EMOCIONADA AL FULL! Aquí esta el primer capitulo y con este arrancamos la continuación de I Believe in You! *u* Espero les guste

Reviews~

Looverly: Harry no es un espíritu, el esta vivo ya que nunca conociste a Jack y por coincidente Pitch Black nunca mato a Harry :)

Ahora si... Disfruten!


Años después.

Abriste los ojos al escuchar la alarma de tu celular sonar repetidamente. Apagaste la alarma como pudiste y te estiraste sobre la cama mientras sentías el roce de las blancas sabanas en tu piel. Diste un profundo bostezo y te frotaste la cara.

-Buenos días princesa –Escuchaste a alguien hablar. Miraste a tu lado y encontraste a Harry con la mejilla izquierda sobre la almohada pero mirándote tiernamente.

-Buenos días amor –Saludaste lanzándote a su lado y acomodándote dentro de las sabanas. Ambos se dieron un beso.

-Hermosa velada la de anoche –Dijo comenzando a besar tu hombro con lentitud. Reíste ya que eso te causaba algo de cosquillas.

-Muy hermosa –Respondiste mientras le robabas un beso de los labios-. Pero ahora tengo que irme a trabajar o llegare tarde.

Harry mascullo entrecerrando los ojos. Luego te tomo de la cintura y te puso contra la cama mientras el se acomodaba sobre ti.

-¡Hey! –Comenzaste a reírte.

-El rey dice que no puedes irte –Anunció Harry con un tono de voz gracioso. Le diste un pequeño golpe en la frente y te apartaste de el riéndote.

-¡Tonto! –Harry se rió y también se levanto de la cama contigo-. Además te recuerdo que tú también debes ir a trabajar.

-Bah, tonterías –Dijo Harry disimulando que no le importaba.

-Voy a darme una ducha –Entraste al baño e hiciste lo que ya había dicho. Te bañaste rápidamente y saliste para cambiarte, Harry había bajado a preparar el desayuno o alguna cosa parecida. Te pusiste una blusa blanca, ese saco negro que tanto te gustaba junto con una falda negra y los tacones de color negro. Te peinaste y maquillaste y bajaste para encontrarte a Harry mirando la televisión.

Habían pasado 4 años desde que habías comenzado a salir con Harry, tu mejor amigo de la infancia, ahora tenias 22 años y trabajabas en una empresa en la que ganabas bien como licenciada especializada. Harry por su parte trabajaba como diseñador grafico y al igual que tu ganaba bien.

Ambos vivían juntos desde apenas dos años, no estaban comprometidos pero era lo que mas esperabas por parte de tu novio.

-Dulce, dulce, dulce invierno –Dijo Harry mirando por una de las ventanas de la casa-. Odio el invierno…

Harry odiaba el invierno ya que siempre le pasaba algo malo en esa estación del año, era muy raro, siempre se congelaba por alguna razón, de un árbol le caía mucha nieve, se resbalaba, su coche se quedaba estancado en la nieve e infinidad de cosas.

-Sabes que te pasan cosas malas en invierno por que Jack Frost te odia –Te burlaste.

-Jack Frost… Pues que venga y luche a puño limpio –Te reíste al escuchar a Harry decir eso.

-Sabes que Jack Frost es solo una expresión Harry.

Harry se acerco a ti y te beso el cuello.

-¿Ya te vas a trabajar?

-Si, tengo que estar en mi oficina temprano –Dijiste mientras pasabas tu mano por su sedoso cabello. Harry sonrió y te dio un beso en los labios.

-Te veo a las 7, no lo olvides mi princesa –Te recordó Harry mientras te guiñaba un ojo. Asentiste con la cabeza y saliste de la casa para entrar al auto negro estacionado en el patio y salir rumbo a tu trabajo. Llegaste a una empresa en la ciudad de Burgess donde entraste.

-Buenos días Angélica –Saludaste a tu secretaria.

-Buenos días licenciada –Saludo ella con el mayor respeto posible.

-¿Llego el correo del señor Solano? –Preguntaste mientras tomabas unos papeles del escritorio y los examinabas.

-Si, dijo que mañana traería a su personal para ayudar.

-Muchas gracias, estaré en mi oficina.

Al entrar a la oficina te sentaste sobre una silla de color negro y comenzaste a teclear algunas cosas en la laptop de color rojo que estaba sobre tu escritorio. El trabajo era duro y a veces aburrido, más de una vez pensaste renunciar y dedicarte a otra cosa pero habías decidido quedarte en lo que tanto trabajo te había costado levantar. Llegar al puesto en el que estabas era muy difícil de conseguir y te sentías orgullosa de ti misma pero siempre sentías que te hacia falta algo.

Tenías un buen trabajo, una bella casa, a Harry y muchas cosas pero siempre que llegaba el invierno sentías que este te traía un hueco en el estomago que te hacia sentirte vacía ¡Y vaya que sabias que no era hambre!

¿Pero que podría ser tal hueco? Intentabas no darle importancia pero era imposible hacer tal cosa. Pasaron unas horas mientras tu seguías trabajando, estabas por terminar tu turno

-Licenciada –Angélica llamo a tu puerta.

-¿Qué pasa?

-Es Harry, esta en la línea 2…

Sonreíste al escuchar su nombre.

-Comunícamelo –Tomaste el teléfono y esperaste que la llamada se conectara-. ¿Hola?

-Hola ¿Con la mujer más bella del mundo? –Reíste-. Princesa ¿Ya vienes para acá?

-Si, solo debo terminar de recoger mis documentos y voy a la casa.

-Bien, te voy a estar esperando… No tardes ¿De acuerdo?

-Entendido.

-Te amo –Dijo finalmente para después colgar. Sonreíste emocionada ¿Qué había planeado Harry para estar tan emocionado y feliz?

Recogiste tus cosas y regresaste a tu casa con emoción, definitivamente era emocionante pensar e intentar adivinar que había hecho Harry.

Llegaste a la casa y te diste cuenta que las luces estaban completamente apagadas pero en el pequeño cuarto de paredes de cristal, que pensabas convertir en un invernadero, había una tenue luz. Sonreíste emocionada y entraste a la casa.

Lo primero que hiciste fue quitarte los tacones que te estaban matando y te pusiste unos zapatos más cómodos, te quitaste en saco y te acomodaste el cabello, comenzaste a subir las escaleras para llegar al techo. Llegaste y encontraste a Harry en la entrada, estaba muy guapo y miraste alrededor.

El lugar había sido decorado con flores, velas y algunos adornos como mariposas de cristal y otras parecidas. Al centro había una mesita redonda con un candelabro plateado y algunas velas que iluminaban, una deliciosa cena descansaba sobre los platos y había dos sillas.

-Harry… -Miraste con estupefacción todo mientras sentías tu corazón acelerarse.

-Adelante, antes de que la cena se enfríe –Dijo acercándose a ti y dándote un beso en los labios.

Ambos se sentaron en la mesa y comenzaron a cenar con tranquilidad mientras bromeaban y platicaban entre si. Aquello te recordaba al día que comenzaste a salir con Harry, en el baile de invierno organizado por tu escuela hace ya 4 años atrás. Miraste tu celular con cuidado y te diste cuenta que era justo su aniversario de ambos.

-_... –El dejo de lado su copa de vino y te sonrió-. Tengo que hablar contigo.

-¿Qué pasa Harry?

-Veras, hemos estado juntos desde hace 4 años y desde hace dos vivimos juntos, hemos compartido experiencias únicas ambos y creo que es el tiempo de ir a algo mas serio –Harry pronto saco una cajita de color morado y se arrodillo frente a ti, abrió la cajita y dejo al descubierto un hermoso anillo de oro-. ¿Quieres casarte conmigo?

La felicidad no cabía en ti, sonreíste con asombro y sentiste que estabas por llorar.

-¡SI! –Respondiste mientras Harry colocaba sobre tu dedo el anillo. Harry se levanto y tu igual lo hiciste, entre brincos te lanzaste a el y el chico te cargo de la cintura para darte un profundo beso. Reíste y miraste la luna. Ambos se abrazaron y volvieron a besarse.

Al fin estabas comprometida con Harry pero… ¿Ese era realmente tu deseo?