Disclaimer: Lo usual… nada aquí es mío, excepto la traducción… Original de gleekwriter92… Glee no me pertenece (aunque quisiera)… bla, bla bla…


COURAGE

Capitulo 2

Christiane entró a su recámara con un par de sábanas limpias en sus manos. — Sé que no es una suite de cinco estrellas, pero al menos es mejor que un hotel de carretera — bromeó.

Blaine le sonrió. — Esto está bien.

Christiane corrió los dedos entre el cabello de su hermano. — No los escuches, cariño. Son personas de mente cerrada que no pueden tolerar a nadie que sea diferente a ellos. Tú tienes el derecho a amar a quien tú quieras.

Blaine bajó la mirada hacia sus pies. — Ya lo sé.

Christiane hizo que levantara la cabeza. — Lo digo enserio, Blaine. No dejes que te hagan sentir así.

Blaine sintió una oleada de amor hacia ella. — No lo haré — le prometió.

—Bien. Ahora a dormir, ¿vale? Te quiero.

—Yo también te quiero.


Blaine salió del baño y se dirigió al lavamanos.

Los escuchó entrar al mismo tiempo que los vio reflejados en el espejo.

—Hola, nena — se burló uno de ellos. Pronto lo rodearon, atrapándolo.

—Váyanse — murmuró Blaine, su corazón palpitaba con fuerza.

Uno de los que estaban detrás de él hizo que se girara. — ¿Porqué querríamos hacer eso, maricón?

Blaine odiaba el uso de esa palabra, pero no dijo nada.

Uno a su izquierda movió uno de sus dedos por todo el brazo de Blaine. — Apuesto a que nos quieres violar a todos, ¿cierto?

Totalmente. El deseo de todo hombre gay es violar a cuanto hombre conoce. Pero se quedó en silencio.

— ¿Lo harías? ¿Nos violarías a todos?

Uno a su derecha se rió. — Claro que lo haría.

—Te estaremos vigilando, linda. Nadie te quiere aquí. Nadie quiere a un maricón.

Blaine vio mientras se iban ¿Por qué no les dijiste nada? ¿Por qué tienes tanto miedo?


Christiane estaba preocupada por Blaine. Estaba viviendo con ella desde hacía un mes y había sufrido un cambio asombroso. Estaba más pálido e incluso perdió peso. Ya casi no sonreía y se quedaba siempre callado.

Era tiempo para una pequeña charla.

Blaine entró a la casa, con la determinación de evadir a Christiane y dirigirse a su recámara.

— ¿Blaine?

Maldición. Blaine dio la vuelta y se dirigió a la sala de estar, manteniendo su cabeza agachada.

— ¿Si?

— ¿Cómo estuvo tu día?

—Bien.

—Uh huh.

Blaine sintió la mano de su hermana bajo su barbilla. Ella levantó su rostro y jadeó. — ¿Quién te hizo esto? — preguntó demandante, sus dedos acariciaban gentilmente los moretones que había debajo de su ojo derecho.

—No es gran cosa.

—Claro que lo es ¿Quién fue?

Blaine suspiró y le contó todo.

Christiane lo miró sorprendida — Blaine… ¿por qué no me dijiste nada?

Blaine se encogió de hombros, incómodo. — No lo sé — respondió.

Christiane frunció los labios. — Agarra tu abrigo.

— ¿A dónde vamos?

—A la escuela.


— ¿Qué demonios quiere decir con eso? — preguntó Christiane, una hora después.

—Lo siento, señorita Andrews, pero ellos no lo van a admitir. No hay nada que pueda hacer.

— ¡Pero ya vio su rostro! ¿Qué más necesita?

—Señorita Andrews, por favor baje el tono de su voz. No hay testigos que comprueben lo que su hermano acaba de decir — el director Hall le dirigió una mirada penetrante y fría. — Y todos sabemos que esos moretones pudieron venir de cualquier parte.

Christiane se puso rígida. — Yo nunca le he puesto una mano encima —respondió furiosa.

—Nadie dijo que lo hiciera. No tenemos nada más que discutir. Tengo trabajo que hacer. Creo que puede encontrar la salida usted sola.

Christian se levantó, casi tirando la silla en la que había estado sentada. — Regresaré — le prometió, después dio la media vuelta y se fue.


Sljkfhnloithneubn fisdnbnykhl.

¿Porqué ?

Malditos aweui vbs aisfubseiohnirgmbuhysdcb.

^^^Palabras más coherentes que esas, nunca las van a encontrar.

Éste capítulo me hizo enojar, no sólo por lo que dice, sino porque tengo amigos que han pasado por situaciones similares, donde son agredidos por ser diferentes, sus padres los corren de sus casas y nadie hace nada.

Creo que este fanfic se gana un punto extra por querer demostrar que al final y a pesar de todo lo que hagamos y deshagamos en la vida, todos somos iguales. Igual de humanos, igual de imperfectos.

Una de las cosas que más odio en este mundo, además del calor, es el prejuicio. El juzgar cosas sin antes conocerlas a fondo… ¿quién se cree la gente que es para hacer eso? ¿Un Dios omnipotente? ¿Se creen perfectos?

¿Qué no tenemos la libertad para decir, pensar, actuar, escribir y cantar lo que queramos?

Vale, basta de sermón. Siento que tengan que sufrir esto… pero tenía que decirlo/escribirlo.

Comentarios, sugerencias, etc… REVIEW~

Sólo me queda decir que me tiene algo triste el no recibir notificaciones... *sigh*