Antes de que me vuelva a estresar y a resultar imposible subir nada en mucho tiempo... subo el capítulo 2! Espero sus reviews, please... No tardan nada en dejar un par de líneas con su opinión y me ayudan un montón a mejorar y seguir escribiendo!! Gracias y sin más tardanza... capítulo 2!!
Misterio en Midnightfalls
-... Y justo cuando iba a decirme algo interesante... apareció ese estúpido Gryffindor y lo estropeó todo. Estuve a punto de matarle!!! Aghs!! –relataba Claire bastante agitada a una asombrada Eleine.
- ¿En serio? A mi también me ha sucedido algo raro en Adivinación... pero creo que necesitaré ayuda de tu "avispado ojo interior" porque yo no entendí nada. –mientras le relataba con detalle su extraña visión, las Slytherins se dirigían, libres ya de clases y castigos, a dar un paseo por los jardines de la escuela antes de la cena para comentar con tranquilidad y libres de oídos curiosos todo lo que las había deparado la tarde.
Viendo atardecer al lado del lago, con la única compañía del calamar gigante, Claire pensaba en la predicción de Eleine mientras ésta aún daba vueltas a lo que Snape podía pretender... aunque la resultara un pelín desagradable imaginárselo.
- Déjame ver la bufanda que cogiste en la biblioteca. A lo mejor nos puede dar alguna pista que has pasado por alto... -sacando la prenda de su maletín, Eleine le mostró la aparentemente normal bufanda. Con una sonrisa satisfecha, Claire mostró en uno de sus bordes una filigrana granate en la que se entrelazaban dos iniciales; el dibujo era muy elegante, a modo de blasón familiar, pero tan elaborado que hacía imposible diferenciar las letras que lo conformaban... al menos la primera de ellas, que parecía desaparecer casi totalmente bajo una enorme y muy adornada L, posiblemente del apellido.
- Bueno, ahora tenemos iniciales...ilegibles.Y además no conocemos los nombres y apellidos de todos los estúpidos Gryffindors, asi que perdóname si no me emociono demasiado... -replicó Eleine algo molesta por no haber pensado en algo tan obvio como las iniciales.
- ¿Qué harás con ella? ¿Te la quedarás o la dejarás de nuevo en la biblioteca?
- Dudo mucho que me sirva para algo fuera de la clase de Adivinación. Estoy convencida de que la adicta al té perfuma la clase con esencia de cannabis o algo por el estilo para tener sus visiones.
- ¿Por qué no me dejas intentarlo a mí? Tal vez lo de mi ojo interior es verdad. –diciendo esto Claire cogió la bufanda y se la puso, cerrando los ojos como hizo Eleine con anterioridad, quien la miraba con gesto interrogante.
- ¿Y bien? ¿Ves algo?
- Nada de nada. Tal vez así...-Eleine no pudo entender nada más de lo que decía Claire porque ésta enterró su cara en la bufanda, intentando mejorar la perspectiva de su ojo interno, tal vez. Eleine bufó algo exasperada y a la vez divertida por la situación. Al oir la suave risa, Claire levantó la vista de la bufanda. -¿Qué te hace tanta gracia?
- Parecemos fans de algún estúpido Gryffindor, admirando con tanta devoción una tonta bufanda... aspirando su perfume... cualquiera diría que has pasado a formar parte del Club de Fans de Harry Potter, por ejemplo. –antes de terminar la frase Claire ya la había tirado la bufanda a la cara y se levantaba con un fingido aire ofendido entre las carcajadas de su compañera.
- Deberíamos irnos. Hay que ir a cenar... y pasarnos antes por la sala común. He caído en la cuenta de que hay alguien que nos podrá decir a quien pertenecen esas iniciales... y hay que averiguar quién huele a canela en el colegio. –al ver la atónita expresión de Eleine, le respondió: -Huélela.
- ¿Canela? Mmm... es algo más dulce... como vainilla o ranas de chocolate... -respondió tras aspirar el dulce perfume que emanaba de la lana, mientras una pregunta cruzaba su mente. -¿Y pretendes que vayamos oliendo a todos los Gryffindors con los que nos crucemos? –se preguntó a sí misma mientras se levantaba del suelo con expresión interrogante y un tanto divertida mientras iba tras Claire, quien ya se encaminaba al colegio.
Al llegar a la sala común Eleine decidió esconder, al menos por el momento, la bufanda en su armario. Ya habría tiempo para devolverla... podría serles útil. Nada más llegar, Claire había ido a buscar a alguien que según ella podría darles la información que necesitaban mientras ella guardaba la misteriosa prenda en su habitación. Cuando llegó a la Sala Común, se sorprendió al ver a Claire charlando animadamente con Zabini en uno de los amplios sofás frente a la ardiente chimenea. Se sentó al lado de Claire mientras le dedicaba al moreno slytherin una sonrisa cortés, a la cual él respondió levantándose y acercándose a ella para depositar levemente dos besos en su mejilla. Cerró los ojos y aspiró profudamente el perfume de Zabini... para ir practicando, se dijo a sí misma... olía a gominolas... a gominolas de manzana. Con una sonrisa, y una divertida mirada cómplice a su amiga, Claire decidió centrarla en la conversación. Al ser Zabini uno de los ayudantes de Lars Bristol, el prefecto de Slytherin, tenía acceso a archivos y listados de alumnos de cualquiera de las casas. Podía conseguir esa misma noche una copia de todos los nombres y apellidos de los integrantes de todos los cursos de Gryffindor, y nadie se enteraría. Eleine se extrañó de que Zabini se arriesgara a un posible castigo si algo salía mal... pero intuía que el astuto Slytherin no lo haría gratis. Mientras Claire terminaba de planearlo todo, observó que el joven moreno la miraba de una forma un tanto... extraña. Entre calculador y malicioso, pero con un aura de seguridad en sí mismo que le confería un aire un tanto inquietante. Como si planeara algo. Como si tuviera algo en mente.
-"Tengo que hablar contigo..." –las palabras susurradas durante su encuentro de esa tarde volvieron a oírse claramente en su cabeza, mientras revivía la escena con él en el pasillo... y la funesta predicción de Adivinación... y el perfume de manzana que ahora pasaba a su lado deseándolas "bon apètit" en la cena mientras abandonaba la sala común... y el brazo de Claire en su hombro devolviéndola a la realidad. A una inquietante realidad.
Cuando llegaron al comedor se percataron de que la mesa de los profesores estaba extrañamente agitada: Dumbledore conversaba animadamente con la vieja-momia-McGonagall; el profesor sustituto de DCAO, Remus Lupin intentaba explicar algo con los cubiertos y parte de su vajilla a Trelawney, quien se había dignado a compartir su cena con el resto del colegio; Snape, con su serio semblante de siempre, hablaba distraídamente con la siempre sonriente señora Sprout, buscando al parecer a alguien con la mirada. Mirada que se encontró en más de una ocasión con la de Claire, quien le miraba furtiva pero embelesadamente, escudándose en los fornidos Crabbe y Goyle que se habían sentado enfrente suyo. El único que parecía ajeno a todo ese jaleo era el nuevo profesor de Historia de la Magia, que sustituía a su aburrido profesor fantasma: Josh Shadow, de no más de 27 años, acariciaba lentamente el borde de su copa, perdido en sus pensamientos. A pesar de su silencio y aparente quietud, era el que de toda la mesa llamaba más la atención, por ser el único vestido con ropas totalmente muggles: pantalones anchos con bolsillos, deportivas, y una camiseta de manga larga cubierta por otra camiseta negra de manga corta. Su aspecto deportivo no le impedía dar las clases de Historia como nunca se habían dado en Howgarts: pasó de ser una de las asignaturas más aburridas a una de las más interesantes, y sus clases eran toda una novedad. Si a eso le añadimos su extraño mutismo, sus azules iris analizando todo lo que le rodeaba y su habitual soledad, le envolvía un aura de misterio que resultaba magnética para más de la mitad del alumnado femenino (e incluso parte del masculino). Hasta Claire, normalmente obnubilada con Snape, reconocía que el nuevo profesor era, cuanto menos, interesante.
Antes de que terminaran de cenar, cuando el barullo del comedor era más notable, Dumbledore hizo sonar una de sus copas para atraer la atención de todos. Claire miró interrogante a su amiga, pensando interiormente qué tripa se le habría roto ahora al director para anunciar algo de ese modo. Posiblemente iría referido al ya cercano baile de Navidad, o a la estancia de algunos alumnos durante las vacaciones en el colegio, conjeturaba Eleine. Cuando el silencio se adueñó del comedor, el director se levantó y sin necesidad del hechizo "sonorus" su voz se elevó sobre las cabezas de todos los alumnos.
- Buenas noches. Espero que hayais cenado bien. Antes de que os dirijais a vuestras respectivas Salas Comunes me gustaría haceros un pequeño anuncio. Dirigido principalmente a los alumnos de 5º y 6º curso de todas las casas. –al oír esto, un sonoro murmullo proveniente de los alumnos de esos cursos se mezclaba con los de expectación del resto del colegio por saber qué se le habría ocurrido en esta ocasión. Levantando las manos, consiguió hacer reinar de nuevo la calma, y prosiguió:
- Como ya sabréis, este año nuestro querido Profesor Binns ha tenido que tomarse un más que merecido descanso tras largos años de docencia... y en su lugar contamos con la inestimable labor de Josh Shadow, que ha hecho que las horas de siesta de Historia de la Magia sean cosa del pasado. –al decir esto más de la mitad de los alumnos evitó mirar directamente al anciano, quien repasaba con sus lentes de media luna todo el comedor.
- Bien, creo que vuestro profesor tiene algo que comunicaros. Profesor Shadow, cuando quiera...
Diciendo esto, Dumbledore se sentó y se levantó de su lugar el joven Josh. Con su mirada penetrante, recorrió el comedor al igual que antes lo había hecho el director, y al ver la expectación de todos, fue directo al grano:
- Veréis... hemos preparado un viaje de estudios durante 4 días a Midnightfalls, en Escocia. Como ya sabréis, allí existe uno de los lugares históricamente más interesantes de la magia: la creación del Consejo de Brujos y todas las consecuencias que eso tuvo para nuestra actual organización, la caza de brujas por la Inquisición y su repercusión... y la existencia, aunque no demostrada claro, de todo tipo de seres y criaturas mágicas interesantes...
No pudo continuar. Un alegre griterío se adueñó del comedor y su suave voz quedó sepultada por los comentarios excitados de los alumnos de 5º y 6º y los murmullos de envidia y desilusión del resto de cursos. Tras las naturales muestras de contento que la noticia había provocado, Shadow impuso silencio y continuó hablando.
- El viaje lo realizaremos en dos fechas diferentes con dos grupos, para poder manejarnos mejor. La primera fecha será exactamente dentro de dos semanas. El segundo grupo saldrá una semana más tarde. El primer grupo lo formarán los alumnos de 5º y 6º de Ravenclaw y Hufflepuff, y el segundo los alumnos de Slytherin y Gryffindor. Como profesores al cargo contaré con la inestimable ayuda de Minerva McGonagall y Severus Snape. –al oir esto último los alumnos de todas las casas exceptuando a Slytherin, pusieron mala cara. Pero pronto volvieron a sonreir al pensar en todo lo bueno que conllevaba esa salida: romper la monotonía de las clases, una salida a Escocia... el plan era demasiado bonito como para que la presencia de Snape lo estropeara. Obviamente, para Claire era el plan perfecto... y así lo demostraría durante todo lo que quedaba de noche, y durante los días previos al viaje, pensaba Eleine. Con un carraspeo, Dumbledore cortó los agitados murmullos que no cesaban y Josh se sentó, visiblemente emocionado por la acogida que su propuesta había tenido.
- Bien, por lo que veo la idea les ha satisfecho tanto como a nosotros. Antes de que terminen la cena, un anuncio más: para asistir a este viaje es absolutamente imprescindible una autorización paterna firmada. Para ello hemos previsto algo diferente... puesto que este próximo domingo podrán recibir la visita de sus padres, si lo desean, claro. –comentó sonriendo. –Los que no puedan acudir se les enviará la autorización vía lechuza. Pero la semana que viene deberán estar todas firmadas encima de mi mesa, o quien no la entregue no tendrá la posibilidad de visitar a Escocia. Y creánme si les digo que se arrepentirían... Bueno, demasiada cháchara por hoy. ¡Buenas noches a todos!
El impacto final de las palabras de Dumbledore fue como una bomba en casi todas las mesas. ¿Una visita familiar? Eleine no podía parar de comentar con Claire todo lo referente al asunto. Y a la excursión. Por los pasillos no se habló de otra cosa. Ni en las Salas Comunes, donde las conversaciones se alargarían hasta bien entrada la noche.
Cuando Claire y Eleine llegaron a la Sala común de Slytherin, Zabini las hizo un leve gesto con la cabeza desde el fondo de la sala. Se acercaron al grupo formado por Malfoy, Zabini, sus gorilas y un par de chicas más de Slytherin. Tras hablar un par de minutos con ellos, se dirigieron con sigilo a la habitación de Claire, donde Blaise las entregó un enrollado pergamino copiado con pulcritud con su elegante letra. No hizo ninguna pregunta al respecto de su uso, y cuando Claire le agradeció el favor, sonrió irónicamente, elevando una de sus cejas mientras respondía:
- No pretendo ser grosero, pero espero algo más a cambio que un simple "gracias". No os preocupéis, cuando precise algo con lo que podais devolverme el favor, os lo haré saber. Pero ha sido un placer saber que contáis conmigo, preciosas... Ahora si me disculpáis, debo enviar una lechuza a mis padres avisándoles de lo del domingo.
- Buenas noches, Blaise. –respondieron ambas al unísono, Claire enfrascada en la lectura del pergamino y Eleine con un deje de preocupación por lo que Blaise podría pedir a cambio en el futuro. "Tengo que hablar contigo..." le recordó la susurrante voz de Blaise en su memoria. Sacudió de su cabeza esos pensamientos y se acercó a Claire, intentando buscar entre los nombres cuáles de ellos tenían una L en su apellido. Encontraron dos: Sarah Lansdale y Neville Longbottom, de 5º y 6º curso, respectivamente. Compararon las iniciales con las de la bufanda, pero resultaba imposible discernir cúal era la primera letra del enrevesado dibujo. Les quedaba la posibilidad de descubrir cúal de ambos olía a vainilla... pero ninguna parecía muy inclinada por acercarse a Neville o Sarah y olisquearles el cuello. De momento esperarían y observarían. Ahora mismo las corría más prisa el avisar a sus respectivas familias... iba a ser un interesante fin de semana.
Hasta aquí por hoy! Ya sabes... déjame un review porfa! Mil gracias!
Nos leemos!!! ;)
