Convénceme
Capitulo II
"No Puedo o ¿sí?"
No podía creer lo tonto que estaba siendo al dejarse convencer por sus pedidos, era ella su mejor amiga no podía ocultárselo por más tiempo o ¿sí? ella no era inocente solo que no quería aceptar la realidad de lo que desconocía pero ahora que tenía un poco de curiosidad, él debería explicárselo, ¿no es así?... pero ¿qué rayos estaba pensando? ella era su Sakura, su única mejor amiga no podía "explicarle" eso como ella quería que él lo hiciese.
- No - contesto frívolamente a lo que ella parpadeo sorprendida - eso no está a mi disposición - suspiro cansado.
- eres mi mejor amigo ¿quién mejor que tú para esto? - eso dolió -Sasuke-kun tu eres el único que puede hacerlo - lo abrazo y sin que él se lo permitiera se sentó sobre sus piernas terminándolo de persuadir con ese gesto. Acabó con todos sus sentidos pues era ella, la única persona que podía lograr esa reacción en ella; era él.
- Ven - la tomo del brazo sin mirarla y la llevo a arrastras hasta que ella se zafó de su agarre.
- Suéltame, me haces daño - protestó triste, era la primera vez que él la trataba de esa manera tan cruel, en verdad la estaba molestando. ¿Por qué? ¿Por solo pedirle un favor?. Estoy comenzando a arrepentirme.
Su respiración estaba agitada a pesar de que hacer "eso" no era nada raro para él, ¿Entonces por qué se sentía de esa manera? ¿Sería por qué era ella quien se lo estaba pidiendo? Aun así no había motivo de tratarla de esa manera tenía que controlarse.
- lo siento - suspiro acercándosele, ella retrocedió un poco y el la tomo del brazo cuidadosamente - es que me siento extraño, discúlpame - refunfuñó abrazándola delicadamente para no asustarla más.
- está bien-suspiro en su pecho - esto es por mi culpa no debí presionarte - le sonrío dulcemente - pero es que de verdad quiero saber - bajo el rostro un poco avergonzada.
- está bien - suspiro vencido mientras la incitaba a seguir su camino y ella caminó detrás de él.
Mientras iban a avanzado quería encontrar una solución a todo eso a pesar de que era ella quien lo estaba pidiendo no podía aprovecharse. Sakura era la única a la que prometió jamás dañar ¿cómo podía mostrarle semejante barbaridad sin tener que lastimarla?. Entonces lo recordó, había algo que podía hacer debía enseñarle tal como su madre le había enseñado a él.
Sería un poco molesto e incómodo pero era todo lo que podía ocurrírsele ahora.
- Sasuke-kun ¿estás bien? - le pregunto al verlo tan callado.
- Sí- se detuvo - pase lo que pase prométeme que me trataras igual - ella solo asintió, no había nada que pudiera hacerla cambiar lo que ella sentía por ese hombre pues él era su Sasuke-kun después de todo.
Llegaron a su departamento y la hizo que lo esperara en la sala. Busco entre los closets en donde tenía varias películas; una que particularmente estaba llena de polvo, soplo para quitárselo y luego la coloco en su DVD.
- ¿Sasuke-kun veremos una película? - pregunto risueña.
- No toda solo una parte - tomo el control remoto y adelantó ciertas partes de la película.
Estaban sentados en el sofá en sus rostros se veía la timidez de estar allí para ambos era realmente importante lo que tenían en mente realizar pero se sentían bastante avergonzados de sólo pensarlo. Con un poco de vergüenza el joven se acercó a la chica
- ¿Estas lista? - le pregunto tímidamente.
- Eso creo - le respondió con el mismo tono.
El joven se fue acercando a ella, tomo su rostro y comenzó a besarla tiernamente. Ella lo abrazo y se dejó caer con él a lo largo del sillón. Siguió besándola pero luego fue bajando su mano hasta el comienzo de sus senos y comenzó a masajearlos aun por encima de la camisa. Ella gimió apretando sus ojos fuertemente mientras el sonrojo de su rostro aumentaba. El joven bajo su manos y acaricio sus piernas para luego levantarle la falda e introducir su mano dentro de su pequeña intimidad. Comenzó a adentrar sus dedos lentamente dentro de ella y apoyo su cabeza en el pecho de la chica mientras que ella apretaba los ojos por el dolor y el pequeño placer que le causaba el chico
- ¿te duele? - le pregunto al verla gemir de dolor
- no - apretó los ojos - continua - los abrió de nuevo mientras le sonreía.
El continúo haciéndolo pero un poco más rápido mientras se acercaba a besarla tiernamente y abrazarla, quería tenerla así para siempre junto a él, la amaba y ella lo sabía. Lo que estaban haciendo lo demostraba.
El contacto de su piel aumentaba el calor de sus cuerpos, poco a poco las prendas fueron cayendo al piso conforme ellos la iban tirando hasta quedarse ella sólo con las braguitas y él su bóxer.
Comenzó a jugar con sus pequeños pechos del tamaño perfecto para sus manos, los tomó y apretó jugando con ellos cuanto pudo, con su boca los mordió y los lamió haciéndola gemir sin control.
- ¿te gusta? - le pregunto y ella asintió débilmente pues ya no le dolía tanto como antes pero aún se sentía avergonzada, se acercó a besarla de nuevo y sin darle tiempo a negarse le arranco las braguitas tirándolas al suelo con las demás prendas.
- Esto dolerá un poco - le advirtió antes de abrir sus piernas y hacerse camino a través de ellas. Ella cerro sus ojos esperando lo peor y en el momento que pudo sentir el inmenso miembro del chico adentrarse a su pequeño cuerpo quiso empujarlo pero él tomó de sus manos - tranquilízate - se acercó a ella - yo estaré aquí para ti - le tranquilizó con un beso para terminar de penetrarla y que el dolor terminara de recorrer su cuerpo, ella apretó sus ojos con más fuerzas sintió una telita romperse dentro de ella y un líquido caliente salir de su interior demostrando que acababa de perder su virginidad.
Aunque el dolor la invadió poco a poco fue disminuyendo hasta que ella logro moverse de nuevo.
Él la entendió y comenzó a moverse dentro de ella primero despacio luego más rápido. Aumentando las estocadas que le proporcionaba, sus movimientos eran cada vez más reconfortantes para ambos. El amor que sentía uno por el otro aumentaba el placer de querer estar juntos por siempre pero por ser esto su primera vez ambos sabían que no lograrían durar mucho más. Haciendo que el orgasmo no duro mucho en presentarse.
De un momento a otro ambos terminaron cansados y completamente exhaustos. Todavía en el sofá con la respiración agitada y los nervios a flor de piel, el sudor y el cansancio no los dejaba poder levantarse.
- te amo - le suspiro sobre el oído a su compañero.
- yo también - le respondió dulcemente antes de besarla de nuevo.
Era un idiota ¿cómo se había atrevido a mostrarle eso? Por lo menos ahora ella vería todo de una forma diferente, la forma en cómo debía ser, dos seres que se entregan por amor, aunque sabía que eso traería sus consecuencias tarde o temprano.
Aunque debía admitirlo, esa película jamás le había gustado pero el hecho de tenerla ahí junto a él hacía que todo su cuerpo se comportara de manera diferente, el calor y la excitación aumentaban cada vez más al verla allí sentada toda sonrojada y con sus manos abrazando sus piernas mientras reposaba su cara sobre ella Pero ¿qué había hecho? ¿Cómo podía estar pensando así? ella debía estar sintiéndose mal en ese momento, lo podía ver en su cara. Debía estar bastante confundida y él, como un maldito desgraciado se excitaba con sus mera presencia, era un desquiciado pero solo quería que ella lo entendiera. No todo respecto al sexo era malo para una chica como ella, lo malo era que ella pudiera confiar que él era el indicado para mostrárselo. Él era un perro que no le importaba ninguna mujer, a excepción claro; de ella, Él había hacía mucho que había perdido el corazón y no le importaba más nadie que él mismo. Para que negarlo era un diablo pero solo había alguien capaz de hacerlo sentirse bien consigo mismo y esa era Sakura, la única persona importante en su vida y él no deseaba dañar su amistad diciéndoselo. Ella no entendería sus sentimientos y por eso de todos los chicos el menos apropiado para ella, era él.
Se levantó del sofá, sin que ella lo notara se agachó en el suelo y se acercó a su cuerpo para abrazarla, enterró su cara en su pecho y la acerco a él lo más que pudo. Ella se asustó un poco ya que estaba muy distraída con lo que estaba viendo como para entender que era lo que él estaba haciendo.
- por eso no quería mostrarte - le susurró arrepentido y ella se sintió un poco mal, él se lo había advertido y aunque estaba algo perturbada se sentía agradecida con el.- Sakura no quiero hacerte pensar mal pero debes saber que eso es solo la parte sentimental de este asunto - la miró afligido - pero no soy quien para mostrártelo - ella lo miro fijamente ¿porque decía eso? ella siempre lo había pensando de otra forma, ella jamás sería capaz de dejarse tocar y amar así por nadie qué no fuera él, ella acaba de aceptarlo era el amor y el cariño que sentía por él lo que permitían el querer experimentar esos emociones por eso él era al único al que ella era capaz de aceptar y le entristecía saber que no la viera de la misma manera que ella lo hacía. ¿Por qué no entendía que fue él la razón de su curiosidad? Ella lo amaba. ¿Él no?
- Convénceme Sasuke-kun - él se estremeció - convénceme de que no todo es malo y que tu si puedes llegar a hacer quien sea capaz de hacerme entender lo que se siente ¡al hacer el amor! - le pidió apretando sus manos para más tarde abrazarlo de tal manera que cayó encima de él.
¿Que pasara con estos dos almas en melancolía, que ocultan sus sentimientos por miedo a ser no correspondidos sin saber que el otro siento lo mismo?
