Holas, gracias por su apoyo, espero que les siga gustando esta historia.

Hetalia no me pertenece.

Pov Lovino

-Los subestimé Vargas, parece que sin lugar a dudas ustedes son el trío de italianos más estúpidos que he tenido la desgracia de conocer.

-Cierra la boca cejas, ¿Cómo mierda iba a saber yo que ese mastodonte era su hermano? ¡No se parecen en nada!- repliqué a punto de tirarme al suelo de iniciar un berrinche.

-Pero si somos asombrosamente idénticos, ¿no West?- bromeo el idiota.

-¿Podrían dejar de hablar de tonterías? Tenemos que tratar este problema en la brevedad posible.- nos regañó el macho patatas que a lo poco nos sacaba una cabeza y media al cejotas y a mi. Ambos tragamos saliva.

Supongo que te preguntaras, ¿Cómo demonios terminaron las cosas así? Bueno, podríamos decir que una pequeñísima parte de esto es mi culpa...


-Que suerte que no te despidieron hermanito.- le dijo la menor sonriente mientras preparaba una pizza para el almuerzo.

-Lo único que tengo que hacer por ahora es evitar que me encuentren.- dijo confiado Lovino mientras se comía su último tomate.

-Lovinito, ¿Dónde están los tomates para la salsa?

-Eh...están...

-¡Te los has vuelto a comer!- le regañó Felicia inflando los mofletes.

-Cállate, solo me comí un par no tienes que ponerte a gritar. Iré a comprar otros.- resolvió el mayor de mala gana buscando su billetera.- ¿Dónde mierda está mi...- en ese momento una idea aterradora paso por la mente de Vargas. ¿Y si su billetera estaba en el bar? ¿y si el bastardo de Beilschmidt la encontraba? Rápidamente se puso a buscar en toda su casa, movió muebles, abrió cajones, revolvió el ropero y no dio con su bendita cartera. ¿Dónde podía estar?

-Lovinito, a-alguien te busca.- le llamó su hermana que parecía estar abochornada, el moreno se persignó y se dirigió a la entrada.

-¿Usted es Lovino Vargas?- le preguntó un joven rubio de ojos celestes.

-S-si soy yo.- contestó Lovino aliviado de que no fuera el descarriado alvino.

-Aquí está su billetera.

-Gracias.- dijo de corazón a punto de besar el objeto.

-Parece muy aliviado.

-Si, por un momento creí que el bastardo de Beilschmidt me había encontrado.- suspiró cansado el italiano.

-¿Usted es guardaespaldas?

-¿Eh? Ah si, debiste haber visto mi licencia.- comentó orgulloso inflando el pecho.

-¿Sigue laborando en la misma empresa?

-Mmm...si.

-¿Tiene un jefe con el que pueda hablar directamente?

-S-si aquí esta su tarjeta- dijo el oji olivo buscando en sus bolsillos y entregándole el papel.

-Muchas gracias.- terminó el alemán dándose la vuelta y alejándose.

-Que tío tan raro, todos los alemanes son unos fenómenos.- dijo el chico, luego alzó los hombros sin tomarle importancia y entró a su casa.

Fin del flashback

-¿No te enseñaron a no hablar con extraños y a no dar información personal? ¡Con un demonio, eres un puto guardaespaldas!

-Ya se, maldición.- sollocé, ya tenía más de una hora regañándome y al cejas no se le acababan los insultos.

- Escuchen, vine aquí porque el equipo tendrá muchos problemas si no arreglamos este escándalo.

-¿Qué escándalo?- gruñí.

-Hay muchos videos de ustedes peleando y ya que mi hermano se ha metido en algunos problemas últimamente, están considerando expulsarlo de la liga.

-Pues es culpa de ese idiota por estar haciendo el tonto y molestar a los demás. Por mi que lo expulsen.

-¡Deja de hacerte el genial enano! TU empezaste la pelea, YO soy la victima aquí. Mi noble y asombrosa persona es inocente.- hablando del rey de los pelotudos.

-¿Víctima? Tu no eres nada más que un imbécil problemático, vete a tu casa a cosechar papas y consíguete una vida.

-Los que deben conseguirse una vida son los fanáticos de esa basura del Milán.- me quede bloqueado unos segundos. ¿Cómo se atrevía ese intento de futbolista alemán come mierda a llamar basura al Milán?

-Voy a arrancarte esa asquerosa lengua tuya- le amenacé avanzando lentamente hacia él.

-Adelante ravioli, el grandioso yo puede encargarse de cien camarones como tú al mismo tiempo.- me dijo tomándome del cuello de mi camisa, estaba a punto de dar el primer golpe cuando un par de enormes manos nos sujetaron y nos sacaron de la oficina.

-Quédense aquí afuera, nosotros vamos arreglar esto sin ustedes- nos dijo con cara de piedra el gigante rubio.

-¿Por qué tengo qué quedarme aquí afuera?- inquirimos los dos al mismo tiempo, estupefactos.

-Porque solo estorban, intenten no matarse por cinco minutos.- respondió Arthur desde su asiento mandándome una mirada de "Sicausasalgúnotroproblematedespediré" y justo después de eso cerraron la puerta.

Nos quedamos en silencio dirigiéndonos miradas de odio mutuamente, estábamos seguros de que si seguíamos gritando el cabeza de músculo nos mataría. Yo solo sabía una cosa, todo esto NO era MI culpa, en una situación normal con cualquier otra persona fanática de cualquier otro equipo yo me hubiera disculpado; pero esta no era cualquier persona. ¿Cómo mierda esperaban que YO me disculpara con ese engendro del demonio? Mi orgullo estaba muy por encima de los niveles de esta tierra como para rebajarme a los pies de ese idiota.

-Jamás en mi vida- murmure sin darme cuenta.

-¿Ya te has vuelto loco? No han pasado aún ni cinco minutos y ya estas hablando solo como un fenómeno.

-Debe ser porque tu estupidez se esta combinando con el aire, creo que me voy a enfermar si paso más tiempo contigo.

-Lo mismo digo, un enano gruñón como tú seguro que no tiene novia.

-He hecho suspirar a miles de mujeres con mi encanto, incluso me han propuesto matrimonio.-presumí.

-¿Eres una chica? Kesese~

-Cállate.

-Siento compasión por aquella que se case contigo, grinch. Yo no podría soportar estar todo el día contigo.

-Yo me tiraría de un puente si tuviera que casarme contigo.

-Tu pequeño...

-Oigan par de idiots,ya tomamos una decisión.- nos interrumpió Kirkland con una sonrisa tan grande que en ese momento supe que algo malo iba a pasar.

-Apúrate y dime que vamos a demandar a este idiota West.- ordenó el bastardo.

-No vamos a demandar.

-¿Qué? pero...

-Escucha bien bruder, Lovino ahora es tu guardaespaldas.

-¿QUÉ?

-Lovino,- dijo ahora cejas- tu deber...no, TU obligación de ahora en adelante es solo una: proteger a Beilschmidt con tu vida.

-¿QUÉ?

Recibo con gusto favs, follows, reviews, demandas, plantones, tomatazos y todo lo que gusten lanzarme :)

Hasta el próximo cap. :V