Capítulo 2
"Estaba llendo a Ciudad Oreburgh para mi primer batalla de gimnasio, pero pasando cerca de una arboleda vi un Piplup volar y luego oí un berrinche"
Nap da un salto y apoya su pata en un árbol, da una voltereta y apoya su pata en otro. Habíamos encontrado una arboleda no muy lejos de la ciudad para practicar nuestra rutina, y luego de unas sólidas doce horas de entrenamiento estaba empezando a tomar forma.
-En tres...dos...¡uno!-corro hacia donde está mi pokémon y lanzo una pequeña pelota de malabarista. Nap utiliza su impulso para ganar altura y lanza Burbuja, ahora me toca la parte más difícil: tomo la primera pelota en vuelo y saco dos más, cuando las burbujas que flotan a mi alrededor empiezan a reventar, lanzo la segunda pelota hacia Nap con más fuerza que la anterior y éste se eleva más alto, utilizando Burbuja otra vez, llena el ambiente con las pequeñas esferas de aire que reflejan la luz, cuando revientan lanzo la tercera y me agacho. Es el momento de la verdad: mi lanzamiento había mejorado bastante sobre la marcha, pero aún tengo problemas para controlar hacia donde y qué tan rápido va. Se supone que Nap debe volver a usar su impulso para subir más y lanzar Burbuja, para luego caer sobre mi espalda y terminar el número, pero la pelota vuela lejos de él y cae, no sin una expresión de sorpresa.
Llevo en este sitio dos días y aunque no estoy muy lejos de casa a mí me parece que sí, Nap se sienta al lado mío y jadea, es obvio que todo esto nos cansa a los dos ¡pero es que estamos tan cerca! La última pelota me cae en la cabeza y me tiro al pasto de espaldas.
-Yo y mis geniales ideas-me quejo-¡Hagamos un show en el aire! ¡Sólo debes saltar y usar Burbujas! ¡Se verá adorable! ¡Adorables mis pies!-digo, haciendo un pequeño berrinche-yo sé que no se suponía que fuera fácil ¡pero ese último movimiento! Puedo con los otros después de un rato, pero en el último parece que simplemente me olvido de cómo lanzar. Es como mi mamá me decía "Hay veces en las que en los peores momentos nos bloqueamos y simplemente no sabemos que hacer" ¡Pero yo no puedo bloquearme! ¿Cómo vas a ver a un famoso coordinador entrar en shock? ¡Pues no lo haces! ¡Porque todos ellos están en todo menos en la lista de ganadores del Gran Festival!
-Oye ¿estás bien?-Una voz de chico me pregunta, genial, mi berrinche atrajo la atención de un extraño por segunda vez, ¿por qué siento que esto se me va a hacer costumbre?-Ven, te ayudo a levantarte.
Yo quité mi brazo de la cara y veo al transeúnte por primera vez: un chico que aparentaba ser o de mi edad o a lo mejor un poco mayor, su cabello negro era más corto que el mío y estaba desarreglado, llevaba una chaqueta de mezclilla y pantalones del mismo material, sus zapatos deportivos eran negros y me ofrecía su mano. Ya incorporado, era más alto que yo.
-Gracias, supongo-le digo, reservado. No sé qué puede estar pensando de mí en estos momentos, debe pensar que soy patético y así.
-No hay de qué ¿esas pelotas son tuyas?-me pregunta señalando mis utilerías en el piso-¿Por qué estabas acostado en pasto mojado?
¿Mojado? ¿De qué hacla? ¿No habré estado llorando?¿O sí? Es entonces cuando me doy cuenta y me golpeo la frente con la palma ante tal obviedad: ¿cómo no iba a mojarse el pasto si Nap había estado lanzando ataques de agua por ahí todo el día?
-Para serte sincero, no lo había notado. Yo y mi Piplup hemos estado practicando desde la mañana y apenas ahora que lo dices me doy cuenta-le digo tan educadamente como puedo.
-Y algo me dice que tampoco te has dado cuenta que estás mojado ¿verdad?
¿Estoy mojado? Me reviso rápidamente y confirmo a lo que dijo: tantas Burbuja me habían dejado empapado, suerte que mi mochila está colgada en ese árbol de enfrente.
-Supongo-le digo avergonzado-que tienes razón.
-Está bien, asumo que no has comido ¿o sí?-mi estómago ruge como respuesta y él sólo sonríe-¿quieres ir a comer conmigo?
Todo esto es tan raro ¿por qué la gente es tan amable conmigo? ¿Por qué me ha ido tan bien cuando estoy haciendo un berrinche? La verdad siento que debería preocuparme por eso, pero ahora sólo quiero una hamburguesa o algo. Tomo mi mochila y acepto.
-Me llamo Gustavo, por cierto.
...
Gus y yo estamos en un restaurante a las afueras de la ciudad, ambos tenemos una hamburguesa en las manos y la comemos como náufragos de la Isla Espejismo.
-Entonces, Andrés ¿eres coordinador?-me dice mientras le da un poco de sus papas a un chimchar que sentó a su lado.
-Planeo serlo, pero no he ganado ningún listón aún ¿qué me dices de ti? Digo, en serio no creo que ese Chimchar sea sólo una mascota.
-Soy un entrenador-me dice- y estaba llendo a Ciudad Oreburgh para mi primer batalla de gimnasio, pero pasando cerca de una arboleda vi un Piplup volar y luego oí un berrinche.
-Sí...lamento eso-le respondo aún apenado.
-Está bien.
-Por lo menos déjame pagar mi parte de la cuenta-le digo, sintiéndome culpable por hacer dejado que me invitase en primer lugar.
-Ni hablar, yo te invité y yo pagaré, es bueno comer con alguien de vez en cuando.
-¿Es que llevas mucho viajando?
-No realmente, digo, conseguí a este pequeño hace tres días-me dice, con su Chimchar en el hombro. ¿Tres días? ¡Yo también! Eso me emociona y no tardo en decírselo.
-Qué curioso que no nos hayamos encontrado en pueblo Sandgem entonces-me dice, divertido.
-En mi defensa, estuve perdido un buen rato ¿habías ido a ese lugar antes? ¡Es peor que el laberinto del Tauros!-digo, casi gritando.
-Lo sé-Gus toma de su bebida y piensa por un momento-sabes, si ambos somos novatos creo que sería bueno, pues pelear un poco ¿no? Así vemos cómo somos en batalla y también entrenamos.
¿Una batalla? ¿Con él? En verdad que suena interesante, digo, yo tengo un tipo agua y él un tipo fuego, lo que, por un lado, lo deja en desventaja, no obstante este no me recuerda para nada al chico del shinx ¡y las batallas son divertidas! Así que no tengo nada que perder por lo que asiento, emocionado.
Cuando salimos del lugar me siento lleno y estoy seguro que Nap se siente igual, también me alegro de haberme cambiado de ropa antes: de haber llegado tan mojado seguro no nos hubieran dejado entrar. Cuando volvemos a la arboleda, el chimchar salta del hombro de mi amigo y se pone en posición de combate.
-Cuando quieras-dice Gus.
-Después de ti.
-¡Brasas!-ordena mi oponente a su chimchar, quien apunta fuerte y preciso, es tan rápido que Nap no puede esquivarlo y le da de lleno en la cara.
Molesto, le ordeno usar burbuja, pero el otro lo esquiva como quien no quiere la cosa y usa arañazo, y de nuevo no lo vemos venir.
-¡Demonios!-pienso en voz alta-aunque, si nos va a atacar así entonces..
Ordeno a Nap que use gruñido y ahora el tipo fuego no lo puede evitar, las ondas de sonido lo golpean y se siente ligeramente intimidado, procedo a gruñir por segunda, por tercera, pero a la cuarta vez a Nap lo callan unas brasas. Aunque el daño de un tipo fuego no es demasiado noto las plumas de mi pokémon rojizas
-¡Lo has quemado!Debo acabar con esto pronto-ordeno a Nap atacar con Burbuja tanto como pueda y el ambiente se llena de las delicadas pompas, flotando rápidamente por todos lados, dañando bastante al chimchar, y reduciendo su velocidad.
-¡No lo creo! ¡Salta en el árbol!-el chimchar, ágil aún con su velocidad baja, llega a la rama sin mucha dificultad y salta de árbol en árbol-Ahora ¡Arañazo!-esta vez Nap tiene un pequeño intervalo para esquivar el ataque y el chimchar cae al suelo.
-Termínalo ¡Burbuja!-grito más fuerte, pero del pico que Nap no sale nada-¿Uh? ¿Dónde están las burbujas?¡Sacaba muchas de ahí hace unas horas!-fue entonces cuando palidecí: la razón de que Nap ya no pudiera usar Burbuja ¡Es que se le había acabado el ataque!Revisé mi pokédex para asegurarme y vi que tenía razón: a Nap se le habían acabado las Burbuja ¡Y como no se había lastimado no lo llevé a un centro pokémon!
-Aprovecha ¡Arañazo!-Gus me saca de mi ensoñación con esa frase y veo cómo su chimchar rasguña a Nap con saña. ¡Ya no puedo hacer nada! Quemado y sin mi único ataque de agua, creo que daré la batalla por perdida.
Es entonces cuando sucede: las pequeñas alitas de Nap interceptan el golpe del chimchar y procede a usar Gruñido justo frente a él: la onda de sonido choca contra su oponente y lo empuja unos metros. Entonces me doy cuenta: Nap no va a perder ¡Su orgullo no se lo permitiría! Incluso estando tan herido sigue peleando: y es lo que yo también voy a hacer
-Ahora, Nap ¡Corre!-con chimchar retrasado por Burbuja realmente tenemos una oportunidad, mi enano parece correr tan rápido a su lado-¡Haz como en la rutina!-digo con fuerza, y Nap parece saber a lo que me refiero, porque encuentra un par de árboles y los usa para saltar-Haremos lo mismo que con el shinx ¡Destructor!-Nap cae hacia chimchar con el ala lista para golpearlo, sin importarle el dolor de la quemadura.
Entonces cuando el Chimchar usó brasas.
La nube de polvo me dejó ciego y tosiendo un poco.-¿Ganamos?-pregunto, para descubrir que Gustavo estaba tosiendo igual.
Cuando la tierra se disipa podemos ver el campo de batalla.
Nap y Chimchar están en el suelo, ambos apenas de pié y mirándose el uno al otro,resistiéndose con todas sus fuerzas a sucumbir, sólo para caer al unísono.
...
La enfermera Joy nos entrega nuestros pokémon y nos ofrece quedarnos, Gus y yo decimos que sí. Ahora él está en la cama de al lado, su Chimchar tiene la cola apagada, así que debe de estar durmiendo, Nap está conmigo, tan inquieto como su dueño. No sé si Gus está dormido o no, ni sé muchas cosas sobre él, pero sí siento que hice un nuevo amigo, uno con quien espero combatir de nuevo.
