Cure
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Fic escrito por: Yukirin_Snow
Traducido por: Lilaluux
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Capítulo 2: Promesa
Previamente:
—Hola, soy su doctor, Lan WangJi —saludo el más joven de los Lan, luego hizo un gesto hacia su hermano para también presentarlo—. Y él es Lan XiChen, jefe de pediatría y el siguiente en la línea para jefe del hospital.
El chico de la cama sonrió. —¡Hola! Yo soy Wei Ying. Nombre de cortesía Wei WuXian. ¡Encantado de conocerlos! —sonrió e inclinó la cabeza, sus ojos cansados se curvaron en una falsa sonrisa—. ¿Eres tú mi parca?
—¡WEI YING!
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Al principio el grito colectivo de tres voces sorprendió a Lan WangJi, aun cuando no se le notó en su rostro. Por su parte, el rostro de Wei WuXian parecía avergonzado. —¡¿Qué?! —preguntó con inocencia mientras su expresión se torcía ligeramente como preguntándose por qué se habían enfadado.
Lan WangJi estaba seguro que el joven al lado de Wei WuXian le hubiera dado un golpe si no fuera por el ligero temblor que Wei WuXian estaba teniendo a pesar de estar envuelto en aquella pesada manta.
—¡Qué te hemos dicho de decir eso! Tú no vas a... —le regaño el joven inclinándose contra el borde de la cama.
Wei WuXian. —Jiang Cheng, afróntalo. Ya he tomado toda clase de tratamiento, me he sometido a todos esos exámenes, ¿Qué es lo que otro doctor hará además de decirme que no hay nada que él pueda hacer? ¿No deberías aceptarlo y hacer del resto que me queda de vida algo más fácil? —el rostro del muchacho ahora reconocido como Jiang Cheng se contrajo. Era una combinación entre llanto y furioso enfado, como si no pudiera decidir cuál emoción era más fuerte. Sin embargo, lo que molestó a Lan WangJi fue cómo Wei WuXian no le había dado siquiera la oportunidad de hablar sobre sus conclusiones y parecía estar aceptando tan fácilmente lo que estaba sucediendo.
—Finalmente, dices algo sensato —declaró Madam Yu, ganándose una mirada severa de su esposo, sin embargo, no se retractó. No obstante, frunció los labios fuertemente en una línea delgada y continuó con la mirada fija hacia el frente.
—Lo lamento, doctor Lan. Han sido un par de años difíciles. Recientemente obtuvimos esta oportunidad para tener una consulta con usted, hemos escuchado grandes cosas sobre sus éxitos con… casos difíciles —la voz del hombre del traje se apagó al final de la frase como si el mencionar el padecimiento de Wei WuXian fuera doloroso.
—En lo absoluto, ¿y usted es? —preguntó.
—Oh, perdone mi descortesía, yo soy Jiang FengMian, el padre de Wei WuXian —respondió—. Adoptivo —proporcionó Madam Yu, chasqueando la lengua.
Sin embargo, esta vez no se le prestó atención. Lan WangJi asintió. —Entiendo. Bien, empecemos, he examinado los reportes y el historial médico de Wei Ying —dijo, yendo con calma—. Tengo entendido que esto ha estado sucediendo durante dos años, y que tú has recibido diferentes tipos de quimioterapia junto con pruebas experimentales
Wei WuXian asintió, mantuvo su boca cerrada y su cabeza gacha mientras escuchaba en silencio las cosas más que conocidas para dejarle saber a Lan WangJi que estaba escuchando. Sólo estaba esperando por lo inevitable. —Tu informe dice que no has estado comiendo, debido a que vomitas cualquier cosa que sea pesado, apegándote más a los raspados y a los yogures light —lo que era insuficiente para suministrar a alguien, y al juzgar por lo muy delgado que se veía Wei WuXian y lo muy hundidas que estaban sus mejillas. Él apenas había comido eso. Era más que seguro que había perdido mucho peso.
—También, los síntomas de fatiga, y lo más reciente es que ¿has desarrollado debilidad en tus manos y piernas? —alzó la mirada para buscar la confirmación y otra vez se encontró con aquella deslumbrante y brillante sonrisa—. ¡Todo un quaterback estrella justo aquí! —Wei WuXian sacudió su cabeza bruscamente sólo para detenerse y cerrar los ojos con fuerza después de un momento mientras una palpitación sorda se abría paso a través de su cráneo.
Jiang Cheng se mofó. —Seguro, quarterback estrella, no podrías atrapar una pelota en este momento, mucho menos derribar a alguien.
—¡Que cruel! Yo podría… podría no volver a levantarme después.
—¡Ese es exactamente mi punto, endiablado!
La risa brotó de la garganta de Wei WuXian y se detuvo en la de Lan WangJi. Cesando cualquier palabra que podría haber estado a punto de decir mientras reparaba una vez más en la figura de Wei WuXian. Su manzana de Adán se movía de arriba hacia abajo bajo su delgada, casi pálida y translucida piel. Un ligero rastro de sudor cubría su frente y temblaba visiblemente desde los hombros hacia abajo. Era dolorosamente obvio que Wei WuXian estaba haciendo todo lo posible por fingir que estaba bien, que todo esto era sólo una broma tonta y que no estaba a pocos meses de planear su funeral. Él era terriblemente brillante y cegador para Lan WangJi, él había visto muchos pacientes, oído muchos gritos, sollozos ahogados y lloriqueos. Todos ellos le habían hecho todo tipo de preguntas, si había otra manera de solucionar las cosas.
Pero.
Wei WuXian estaba sentado allí como si estuviera sentado sobre el trono de algún dios, a punto de abrir las alas y volar en dirección al sol. Lan WangJi brevemente pensó que la sonrisa de Wei WuXian era como debería lucir el sol, incluso si sus pálidos labios estabas secos, o si se agrietaban ligeramente en las comisuras cuando hablaba.
—gji...angji… ¡Lan WangJi!
Se sobresaltó, y su cabeza giró bruscamente hacia quien decía su nombre sólo para ver a su hermano mirándolo fijamente con una expresión un tanto preocupada. Dándose cuenta rápidamente que la habitación se había quedado en silencio y que todos los ojos se posaban sobre él, tragó grueso y tosió cubriéndose con su mano. —Lo siento —dijo y los ojos de Wei WuXian se suavizaron, mientras una chispa de picardía centellaba en sus ojos.
—Yo…
Wei WuXian se armó de valor al instante, 'Aquí viene' pensó. Incluso después de escuchar el mismo diagnostico tantas veces éste aún le ocasionaba un pesado y sordo dolor en el pecho. Él no había planeado estar aquí, así, en esta situación. Quizás a lo mucho estar borracho en alguna fiesta o meterse en una pelea aquí y allá en la cual Jiang Cheng intentaría minimizar sus estúpidas travesuras con débiles promesas porque, ¿a quién creía Jiang Cheng que engañaba? Wei WuXian no podía ser domesticado por nadie. Se suponía que él era un estudiante universitario de segundo año estudiando arte y diseño gráfico.
Fue hasta tres meses después, cuando le comenzó un dolor de cabeza muy doloroso e insoportable, sentía como si alguien estuviera usando un cincel del departamento de carpintería dentro de su cabeza. Luego sintió todo su ser entumecido, su cuerpo se había agarrotado y Jiang Cheng lo había mirado con absoluto horror mientras veía como el rostro de su hermano adoptivo se torcía y sus labios se contraían. Wei WuXian todavía no se reponía de la vergüenza por el calor que había escurrido entre sus piernas ya que había perdido el control de todas las funciones de su cuerpo. Estrepitándose en el suelo y llevándose consigo seis o siete caballetes, junto con frascos de agua sucia, pinceles usados y lienzos a medio trabajar al piso. Lo había sentido todo a pesar de sentirse frio y confundido, recordaba los gritos de las personas dispersándose y corriéndose hacia él mientras sufría de incontrolables espasmos sobre todo ese desastre. Recordaba la mirada de miedo de Jiang Cheng mientras se apresuraba a limpiar los vidrios rotos y pedazos de pinceles del cuerpo de Wei WuXian.
Había sentido las manos de alguien bajo su cabeza mientras él la golpeaba hacia atrás como si le estuviera haciendo una jodida sacudida de cabeza a una canción de heavy metal que sólo él podía escuchar. Se sintió mejor golpear aquellas manos que aporrear la parte posterior de su cabeza repetidamente contra el piso del salón de arte. Más tarde se enteró que había sido su mejor amigo, Wen Ning, quien había amortiguado su cabeza. El pobre chico se había sentado en la habitación del hospital sollozando al lado de la cama. Sus manos habían sido vendadas debido a los cortes de vidrio y sus ropas todavía estaban manchadas por el desastre que le había caído encima durante el lapso de tiempo en que Wei WuXian había experimentado su primer ataque. Jiang Cheng estaba dormido en el lado opuesto de la cama, con la cabeza inclinada sobre sus brazos y vistiendo un conjunto de ropa limpio, con una bolsa de plástico a un lado que adentro tenía su ropa estropeada para llevarla a casa más tarde.
No obtuvo los resultados de las pruebas que le hicieron hasta que Jiang FengMian y Madam Yu llegaron a toda prisa a la habitación, uno luciendo preocupado y el otro un tanto molesto. Se enteró de que los doctores le habían realizado escáner de resonancia magnética y una tomografía axial mientras estaba inconsciente. Tanto él como sus padres adoptivos y Wen Ning se congelaron cuando se les mostro el escáner, señalado exactamente el punto donde el tumor se había formado, como éste estaba afectando su función cerebral, lo que eventualmente conduciría a la perdida de sus funciones motoras, verbales y nerviosas.
Promesas de tratamiento vinieron a continuación, luego consultas alternas, más doctores, más exámenes, vómitos, sentirse más enfermo que un perro, medicamentos, etc. Sólo para que al final se le diga… que no había nada que pudiera ayudarlo.
Y comenzó a tomárselo todo a broma, comenzó a sonreír a pesar de sentirse menos que un simple saco de huesos envuelto en delgada piel. Procuró ignorar los dolores de cabeza y hacerle frente a los temblores y pérdida de peso.
Inhaló profundamente e inclino su cabeza en dirección del apuesto doctor.
No creía que Lan WangJi fuese más mayor que él, se veía demasiado joven. 'Totalmente mi tipo si no estuviera tocando las puertas de la muerte' pensó con melancolía. Los ojos de Lan WangJi eran unos hermosos orbes color dorado ámbar, y su piel parecía haber sido esculpida a partir del más fino jade. Él era alguien a quien le gustaría provocar sin vergüenza alguna, pero no podía reunir la fuerza suficiente para hacerlo.
Vio como Lan WangJi abría su boca para decir las temidas palabras y Wei WuXian bajó la mirada, era igual que siempre, pero eso no lo hacía más fácil.
—Voy a encontrar una manera de erradicar el tumor, y eliminar el cáncer —dijo.
La cabeza de Wei WuXian se alzó de golpe. —¿Qué...?
—A pesar de ser catalogado como 'incurable', esa es sólo una palabra. Significa que los otros doctores se rindieron en encontrar una cura —manifestó y los cansados ojos de Wei WuXian se abrieron ante sus palabras—. Voy a encontrarte una cura, no me voy a rendir contigo —anunció. Lan XiChen contemplaba a su hermano casi tan conmocionado como la propia familia, pero veía el fuego ardiendo en los ojos de Lan WangJi.
—No importa que tan agresivo quiera ser este tumor, nosotros seremos incluso mucho más agresivos con él. Tú vas a ser curado. Lo juro —Lan WangJi quería abofetearse a sí mismo, él nunca era impulsivo o hacia promesas que posiblemente no podría cumplir. Sin embargo, la luz que Wei WuXian irradiaba y la forma en que había esperado recibir las malas noticias para recostarse y tomar el terrible tratamiento no le pareció correcta. Él quería proteger la brillante y contagiosa sonrisa de Wei WuXian.
—¿Lo... lo dices enserio? —preguntó, sin estar seguro de poder creer en Lan WangJi.
—Mn.
Wei WuXian sintió algo que no había sentido en el último año. Un escozor en sus ojos, que se calentó y luego se humedeció cuando su visión se volvió borrosa y las lágrimas comenzaban a rodar por su rostro, hipó y se restregó los ojos rápidamente con una delgada y temblorosa mano.
—Mu… muchas… gra… gracias —dijo en un tembloroso sollozo. Sintió una mano reconfortante posarse en su espalda y moverse en suaves círculos cuando Jiang YangLi, su hermana, se acercó para consolarlo con una sonrisa cansada cruzando sus facciones llenas de esperanza.
Después sintió una mano más fuerte sobre su cabeza y un cuerpo más firme apoyándose contra su costado, y unos cálidos labios presionándose sobre la parte superior de su cabeza. —Idiota, finalmente estás llorando otra vez —escuchó decir a Jiang Cheng y así fue. Wei WuXian se rompió y sollozos desgarraron su ser, tiró de la manta para presionar su rostro contra las suaves cubiertas mientras sus hombros temblaban por el esfuerzo.
Madam Yu no dijo nada, pero Lan WangJi pudo ver la expresión casi aliviada en su rostro cuando él prometió curar a Wei WuXian.
—Cualquier cosa que necesite, por favor no dude en decírmela —Jiang FengMian se encargó de tratar con Lan WangJi.
—Por supuesto, revisaré un poco más en su historial médico y en sus gráficas y consultaré con mis colegas médicos. Se me ocurrirá un plan, sólo sean pacientes —dijo, su corazón se rompía un poco con cada pequeño sollozo que escuchaba salir de Wei WuXian. En el momento en que el muchacho había comenzado a llorar algo en su interior se disparó. No estaba seguro de lo que era, pero sabía que el llanto de Wei WuXian lo desconcertaba más que el de cualquier otra persona lo había hecho antes.
—Me despido, haré que venga una enfermera para realizar un análisis de sangre y programar otra resonancia magnética para esta noche —dijo, y Lan XiChen hizo una leve reverencia antes de excusarse junto con Lan WangJi.
Una vez que salieron al frio pasillo y la puerta se hubo cerrado, giró sobre sus talones para encarar a su pequeño hermano.
—¡¿Qué es lo que vas hacer para ayudarlo?! ¿Te das cuenta lo que le has prometido a ese pobre muchacho? —preguntó, él amaba a su hermano, consideraba que era inteligente y un genio pragmático… pero incluso él no podría soportar romper el corazón del chico una vez que hubiera fallado en encontrar una cura.
—Mn.
Al escuchar la confirmación a su pregunta, dejó caer su cabeza frotándose ambas sienes y el puente de su nariz con preocupación.
—Entonces, ¿Qué es lo primero que harás?
Lan WangJi suspiró. —No tengo idea.
