6.- La reconfortante experiencia de vivir en pareja
Se despertó buscando el calor de su amante, sintiéndose abandonada en el medio de la noche, algo extraño, normalmente sentía los cambios de la cama que desde hacía un par de años compartía con su alma gemela. Decidió resolver el misterio de la ausencia de su compañera, y sintiéndose un poco reticente a abandonar el calor de las sabanas, se levanto, buscando una bata que le permitiera cubrir la desnudez de su cuerpo, al encontrarla se la coloco y se encamino fuera de su habitación, el lugar resultaba pequeño fiel a la arquitectura japonesa para aquellos miles de personas que viven en sitios con poco espacio.
Reviso el baño, cocina y sala; suspiro con tranquilidad y dándose un pequeño regaño por no recordar las costumbres de su pareja, se dirigió al pequeño jardín zen que habían creado entre las dos, allí la encontró, meditando, práctica que desde que había salido del colegio Católico Lillian se hizo frecuente en su vida.
Conociendo a Noriko, Shimako se dispuso a esperar cuando esto ocurría y ella se despertaba, se sentó en la entrada del jardín y vigilo atentamente a su amante. Porque no le gustaba interrumpir cuando su amada quería pasar unos cuantos momentos en meditación fiel a las costumbres budistas que practicaba y que por un tiempo abandono al estar en el colegio, sin embargo sus convicciones no habían cambiado y era una fiel creyente de Buda, que simplemente se adapto el tiempo necesario y después volvió a su vida normal. No obstante en esa pequeña transición de tres años Noriko se enamoro y se robo una aspirante a novicia, sin hacer nada violento.
Desde pequeña Shimako se cuestiono las creencias que se le inculcaron, le parecía que no satisfacía sus ansias de conocer o saber más, no se sentía completa, no le llenaba del todo, sin embargo para no molestar a sus padres siempre resultaba haciendo lo correcto por lo que prefirió callarse y seguir adelante, no obstante, aunque algunas veces su padre parecía hecho para situaciones embarazosas, entendió la congoja mal disimulada de su hija y aunque le sorprendió con su petición le dejo entrar en un colegio católico, a pesar de que el hecho le podría traer algunos problemas a su reputación, por lo que su hija siempre le agradecería, debido a todos los cambios para bien que trajo en su vida su estancia en el Colegio Lillian.
Shimako para algunos simbolizaba la perfecta chica occidental, aparte de su belleza que en algunas ocasiones parecía deslumbrante y angelical que dejaba a muchos sin palabras, se conmovía cuando la situación lo ameritaba o sabia que palabras emplear de acuerdo a cada momento, supo enfrentar el alma torturada de Sei, entendió las maquinaciones de Youko sama y Eriko sama cuando la invitaron a la mansión de las Rosas con la excusa de necesitar ayuda extra, supo rechazar a Ogasawara Sachiko cuando esta le propuso que fueron soeurs sin generar ningún tipo de resentimiento, en fin parecía que la hermosa admiradora de los ginkos no tenía ningún tipo de problema. Pero aun así, a pesar de sentirse atraída por ciertos elementos del catolicismo aun no se sentía completa.
No obstante, su vida cambio cuando se encontró con unos profundos ojos marrones que la miraban embelesados mientras las flores de cerezo caían sobre ella en una mañana de primavera, al principio las dos compartieron un vinculo nuevo y excitante para las dos, por una parte una Noriko inconforme con la elección de escuela se encontró con una joven con muchos secretos y por su parte Shimako que se sentía abandonada por su particular onee sama, consiguió un espíritu fuerte e inquebrantable que la apoyaba sin medir las consecuencias. Después de las diversas confrontaciones que sostuvieron, desarrollaron una relación soeur para cumplir con los requisitos de la Escuela, por su constante cercanía; pero ambas sabían que el vínculo del rosario no era necesario porque lo que compartían resultaba muy fuerte e indestructible.
Después su vida escolar se desarrollo con calma y tranquilidad, el viaje a Europa, los festivales escolares, la graduación de las rosas, cuando sus amigas asumieron el puesto de rosas superiores, sin embargo, hubo sucesos que hicieron que ambas reflexionaran, entre ellas fue el comienzo de una relación abierta y sentimental entre Yoshino y su prima Rei, que aunque se sospechaba siempre se preguntaron si tendrían el valor para comenzarla; el alejamiento lento pero metódico por parte de Sachiko hacia Yumi ante su inminente boda.
Pero lo más importante, fue el cambio de la atracción que sentían la una hacia la otra, Shimako se encontró varias veces totalmente abstraída en la contemplación de los labios de Noriko, los abrazos que compartían se hacían más largos, disfrutaban de la tibieza de sus cuerpos cuando compartían un paraguas, entre otras cosas. Y lo más fuerte fue cuando comenzaron a tener celos la una por la otra. Ambas lucharon contra el sentimiento, pero sobretodo Shimako que por sus creencias sentía que estaba cometiendo el peor de los pecados y Noriko se sentía desorientada al percatarse de sus inclinaciones, algo en lo que realmente no había pensado en profundidad.
En la graduación se sentían perdidas, no obstante hicieron su mejor cara, después de la reunión de despedida, no fueron capaces de hablar con sinceridad; después estallo la situación con Rei y Yoshino, todas acudieron a consolar a la dolida Rei.
Yumi, Sei-sama, Youko-sama y Touko-chan salieron varias veces a efectuar llamadas, fueron a casa de los padres de Yoshino e intentaron por todos los medios conocidos dar con el paradero de la explosiva morena. Y por su parte Eriko-sama, Noriko y ella intentaron calmar a Rei, fueron días bastante intensos a nivel emocional, en un momento que tuvieron a solas Noriko le abrazo con desespero, como si buscara retenerla, cuando quisieron darse cuenta ambas estaban sumergidas en un profundo beso mientras lloraban lagrimas de felicidad pero también de miedo al darse cuenta el significado que tenían sus besos.
Se separaron abruptamente ante la llegada de las demás, sin embargo el sonrojo de sus mejillas indicaba que ambas se sentían confundidas por lo sucedido. Cuando lograron que Rei en cierta forma se resignara y prometiera no hacer nada estúpido llevada por el profundo dolor que se alojaba en su alma, se marcharon cada una a sus casas y a continuar con sus vidas con el compromiso de siempre estar pendiente de Rei.
Shimako después de meditarlo varias veces y al comprender que su aparente vocación no era tan fuerte, desistió de ser monja, después de conversarlo largas horas con su padre decidió comenzar una carrera en el mundo de la Teología Cristiana, una elección de carrera bastante particular en un país en la que mayoría de sus miembros practicaban el sintoísmo; de igual forma no dejo su interés por el medio ambiente por lo que se alisto en una Organización No Gubernamental dedicada a la defensa del mismo, por otro lado a Noriko aun le quedaba un año como Rosa, por lo que cada una se enfoco en sus deberes e intentaron alejarse.
Pero la atracción seguía allí, si estaban demasiado cerca se sentían sumamente intranquilas por lo que evitaban quedarse a solas en las pocas reuniones que se presentaban entre los miembros del Yamayurikai, que siempre resultaban incompletas porque al parecer Sachiko Ogasawara, parecía decidida a evitar a Yumi, y esta ante las circunstancias hizo su mejor esfuerzo y siguió adelante.
Shimako sonrió al recordar aquella tarde cuando Sei Satou, llego de improviso al templo donde vivía para saludarla, a pesar de su sorpresa al ver a esa intrigante mujer que muchas deseaban y nadie parecía ser capaz de atrapar, tomaron un té en la sala en el habitual silencio por el que se distinguía su relación, su conversación fue sumamente tranquila y llena de trivialidades, no obstante ella no bajaba la guardia, conocía a su onne-sama, y sabia que esta no era una mujer que se dedicara a las visitas sociales por gusto; algo debía estar buscando o intentando averiguar.
No la decepciono, al acompañarla al auto cuando la visita se termino, la rubia la sorprendió al abrazarla de sorpresa y susurrarle al oído "No dejes que la felicidad se te escape, por unas tontas ideas". Intento refutar esta simple afirmación pero su ex onne sama no la dejo, y con una de sus intrigantes sonrisas se marcho, antes de que pudiese contestarle.
Fue una larga noche para ella, tenía que trabajar en un ensayo para una de sus clases, no obstante se paso gran parte de la noche, recordando las palabras de Sei y rememorando todos aquellos momentos compartidos con Noriko, sabía que las palabras de la rubia estaban relacionadas con su alejamiento de la enérgica chica que había sido su hermana menor por dos años, en los que le hizo sentir completa y más viva que nunca.
Duro pensativa un largo tiempo, no le suponía problema para ella, ya que la mayoría de sus compañeras se habían acostumbrado a su tranquilo carácter y su padre, la verdad el monje, prefería lidiar con el templo que intentar comprender a sus hijos, sobre todo a su melancólica hija. Los acontecimientos se precipitaron el día que Yumi las reunió a casi todo el Yamayurikai, excepto la siempre ausente Sachiko Kashiwagi y a la explosiva Yoshino, que a pesar de todos sus esfuerzos parecía que la tierra se la había tragado, por lo que una abatida Rei era la que se hacía presente.
Todas se sorprendieron cuando Yumi llego acompañada de una hermosa rubia platinada, que sin duda estaba cerca de sus treinta, y más tomadas de la mano, cuando las presento conocieron a Nakamura Saeki y esta, les quito la duda que se había sembrado en la mente de todas, al decir con tranquilidad: "Encantada, soy la novia de Yumi". Esta parecía tan feliz y tranquila, que si alguna no le gusto la situación se mordieron la lengua ante cualquier tipo de comentario suspicaz o soez que quisiera salir a flote. Después de las presentaciones de rigor y un rato un tanto incomodo, lograron crear un ambiente medianamente distendido que permitió una velada sin problemas.
Por su parte Shimako, se sintió sumamente extrañada ante el comportamiento de su ex hermana pequeña, ya que esta rehuyó su mirada toda la noche, y cuando se despidieron fue algo frio, como si no le importara el poco tiempo que compartieron, no hubo ofertas para acompañarse hasta las parada del autobús que la llevaría a casa, cosa que antes Noriko hacia sin dudar, siempre cuidándola. No supo reaccionar ante esto y se quedo contemplando la marcha de su antigua imotou.
Poco días después, se encontró sentada en un café compartiendo un té con Yumi, solo hacía falta la presencia de Yoshino, algo que a ambas las ponía un tanto melancólicas, y a pesar de que no se tenían tanta confianza entre ellas, fue inevitable preguntar por la ahora novia de la chica de las coletas. Como siempre Yumi hizo una de sus caras y un ruidito típico de un monstruo ante lo directo de la pregunta, no obstante le respondió, le conto como se había descubierto lesbiana, hizo una leve mención de su amor no correspondido y después como en un corto seminario se descubrió observando a la hermosa rubia, levemente le conto de su lucha interna por comenzar una relación con una mujer que sabía que sería totalmente fuera del armario, y como al final el ser feliz gano ante sus miedos.
Mientras se descubría totalmente identificada con la historia de su compañera, y aparte se admitía totalmente enamorada de Noriko, Shimako tomo una decisión, lucharía por su amor, algo le decía que el comportamiento de la bella chica de ojos marrones estaba razonado en alejarse de ella y no lo iba a permitir. Termino agradeciendo a una desconcertada Yumi por compartir ese té con ella y se marcho.
Noriko se encontraba ocupada entre exámenes y su finalización de su ciclo en Lillian, terminando de asesorar a su hermana pequeña en el relevo ante el Yamayurikai, algo un tanto increíble ya que había afirmado que rompería con las rosas cuando Shimako dejara Lillian, pero al final se unió a la tradición y se convirtió en una rosa mas. Pero cuando vio a la hermosa Shimako esperando en la puerta de Lillian, se sintió un tanto acorralada e intento evitarla, pero no contaba con la tozudez de Shimako, después de un cómico intento de huida se rindió y accedió a caminar con la bella chica que poseía su corazón. Cuando estuvieron a solas en un parque, Shimako la abrazo un largo rato y se negó a dejarla ir, se sintieron tan bien, tan completas, tan llenas de paz, y Shimako no pudo contenerse más, busco los labios de Noriko, y esta correspondió un largo rato, solo se separaban para respirar, pero solo por unos instantes porque volvían a besarse apasionadamente.
No hubo necesidad de hablar, y cuando Noriko tomo su mano, simplemente se dejo llevar, llegaron a casa de esta en cuestión de unos veinte minutos, la casa estaba sola y antes de darse cuenta ya estaban juntas, volviendo a besarse y quitándose la ropa, se exploraron con timidez al principio, pero había una mutua comprensión, y cuando se dieron cuenta compartieron un clímax lleno de placer y dicha. Durante la tarde y parte de la noche, solo se escucharon gemidos y jadeos del placer compartido, y cuando por fin se dispusieron a dormir, se expresaron su amor con palabras.
Shimako le pidió a Noriko que se convirtiera en su novia, a lo que esta acepto encantada, poco tiempo después lo hablaron con sus respectivas familias, y aunque los padres de Noriko se impactaron ante la noticia lo aceptaron al ver la tozudez de su hija, y el padre de Shimako al ver a su hija feliz con la fuerte presencia de la chica de cabellos negros, simplemente les bendijo.
Cuando Noriko se graduó de la escuela, la petición de ambas fue vivir juntas, y con el apoyo de sus padres lograron ese pequeño piso, Noriko inicio sus estudios en Biología, y a pesar de que recibían un estipendio de sus padres ambas buscaron un trabajo de horas y crearon su nido de amor.
Vivir juntas les resulto fácil, se querían con ganas y tomaban las decisiones juntas, cuando la morena expreso su deseo de un sitio budista no se opuso sino mas bien la ayudo con la decoración, no importaba la diferencia de carreras se acompañaban a estudiar, y más de una vez, Noriko la llevo a la cama cuando se quedo dormida sobre los libros, y su relación física era sumamente apasionada. A veces mientras hacían la cena o compartiendo el desayuno se descubria tocando a Noriko, no importando dejar la comida a medias, terminaban desnudándose en la sala y demostrándose el amor que compartían. La cama era el lugar de sus apasionados encuentros, aunque también disfrutaban de su compañía para cualquier cosa, cuando hacían las compras, al caminar por el parque, los días que ayudaban en el templo del padre de Shimako, o a veces simplemente se abrazaban en el pequeño sofá mientras la belleza de ojos almendrados leía un poco de poesía. Al mismo tiempo respetando las creencias de cada una, ella aun hacia algunas practicas católicas y Noriko presentaba sus respetos a sus creencias budistas.
Shimako salió de su ensoñación al sentirse observada y descubrió que Noriko la miraba como cuando contemplaba algo interesante en su microscopio, y amplió su sonrisa.
-Parece que pensabas en algo realmente agradable-dijo Noriko mientras se acercaba
- Algo así- respondió enigmáticamente la hermosa chica
- Quieres decírmelo-mientras estrechaba su cintura y la miraba con fijeza
-Creo que no, me gusta más que imagines que puede ser-depositando un leve beso en los irresistibles labios de Noriko
-sabes muy bien que puedo torturarte por esto y puedo hacerte confesar-dijo juguetonamente
-Bueno hazlo, quiero ver como lo intentas
Ante el reto la respuesta de Noriko no tardo en llegar, se aparto y desanudo la cinta de la bata exponiendo el bello cuerpo de su pareja y se inclino para besar un pezón, después lo rodeo con su lengua y succiono con fuerza mientras una de sus manos llego hasta la espalda para atraerla más hacia ella, la respuesta en gemidos no tardo en llegar, por lo que antes de hacerle el amor allí mismo, la llevo a la habitación. Shimako disfrutaba enormemente las atenciones de su novia sobre ella y claro que si, amaba vivir en pareja.
