Aquí otro capitulo más.
- Lo que faltaba, ahora David tampoco baja… llámale, el coche esta esperando. – Decía Juri a Linke, veinte minutos después de que David subiera a ver que pasaba con Timo.
- Vale… - Contestó el bajista que sacaba el teléfono de su chaqueta y empezaba a buscar en la agenda el número. Tras unos cuantos pitidos David descolgó y dijo – No hay viaje, esperad en vuestras habitaciones. – Y colgó, pero antes Linke pudo oír un sollozo.
- ¿Qué te ha dicho? – Preguntó Jan, que se había dado cuenta del cambio de expresión de su compañero.
- Dice que cancelemos el viaje... creo que algo malo ha pasado… Y que esperemos en nuestras habitaciones… - Les contó no muy seguro.
- Pero ¿qué ha pasado?-
- ¡¡No lo sé Franky!! – Gritó Linke. – El no ha dicho que ha pasado, pero he oído a alguien llorando.
- ¡Venga ya! Timo nunca llora… ¿Cuándo le habéis visto llorar por última vez? – Decía Franky. –… ¿Qué habrá pasado?
- ¿Por qué no vamos a las habitaciones y esperamos a que nos cuente David lo que ha pasado? – Propuso Juri, que ya estaba marcando ya el número de su agente para cancelar el viaje y su próximo concierto.
20 minutos antes, aproximadamente.
Timo tenía el rostro lleno de lágrimas, los ojos estaban rojos e hinchados, y las manos y los brazos estaban cubiertos de heridas, algunas de ellas sangraban. De repente el corazón de David dio un vuelco y corrió junto a su amigo. Cuando estuvo junto a él le agarró de los brazos para que parase de golpear los muebles y pudo ver como los nudillos estaban destrozados.
– ¡Timo, PARA! – Gritó David, que hacia fuerza para contener al otro chico.
Y por primera vez el rapero se relajó y miró a su amigo con los ojos llenos de lágrimas. – La ha matado… - Susurró Timo y un llanto volvió a salir de su garganta.
- ¿De qué estas hablando? – Le preguntó David en voz baja.
- Mi madre… - Volvió a susurrar el rapero, a lo que David soltó el agarre de los brazos y le abrazó.
Pasaron mucho rato así, abrazados. Consolando y dejándose consolar. David pasaba una mano por la cabeza de su amigo y le secaba las lágrimas de vez en cuando. Los sollozos fueron bajando de intensidad y poco a poco la respiración se normalizó completamente. Cuando Timo dejó de llorar y aceptó lo ocurrido, empezó a darse cuenta del destrozo que había ocasionado y sobre todo de las heridas que se había infligido. David que se dio cuenta de los gestos de dolor de su amigo dijo – Vamos al baño, te curare las heridas. – Y cociéndole de la mano le guió hasta el cuarto contiguo.
El baño, que no era muy grande, tenía un pequeño botiquín en el armario de debajo de la pila. La mayoría de los huéspedes de los hoteles no sabían que los había, pero ellos, que se metían de vez en cuando en muchos líos y algunas peleas los habían utilizado más de una vez. El botiquín solo contenía una venda, unas pocas gasas, vetadine en unidosis y algunas tiritas.
Lo primero que hizo David fue coger una toalla limpia y humedecerla. Con ella limpió la sangre seca de los brazos y manos de Timo. Este hacia gestos de dolor de vez en cuando, pero no se quejaba. Las manos de David sujetaban firmemente los brazos de Timo para evitar que este los retirara cuando alguno de los cortes le escocía. Después de limpiar las heridas las desinfecto con el vetadine y después vendó las más grandes. Cunado terminó, los brazos del rapero parecían los de una momia, lo cual hizo que ambos soltaran una pequeña carcajada.
Esta imagen provocó que ambos recordasen una excursión que hicieron unos 8 años atrás. En la cual se metieron entre las zarzas y arbustos llenos de pinchos de un bosque cercano a donde vivían y cuando llegaron a sus casas tenían la cara y los brazos llenos de arañazos y heridas. Cuando sus madres habían terminado de curarles tenían el mismo aspecto que Timo ahora.
Finalmente David y Timo salieron del baño, volvieron al sofá y encendieron la televisión. David se sentó y Timo se acostó dejando su cabeza apoyada sobre las piernas de su amigo. Los ojos del rapero estaban rojos e hinchados y le escocían, por lo que enseguida los cerró, poco a poco fue cayendo en un sueño ligero pero reconfortable. Cuando David estuvo seguro de que Timo dormía se levantó con cuidado para no despertarle y salió de la habitación para ir a encontrarse con el resto de miembros de la banda. Los encontró en la habitación que Linke y Franky compartían.
Linke estaba leyendo recostado sobre Franky, que jugaba con el pelo de su pareja, ambos tumbados en la cama. Juri estaba tumbado en el sofá viendo una película de artes marciales y Jan permanecía sentado en el suelo con sus gigantes cascos puestos. Cuando David llamo a la puerta Juri se levantó para abrirla y al entrar este todos dejaron de hacer loque estaban haciendo y le miraron interrogantes.
- ¿Qué ha pasado? – Preguntó Juri curioso y preocupado.
- La madre de Timo ha… ha muerto. No se más. El no me ha contado nada aun. Cuando he subido a su habitación estaba destrozando todo y lo único que ha dicho es eso.
Los cuatro chicos se quedaron en silencio. Sabían cuando queria el rapero a su madre y entendían la reacción de este. Normalmente el chico no era violento, pero cuando trataba de su madre podía llegar a perder el control.
- Juri, podrías solucionar tú el asunto de la habitación de Timo, esta noche puede dormir en mi habitación. La suya esta destrozada. Vamos a tener que pagar una pasta por eso…
- Claro, no te preocupes, si quieres puedo pedir una habitación nueva para él.
- No, da igual, prefiero estar con el. Ahora esta dormido, pero puede volver a hacer una tontería en cualquier momento. ¿Te ha puesto algún problema la productora por lo del concierto?
- No les ha sentado muy bien, ahora les llamare otra vez y les explicaré las razones. Antes no he podido decirles la razón…
- ¡Ok! Pero pídeles que de momento no las hagan público, no creo que sea buena idea que salga en todas las revistas el asunto.
- Claro.
- Entonces me voy. Mañana por la mañana nos vemos para desayunar, ¿vale?
Cuando el guitarrista salió de la habitación los cuatro se miraron por un momento, aún conmocionados por la noticia. Ese era uno de esos momentos en los que intentaban imaginarse como sería si ellos sufrieran una pérdida así, y todos sentían un escalofrío recorrer si espalda.
David ando lentamente hasta su habitación, una vez allí se duchó para relajarse. Sentía que el día estaba siendo demasiado largo… Se sentía mal por su amigo… Cuando salió de la ducha, aun mojado, con una toalla atada a la cadera, cogió el teléfono y llamó a su madre. Hacía una semana ya que no hablaba con ella y ahora necesitaba decirla cuando la echaba de menos.
Media hora después, ya vestido se dirigía a la habitación de Timo. Había conseguido otra llave, así que no hizo falta que llamara. Cuando la puerta cedió se entro a Timo todavía dormido, hablando en sueños, despidiéndose de su madre. Les despertó con una ligera sacuda de hombros, los ojos del rapero estaban llenos de lágrimas y David le abrazo para consolarle.
- Vamos a mi habitación. Tienen que venir a arreglar esta. – Dijo David cogiéndole de la muñeca y llevándole hacia la puerta.
- Vale, mi maleta… - Aceptó Timo y alargó la mano para cogerla.
Una vez en la habitación David pidió algo de cenar al servicio de habitaciones y se tumbaron en el sofá a ver capítulos de Bob Esponja. Enseguida dos pizzas a varios refrescos estaban en la mesa de cristal de la habitación. Cuando ya iban por el décimo capitulo David se durmió. Timo, que después de haber dormido en su habitación, tenia los ojos como platos dejó de mirar a la televisión y centro su mirada en David. Timo se sentía completamente seguro al lado de David, aunque de vez en cuando el recuerdo de su madre le atormentaba el estaba ahí. Siempre había estado hay… Poco a poco se fue acercado a su amigo, hasta posar sus labios sobre los de David. Se sentia tan bien…
Gracias por leer y espero que os haya gustado!!!
