que ella fuera su jefa tenían una buena relación y eran amigos hace tiempo.
-y bueno para que fue nos llamaste Marceline – interrumpió el de ojos negros.
-cierto me había olvidado de eso…bueno como ya te habrá contado el chismoso de Jake, hoy entrara una nueva integrante al equipo y como te puse a ti finn a cargo de este caso quiero que conozcas en persona a tu nueva compañera.
-entiendo, pero dime marcy ¿es necesario?, digo si servirá para este caso – dijo el rubio no muy convencido de esta nueva chica.
-si créeme que servirá para esto finn, pero luego te contare bien primero quiero presentarla a todos.
-está bien…y cuando tenemos que esperar porque si no yo – pero no pudo terminar de hablar ya que fue interrumpido por la voz de su jefa.
-nada, aquí viene – dijo alejándose de donde ellos estaban y acercándose hasta la recién ingresada.
Y el joven a dirigir su mirada a la nueva ingresada se quedó completamente pasmado y encantado por lo que sus ojos veían, una joven mujer, al parecer de su misma edad, de cabello rojizo a media espalda, ojos color miel que irradiaban seguridad y sensualidad, vestida con pantalón de vestir negro ajustado a sus piernas, una blusa color naranja de tonalidad clara, con un escote que dejaba ver un poco de su busto y un collar sobre su cuello con rubí en el medio, y zapatos negros de tacón; era hermosa, muy hermosa y atrayente para el rubio que la mirada embelesado y con un brillo que detonaba interés por conocer a aquella bella extraña.
-Hey tonto, deja de soñar despierto quieres – le dijo su jefa algo molesta por no prestarle atención a sus llamados anteriores.
-h-he…lo siento marcy.
-como sea, bueno quiero presentarte a tu nueva compañera –hablo al momento en que la peli roja se acercaba hasta ellos – ella es Estela Flare, solicito la transferencia desde San Francisco porque al parecer se enteró del caso que estamos llevando a cabo y quiso colaborar con nosotros…ella tiene experiencia en estos tipos de caso, ha participado y colaborado en varios homicidios en serie, además de que no es su primera vez con un psicópata pirómano –decía la morena, mientras el joven miraba con interés y cierta alegría a la chica de "inocente" sonrisa –así que bueno pienso que será de gran ayuda para esto…espero que puedas hacer algo con este torpe Estela – se dirigió esta vez a la chica que apartaba su mirada del rubio para dirigirla ahora a su nueva jefa.
-no se preocupe, creo nos podremos llevar bien y hacer un buen trabajo – decía de forma tranquila.
-je eso me alegra, ahora que se conocen quiero que vallamos hasta el área forense, ahí nos está esperando la encargada principal del área, la Dra. Bonnibel Jones o como a mí me gusta llamarla "la doctora frankestein" – dijo con sorna estas últimas palabras, mientras se dirigía al lugar con los demás integrantes.
Pasaron cinco minutos hasta que llegaron a la segunda planta del edificio, entraron por una puerta blanca que decía "sala de autopsias". Al pasar vieron a una mujer de curioso cabello rora, con una bata blanca que dejaba ver por debajo una camisa entallada de un rosa claro, una falda blanca y zapatos de tacón del mismo color, con guantes de látex y una mascarilla en su boca, inspeccionando al cadáver que tenía sobre la camilla de metal y haciendo algunas anotaciones. La mujer estaba concentrada en su labor hasta que la morena le hablo:
-Hey Bonnie quieres dejar eso y decirme para que nos llamaste – le decía algo fastidiada.
La susodicha se dio vuelta y miro a los recién llegados y dijo:
-siempre tan cordial Marceline – decía con sarcasmo – hola chicos disculpen estaba analizando a nuestra nueva víctima…por cierto tu ha de ser nueva, mi nombre es Bonnibel un gusto – le dijo sacándose uno de los guantes y extendiéndole la mano a la peli roja.
-gracias, mi nombre es Estela un gusto también –decía respondiendo al gesto de la peli rosa.
-bueno como están todos aquí quiero mostrarles los avances que tenemos hasta ahora –dijo la mujer mientras dejaba su cuaderno de anotaciones al lado de una mesa con diversos instrumentos quirúrgicos y continuaba hablando – como verán nuestra víctima fue identificada con el nombre de Edward Lets de aproximadamente 25 años, y por lo que pudimos examinar de lo que quedo del cadáver parece que murió por varias heridas producto de un arma blanca de un grosor considerable.
-ósea que esta vez nuestro asesino no uso un arma o lo golpeo en la cabeza como las otras veces – decía el joven rubio.
-no, esta vez parece que quiso cambiar….estuve inspeccionando buscando alguna pequeña pista, una huella o cabello pero aun no encontré nada.
-parece que este loco no es nada tonto – dijo el otro hombre.
-disculpen chicos pero ¿puedo hacer una observación? – pregunto la recién ingresada.
-claro – respondieron los tres al unísono.
-bueno si no me equivoco esta víctima fue quemada después de morir y al parecer el homicida utilizo algún líquido inflamable para hacerlo, de las demás victimas anteriores por lo que lei en los informes, fueron quemadas antes de morir…parece que es un patrón que se repite constantemente – dijo con seguridad en sus palabras.
-es cierto es al único patrón que se repite constantemente, el quemar a sus víctimas…se nota que le gusta jugar con fuego – dijo la peli rosa un poco cansada.
-no solamente eso, le gusta hacerlo, disfruta el quemar a sus víctimas…ver como su carne se quema lentamente, escuchar sus gritos dolor y sufrimiento…y ver como el fuego lo consume todo – dijo la de cabello rojizo con un tono de voz algo perturbador en sus palabras y con su mirada clavada en los restos del cuerpo, con un singular brillo en estos que detonaban sadismo y placer.
Los que estaban en la habitación se quedaron callados y algo asustados por la gráfica explicación de la chica sobre el perfil de su asesino…hasta hacía pensar que a ella le gustaba hacer lo mismo con otros seres vivientes. El silencio fue roto por la doctora que le pregunto con curiosidad:
-es interesante lo que dices…parece que sabes mucho sobre esto Estela, sobre la mente de los psicópatas homicidas…realmente es algo interesante – dijo estas palabras que detonaban algo de desconfianza y sospecha hacia la peli roja.
-si tengo experiencia con estos tipos de caso doctora, he visto mucho de esto…además de que también lo vi muy de cerca – dijo esta en tono amargo y con la mirada sombría.
-b-bueno será mejor que te dejemos con tu trabajo Bonnie y que nosotros volvamos a nuestras obligaciones – dijo la morena tratando de romper el tenso ambiente que se había formado – vámonos chicos este caso no se resolverá solo – decía mientras los demás iba yéndose del lugar – nos vemos Dra. Estein – se despedía la peli negra de la susodicha con burla en su voz, al momento en que dejaba sola a la mujer.
-si fue un gusto verte – le contestaba con sarcasmo, para luego dirigir su mirada al cadáver que tenía en frente y sus facciones se volvían serias y pensativas…algo no encajaba bien o mejor dicho algo la hacía desconfiar de todo este caso…y al parecer la nueva integrante del equipo había encendido la chispa de la sospechas de la peli rosa hacia ella.
Después todos volvieron a sus respectivos puestos y el rubio se había ofrecido a ponerla al tanto sobre la información que manejaban del caso y mostrarle las instalaciones, y mientras ambos se iban alejando sonriendo y hablando alegremente, dos personas se quedaron mirándolos y sonriendo con complicidad:
-valla parece que tu querido "hermano" encontró a alguien con quien pasarla bien Jake – decía la morena irónicamente – ya era hora…espero que el tonto esta vez no lo arruine.
-je y que lo digas, pero parece que esto pinta bien – decía el recién nombrado viendo con tranquilidad a su compañero que se alejaba del lugar en compañía de la peli roja.
Ya habían pasado una semana desde que la chica, de nombre Estela, se había incorporado al equipo de investigación, haciendo sus tareas asignadas y llevándose bien con sus otros compañeros, en especial con el joven rubio que desde la había visto, no pasaba un día que no estuviera a su lado acompañándola en sus deberes, charlando en sus tiempos libres y compartiendo almuerzos y cafés juntos. Y debía admitirlo a la de cabello rojizo no le incomodaba para nada están en compañía de ese hombre tan guapo y amable, que le hacía sentirse cómoda en su lugar de trabajo y que le sacaba alguna que otra sonrisa con sus ocurrentes conversaciones…realmente le agradaba y mucho, al igual que el que se notaba por su insistencia y por la forma de mirarla que tenía, en donde dejaba ver el amor que empezaba a sentir por ella, al igual que deseo y felicidad.
Era un miércoles por la noche en donde se encontraban dentro de un automóvil negro una joven mujer acompañada del hombre de ojos azules, que iba conduciendo el vehículo, el amablemente se había ofrecido a llevar a la chica hasta su casa porque se había percatado en todo ese tiempo que ella no tenía auto y que siempre hacia sus viajes en taxi, así que para evitarle molestias e inconvenientes le dijo que la llevaría hasta su casa, a lo que esta acepto cordialmente su propuesta. Todo el viaje trascurrió tranquilo entre una buena platica, acompañado de una acorde música para el momento, al llegar a la entrada de la casa de la mujer, el joven se bajó y rápidamente fue a abrirle la puerta del automóvil a su acompañante, a lo que esta respondió:
-gracias, que amable eres finn – decía dedicándole una tierna sonrisa.
-no hay de que Estela, es un placer hacerlo por ti – decía en forma de cumplido a la peli roja, provocando que esta se sonrojara un poco, pero luego el rubio persiguió – sabes en todo este tiempo que nos conocemos la hemos pasado bien y bueno yo me preguntaba si….si q-quisieras ir a cenar conmigo alguno de estos días – decía este algo nervioso y avergonzado, evitando mirar a la chica a los ojos – p-pero si tu no quieres está bien, digo hace poco nos conocemos y bueno tu sabes – balbuceaba el joven incomodo, hasta que la mujer lo interrumpió.
-sabes Finn me parece una gran idea, nos llevamos muy bien y me encantaría cenar contigo unos de estos días – decía ella de forma tranquila y amable – pero es cierto que no nos conocemos lo suficiente pero…quizás esta sea oportunidad para conocernos mejor - decía estas palabras con un tinte de sensualidad en su voz.
-¡de verdad!, d-digo claro es verdad quizás esta sea una buena oportunidad para conocernos mejor – dijo dedicándole una cálida sonrisa – bueno será mejor que me valla…nos vemos mañana.
-claro Finn nos vemos mañana – dijo la peli roja, al momento que se acercaba al rubio dándole un corto abrazo y besando su mejilla, rozando levemente la comisura de sus labios, haciendo que el joven se estremeciera ante tal contacto, sonrojándose un poco también.
Luego de ese acto tan inesperado la mujer se despidió del rubio:
-adiós Finn nos vemos mañana – decía está dedicándole una última mirada, mientras se dirigía a la entrada de su hogar.
-c-claro adiós Estela nos vemos mañana – decía, reaccionando a tiempo, al momento en que se encaminaba a su auto para irse a su casa, no sin antes dedicarle una mirada llena de afecto adornada con sonrisa inocente.
Ya dentro de la casa, la joven dejo sus pertenencias sobre una mesa de la sala principal, para luego subir las escaleras hasta su habitación, al entrar saco algo ,escondido en alguna parte de su armario, precisamente una caja mediana cuidosamente sellada, la dejo sobre su cama para luego sonreír de forma despiadada y macabra, y decir para ella misma:
-eres tan lindo finn, en verdad te quiero…te amo…pero espero que no te metas en mi camino porque si no, ni siquiera el afecto que siento por ti será suficiente para evitar que termines muerto – decía de forma oscura y fría, para luego agregar – ya ha pasado una semana desde la última vez…y tengo ganas de divertirme, no aguanto las ganas de ver las llamas arder – decía en un tono por más notoria de locura y sadismo, al momento que de la caja sacaba una pistola calibre 22 de color platinado negro y un cuchillo de considerable grosor con algunas gotas de sangre seca en el – hoy será una gran noche…para mi claro – decía riendo de forma despiadada, mientras ponía las armas en una bandolera negra y tomaba un encendedor de metal brillante entre sus manos – hoy será una gran noche…hoy las llamas del infierno arderán una vez más – termino de hablar en un tono desquiciado e intimidante, dejando que una macabra sonrisa se dibujara en su rostro y se preparara para cazar a su nueva presa…que sería víctima de su maldad y afición al fuego.
Así en medio de una escena de crímenes y asesinatos en serie, de algún psicópata suelto en la ciudad, un romance empezaba a nacer entre dos compañeros de equipo, dos amigos y futuramente dos amantes…pero tal relación traería aparejada graves consecuencias para ese ingenuo hombre enamorado de aquella bella y amigable peli roja…con un secreto y afición sanguinaria y retorcida.
Holaa otra vez! Jejeje bueno aquí les traigo este capítulo de este fic flinn que pare que gusto a los que la leyeron xD….solo decirles que este capítulo fue algo de transición peor con sus momentos tensos y perturbantes Jejeje…bueno espero que sea de su agrado y nos veremos en la siguiente entrega de este fic diferente pero interesante xD
Nos vemos pronto
