Capítulo 1
"Una chica especial"
~dianamonther y Kipi Vermillion~
Punto de Vista de la Luna.
Muchas semanas han pasado, y Peter aún no ha encontrado su 'verdadero amor', pero la sombra no se daba por vencida y es por eso que Peter ha conocido a cada una de las chicas que han existido en éste mundo: la Tierra. La sombra tomó medidas desesperadas y viajaba a través de dimensiones en busca de una chica especial, pero Peter reusaba enamorarse de alguien, por lo tanto sólo la conocía, tomaba su virginidad y las mandaba de vuelta.
Aquí es cuando mi hija entra en la historia… Dónde ella conoce al demonio.
~dianamonther y Kipi Vermillion~
Punto de Vista de una Tercera Persona.
"Envíala devuelta." Dijo Peter, sonriendo con su típica sonrisa arrogante.
"Maestro…" La voz de la sombra sonaba profunda y misteriosa, llena de odio.
"ENVÍALA DEVUELTA." Dijo Peter aún más firme y amenazador, y a pesar de eso, seguía usando esa sonrisa.
"P-pero… ¡Peter! Pensé que teníamos algo especial…" La chica gritaba con ojos azules llorosos y cabello rojizo mugroso.
"Oh… No, no… TU FUISTE MI JUGUETE." Peter rió ligeramente al ver que la expresión de la chica se volvía enojada y furiosa.
"T-tú… Te di todo lo que tenía… ¡Te odio! ¡TE OD…!" La chica desapareció y navegó a otra dimensión antes de que si quiera pudiese acabar la frase.
"¿Cómo se llamaba la chica?" Le preguntó a Alf, quién estaba sentado al lado de él y miraba atentamente todo lo que sucedía.
"Ni idea, Pan." Dijo cortante y sonrió cínicamente.
"Tengo que irme… Cuida a los niños perdidos cuando no esté." Alf asintió y caminó hacia el campamento, y Peter caminaba hacia su casita del árbol; para cuando llegó ahí, se encontró con la misma pregunta de todos los días: ¿Cómo? La sombra tenía razón, si quería vivir, él necesitaba encontrar su 'amor verdadero', pero también, si él se enamora y besa a la chica, la sombra se liberará y traicionará a Peter; él necesitaba una forma para vivir por siempre, pero sin ser traicionado por una inútil sombra. Entonces, sintió que un alma entraba a Nunca Jamás. "Genial… Otra inútil chica…" Murmuró ligeramente hasta que fue interrumpido por alguien que tocaba la puerta; Peter frunció el ceño y se dirigió a la puerta, cuando la abrió sus ojos se abrieron cómo platos; en frente de él estaba la chica más hermosa que había visto a través de su vida, tenía bellos ojos grises, un cabello largo y sedoso de color rubio platino, y su tez era tan blanca que parecía transparente y unos labios rosas y carnosos. Peter estaba fascinado con su belleza y observó que la chica tenía un pequeño tatuaje en el cuello de una Luna y dos Estrellas, estaba vestida en un vestido parecido al de un hospital y no usaba zapatos. La chica tomó una bocanada de aire y se desmayó, Peter la atrapó con sus brazos y la cargó hasta el campamento; ya que estuvo ahí, todos los chicos perdidos estaban tan maravillados de ella casi tanto como lo estaba él y la dejó en el suelo mientras llamaba a la sombra, quien llego pocos momentos después.
"Maestro, ¿Todo está…?" La sombra contemplaba a la chica, causando que Peter alzara una ceja.
"¿La trajiste aquí?" Peter preguntó impacientemente.
"No, maestro…" Le respondió la sombra, quien seguía mirando a la chica.
"¿Entonces cómo llegó aquí?" Peter cerró los ojos en busca de algo que calmara su impaciencia.
"No tengo idea…" Entonces la chica se movió, tratando de liberarse del sueño que la mantenía rígida; pronto ella estaba sentada mirando a ambos lados confundida y se notaba que algo somnolienta. Peter se acercó a ella, hasta quedar en frente de la chica, ella al verlo se alejó y puso sus brazos encima de su cara.
"Espera, no te acerques… ¡NO ME HAGAS DAÑO, PORFAVOR!" Ella gritó con fuerza y se alejaba aún más, pero de pronto dejó de hacerlo y paró en seco; se quitó sus brazos de la cara y miró alrededor, Peter la miró con detenimiento y pudo observar que sus ojos, no eran normales, eran cómo los de un gato y se agitaban violentamente hacia los lados. "¿Dónde estoy?" Peter se acercó nuevamente y sonrió maliciosamente.
"En Nunca Jamás, amor." Peter le dijo juguetona. "Di tú nombre." Ella se levantó, sus ojos habían vuelto a ser unos normales y parecía bastante contenta y emocionada; ignoró a Peter y sonrió.
"Al fin…" Caminó hacia el bosque muy campante, Peter la miraba furioso, nunca nadie, mucho menos una chica, lo había ignorado y la detuvo agarrando su brazo antes de que entrara al bosque.
"No escuché un nombre, cariño." Peter dijo.
"Eso es porque no di uno." Peter aún más enojado por su 'insolencia' la arrastró de nuevo al centro del campamento. "Suéltame." Dijo ella cansadamente y arrastrando las palabras.
"Me temo que eso no pasará." Peter sonrió. "Ahora, di tú nombre." Ella suspiró cansadamente.
"Mi nombre es… Nika, soy de la Tierra y tengo… 'diecisiete' años y en serio me tienes que soltar." Nika dijo, pero Peter frunció el ceño.
"Nika… Precioso nombre… Pero aquí no hay necesidad de mentir, di tú nombre real." Nika se rió ligeramente.
"Dice el chico que al parecer no tiene nombre." Dijo Nika burlonamente.
"Oh… ¿Me olvidé presentarme?" Su cara parecía dulce e inocente, pero pronto cambió a ser una maliciosa y demoniaca. "Soy Peter, Peter Pan." Nika frunció el ceño. "Y aún no me has dicho tú nombre real."
"Pensé que habías muerto…" Nika ignoró el último comentario y se hundió en sus pensamientos.
"Incluso contra la muerte, yo gano." Dijo Peter arrogante, para luego volver a su expresión seria. "Deja de ignorar lo que te digo."
"Sí… Mira, vine aquí por una razón y te aseguro que una de ellas no es escuchar a un chico arrogante que me diga que hacer." Nika rodó sus ojos y se liberó de su agarre y Peter ahogó una risa.
"Tal vez me vea cómo un chico de dieciocho o diecinueve años, pero tengo muchos más que esos." Nika rió.
"¿Y? ¿Qué demonios quieres que haga? ¿Te aplaudo?" Nika dijo sarcásticamente. "También soy inmortal…" Peter la fulminó con la mirada.
"¿Cuántos años tienes?" Nika rió ligeramente.
"Más de los que tú puedas contar." Peter se acercó aún más a ella.
"Te estás pasando de la línea, Nika; si es que verdaderamente te llamas así; y permíteme hacerte saber que la línea que estás cruzando, es muy peligrosa… Es un juego que no podrás ganar." Nika frunció el ceño. "Esto es Nunca Jamás, aquí mando yo y tú harás exactamente lo que yo te diga." Nika sonrió maliciosamente, dejando a Peter confundido.
"Créeme… Es exactamente el tipo de juego que puedo ganar." Enfrente de los ojos de todos, la hermosa chica que se encontraba enfrente de ellos se convirtió en una criatura de color blanco y negro, tenía dientes afilados, alas, escamas y una cola que terminaba en forma de pico… Un dragón, pero a pesar de todo ese cambio, ella aún se veía preciosa.
Los chicos perdidos tomaron unos cuantos pasos hacia atrás y miraron a la bestia aterrorizados cuando ésta rugió. Peter se quedó estático, pero muy adentro de él, su cuerpo estaba temblando aunque no lo demostrara. Después de unos cuantos segundos ella volvió a ser normal y Peter aplaudió burlonamente.
"Gracias, por la demostración." Peter dijo y Nika sonrió orgullosa.
"Es un 'placer', ahora ¿Me dejarás ir?" Nika extendió su mano hacia Peter, quien la miraba furiosamente, pero después cambió a una cínica y peligrosa.
"Así será, pero con una condición…" Aún no tomaba su mano. "Pero si sólo ganas una batalla conmigo." Nika sonrió y Peter sacudió su mano con la de ella.
"Acepto." Dijo sin duda alguna Nika.
"Elije tu arma." Nika hiso aparecer una espada que tenía en el mango una gema en forma de Luna y Peter agarró una espada de hierro como la de Nika, sólo que sin la gema. "No sabía que tenías magia." Dijo él mientras se ponían en posición de ataque.
"No sabes casi nada de mí…" Caminaban lentamente en círculos, frente a frente. "¿Listo Pan?" Él sonrió una vez más sarcásticamente.
"Sólo para recordarte… Peter Pan nunca falla." Nika rodó sus ojos.
"Todos tienen su primera vez…" Y así empezó todo, las espadas defendían y atacaban contra su oponente, chocaban estruendosamente una con otra causando un sonido similar al de un rayo que había caído cerca; incluso con el vestido estilo hospital que llevaba Nika, ella peleaba ágilmente; ambos empezaron a sudar y luego, Nika transformó la espada en un arco y unas flechas que estaban sujetas en su hombro y disparó con ellas.
"Los tramposos nunca ganan…" Murmuró Peter, quien esquivaba ágilmente las flechas que se lanzaban contra él, de repente, una de las flechas le dio al mango de la espada de Peter, haciendo que se le cayera.
"Estoy compitiendo contra Pan, no contra mi madre." Ella arrojó su arco y flechas al suelo y corrió hacia él, combatiendo mano a mano, ambos se daban golpes y patadas que seguramente dejarían marcas y cicatrices después, pero Peter después de unos minutos hiso reaparecer su espada en su mano y se abalanzó contra Nika.
"Hablando de tramposos…" Ella apareció nuevamente su espada con la gema de Luna y se abalanzó contra Peter corriendo, al igual que él. Las espadas chocaron y no se separaron, ambos hacían fuerza para no caer o ser disparado hacia atrás.
"¿No te vas a rendir, princesa?" Se burló Peter, Nika frunció el ceño y lo miró seriamente.
"No soy una princesa… Ya no." Al parecer Peter y Nika tuvieron la misma idea de usar su magia para empujar al otro, causando que una gran concentración de magia lanzara volando a ambos; Nika se estrelló contra un árbol, haciendo que se cayera del impacto y Peter aterrizó en una roca, partiéndola en dos. Nika se levantó con mucho esfuerzo al igual que Peter.
"Esto es un empate…" Nika dijo salvajemente.
"Si, así es…" Ambos tenían serias lesiones en todo el cuerpo y ambos se curaron las heridas con magia; a comparación de Peter, que su magia era verde, la magia de Nika era blanca con algunos fragmentos de gris.
"Bueno, supongo que ya me puedo ir." Peter rió.
"Esto fue un empate, no me ganaste." Ella frunció el ceño.
"Pero tampoco perdí." Se quedó pensando un momento.
"Yo dije sólo si me ganabas, y no lo hiciste." Él se acercó a ella. "Tendrás que quedarte…" Ella rodó sus ojos y suspiro cansadamente.
"BIEN. ¿En dónde me quedo?" Peter sonrió victorioso.
"Tranquila, seré amable contigo… Te quedarás en la casita de árbol de Campanita." Ella abrió sus ojos. "Ella no lo usará en mucho tiempo…" Ella asintió levemente. "Bien, vámonos." Humo verde los rodeó a ambos y se tele transportaron en frente de la casita de Campanita, ambos entraron a la casa y Nika hiso una mueca de desaprobación. "¿Qué pasa? ¿No te gusta?" Ella se separó un poco de él.
"Si, pero le falta unos pocos detalles que agregarle." Con el movimiento de su mano hiso que la casa fuera más grande, tuviera un pequeño comedor con cuatro sillas alrededor, una sala con dos sillones y una mesita en frente de éstos, una cocina con todo integrado, un pequeño baño con una tina y un cuarto en donde había una cama King size, un armario enorme y un candelabro que colgaba del techo.
"Unos 'pocos' detalles…" Dijo Peter burlonamente, haciendo que Nika rodara sus ojos.
"Bueno, te puedes ir." Dijo Nika, señalando la puerta, Peter se fue a regañadientes y caminó hacia lo que era el campamento, pero antes de que llegara la sombra apareció ante él.
"Maestro…" Dijo flotando cerca de él.
"¿Qué quieres?" Dijo Peter exasperado.
"La chica no es cómo lo que planeamos, ella debe irse." Peter sonrió maliciosamente.
"Oh, no." Peter dijo entre risas entrecortadas mientras sonreía psicópatamente. "Ella tiene una pequeña chispa que me gusta, es una chica especial; deberías de estar complacido, ella nos salvará" Y entonces, Peter se fue.
~dianamonther y Kipi Vermillion~
¡Hola chicos! Perdón si no he publicado un capítulo muy pronto, pero ¡Aquí lo tienen! Espero que lo hayan disfrutado, ¡Hasta la próxima!
Pregunta: ¿Cómo creen que será Nika; una chica 'malota' o una chica dulce?
Descúbranlo en el siguiente capítulo.
¿Adiós?
