Capítulo 2

Visión se encontraba en su tienda como cada día, atendiendo a los clientes que iban llegando y esperando ansioso la hora de irse. Estaba orgulloso de lo exitoso que estaba siendo su negocio, e incluso a veces se quedaba trabajando más tiempo de lo habitual, pero ese día en concreto habría deseado no tener tanto trabajo. Estaba agotado, y realmente necesitaba dormir. Sus periodos de sueño eran diferentes a los de un humano, ya que podía pasar días enteros sin cerrar los ojos, pero tarde o temprano necesitaba recargarse. Ese era uno de esos momentos. Había pasado las últimas noches patrullando por diferentes ciudades y no se había permitido descansar casi en ningún momento.

Estaba a punto de marcharse cuando escuchó que alguien accedía a la tienda. Hizo ademán de pedir al cliente que volviera al día siguiente cuando se dio cuenta de que solo era Tony.

-Hola señor Stark -Saludó extrañado -¿Ha ocurrido algo?- Dudaba que Tony quisiera su servicios informáticos, así que solo quedaba la opción de que un nuevo villano hubiera atacado, justo en el peor momento.

-¿No puede un padre visitar a su hijo por gusto?- Preguntó Tony, fingiendo estar ofendido.

-En realidad, el término más correcto será nieto- Reflexionó Visión, pensando que era extraño que Tony siempre se denominara como su "padre". Tenía sentido por una parte, ya que él le había creado, pero no era el término correcto -Usted creó a Ultron, que a su vez me creó a mi, junto a la doctora Helen Cho, que sería...mi madre, en términos humanos. Así que usted es...mi abuelo.

La doctora Helen Cho era una genetista de fama mundial que en ocasiones ayudaba a los vengadores en sus misiones. Por desgracia, Ultrón la había secuestrado y obligado a crear a Visión. A ella no le había quedado más remedio que obedecer, aunque se rebeló contra él en cuanto tuvo la oportunidad. Cuando Visión nació, y Helen comprendió que no había creado a un monstruo, le tomó cierto cariño al androide, tanto que incluso se preocupaba por ir a verlo siempre que podía para analizar su evolución. Visión también sentía cariño hacia la doctora, aunque era raro para él llamarla mamá. Así como era raro llamar a Tony "papá".

Tony frunció el ceño, indignado por el apodo de abuelo, pero rápidamente hizo un gesto para quitarle importancia a esas connotaciones.

-No me hagas sentir mayor- Pidió -He venido porque desde que te has independizado apenas quieres saber nada de la familia, y los chicos y yo estamos tristes- Señaló intentando hacerlo sentir mal -Muy tristes -Remarcó -Apenas nos llamas o nos cuentas cómo va tu vida.

Visión pensaba que Tony estaba exagerando demasiado las cosas. Era cierto que ahora estaban algo más distanciados, pero él no había olvidado al equipo. Y dudaba que los demás estuvieran tristes por él, más bien se sentirían aliviados. No era que se llevaran mal, pero Visión nunca había encajado entre ellos, y por ende siempre había sido el ser extraño al que evitaban.

-Mantuvimos una conversación justamente hace cuatro días, señor Stark, cuando me comentó que pretende introducir visitas guiadas en el recinto de los vengadores y yo manifesté mi disconformidad. En términos humanos no es mucho tiempo- Inquirió Visión, sin comprender que era lo que deseaba Tony.

-No me refiero a eso -Suspiró este, apoyándose sobre el mostrador -Sé que piensas que estamos encantados de habernos librado de ti, pero eso no es cierto. Te echamos de menos, Visión. Es extraño no tener tu revoloteo por el recinto, o no regañarte por atravesar las paredes.

Visión bajó la mirada, sintiendo una extraña molestia en su interior. ¿Podía un androide sentirse culpable? Eso, o quizá simplemente su sistema estuviera fallando. Tendría que hablar con la doctora Cho para que lo revisara.

-No voy a obligarte a volver- Siguió hablando Tony, encogiéndose de hombros -Ni a que dejes esta vida. Sería hipócrita por mi parte, teniendo en cuenta que te ayudé a conseguirla. Lo único que te pido es que...no te alejes de nosotros. Bueno, eso último es de Steve, pero yo también lo apruebo.

-Los visitaré más a menudo, señor Stark- Aceptó, aunque no tenía muy claro que fuera buena idea -Y también...me comprometo a mantener una actitud más humana.

-Genial, ahora he conseguido que te sientas obligado- Ironizó Tony, apesadumbrado -Creo que la cosa empeora por momentos. Visión, nosotros no queremos al humano. Te queremos a ti, con tu piel roja y tu capacidad innata de arruinar los chistes.

-En realidad quiero hacerlo, señor Stark- Aseguró -Yo también extraño al equipo. Puedo aprovechar mis visitas para entrenar, a pesar de todo no dejo de preocuparme por el bienestar mundial.

Tony lo miró no muy convencido, pero terminó asintiendo.

-Esa respuesta me gusta más -Aceptó -¿Sabes? Musculitos acaba de regresar de Asgard y vamos a hacerle una pequeña fiesta en la Torre, así que... ¿Quieres venir? Ha traído una botella de su potente brebaje asgardiano. Sé que tú no bebes pero a mi me vendrá bien una copa - Soltó una carcajada -Solo estaremos los vengadores, ningún extraño.

Visión asintió con un movimiento de cabeza. Quizá podía postergar su sueño un poco más, si eso hacia feliz a Tony.

-Bien, te espero en la Torre en una hora- Dijo el hombre de hierro dirigiéndose hacia la puerta -Y por favor, ven sin el disfraz, o le diré a Thor que te de en tu cabeza de vibranium con el martillo.

Al escucharlo Visión recordó que había otro disfraz que necesitaba conseguir, y que no encontraba por ninguna parte.

-Señor Stark -Lo llamó antes de que se marchara -¿Podría conseguirme un disfraz de Darwin? Es para...una fiesta. He sido invitado y...- Tony lo cortó sin necesidad de que le diera más explicaciones.

-Que me tiren una luna el día que haya algo que Tony Stark no pueda conseguir- Bromeó.

A la hora acordada Visión fue hasta la Torre de los vengadores. Para su sorpresa, todos lo recibieron con abrazos y bromas. Realmente no había pasado tanto tiempo sin verlos, apenas unas semanas, pero ellos estaban deseosos de demostrarle que lo apreciaban. Visión apenas tenía mucho que contar de su vida, así que simplemente se dedicó a escuchar las hazañas de sus compañeros, especialmente las de Thor. Este contó que llevaba todos esos meses viajando por el espacio, buscando la manera de proteger a su pueblo del fin del mundo que se avecinaba. Eso le había llevado a cortar con su novia, Jane Foster, que no había soportado más su estilo de vida. Thor también mencionó a varios conocidos que había hecho durante sus viajes, y especialmente destacó a un grupo de guerreros que viajaban en una nave.

-¡Ojalá pudieseis conocer a los Guardianes de la Galaxia!- Contaba Thor, emocionado -Son un grupo de valientes y honorables seres que van en una nave dirigida por un conejo. ¡La mujer, Gamora, es capaz de sacarte las entrañas con su cuchillo sin que te des cuenta!- Rió escandalosamente -¡Y tienen un Groot! ¿Podéis creerlo? ¡Creía que los Groot se habían extinguido!

Todos se le quedaron mirando sin comprender a que se refería. Visión buscó en su base de datos que era un Groot, pero no encontró ningún resultado.

-¡Ya sabéis! ¡Un Groot!- Repitió Thor -¡Una planta humanoide perteneciente a la Flora Colosal!- Al ver que no recibía ningún gesto de comprensión, decidió aclarar el asunto de otra manera -Es un árbol que habla, aunque solo dice "Yo soy Groot". Y es un amigo árbol muy interesante.

Después de mencionar a los Guardianes, Thor siguió contando sus aventuras con un hombre sapo al que se había enfrentado recientemente.

Aunque Visión quiso evitarlo, Tony no tardó mucho más en sacar a colación el tema de la fiesta, lo que intrigó a todo el equipo. Y fue peor aún cuando descubrieron que había sido una chica la que lo había invitado, ya que todos comenzaron a brindar alegrándose por su vida amorosa. Visión se aseguró de decir que estaban sacando las cosas de contexto, pero no le prestaron mucha atención.

-¿Una chica te invita a una fiesta y piensas disfrazarte de Darwin?- Preguntó Nat, soltando una carcajada -Visión, personalmente te recomiendo replantearte esa decisión.

-Por una vez estamos de acuerdo. Visión, con ese disfraz no vas a ligar- Dijo Sam, riendo de igual manera.

El androide estuvo a punto de protestar, pero fue interrumpido por Nat.

-No, ese disfraz no es nada sexy- Confirmó Nat.

-Yo creo que podría ir de soldado- Sugirió Steve, ganándose las miradas escépticas de todos los presentes -¿Por qué me miráis así? Sería un buen disfraz.

-Oh, si, y le dejas tu escudo de paso- Bromeó Tony, rodando los ojos -En serio, chicos, no tenéis ni idea de fiestas. Debería ir de Iron Man, yo le puedo fabricar una armadura a medida. No habrá persona en esa fiesta que se resista a él.

-No, por favor, ya tenemos bastante con uno -Dijo Nat, con una falsa expresión de horror -Ahora que lo pienso ir de Darwin es exactamente lo que Visión debe hacer. Es casi tan extraño como él mismo, le va bien.

-¡En la última fiesta de disfraces a la que acudí me disfracé de babosa carnívora!- Señaló Thor, orgulloso -Pero no se lo recomiendo a nuestro amigo Visión, el disfraz fue francamente aterrador para los débiles de corazón- Dijo finalmente, para alivio de todos.

Visión miró al resto de sus compañeros para comprobar que él no era el único al que le disgustaba profundamente esa idea.

-Os agradezco la ayuda, pero ya tengo decidido ir de Darwin. Solo necesito que el señor Stark me consiga el disfraz.

Regresó a su casa unas horas más tarde, cuando la mayoría del equipo ya estaba sin poder mantenerse en pie debido al licor asgardiano. Vivía en un pequeño apartamento que Tony le había regalado cuando se independizó. Era uno de los pocos sitios en que podía ser el mismo, y además no estaba solo.

Su gata se acercó a él en cuanto entró por la puerta, haciéndolo sonreír. Visión la había rescatado hacia pocos meses del refugio de animales, justo antes de que la sacrificaran. Había pensado mucho tiempo en los pros y los contras de tener mascotas, hasta que al final había decidido que podía ser una buena compañía. La había nombrado Shiva, en honor a una diosa hindú. Shiva era de color negro con una mancha blanca en el lomo, y tenía un ojo de cada color. A Visión le habían contado que su antiguo dueño la había maltratado por considerarla de mal augurio, pero que la gata al final se había repuesto. Con él era muy cariñosa, lo que indicaba que estaba haciendo las cosas bien.

-Hola, pequeña- Murmuró, sujetando al gato en brazos y acariciándole el lomo. Recibió un maullido en respuesta.

Se quitó el disfraz y dejó visible su verdadero rostro color rojo. La primera vez que la gata vio su verdadera apariencia se había sobresaltado, pero a esas alturas era indiferente al aspecto de su dueño.

Durante toda la noche no dejó de pensar en las bromas sobre él y Wanda. Ella solo había querido ser amable, nada más. Visión no tenía ninguna posibilidad con una chica como ella, de hecho, no tenía posibilidad con nadie en general.