Debí haber subido esto hace ya varias semanas, pero el colegio no me deja mucho tiempo libre. Como sea, sepan disculpar algún error de ortografía y espero no aburrirlos con mucha palabrería ya que este capitulo lo escribí sin mucha imaginación. Otgw y Gravity Falls no me pertenecen todos los creditos a sus respectivos autores, yo solo escribí esto porque tenia tiempo libre y quería ser aceptada en FF! :v

Como si el reencuentro con sus familiares y amigos no hubiera sido lo suficientemente lúgubre, la cena que tuvieron después no aporto mucho más; todos sentados en silencio, apenas tocando lo que tenían en sus platos y por lo visto nadie se atrevía a sacar un tema de conversación que tuviera que ver con 'el asunto'. ¿Pero quién podría culparlos? Traerle a la mente y más aún recordarle el tema de su hermano cuando se suponía que sus padres la habían mandado desde Piedmont hasta aquí solo para que se distraiga y olvide de eso, no era una buena opción. Stan estaba feliz de recibir nuevamente a su sobrina, pero le gustaría que esta hablara un poco más en vez de solo quedarse sentada en silencio mientras comía con pocas ganas su cena, al menos no notaba las miradas incomodas que se intercambiaban entre ellos.

Wendy finalmente se aclaró un poco la garganta, tratando de ganar la atención de la otra chica. — Mabel, ¿quieres que te ayude a llevar tu equipaje arriba? Después de que termines de comer, claro.

— Gracias Wendy —. Respondió para luego levantarse de su asiento, empujando su plato de comida. —¿Vamos? Ya termine de comer.

—…De acuerdo…— dijo no muy convencida, aunque de todas formas la siguió hasta las escaleras que le llevarían al ático. Pero no sin antes darle una última mirada por encima de su hombro a Stan, quien solamente le dio una mirada firme –Ve con ella– murmuro.

La pelirroja dio un suspiro y luego, cabizbaja, siguió a Mabel por las escaleras.


Mabel abrió la puerta con cierta pereza.

El ático en si no había cambiado en nada, bueno, dejando de lado la gran cantidad de polvo y telarañas que se habían acumulado en su lado de la habitación, por no hablar de la cantidad de papeles arrugados puestos sobre la parte superior de su cama. La parte de Dipper estaba intacta al menos…

La castaña bufo ante esto.

Por lo visto a su hermano le había importado poco mantener la higiene de esa parte de la habitación. Estaba enojada, pero por supuesto no lo demostraba, solo observo la cama con un poco de asco pero no dijo nada. Al menos podría usar la cama de Dipper hasta que la suya esté en condiciones de ser usada nuevamente ¿no? Eso era un punto a favor.

Dejo caer su bolso sobre la cama restante y luego se sentó en la misma, notando que esa cama no era tan cómoda y suave como le hubiera gustado que sea.

''Peor es nada. '' Pensó.

Soos dormía ahora en la habitación en donde se encontraba la alfombra y el tío Stan tenía la suya propia, no quedaban otras más habitaciones en la cabaña para ser utilizadas. Al menos que esté dispuesta a dormir en el sillón de la planta baja no creía tener otra opción. Bueno, tendría el televisor solo para ella si ese fuera caso. Pero no. Solo estaba el ático y con eso tendría que conformarse. Además, ese lugar le llenaba de recuerdos, buenos recuerdos, y, aunque algunos de ellos sean un poco… deprimentes, eran recuerdos sobre ella y su hermano, sobre los momentos que habían pasado juntos allí.

A Wendy le tomo algo de tiempo llegar, pues las maletas de Mabel eran un poco pesadas y para colmo no eran pocas. Joder, ¿Qué tanto lleva esa niña en todas esas?

Las dejo en el suelo apenas entro, al hacerlo vio como la castaña observaba la habitación en silencio, con cierta melancolía… era como si estuviera atrapada en sus pensamientos. La pelirroja le dedico una sonrisa triste, sabía lo que estaba pensando (o al menos quería suponer que lo hacía) y la entendía; ella también tenía hermanos, podrían ser molestos, sí, pero de igual manera los amaba y no podía imaginarse el hecho de tener uno menos.

—Hey, Mabel. ¿Quieres que te ayude a acomodar un poco? —.

—No —. Respondió secamente, sin dirigirle la mirada —Puedo hacerlo yo sola—.

Otro suspiro. —Como quieras entonces… yo ya tengo que volver a casa, así que si necesitas algo puedes contar con Stan ¿ok? Nos vemos mañana—.

—Adiós Wendy…—. Murmuro para ella misma mientras la pelirroja cerraba la puerta del ático para después marcharse del lugar.

Después de pensar otro rato más finalmente se levantó y empezó a sacar todos los papeles, posters y uno que otro artefacto raro que se encontraban por el lado de la cama de Dipper, los cuales terminaron todos siendo apilados en una esquina de la habitación. Ni siquiera le importo ser delicada o tener cuidado con algunas de las cosas de su hermano, ¿Por qué lo haría? A él no le importo echarla de ese lugar. Pudo haber pasado un tiempo y Dipper quizás ya no esté, pero nada podría calmar esa molestia, ella simplemente no podía sentirse cómoda aquí. No después de todo lo que paso. No después de que su propio hermano la hizo a un lado.

Sentirse traicionada no era un término que ella usaría, más bien olvidada sería una manera más exacta de describirlo. Dipper comenzó a meterse en asuntos peligrosos y solo quiso protegerla, era entendible. Pero no de esa forma, ni mucho menos teniendo que usar esa…

Cerró los ojos con fuerza, tratando de no pensar más sobre el asunto.

Había vuelto a Gravity Falls para olvidar, no para recordar.

Se dejó caer sobre la cama que solía ser de Dipper y sin siquiera molestarse en cambiarse de ropa, se acurruco, le deseo buenas noches a la nada y antes de darse cuenta ya se había quedado dormida.


La mañana había llegado más rápido de lo que hubiera deseado.

La luz cálida que se filtraba por esa ventana en forma de triángulo la despertó, no había ninguna posibilidad de que ella pudiera volverse a dormir ahora. Sentándose sobre la cama y restregándose ligeramente los ojos, hizo su camino hasta la puerta, se detuvo frente a esta.

''Segundo día…'' pensó antes de tomar el picaporte.

Suspiro e intento bajar las escaleras cuidadosamente, podía escuchar a su tío Stan haciendo el desayuno en la cocina y por lo que olía, podía deducir que era algo delicioso.

Cuando entro a la cocina y le dio los buenos días a su tío mientras tomaba asiento y se servía un poco de jugo de naranja pudo ver de reojo como el hombre mayor le dedico una severa mirada de preocupación. Ella sabía a qué vino eso, pero hizo de cuenta como si no lo hubiese notado.

—¿Dormiste bien anoche, cariño? —. Pregunto mientras servía el desayuno y se sentaba en la mesa junto con su sobrina.

—No me quejo…— dijo con indiferencia mientras pinchaba su desayuno con el tenedor —Pero me hubiera gustado dormir en mi cama.

—No te recomiendo que lo hagas.

Mabel lo miro con confusión, él, al darse cuenta de eso, enseguida se aclaró la garganta y continuo;

—Ya sabes… por las garrapatas, ácaros y toda esa clase de bichos raros…— sonrió —A tu hermano nunca le importo mantener limpio el ático después de todo….—

Ante la mención de su hermano, Stan pudo ver como el cuerpo de Mabel se tensó por un momento.

Cuando la chica simplemente siguió comiendo sin prestarle más atención al caso, Stanley casi suelta un suspiro de alivio. Había pasado un buen tiempo desde la última vez que alguien había entrado a esa habitación, después del…eh, incidente, nadie siquiera quiere acercarse a esa habitación. Ni siquiera él mismo. No era como si tuvieran miedo o algo, sino que, sentían como si estuvieran invadiendo la privacidad del muchacho. A pesar de que el ya no este con ellos, todavía sentían como si alguien fuera a regañarlos por haber entrado sin su permiso. O al menos de esa manera lo explicaban Soos y Wendy.

Stan fue sacado de sus propios pensamientos en cuanto Mabel volvió a subir las escaleras hacia el ático. Al parecer había terminado de comer.

—¿Cariño? —. Llamó, la niña asomo su cabeza —¿Qué… vas a hacer ahora? —

Ella pareció pensar la respuesta por un rato. Al final solo levanto sus hombros y volvió a subir las escaleras. —Creo que voy a dar un paseo con Waddles por el pueblo.


Y allí estaba.

Sentada en una banca, junto con su cerdito. Apoyando su cabeza sobre sus manos. Cualquiera diría por la expresión en su rostro, que había tenido un mal día.

Cosa que no era del todo mentira.

Toda el ambiente triste que había en la cabaña estaba empezando a deprimirla, no quería permanecer más tiempo allí. Por supuesto que, durante este último año, había deseado volver a pasar el tiempo con su tío Stan y con los demás pero… por ahora, prefería pasar el rato con sus dos mejores amigas.

Su plan era llegar a la casa de Grenda y hablar sobre cosas sin sentido con ella hasta finalmente aburrirse y luego ir a la casa de Candy para hacer lo mismo y luego, quizás, pasar por el centro comercial y comprarse cosas lindas o ver chicos lindos. ¡Esa se suponía que tenía que ser su tarde!

Pero sus planes fracasaron en cuanto llego a la casa de su amiga de voz gruesa; la casa estaba vacía y por lo visto acababan de irse. Era como si hubieran esperado justo unos minutos antes de que ella llegara para simplemente largarse.

Era tan frustrante…

No te preocupes, Mabel, quizás no puedas pasar la tarde con Grenda… ¡pero todavía esta Candy para poder tener una tarde llena de diversión! — trato de auto convencerse.

Nuevamente con una sonrisa en su rostro, Mabel hizo su viaje hasta la casa de Candy.

''Candy fue con Grenda a una pequeña excursión, puede que vuelvan en una semana o a más tardar, en un mes.''

Esa fue la explicación de los padres de Candy.

¡¿Esto es en serio!? Por primera vez en más de un año que se vuelven a ver y esas dos deciden irse del pueblo. Aunque debe admitir que en parte la culpa la tiene ella misma por no haberles mandado un mensaje o algo para avisarles que ella estaba en Gravity Falls ahora…

Mabel se llevó las manos a su cara.

—¿Y ahora qué puedo hacer? — pensó en voz alta.

Pacifica ni siquiera es una opción, ella es rica y posiblemente ahora este en alguna fiesta lujosa en la otra parte del mundo. Volver a la cabaña, no quería ni pensarlo. Ughh… estaba en una pérdida de ideas.

Al menos no estaba en esto sola. ¡Tenia a Waddles con ella!

Bajo una de sus manos para acariciarle la cabeza al cerdo, solo para sentir nada…

Estaba segura de que el cerdo estaba echado allí hace un momento. Se agacho para buscarlo y nada, se levantó y empezó a mirar histéricamente para todos lados pero nada, no había rastro del animal.

Una cosa rosada a lo lejos le llamo la atención. A pesar de que solo lo había visto por el rabillo del ojo, estaba segura de que era él. Y estaba metiéndose en el bosque…

Oh, genial.


Tratare de apurarme con el próximo capitulo. Y si no se actualiza más aquí, pues sera porque la estaré comenzando a subir a Wattpad. Ademas planeo cambiarle el nombre a este fic ya que he descubierto algunos trabajos con titulos similares... alguna opcion? :)

Saludos!