¡Holiwis a todos! Al fin pude escribir este Cap y publicarlo, ya que como había dicho en mi otro fic, he estado teniendo problemas con el cargador de mi cel, pero creo que ya mañana resuelvo eso uwu.

Sorprendió mucho la aceptación que tuvo este fic en su primer capítulo. ¡Cinco favoritos y seis seguidores! Muero *w* ok no xD

Bueno, a responder los reviews.

MitsukyAnime: Pues aquí está la segunda parte ^^ y si Emily tiene complejo a hacer estupideces cuando se aburre xD por cierto, quería darte las gracias por haberme dejando un reviews no sólo en mis historia de FNAF, sino, también en mis viejos One shorts de pokemon ^^ no creas que no me di cuenta de eso xD

Ajetlius49: Si, esta es la otra historia que tenía planeada xD. Y si me di cuenta que el primer cap me quedó algo acelerado, pero creo que esa era la idea(¿) Bueno ya en este Cap creo que ya hice las cosas un poco mas calmadas, siempre trato de ir mejorando de a pocos ;)

Ruka Jimotoraku: Me alegra tanto que te haya encantado ^^ Si los animatronicos traumaran a Emily, pero ella tampoco se quedará atrás (¿) Y sobre "Ellas" pues pronto conoceremos más sobre "ellas"xD

Bueno, sin más disfruten el cap. ^^

Disclaimer: Five Nights At Freddy's no me pertenece, le pertenece a un tipo bien chido llamado Scott Cawthon. Yo solo hago esto con propósitos de entretener y divertir un rato… y porque no tengo nada más que hacer. :v

Noche 2 ~12.00 AM~

-Maldición…- Murmuró Emily mientras apagaba el teléfono. Se podría decir que la chica no había descansado los suficiente, o más bien, no durmió casi nada por haberse quedado viendo un nuevo anime que la había enganchado.

-Uuuh, parece que alguien tiene cara de zombie- Emily abrió los ojos sorprendida, rápidamente corrió a revisar la puerta derecha y luego la izquierda. Pero no había nadie. Fue entonces que se preguntó…

-¿Tan drogada estoy que ya imagino voces?- Se preguntó a si misma, se restregó la cara con las manos. -Creo que necesitare pedirle a Honey que me consiga un psicológico- Se acomodó sobre la silla de ruedas. Tomó la tablet para empezar a revisar las cámaras.

Era la segunda noche y debía empezar a tomar las cosas con más seriedad, en especial por cierto zorro con injerto de correcaminos que esa noche comenzaba a joderle la existencia a los guardias.

-¿¡Qué demonios!?- Emily se sobre saltó al ver que Bonnie ya no estaba en su sitio. ¿Por qué? Se suponía que ese conejo salía hasta las dos de la mañana en la segunda noche. No perdió tiempo y comenzó a buscarlo con las cámaras, no fue muy difícil, como lo esperaba, estaba en Dinnig Area.

-¡Conejo weon, se supone que aún no es tu hora de salida!- Exclamó gritándole a la tablet, un u gran escalofrío recorrió por todo su cuerpo al ver que el conejo volteaba a ver a la cámara de forma siniestra. Emily con los dedos aún temblando cambió de cámara, esta vez en la Pirate Cove, no había nada fuera de lo normal ahí.

Pasaron varios minutos en totales tranquilidad… demasiada diría Emily…

-¡Maldición! ¿¡Dónde estás maricón!?- Gritó desesperada pasando de cámara en cámara. Fue entonces que sin pensarlo dos veces presionó el botón para cerrar la puerta y sin siquiera molestarse en encender la luz.

-Vaya, que niña tan lista… tan lista y a la vez tan tonta por contradecirse a si misma- habló una voz que le puso los pelos de punta a la pelirroja, menos mal reaccionó rápido y cerró la puerta. Con algo de temor se acercó a la ventana izquierda-

-¿Bo-bonnie?- La chica trató de visualizar al conejo, pero no lograba ver nada con la luz apagada. Creyó que su mente le estaba jugando una broma pesada, estaba a punto de regresarse para abrir la puerta. Pero el conejo morado salió de las sombras y se acercó a la ventana, lográndole sacar un gritillo a la guardia, pero no precisamente de terror…

-No puede ser… ¡Hablas a tu antojó! ¡Lo que quiere decir que no eres solo un animatronico y la historia es cierta! ¡No estoy loca!-

-¿¡De qué estás hablando maldita subnormal!?- Preguntó el conejo confundido por la actitud tan extraña de la chica, la oji verde sonrió de oreja a oreja, pero poco a poco esa sonrisa se fue borrando.

-Espera… ¿T-tu quieres matarme?- tartamudeó la chica al darse cuenta de la verdadera situación.

-Así es- Bonnie respondió como si eso fuera la más obvio del mundo.

-Pe…pero ¿Por qué? Yo no hice nada, yo no fui su asesina- dijo la Emily a nerviosa, Bonnie la observó fijamente.

-No es cosa de que seas culpable o no, morirás por haberte atrevido a trabajar aquí-

-¡O sea que solo matan porque les da la reventada gana!- Exclamó entre molesta y sorprendida, si ahora empezaba a aterrarse más al saber que enserio la intentarían matar.

-Que lista- respondió Bonnie sarcástico antes de retirarse.

-No, no, no ¡Espera! ¡Tengo muchas preguntas que hacerte!- Gritó Emily pegando su rostro al frío cristal, pero el morado ni caso le hizo. -Maldito- Murmuró haciendo un puchero mientras abría la puerta.

Se sentó nuevamente en la silla y tomó la tablet, para empezar a revisar a los otros.

~1.00 AM~

-Hola lindura- Se escuchó una perturbadora voz femenina, Emily inmediatamente se lanzó a presionar el botón de la puerta derecha, ya que segundos antes había visto a Chica en el East Hall Corner. Encendió la luz y como creía, ahí estaba Chica.

-¿Me llamaste "Lindura"?- preguntó Emily confundida y algo traumada, ya que la polluela le dedicaba una mirada muy extraña, y aparte de eso ¿Por qué la saludo si eso la delataba?.

-Si, es que cuando Bonnie me dijo que teníamos una guardia quise venir a darte el visto bueno- La polluela parecía que sonreía tiernamente, pero a la vista de la pelirroja tenia cara de yandere. Emily puso cara de PokerFace.

-Ni lo intentes, Chica- Se escuchó la voz de Bonnie a la izquierda, rápidamente, Emily presionó el botón para cerrar la puerta.

-Esta tipa no te conviene, está loca- El conejo se posicionó frente a la ventana. Chica lo vio con mala cara.

-¡Ah! ¡Cuando viene alguna que esta más o menos decente, no me la dejan!- Chica hizo un puchero. Emily estaba más que traumada, uno pensaría que teniendo cuatro sensuales opciones, sea posible que Chica le bateara al otro equipo. O al menos eso estaba demostrando.

Bonnie decidió no responderle nada a la polluela, solo se fue y Emily aprovechó para poder abrir la puerta, ya que a lo lejos veía que la tablet marcaba que tenía un 70% de energía, y todavía no eran ni las dos de la mañana.

-Está bien… me iré, pero volveré.. Solo iré a alistar un buen traje donde te veas linda- Chica se retiró sin dejar de ver hacía la ventana. Emily seguía con cara de PokerFace.

-En serio…. Creo que si necesitaré pedir una cita con un psicólogo…- Murmuró abriendo la puerta donde había estado Chica antes. Tomó la tablet alarmándose al instante al ver que la Pirate Cove. Rápidamente se lanzó contra el botón de la puerta, pero por su rapidez y descuido se enredó con las patas de la silla haciendo que se fuera de cara contra los botones. Al final logró presionar el botón con la punta de la nariz, le dolió… pero logró cerrar la puerta a tiempo.

-Diablos- Gruñó el zorro al ver que le cerraron la puerta en la cara. Emily rápidamente se acercó a la ventana.

-Puta madre… ¡Le cerré la puerta al correcaminos!- Gritó feliz, al instante se calló al ver la cara que le dedicó el zorro.

-Veremos si te libras de las siguientes- dijo empezando a marcharse.

-¡Espera!- Gritó la chica tratando de llamar al zorro, sorpresivamente este le hizo caso. -¿Si?- preguntó el Foxy acercándose a la ventana.

-¿¡Qué les pasa a todos ustedes hoy!? ¡Es la segunda noche y ya me van viniendo tres seguidos y ni siquiera son las dos de la mañana!- Gritó la oji verde alterada. Foxy parpadeo sorprendido.

-¿De qué demonios hablas?- A Emily le dio un tic nervioso.

-¡Ah, olvídalo!- Gritó, Foxy retrocedió un poco por el grito que pegó la chica.

-No…no tenias por que ser tan cruel…- Foxy hizo un leve puchero antes de salir corriendo a la Pirate Cove. Emily quedó confundida por eso. Presionó el botón para abrir la puerta y esa mirada confusa no abandonaba su rostro.

~2.00 AM~

Sinceramente, Emily estaba hecha un lío, acababa de cerrarle la puerta a Bonnie, por tercera vez en lo que iba en la hora.

-¿Te pica el rabo y quieres que te lo rasque o que?- La pelirroja estaba ya que cansada por la insistencia del conejo. Es cierto que era su personaje favorito y le agradaba hasta cierto punto verlo, pero como dice una querida amiga suya "Hay un límite para todo". Emily se acercó a la ventana, Bonnie le dedicó una mirada digna de Lucifer. -Lo que quiero es que te mueras de una vez- Bonnie se acercó a la ventana.

-Ay, vamos conejito, no matarías a una fan tuya ¿Verdad?- Emily trató de hacer unos ojitos tiernos, como imitando a una perrito abandonado, cabe mencionar… que no logró el efecto deseado.

-¿Fan? ¿¡De que demonios hablas!?- Preguntó el conejito. ¿Fan? ¿A que se refería con eso? No creía que aquella lunática fuera clienta del lugar y le gustara ver loa shows que daban.

-¿Qué acaso no…?- Emily iba a responder con otra pregunta, pero unos pasos rápidos se escucharon. De un momento a otro el conejo fue embestido por el zorro rojo, quien salió corriendo rápidamente de la Pirate Cove y no se fijo que Bonnie estaba en la puerta de la oficina, por lo que se terminó llevando por delante al conejo, cayendo ambos al piso.

-¡Foxy, demonios! ¡Quítate de encima!- Gritó Bonnie tratando de sacarse al zorro de encima, Emily se les quedó bien con una expresión extraña y mordía levemente su labio inferior.

-¡Oh, por Dios! ¡FANSERVICE!- Gritó tal Fan emocionada viendo un hermoso momento entre su OTP, pues para Emily, el Fonnie era su OTP y que Foxy se estrellara contra el conejo era un hermoso momento.

Les dejó la puerta cerrada mientras el conejo discutía con Foxy.

-Hermosura, he vuelto- Emily rápidamente se presionó el botón de la puerta derecha. Encendió la luz, ahí estaba Chica con cara de yandere.

-He conseguido un buen traje donde te verías hermosa- Dijo en "tono sensual" la polluela. Emily, nuevamente, con cara de PokerFace, apagó la luz, dejando a Chica en las penumbras.

Pasaron varios minutos, luego de ya no escuchar las quejas de Bonnie, los lloriqueos de Foxy y los piropos de Chica, se digno a abrir ambas puerta.

Emily se sentía confundida mientras analizaba lo que estaba viviendo. Bonnie, por el momento, parecía el más sádico y el que tenia más deseos de matarla, sin ninguna razón aparente. Foxy, Dios, ese zorro parecía que era demasiado sensible, Emily murió de ternura cuando vio que Bonnie lo estaba regañando y el zorro baja sus orejitas, le parecía raro, ya que ella creería que Foxy era de esos machos pechos peludos que no se dejan intimidar (?) Y en cuanto a Chica… ¡Chica actuaba como una violadora pedófila! Solo medio la había visto y ya le estaba coqueteando a la pobre pelirroja. No era normal, simplemente no era normal. Y en cuanto a Freddy…

Emily tomó la tablet para revisar el Show Stage, Freddy estaba ahí, parado en inmóvil, ni siquiera. A excepción de él, los demás actuaban realmente extraño a como se los había imaginado y para colmo, eran más activos, cuando de tratar de ir a intentar atraparla para matarla se trataba y eso que apenas era su segunda noche ahí.

-¡Este lugar es un manicomio!- Gritó al ver que Chica le hacía "ojitos tiernos" desde Dinnig Area.

-Ahg- Emily soltó un leve quejido, un leve dolor de cabeza la invadió de repente. No le dio mucha importancia, sacó su celular de su bolsillo y empezó a leer su lista de contactos.

-No puedo, necesito contarle a alguien sobre esto antes de que me vuelva más loca de lo que ya estoy- Dijo mientras revisaba los contactos, dispuesta a llamar a alguien. -Supongo que ella no me regañará tanto- dijo marcando el nombre del contacto que tenía marcado como "Honey" la chica a la que tenia pensarlo pedirle un psicólogo.

Mientras la llamada entraba el dolor de cabeza se empezó a hacer mas agudo, soltó un leve quejido mientras tomaba la tablet en busca de algo para distraerse. Al pasar cámaras al azar y detenerse en la cámara 2B, conocida como West Hall Corner. Se alarmó completamente, escuchó que la llamada era respondida. Bajó levemente la tablet topándose con aquella dorada alucinación, que la verdad nunca creyó que existiese.

~O~O~O~O~O~

Las dos de la madrugada, excelente hora para dormir ¿No es así? Pues en un edificio de departamentos, una chica dormía plácidamente en su departamento propio. El lugar tenia una decoración bastante femenina, aquellas paredes celeste eran muy hermosas ha de decir. En la recámara de aquella chica, el teléfono sonar a todo volumen, haciendo que la persona dormida despertara al instante.

-¿Mmmh?- Murmuró aún soñolienta mientras sacaba el brazo del tumulto de sábanas en busca de su celular. -¿Quién llama a estas horas?- Se quejó aun adormecida mientras veía la pantalla de su celular.

-¿Emily?- Sin pensarlo contestó al ver el nombre de su amiga en la pantalla.

-¿Bueno?- Contestó.. Hubo un silencio de varios segundos.

-¡AAAAHHHHH*- se escuchó el grito muy agudo de la pelirroja al otro lado del teléfono, la chica sobre la cama se estremeció confundida al escuchar ese grito.

-¿Emily? ¿Estás ahí? ¿Qué pasa?- preguntó completamente preocupada, hubo un largo silencio de varios segundos al otro lado de la línea hasta que por fin colgaron.

Rápidamente la chica encendió la luz de su mesita de noche para poder ver mejor. Revelando su larga y algo despeinada cabellera color rubio de un tono miel, sus orbes grises delataban preocupación. Sin siquiera pensarlo volvió a marcar el número, esperanzada en recibir respuesta.

~O~O~O~O~O~

Emily, al ver al oso dorado tirado en la oficina, soltó un sonoro grito, olvidándose que acababan de responder la llamada que hizo, rápidamente colocó la tablet en frente de su rostro. Recordando que en el juego eso es lo que se debe hacer si se le ve a Golden Freddy. Tenía esperanzas de que funcionara, y así fue, se relajó al bajar la tablet y ver que el oso ya no estaba.

-¿Emily? ¿Estás ahí? ¿Qué pasa?- Escuchó la voz de su amiga preocupada. Se estremeció al instante. ¿Ahora que le iba a decir? Pasaron varios segundos silenciosos, colgó la llamada, aún sabiendo que eso no era la mejor opción y que sólo preocuparía más a su amiga.

No tardó mucho tiempo para que su teléfono sonara, seguramente su amiga la estaba llamando buscando explicaciones. Emily pensó por un momento en ignorarla y no contestar la llamada. Al final suspiró profundamente mientras contestaba el teléfono, ya viendo venir una ola de preguntas y regaños.

-¿Hola?- Respondió nerviosa. Un gran suspiro aliviado sé escuchó al otro lado de la línea.

-¡Emily! ¡Maldita seas! ¿¡Qué demonios te sucede!? ¿¡Por qué llamas a estas horas solo para pegarle un grito al teléfono!?- Gritó la rubia completamente enojada. Emily tragó saliva nerviosa mientras le cerraba la puerta a Foxy.

-Escucha, Ho... Digo, Alice- se corrigió al recordar que a la oji gris no le gustaba ese apodo, que solo le decía por fastidiarla un poco. -Hipotéticamente… ¿Qué me dirías si te digo que trabajo como guardia nocturna en Freddy's Fazbear Pizza? Y no, no me refiero al juego, en la verdadera pizzería- preguntó mientras volvía a abrir la puerta donde había estado Foxy.

-…-

-¿Hola?-

-Emily… ¡Maldita seas! ¿¡En que estabas pensado!?-

-¡En nada! ¡Yo creí que era una especie de trampa para los fans del juego y resultó ser verdad- Presionó el botón de la puerta derecha cerrándosela a Chica.

-Oh, linda pelirroja, contigo si quiero llegar a segunda base- Y nuevamente, Emily estaba en estado "PokerFace".

-¿Quién habló?-

-Emmm nadie… solo Chica tirándome los perros- Río nerviosa, se escuchó un soplido de parte de la rubia miel.

-Emily, quédate ahí y evita que te descuarticen, voy para allá-

-¿Qué? ¡No, Alice, no! ¡No es…!- Trató decir, pero la llamada fue cortada. Se recostó sobre la pared mordisqueando sus uñas nerviosa. ¿A caso Alice era capaz de ir hasta allá? No creía que la rubia fuera capaz de eso. ¿Verdad?

~3.00 AM~

Alice caminaba a rápidamente por las calles en dirección a la pizzería. Al enterrarse de que su amiga estaba en aquella pizzería del demonio no dudó en ir a ayudarla y de paso explicarle algunas cosas.

Se detuvo ante la edificación de la pizzería. Quizás hubiera sido buena idea pensar las cosas antes de ir hasta haya. Pero daba igual, ya estaba ahí de todas maneras, miles de cosas cruzaban por su mente mientras se diría a la parte trasera del local. ¿Era arriesgado? Si ¿Debió de haber trazado un mejor plan antes de haber ido? Si. ¿Habían probabilidades de morir en ese lugar? Demasiadas. ¿Valdrían la pena si lograba darle una mano a Emily? Difícilmente. ¿Mataría a Emily por haber tomado ese empleo y por haberla despertado a las dos de la madrugada? Absolutamente si.

La rubia suspiró antes de subir las escaleras que conducían hasta la terraza del local, aquellas que estaban en la parte trasera y eran usadas en caso de emergencia. Subió hasta llegar a la terraza. Corrió hasta llegar a la entrada que conducía a la terraza, como lo suponía, estaba abierta la puerta. Entró, había unas escaleras, tenían entendido que llegaban a un lugar que estaba entre la Pirate Cove y el Backstage.

Frunció el ceño, definitivamente no era buena idea pasar por ahí. Comezón a ver para todos lados en busca de alguna otra solución, sus orbes grises se toparon con la entrada a los conductos de ventilación abierta, si no mal recordaba, a estos estaban haciendo limpieza y el vago encargado de hacer eso olvidó volverlos a cerrar. Sonrió antes de agacharse y comenzar a gatear dentro de conducto, por fortuna, eran los bastantes grandes como para que ella cupiera, aunque su baja estatura también ayudaba.

~O~O~O~O~O~

Emily gruñó mientras cerraba la puerta a Chica. Faltaban poco para las cuatro de la mañana y aun le quedaba un 50% de energía, tenía esperanza que eso le alcanzara hasta las 6.00 AM.

Se sentó en la silla mientras esperaba a que la polluela o el conejo (Ya que Bonnie guardaba silencio en la otra puerta) decidieran irse al demonio. Emily aun no se recuperaba del susto que le dio Golden Freddy, sabía que si era posible de que apareciera en la segunda noche, o incluso en la primera, pero el mayor porcentaje de las veces aparecía a partir de las cuarta noche. Bueno, al menos él solo aparece una vez por en todo el juego, por lo que estaba segura de que no volvería a verle.

Por otra parte, la pelirroja estaba preocupada. ¿En serio su amiga iría a buscarla a esas horas de la noche a una pizzería propiedad del diablo? Sabia que Alice solía hacer muchas cosas sin pensar. ¡Pero vamos! Se supone que la del lema "Vale berenjena la vida" era ella, no Alice. La rubia se caracterizaba más por su doble personalidad, pero en serio, no cabía en la cabeza de Emily que Alice fuera capaz de ir a buscarla.

-¿Te pasa algo, hermosa?- preguntó Chica. Emily hizo una mueca extraña, le perturbaba ser acosada por una pata animatrónica, al igual que la polluela era tan aventada y la estuviera piropeado, según Emily, Chica era una Tsudere que no acepta piropos de nadie. Vaya que todos ahí habían cambiado su forma de pensar.

~4.00 AM~

Alice se arrastraba con total facilidad por lo conductos, se perdió un poco, pero al final logró reubicarse al ver por una rendija que estaba sobre la Pirate Cove. A través de las rejas, pudo ver a Foxy abrazado un peluche de si mismo.

-¿Si verdad? ¡Tu si me entiendes!-dijo abrazando con más fuerza el peluche, Alice alzó una ceja viendo la escena antes de seguir su camino, ahora solo debía ir recto hasta llegar al oficina.

Siguió recto, al llegar al West Hall Corner dobló un poco a la derecha y por fin, por otra rendija pudo ver que estaba sobre la oficina. Le pareció algo curioso lo que veía.

Emily abrió la puerta derecha luego de asegurarse de que Chica ya no estuviera cerca de ahí. Se sentó sobre la silla mientras comenzaba a revisar la cámaras, cuando hacía eso el cupcake, que estaba sobre el escritorio, comenzaba a hacerle un montón de gestos aleatorios, en su mayoría le sacaba la lengua, Emily, al sentirse observada, levantaba su vista, sin encontrarse con nada ya que el Cupcake volvía a su expresión monótona.

Con cuidado de no hacer ruido, abrió la rendija haciéndola a un lado, sin previo aviso, saltó dentro de la oficina sacándole un gran gritó al pelirroja al verla caer a su lado.

-¡Emily!- Gritó enojada, recordando los motivos por los cuales ella estaba ahí. La oji verde palideció, mas que por el regaño que estaba a punto de recibir, más bien por que por un momento confundió a su rubia amiga con un animatronico.

-¡Alice!- Gritó más que sorprendida, aliviada, saltó sobre la rubia capturándola en un fuerte abrazo. La zarandeaba como si Foxy estuviera abrazando su peluche.

-¡Emily perra hija de Giratina! ¡Suéltame!- Gritó la de mirada grisácea mientras forcejaba, en un intente hacer liberarse del agarre de la pelirroja, pero era inútil, Emily le sacaba diez centímetros de diferencia y su fuerza era mayor, la pelirroja solía ser mucho más atlética que Alice.

-¿Qué haces aquí?- Emily rompió el abrazo viendo fijamente a la rubia, está parecía estar bastante molesta con ella, al menos tenia claro que no la golpearía, Alice podía llegar a ser una gritona, respondona, con cambios de humor dignos de una embarazada, pero, podía ser todo eso menos alguien agresiva. Aunque… si sería capaz de envenenarla o provocar algún accidente…

Chan chan chan! Lo sé, soy cruel por cortarle aquí, pero no sé preocupen, ya tengo terminado el tercer capítulo y lo subiré dentro de unos días ^^

Así es señores y señoras, nuestras tierna rubia está aquí :D y quiero recalar que esto no tiene nada que ver con Mi razón de vivir, aquí Alice tendrá 18 años al igual que Emily :3

Sobre las personalidades de los animatronicos… Dios, quería darles una personalidad diferente a cada animatronico xD la personalidad violadora, pedófila y bateante al otro bando me la sugirió mi hermana :v (Te quelo mensa, aunque me patees justo en la espinilla :'v)

La personalidad de Foxy: ¿Soy la única que siempre ha querido ver a un Foxy tierno y Sensible? ¿No? Okey TwT.

Aun me falta darle mas profundidad a la personalidad de Bonnie, porque por el momento creo que me esta saliendo igual a mi Toy Bonnie :v

En cuanto a Freddy… aún ni tengo un personalidad definida para él :'v no quiero poner la típica personalidad de oso gruñón, así que si se les ocurre algo, estoy abierta a sugerencias. (¿)

Bueno eso es todo, no vemos en el próximo capítulo cx chau!