N/A: Jeje, m olvidaba de aclarar lo típico: Crepusculo no me pertenece, solamente es una obra muy pero muy extraordinariamente piola de la señora Stephanie Meyer yo solamente pretendo entretener (si es que tengo suerte ), bla, bla, bla, etc. Grax x leer!!!
LA HUIDA
Luego de hablar, me dio un soplido que me hizo dar escalofríos.
— ¡Maldito seas Jasper! ¿Cómo lo hiciste?
Jasper empezó a reírse a las carcajadas.
—Años de práctica Bella, años—me dijo mi hermano, a la vez que me soltaba y se sacudía la ropa.
— ¡Pero es injusto! Es la cuarta vez en la semana que logras atraparme, es muy frustrante ¿Sabías? Emmett es muy fácil de engañar y se cansa más rápido de seguir buscándome, pero tú…—Le reproché.
—Emmett es muy confiado Bella, tú, yo, y toda la familia Cullen saben que Emmett es más fácil de engañar que un niño de apenas cinco años. Que dices ¿una más? Quizá en algunos de esos casos logras atraparme—río maliciosamente Jasper.
—No sabes cuanto te odio Jazz—respondí.
—Ten esperanza, niña. Algún día lo lograrás, recuerda, fui un militar enseñado a matar o morir, las estrategias que aprendí son tantas, tan sangrientas y tan confusas que quizás vomitarías.
La idea de estrategias sangrientas y sanguinarias me hizo dar escalofríos, y a la vez sed.
—Maldita sea… Hum… creo que ya es tiempo de ir a cazar…—Murmuré.
—De verdad, deberíamos haber ido de caza antes de venir… Pero ¿sabes? creo que podríamos ir todos juntos esta vez. Emmett ha estado tan concentrado en vencerte que ha olvidado cazar, Alice se la pasa tratando de crear más ropa para ti, para Rose y para Esme, que olvidó que debe beber sangre, si no quiere que luego la echen de algún centro comercial cuando ataque a alguien, Carlisle, está tanto tiempo encerrado en el despacho estudiando las nuevas teorías médicas o lo que sea que ya no sale, Edward está tan atento a Jacob y a Nahuel cuidando a Nessie y tú y yo hemos estado tan compenetrados en esto que olvidamos nuestra dieta. Creo que una salida de caza en familia no le caería mal a nadie—Me recordó Jasper, adivinando mis pensamientos mientras comenzábamos a caminar por el bosque en dirección de nuestra casa.
La verdad, Jasper tenía razón, hacía bastante que no me alimentaba. Durante los últimos años, habíamos estado demasiado interesados en mejorar mis movimientos. Y más ahora, estaba tan metida en esa idea que había olvidado que ya era hora de ir a cazar, si no quería convertir a Charlie y a Sue en puré de papas cuando lleve a Renesmee de visita.
Renesmee.
Mi hija había crecido tanto en estos 10 años. Ya tenía el cuerpo de una muchacha adolescente, y según la teoría de Carlisle, crecería hasta recién cumplir los 15, cuando por fin llegaría a la etapa de maduración, y dejaría de crecer. Hasta los 15… en realidad, su cuerpo y su manera de pensar no eran la de una niña de 10 años, ya sabía más de la mitad de las cosas que yo sabía a esa edad. Bueno, en realidad lo suponía, ya que mis recuerdos humanos eran tan pobres. Pero volviendo a Ness…si crecería hasta cumplir los 15 años… su cuerpo tendría la apariencia de una muchacha de 17 o 18 años… y como mi hija era realmente hermosa, los chicos estarían al acecho. ¿Pero que diablos hacía pensando en eso? En realidad era una estupidez, eso no debería preocuparme, ya que Ness sabe cuidarse y además ninguno de nosotros, la dejaría sola en ningún momento, aunque a ella y a toda la familia les bastaba, y les sobraba el hecho de que Jacob y Nahuel desde que se conocieron que están peleándose por convertirse en mi yerno. Pero, yo tenía a mi predilecto, obviamente a Jacob.
Era una suerte que solo íbamos a estar aquí 3 semanas. Habíamos prometido a Charlie que traeríamos a Renesmee de visita 2 semanas durante Navidad y Año nuevo, (íbamos a estar 3 semanas, por que Renesmee quería festejar su cumpleaños junto a Charlie) y era sumamente difícil cumplir esa promesa. Y claro, como iba a ser fácil, volver después de tanto tiempo y que la gente vea que ninguno de nosotros había cambiado, excepto, claro esta, Nessie. Casi siempre solo veníamos Edward, Ness, Jacob y yo. El pobre de Nahuel era excluido de la visita. Pero bueno, esta vez, por el hecho de que Renesmee quería pasar su cumpleaños con el abuelo Charlie y la abuela Sue, toda la familia Cullen había venido.
Era muy divertido ver a Emmett jugando con el bigote falso que usaba para que la gente lo vea. Alice estaba totalmente complacida al experimentar nueva ropa que la haga ver más bonita y que le realce un par de años más. Carlisle y Esme no le daban mucha importancia, los dos habían cambiado el peinado solamente, ya que no consideraban mucho peligro en no cambiar demasiado, Rosalie no había echo nada, no quería aparentar ser mas vieja al igual que Jasper, que dijo que antes de cortar su cabello prefería dejar que Emmett le gane en el ajedrez, Edward se había comprado un set de no se qué cosas que hacían que pareciera que ya tenia un poco de barba y yo solamente, un par de anteojos. Iba a cortarme el cabello, pero no sabía como me iba a quedar, y como el cabello no nos crece, preferí dejar esa idea de lado. Era divertido disfrazarnos, hasta Jacob lo hacía, ya que a pesar de la insistencia de su manada, iba de aquí para allá con nosotros, (solo por Nessie) y al igual que los vampiros, él tampoco crecía. Por primera vez parecíamos humanos, y Charlie estaba tan feliz al pensar que no éramos tan "raros". Además ahora estaba encantado, Sue vivía con él (todavía me cae divertido lo de "la mamá del licántropo y el papá de la vampira") y le cocinaba, cosa que a pesar de los años, no había aprendido a hacerlo.
Las fiestas las pasábamos en su casa, Sue preparaba una cena deliciosa, según Renesmee y Jacob, claro está. Los invitados eran siempre los mismos, Edward, Ness, Jake, yo, Seth, Leah y obviamente Charlie y Sue. Aunque en dos situaciones habían estado presentes Sam y Emily.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por Jasper, dándome aviso de nuestra llegada a casa. Es más, 5 segundos después de su indicación, vimos al lago que debíamos saltar. Todavía rencorosa por el hecho de que me había vencido decidí hacerle una pequeña e infantil jugarreta. Antes de saltar, intrépidamente lo empuje, haciendo que caiga al agua. Pasé de largo y me pose junto a Edward, que junto a todos los presentes, se estaban partiendo de la risa, en especial, Emmett.
—¡¡¡¡BELLA!!!! —Se escuchó del otro lado del lago.
—Esto va a ser divertido—rugió Emmett destornillándose de la risa.
Miré a Edward mientras hacía de traductor de todo lo que mi adorable hermanito estaba murmurando.
—"¡Maldita rata de alcantarilla! ¡¿Cómo se atreve a hacerme eso!? ¡Cuando la agarre va a ver lo que es bueno! Y Emmett no se quedará sin paliza, nadie va a impedirme que logre acabar con ese dúo de rufianes… Ni Alice, ni Rosalie, ni Edward, ni siquiera Esme y Carlisle van a detenerme ¡maldita sea!"
—Mamá, no deberías haber echo eso…—Escuché provenir de la voz de Nessie, detrás mió.
—No te preocupes hija, eso me lo debía, además tío Emmett lo esta disfrutando ¿Verdad? —me dirigí a Emmett, que estaba a punto de tirarse al suelo de la risa.
—¡¡Juju!! ¡¡Bella eres genial!! ¡¡Jajaja!! ¡¡Jasper esta todo mojado!! ¡¡No puedo creer que hayas echo eso!! ¡¡Jajajaja!! ¡¡¡Eso es increíble!! —Emmett, que era el único que estaba de verdad riéndose, ya que todos ahora estaban en silencio.
— Por lo visto hasta los vampiros dizque más "experimentados" caen en las más estúpidas bromas—profesé a mi hermano, que estaba ya atragantándose con su saliva de tanta risa.
—Ya basta Emm, Jasper esta realmente enfadado—dijo Rosalie, que estaba bastante nerviosa—. Bella, te recomendaría que dejes de comportarte de manera infantil. Yo te aconsejaría que…
Rose no pudo terminar la frase, ya que un enfadado vampiro todo empapado venía en dirección de nosotros.
—Oh, oh—dijo Renesmee, escogiéndose atrás mió.
—No te preocupes Ness, yo te protegeré. —escuché la voz de Nahuel, al costado de Edward.
—Seguro mitad herbívoro, Ness sabe que quien la defenderá seré yo. —oí la voz de Jacob, delante de Alice.
—Hasta sueñas, a Ness le gustaría que quién la salvase sea yo—le contestó Nahuel.
— ¿Se dan cuenta de que están pelando y diciendo estupideces? —los regañó Rosalie.
—Basta los dos, maldita sea, Jasper va a atacarme a mí y a Emmett, así que ninguno va a tener que hacer de salvador de mi hija—interrumpí su discusión—.Vayan a hacerse los héroes en otro lado.
Los dos muchachos estaban peleándose por mi hija otra vez. La situación no era agradable, ya que Jacob era quien amaba realmente a Ness, y ella a él, pero Nahuel era tan dulce, tan gentil y había dejado a su familia solo para estar con nosotros que a veces era difícil ver que sucedería. Ness amaba a Jacob, pero sentía un gran afecto para con Nahuel. Esto la había echo llorar varias veces, había provocado que Jacob se marchara en muchas situaciones, y había echo que los dos jóvenes hayan tenido diversas peleas y disputas en las que cada vez lograban aumentar el dolor de mi hija. Ella estaba segura de su amor por Jacob, pero Nahuel a pesar de saberlo, seguía insistiendo. Eso en realidad me hacía acordar a alguien…
Pero volviendo al problema…
Todo ocurrió en un segundo: antes de que ninguno de los dos pueda articular palabra, se escuchó un sonido seco y metálico. Jasper había atacado a Emmett, haciéndolo volar hasta el bosque. Aunque antes de que Jazz pueda atacarme Emmett apareció atrás y mandó a Jasper disparado contra la casa. Por suerte pasó por el costado, sin hacerle el menor rasguño, para alivio de Esme, que cuando había visto volar a Jasper, había dejado de respirar. Yo no quería quedarme atrás y dejarle la diversión solo a Emmett, así que me uní a él. Ahora había aprendido cuan divertido era pelear contra ellos y entendía a Emmett. A Edward esto no le causaba nada de gracia, ya que él pensaba que iba a madurar más siendo vampiro, cosa que no sucedió y que para colmo se revertió. Ya que ahora me sentía más segura, y por lo tanto, más dispuesta a hacer estupideces.
Jasper corrió hacia mí y empezó a tirarme golpes con sus puños y yo ágilmente los esquivaba. Esta pelea casi siempre era la misma, y recuerdo que Jacob decía que parecía un dibujo animado japonés, nombre que en ese momento no recordaba. Este comentario siempre llevaba a una discusión de cuan inmaduro era al seguir viendo esos programas de televisión, aunque Ness siempre lo defendía diciendo que para ella era "adorable y tierno".
Pero volviendo al tema, Jasper cada vez se sentía más enfadado, hasta que en una risita que solté me distraje, provocando que este aproveche y de un golpe en mi rostro me mandara a volar hasta el lago llevándome a Emmett que estaba atrás mío a punto de atacar por sorpresa a Jasper.
Emmett cayó al agua de una, pero yo estaba haciendo equilibrio en una roca para no caer, lástima que Emmett salió de atrás y me llevó consigo a las aguas. Al salir, nos reímos a las carcajadas, y luego nos dirigimos a Jasper.
—Esto se está poniendo cada vez mejor—dijimos al mismo tiempo con una mirada amenazadora para Jazz.
Jasper se tronó los dedos.
—Una venganza bien planeada.
De repente, Edward, Alice y Rosalie intervinieron, cada uno atrapó por atrás a su respectiva pareja tratando de calmarnos. Emmett y yo sabíamos que no íbamos a poder seguir, así que no nos resistimos, solo gruñimos decepcionados. Al contrario de Jasper, empezó a gruñir por lo bajo y a forcejear con Alice. Tardó un par de segundos calmarlo.
— ¿Por qué no puedo vengarme? —le replicó Jasper a Alice, una vez que estuvo seco y que todos nos encontramos adentro.
—No dejaré que le hagas ni el menor daño a Bella ¿Entiendes? Y tampoco que tú también te lastimes. —Le reprochó.
—No te preocupes por mí, si fuera mi decisión ya estaríamos peleando allá afuera —dije—. Pero lamentablemente, tres vampiros aguafiestas se metieron en lo más divertido de nuestra pelea. Hacía mucho que no me divertía así y mi amado esposo, que lo sabía, interrumpió mi momento —Murmuré lo suficientemente alto para que Edward, Rose y Alice me escuchasen.
—Bella, entrenas todos los días ¿no basta con eso? Es imposible que permita que lastimes a Jazz, Bella, ni tampoco quiero quedar viudo a tan temprana edad. Tengo 17 años, cariño, y tampoco que Ness quede huérfana de madre… ¿No querrías que luego quede huérfana de padre y debamos dejarla en adopción eh? Mira que los Vulturi todavía están un poco enfadados y no creo que les haga gracia perder a dos vampiros con dones "maravilloso" y esta vez no se harán de rogar cuando les pida el favorcito—Me bromeó Edward, aunque eso me irritó más. Odiaba que pensara que yo era más débil que Jasper.
—Si como no—dije sarcásticamente, tratando inútilmente de no sonreír a su ironía de los 17 años y de lo de quedar "viudo" —. La próxima vez que te metas en mis peleas seré yo la que te mande al otro mundo, aunque signifique que cinco minutos después yo iría tras de ti.
Emmett se reía desde la otra punta de la sala, abrazado a Rosalie. Carlisle solo sonreía junto a Esme, que estaba a su lado, pintando en un pedazo de madera, una hermosa flor azul. Edward me tenía agarrada de la cintura, mientras yo sostenía su mano, Nessie estaba en la otra punta, jugando al ajedrez con Nahuel y Jacob y Alice estaba acurrucada en las piernas de Jasper, que acariciaba su pelo, sentados en el último peldaño de la escalera. La escena era muy bella, parecía un cuadro familiar antiguo, donde ahora yo también era parte. La vida de vampiro, aunque Edward me la había pintado de una manera fea, era genial. Ahora tenía a mi propia familia. Los hermanos que nunca pude tener, unos padres más dulces que la miel, y un esposo y una hija adorables.
Todo era perfecto para mí. Una vida inmortal que duraría para siempre. Para siempre. Junto a mi familia ¿Qué más podría pedir? Quizá unos nietos, pero creo que la idea de ser abuela era patética, mi hija apenas tenía 10 años
Oh Diablos ¿Qué hacía pensando eso?
Sacudí la cabeza, quitándome esos pensamientos, cuando en ese momento sentí que la respiración de Alice se paraba, Jacob empezaba a enfadarse y que Edward se estremecía y empezaba a gruñir.
—Oh, no, no lo harás…—Jacob levantándose de un salto.
—Lo hará, o mejor dicho, lo intentará—dijeron Alice y Edward molestos.
—No si lo impido, Alice ¿cuando quiere hacerlo? —Edward mirando a la pequeña Alice, que ahora estaba yendo hacia el rincón en donde estaba Ness.
—No es necesario Ed, eso lo puedo solucionar yo—dijo Alice, acechando a Nahuel—. Sin piernas no llegará lejos.
— ¿Qué sucede ahora? —inquirí, molesta, ya que odiaba este tipo de peleas, en donde Edward y Alice eran los únicos que sabían lo que sucedía.
— ¿Pero que tiene de malo? —dijo Nahuel, aterrorizado mirando a Edward y a Alice que le mantenían una mirada fija y fría, digna de una película de terror de vampiros asesinos.
—Si quieres seguir viviendo, no lo harás, no te llevarás a Renesmee a ningún sitio. ¿Me entendiste? —dijo Alice, levantando a Nahuel del cuello.
— ¿¡Como!? ¿¡A donde querías llevarte a mi hija!? —grité, mientras me paraba rápidamente y en menos de un segundo, junto a toda la familia estábamos rodeando al pequeño.
—Yo…yo este… Bueno, quería…que bueno, ahora que tía Huilen…habló con mis abuelos…quizás… llevar a Nessie a mi pueblo, a visitar… solo eso…no es tan malo…era por…su cumpleaños, ya saben…—contestó, atemorizado al verse rodeado de vampiros a punto de despedazarlo.
— ¿¡¡TAN MALO!!? ¡¡ESTAS LOCO!! ¡¡RENESMEE NO SE IRÁ CONTIGO A NINGUN LADO!! ¿¡A QUE TE CREES QUE VINIMOS?! ¡¿PIENSAS QUE ESTAREMOS DOS SEMANAS LEJOS DE MI HIJA AQUÍ SIN NINGUNA RAZÓN, SOLO POR QUE A UN INÚTIL MUCHACHO ESTÚPIDO SE LA HA LLEVADO!? ¡¡TE VOY A….!!—estallé, no iba permitir que un muchacho se lleve a MI hija a ningún lado. De repente su cuello empezó a atraerme, la sed atrasada empezó a arder en mi garganta, iba a matarlo, si no me controlaba iba a sacarle pedazo por pedazo, lo iba a disfrutar. El típico hierro metálico de sed atravesó mi garganta, haciendo que pierda cada vez más el sentido de la lógica y sacando mi salvajismo a todo dar. Además, el hecho de que Jasper tratada inútilmente de controlarme y calmarme, me irritaba aún más.
Lamentablemente, Edward me tomo por la cintura impidiendo que lo atacase. A pesar de todo mi entrenamiento, aún no había logrado contenerme cuando algo me molestaba demasiado, y esto, era demasiado.
—Ya Bella, no explotes, no lo hará, no lo dejaré por nada del mundo, además ella no quiere ir, y Jake no iba a dejarlo…—me susurró al oído, calmando a la bestia que aparte de estar sedienta, acababa de ser atacada a su punto débil.
—Bella, me conoces demasiado como para saber que no voy a dejar que ella se aleje de mí—agregó Jacob, cubriendo a Renesmee—. No lo voy a dejar, te lo aseguro.
—Más le vale…—murmuré tratando de apaciguarme.
— ¿Mamá? ¿Ya estás bien? —inquirió mi hija, asomando su cabeza detrás de Jacob. En el segundo en que me había enfadado, ella se había escondido detrás de Jake.
—Lo lamento hija… No supe controlarme… ya está bien. Jasper me está ayudando a controlarme.
Efectivamente, luego de lo que había dicho Edward, Jasper estaba tratando de calmar a todos, que la sorpresa también había provocado algunos rastros de enfado en algunos, aunque no tanto como a mí. Para la mala suerte de Emmett, que estaba feliz por luchar.
—Maldito seas Jasper…—le refunfuñó Emmett—. Esto se estaba poniendo interesante.
—He, ahí, mi venganza. ¡Viva la Vendetta! —le contestó Jazz, con una sonrisa de victoria en su rostro. Si había alguna manera de hacer enfadar a Emmett, era calmándolo cuando estaba ansioso por pelear y más en este momento, ya que Emmett le guardaba un gran rencor a Nahuel, por que se había encariñado demasiado con Jacob (entrenaban juntos siempre) y no le gustaba que siempre esté luchando con él para ganar el cariño de Ness.
Todos rieron, menos Nahuel, que seguía en el aire, sostenido del cuello de su camisa, por Alice.
—Alice, ¿podrías soltar ya a Nahuel? —le preguntó Nessie a Alice, que al terminar su pregunta, lo soltó.
— ¿Ves lo que causas inepto? —escuché que Jacob le decía en un susurro a Nahuel.
—Ya te dije que me gustaría que me digas "Tía Alice", aunque no lo harás ¿Verdad? —dijo Alice soltando a Nahuel, que cayó al piso.
—No me gusta decirte así—contestó Renesmee con una bella sonrisa.
—Como quieras…pero sé que algún día lo harás…—Le dijo Alice, yéndose de la mano de Jasper, hasta donde habían estado hacia 5 minutos.
—Ehm… ¿Nahuel? Mira, yo… no quiero irme contigo—este suspiró lamentándose—, lo siento tanto, pero tú sabes, no puedo, ni quiero alejarme de Jacob—todos gruñeron y Jacob sonrió de manera triunfante—, ni de mi familia, no se enfaden, bueno, pero volviendo a lo que quería decirte, no lo deseo, quiero pasar mi cumpleaños aquí, con mi abuelo Charlie ya que hace mucho que no lo veo y no han pasado ni 3 días que llegamos aquí, debes entenderlo por favor, además…¿no era por eso que vinimos? Para pasar mi cumpleaños con Charlie y Sue…—terminó su explicación Ness.
Nahuel miró a Renesmee con mirada de perro regañado.
—Por favor, no me lo hagas más difícil de lo que es…—dijo Ness.
El muchacho suspiró, se levantó del suelo y se sacudió la ropa con sus manos.
—Esta bien Nessie, era solo…una idea… Yo, yo lo siento a todos…—agregó mirándonos—. Este…me iré a cazar ¿si? Necesito aire…—musitó y antes de que alguien pueda añadir algo más, se marchó.
Todos los presentes se relajaron y volvieron a sus actividades, excepto Edward, Jacob, Ness y yo.
—Iré con él—dijo Edward, y luego de mi señal de aprobación, salió.
Renesmee suspiró agobiada.
—Me gustaría saber por qué las cosas son de esta manera— dijo mirando al suelo.
—Y a mi me gustaría tener esa respuesta, con tal de hacerte feliz—le contestó dulcemente Jacob.
—Gracias Jacob—comentó tomando su mano—. Yo…yo…necesito estar sola —me dijo Ness mirándome fijamente a los ojos.
—Ve—susurré.
Ella asintió y a continuación salio de la casa velozmente.
Miré al suelo y suspiré… Empecé a pensar que Nahuel en realidad era una gran molestia para toda la familia, a pesar de ser tan querido como su mejor amigo por Renesmee. Levanté la mirada y mis ojos se encontraban con los de Jacob, ellos tenían una rara mezcla de dolor, tristeza, odio, resentimiento, y finalmente curiosidad.
— ¿Ella va a donde creo que irá? —me susurró, tan despacio para que solo yo pueda escucharlo.
—Es lo más probable—asentí—, quizás, debería…
—Hazlo—me interrumpió—, yo iré a ver a mi padre. Billy estará feliz de recibir mi visita. Quizá le alegre el día a mi viejo, pobre, me dijeron que está más solitario que nunca...
—Está bien—volví a asentir—. Pero muchachito, te quiero aquí a más tardar las 9 ¿eh? —bromeé, tratando de levantar su ánimo.
Luego de dedicarme una sonrisa poco convincente y forzada, se marchó. Yo sabía que estaba herido, no por él, sino por ver a Renesmee así. Él detestaba con todo su corazón ver a mi hija mal, él solo quería verla feliz y había llegado a odiarse a si mismo por el hecho de existir. No podía alejarse de ella, aunque en varias ocasiones lo había intentado, sin lograrlo. Y Renesmee tampoco podía vivir sin él, pero Nahuel… ella lo quería como a su mejor amigo, y aunque Nahuel era tan insistente… Yo podía entenderla, sabía lo que se siente estar en esa situación, y sabía, por sobretodo, que aunque le cueste, ella iba a elegir a Jacob. Así como yo estuve en esa situación una vez, ella tenía sus sentimientos en claro. No podía dejarla sola en este momento, así que fui hasta ella.
Sin decirle nada a nadie, salí de la casa.
