Shaman King no me pertenece y sus personajes tampoco, pero la historia SI, es mía.

No estoy muy contenta con el título del cap porque siento que no encaja mucho, por favor sean buenos, pero sobre todo sinceros, me ayudaría bastante ^^

CAPITULO 2: "No estoy enamorado"

-¡NO ME GUSTA!,_estalló el mayor de los Asakura.

-Venga Hao, nunca has dado la descripción de una chica, además te has fijado mucho en ella Nii-chan,_dijo Yoh con precaución pero muy divertido.

-Hijo, no tiene nada de malo, incluso te sabes su nombre, normalmente no llegas ni a eso,_dijo su madre mientras calmaba su risa.

-Ya os he dicho que ¡NO!

No se lo pensó dos veces, terminó su sopa de un trago subió como un loco las escaleras y finalmente dio un portazo, encerrándose en su cuarto, en el idioma de Hao era un dejarme en paz si queréis seguir con vida.

-Menudo genio tiene a veces, soy su madre, ¿no debería de contármelo todo?,_dijo Keiko de una forma algo teatral.

-Ahora sé porque Nii-chan es tan teatrero,_dijo Yoh divertido.

-¿Cómo le ha salido el examen?, en realidad esperaba que me dijera eso,_dijo Keiko cambiando de tema.

-Le salió bien, por suerte el profesor es bueno y le dejo hacerlo a pesar de no llevar parte médico, se lo dejó en casa.

-¿Y ya os han dado alguna nota?

-No, no nos querían arruinar el fin de semana libre que tenemos.

-¿Harán algo?

-Hemos quedado con los chicos, vamos a ir al parque de atracciones.

-¿Por qué no invitan a sus nuevos compañeros?

-No tenemos contacto con ellos, quizás Hao si sepa algo de Ana, pero dudo mucho que quiera hacerlo después de como se ha puesto,_rió Yoh nerviosamente.

-Yoh, hijo, hazme un favor, habla con tu hermano, quizás a te diga si le gusta o no, ademas eres su hermanito pequeño, seguro que te lo cuenta todo,_dijo una alegre Keiko.

-Mamá, si le pregunto Nii-chan me golpeará.

-Yoh, cielo, no te hará nada, si te hace algo grita y yo iré y lo pondré en su sitio, a Keiko Asakura no la doblega ni el más cabeza hueca de sus hijos, sabes que os quiero, ¿verdad?

Después de que su madre lo empujara hasta las escaleras a Yoh no le quedó otra. Realmente estaba muy interesado en saber si a su hermano le gustaba o no, lo conocía lo suficiente como para saber que era un SI, pero hacer confesar a su Hao, era otra cosa.

-Hao, soy Yoh, ¿puedo pasar?

-¡NO!

-Entonces, ¿hablamos así?

-Yoh, no quiero hablar, ¿lo entiendes?

Si por las buenas no se podía hacer nada, entonces probaría con su plan B, no le gustaba jugar con su hermano, no porque no fuera divertido, más bien por las consecuencias.

-De acuerdo, como quieras, hablaré con la puerta.

-¡Lárgate Yoh!,_se escuchó a un enfurecido Hao.

-Oye puerta de Nii-chan, ¿sabes que tengo el número de Anna?, como el tonto de Nii-chan se puso enfermo y tuvo que repetir el examen, Anna me lo dio para que le pasase los apuntes de clase, pero he decidido invitarla para que Nii-chan pueda hablar con ella, ¿qué te parece?

De repente la puerta del cuarto de Hao se abrió y Yoh fue metido a la fuerza. Hao levanto el puño para atestarle un buen golpe, bajo el brazo y Yoh cerro los ojos pero el golpe no llegó.

-¿Qué voy a hacer, Yoh?, la abuela está arreglando un matrimonio para mi, quieren que nuestra familia se una a sepa Dios que otra, además, mamá no sabe nada.

-Díselo a mamá, la abuela lleva sin mantenernos muchos años, de hecho mamá siempre le ha negado que nos maneje, ¿por qué fuiste a hablar con ella?

-Siguen queriendo un heredero Yoh, sabes perfectamente que son capaces de hacernos la vida imposible.

-Entonces, yo ocupare tu lugar Nii-chan.

-No te voy a dejar hacer eso, Yoh, prométeme una cosa, si la chica no me gusta, la espantamos entre los dos, ¿si?.

-Pues claro, pero Hao, dime la verdad de gemelo a gemelo, ¿te gusta Anna?.

-Yoh, si lo que te digo sale de aquí estás más que muerto,_la cara de Hao se puso completamente seria y miro fijamente a su hermano Yoh asintió con algo de temor y asintió, después de eso Hao continuo hablando,_Anna, ella es diferente, no se me ha tirado al cuello, me habla como si fuera normal, sin darle importancia, no como esas chaladas, siempre pensé que una chica que me viera más allá de la apariencia merecería la pena, por eso me llama la atención, no me gusta, ¿vale?.

-Está bien Nii-chan, digamos que… te llama la atención, ¿si?

-Algo así, pero dime, ¿de verdad tienes su teléfono?

-No, la verdad es que no.

-¡ERES UN BAKA FUERA DE MI CUARTO!

Después del grito, se escuchó un fuerte golpe y un portazo, Keiko asomó la cabeza y se encontró al menor de sus hijos tirado en el suelo sujetándose la cabeza, inmediatamente se arrodilló y le acarició el cabello mientras golpeaba la puerta del cuarto del mayor de sus hijos con la otra mano. Sí, esa era Keiko Asakura, una mujer dulce, paciente y amable que podía llegar a tener mucho más peligro que el mayor de sus hijos cabreado.

-¡HAO ASAKURA, ABRE LA PUERTA INMEDIATAMENTE!,_gritó Keiko desde fuera.

-¡¿Y SI ME NIEGO?!,_Hao Asakura contraataca.

-¡NO VAS A VER LA LUZ DEL SOL EN LO QUE TE QUEDA DE VIDA!

-¡Arg!

Segundos después la puerta estaba abierta y un Hao con una cara de pocos amigos estaba posado en el umbral de la misma, así era Hao el rebelde de la familia.

-¿Para qué requería mi presencia, madre?,_ese no era otro que un muy teatral Hao.

-¿Por qué has golpeado a tu hermano pequeño?, pobrecito, me lo he encontrado en el suelo,_dijo Keiko mientras abrazaba al menor de sus hijos de manera protectora, como en una telenovela.

-¿Quieres que te haga una lista?,_contestó con una sarcástica sonrisa.

-Mamá, Nii-chan es malo,_dijo un adolorido y mareado Yoh, mientras sus ojos dibujaban espirales.

-¡AHORA SI QUE TE VOY A DAR!,_estalló Hao.

Keiko, como buena madre que era protegió al menor de sus hijos, apartándolo de la furia momentánea del mayor de los gemelos, Yoh simplemente se dejaba llevar por su madre que le protegía contra los desmedidos golpes de su querido hermano.

-Tranquilo, Hao, ¿no tienes nada que decirle a Yoh?

-Si, por supuesto, Yoh, siento mucho, mucho, mucho que seas un mentiroso y tonto que habla con puertas ajenas.

-¿Por qué le dices eso a tu hermano?,_paciencia Keiko, paciencia, algún día vendrá corriendo llorando a ti como cuando tenía dos años y será más dulce y tratable que ahora.

-Porque el muy baka me dijo que tenía…, no importa mamá,_dijo sacando su mejor sonrisa.

-¿Qué tenía…?

-Una cosa que quería,_improviso Hao, aunque realmente le interesaría tener el teléfono de Anna,_lo siento mucho hermanito, pero recuerda que si te he dejado más tonto al final sufriré las consecuencias cuando tenga que explicarte cosas para la "cárcel".

-Te perdono, pero esta noche en tu cuarto,_dijo un recuperado y sonriente Yoh.

-Como quieras, pero trae tu colchón, mi cama es mía,_dijo Hao.

-Pero Nii-chan, ¿qué más da?, me da pereza tener que mover todo, ademas vamos a utilizar mi ordenador.

-¿Y quién tiene la culpa de que el mío se esté reparando?,_vuelta al ataque de un sarcástico Hao.

-Lo siento,_dijo un cabizbajo Yoh, realmente lo sentía, fue por su culpa, sin embargo, Hao no lo golpeo, ni lo regaño, no le dio una gran importancia, pero recordárselo era otra cosa.

-Sabes que no importa baka,_dijo revolviendo los cortos cabellos de su hermano pequeño.

Keiko miraba atónita a sus dos hijos, no estaba muy segura de qué había pasado, pero siempre sucedía lo mismo. Aunque ella tenía que admitir que un lo siento de su querido primogénito era algo insólito, uno sincero, uno sarcástico era lo más escuchado en ocasiones, sobre todo cuando empezaban a chincharse el uno al otro. Keiko bajo a revisar la despensa para ver que haría esa noche de cenar mientras sus adorados hijos encendían la tele en el salón, para hacerle poco caso.

En ese instante sonó el teléfono, haciendo que los habitantes de la casa dieran un respingo.

-¡Voy yo!,_anunció Hao.

Corrió hacia el dichoso aparato lo descolgó y le dieron una mala o buena noticia, mala porque odiaba que eso pasase y buena porque, en el fondo, ella necesitaba que pasara de cuando en cuando.

-¿Quién era Haito?,_preguntó Yoh curioso.

-Era para mamá, ya sabes lo que es, ¿no?,_dijo Hao frunciendo el ceño.

-¿Quién era?,_dijo Keiko entrando al salón.

-Del hospital, llamaron para ofrecerte el turno de noche, una de las enfermeras se está enferma, les dije que irías, como siempre,_dijo Hao con algo de rabia, esa vez les había prometido que cenarían juntos.

-Vaya, niños, yo, lo siento mucho, pero tengo que ir, el dinero nos vendrá bien, ya sé os prometo que el sábado cenaremos juntos, cocinaré yo y os haré lo que queráis,_dijo Keiko mirando suplicante a sus dos hijos, sobre todo en el caso del mayor.

-No te preocupes mamá, ve a darte un baño, Hao y yo nos encargamos de la cena, tú ve a relajarte y descansar,_dijo un comprensivo y amable Yoh.

-Haz lo que dice el tonto de mi hermano, no importa si el sábado nos haces una buena cena,_dijo Hao, de brazos cruzados y con cara de pocos amigos.

Keiko los abrazó y estrujó a ambos con fuerza, Yoh se dejó llevar mientras que Hao se quejó un poco, sobre todo cuando su madre le pellizcó la mejilla, después de eso fue a hacer lo que sus hijos le recomendaron, relajarse y darse un buen baño.

-Pobre, se siente muy culpable,_comentó Yoh cuando su madre se perdió en dirección al baño.

-Si, lo sé, espero que no se le pasen las horas lentas como hoy a nosotros,_dijo Hao más animado.

-Hao, ven conmigo, le dije a mamá que nos encargaríamos de la cena.

-De eso te encargas tú, hoy hice un examen difícil, tu Nii-chan está cansado.

-Si, además, serías un estorbo, seguro que quemarías toda la cocina.

-¡¿Estás insinuando algo?!

Hay estaba, ya había picado lo suficiente a tu hermano como para que se picara, si seguía un poco más le ayudaría a cenar o quizás le daría un golpe, pero el pensamiento de Yoh era simple, "todo saldrá bien".

-No, nada, nada, solo que Nii-chan es un poco pirómano,_dijo Yoh usando el mismo tono cansino que utilizó su hermano.

-¿Pirómano?,_siseó Hao,_¡cocino mejor que tú!

-¿Entonces me ayudaras, Nii-chan?,_dijo Yoh con cara de cachorro.

-Por supuesto, te voy a enseñar a cocinar,_dijo un muy seguro Hao. Pero Hao sabía muy en el fondo que el nada inocente de su hermanito lo había enredado, aunque en el fondo no le importaba, se dejaba enredar solo cuando quería, ese mocoso no lo manejaba.

Yoh saltaba por dentro de la alegría, en ocasiones ese truco no funcionaba y recibía un buen golpe, pero sabía que en ese caso su hermano iba a colaborar.

-Bueno la cena ya está lista,_dijo un alegre Hao mientras se estiraba en el suelo de la sala.

-Hao pareces un gato,_lo regañó Keiko que entraba por la puerta,_Yoh, ¿te has asegurado de que tu hermano no queme nada?,_lo dijo más por picar al mayor de sus retoños que por curiosidad.

-¡¿Qué quieres decir con eso?!,_grito Hao desde el suelo en el que aún se encontraba estirado, pero se paralizó en cuanto su madre le lanzo la pregunta a su hermanito.

-No quemo nada, lo tuve cortando cosas,_respondió de lo más tranquilo el menor de la familia.

-¡Oye, no paséis de mi!,_Hao se levanto molesto de su sitio.

Antes de que saliera disparado Keiko lo abrazó por detrás con fuerza, sobre todo porque si no era así Hao la arrastraría escaleras arriba con ella, le reclamaba que si era tan celoso de su hermano ¿qué pasaría cuando saliera con esa chica que le gustaba? Eso sólo conseguía enfadar a Hao aún más.

-Venga, venid aquí los dos, os voy a extrañar un montón cuando esté en el hospital.

Entre resoplidos y quejas sobre todo de parte de Hao, el cual la acusaba de que solo lo hacía enfadar a él, mientras Yoh reía. Después de disfrutar de la agradable cena en familia en la cual se gastaron bromas y estuvieron haciendo el tonto un rato, para terminar por entonar canciones de amor tontas para hacer enfadar a Hao, que al final contagiado por la risa y el ambiente se unió a los coros mientras recogían la mesa.

-Muy bien, chicos tengo que irme, no podéis salir de casa, portaros bien, volveré tarde, pero no antes de que se vayan al parque de atracciones, portaros bien, no quiero peleas, ni cosas rotas, he dejado helado de nueces, de chocolate y de avellana en la nevera por si queréis y hay palomitas si queréis hacer,_después de la larga lista de advertencias que Hao y Yoh repasaban mentalmente pues siempre era la misma, abrazo hasta casi aplastar a sus dos hijos y cerró la puerta desde fuera con doble seguro.

-Yoh, ¿recuerdas lo que hablamos que haríamos si esto pasaba?

-¿Te refieres a la venganza?,_preguntó Yoh a lo que Hao asintió.

-Esta noche va a ser interesante, ¿tienes la copia de las llaves?

-Si capitán,_respondió Yoh divertido, ese vecino se había metido con Hao Asakura y ahora que no estaba Keiko para detenerlos, se iba a enterar.

Y bien, ¿qué os pareció?, ¿review? ;)