hey... hola y lo siento por tardar tanto

aqui les dejo la segunda parte (en realidad sera de tres cap)


No creí que en mi vida me emocionaría tanto por ver un supermercado. Llegue al extremo de brincar como tonta sobre el asiento de mi monovolumen antes de entrar al estacionamiento.

En este no habían muchos autos lo que me facilito el estacionarme. Salí corriendo hacia la entrada seguida por la mirada curiosa del guardia de seguridad.

Era un lugar grande y muy elegante, posiblemente las cosas me costarían unos cuantos dólares más… ouch, pobre de mí bolsa…

Camine a través de las góndolas buscando los medicamentos pero no los encontraba, todo era tan extraño en este lugar. Los nombres de los rótulos de ubicación se encontraban en francés y la mayoría de las cosas que estaban en ellas jamás las había visto en mi vida.

¿A dónde me fui a meter? Me sentía desubicada, todos los presentes me miraban de reojo, las mujeres reprochando mi vestuario y los hombres, bueno, todo lo contrario.

Yo Bella Swan siempre he sido una chica recatada que viste de pantalones y camisas, y precisamente hoy tenía que venir a un lugar elegante con unos simples shorts (muy cortos) y una camisa sin mangas de color negro. Todo aquí era tan… colorido y yo obviamente desentonaba en todos los niveles. Preciosas rubias y pelirrojas se paseaban con sus acompañantes igualmente sorprendentes, me sentía empequeñecer con cada mirada.

Olvídalo Bella, estas aquí por Emmett y jamás volverás – me decía tratando de no sonrojarme o por lo menos no más de lo que ya estaba - nunca volverás aquí.

Cuando finalmente pude distinguir el estante de medicamentos empecé a buscar un antidiarreico que se ajustara a mi presupuesto y una solución electrolítica para darle a Emmett en cuanto regresara. Cinco minutos revisando y salí con ambos, aunque con la frente arrugada. Cuarenta dólares era demasiado para mi….

Bella ¿Qué falta? – me preguntaba hablando solo para mí.

Ah… - Salí corriendo o caminando rápidamente (era lo más que podía hace en ese lugar) a través de las góndolas buscando papel higiénico para Emmett.

Esto era estúpido, me sentía como Alicia perdida en el país de las Maravillas, porque no he de negar que este lugar fuera maravilloso. Todo era casi alucinante. Tanto así que creí que alguien me observaba desde hace varios minutos.

Estaba desesperada, cada minuto que pasaba me preguntaba como estaría Emmett.

De todas las personas en el mundo precisamente a mí el sentido de orientación se me había negado haciendo que una labor tan sencilla como ir al supermercado fuera toda una odisea.

Finalmente después de rendirme y preguntarle a una dependienta sobre la ubicación del papel supe que Soins personnels en el pasillo seis era el lugar que buscaba.

Camine maldiciendo el momento en que a Emmett se le había ocurrido el hurgar la alacena de Jasper. Si no fuera por el mis niveles de vergüenza no estarían al límite. Como odiaba a Emmett en este momento.

Para mi mala suerte, ¡sorpresa! ni un tan solo paquete se encontraba ahí. Estaba frustrada, enojada y desesperada por todo esto. Me movía de un lado para otro dentro del pasillo 6. Todo un supermercado y no había papel.

Esto rebosaba todos los niveles de mi paciencia, a todo pulmón y decidida a ser escuchada grite desde mi ubicación.

-¿Y dónde está el papel? – cerré los ojos en el proceso imaginándome sola para hacerlo más fácil. Sabía que estaba actuando de una manera vulgar pero la situación me podía y yo me deje ganar por ella.

-Toma – escuche la voz más hermosa que jamás haya oído – aquí tienes – sentí algo rozar con mi mano, no sabía lo que era ya que seguía con los ojos cerrados. Tal vez esa angelical voz solo era un sueño.

-¿Podrías abrir os ojos? – Su tono amable y educado resaltaba en mi silencio – por favor.

-Perdón – le dije con la cabeza baja abriendo mis ojos. Y oh por Dios, lo que vi.

Un hombre, no, un adonis se encontraba frente a mí sonriendo de lado. Que podía decir, estaba en shock. Su hermosa cabellera cobriza, sus penetrantes pero a la vez dulces ojos verdes que me miraban divertido, su blanca piel y su perfectamente esculpido cuerpo se habían comido cada una de mis palabras.

-Aquí tienes – sonrió y luego deposito en mi mano (cuando tomo de ella) lo que tanto buscaba. No asentí, no agradecí, ni siquiera pude pestañear. La intensa descarga que tuve en el momento en que sus tersas manos rozaron las mías fue tan impresionante. Fue como si hubiera tocado un cable de electricidad, sintiendo miles de hormigas por donde sus dedos rozaban.

-Eh… - no podía armar palabra alguna, nunca había visto a alguien tan perfecto y definitivamente su presencia me intimidaba.

-No te preocupes yo lo pagare – sonrió ¿Qué había dicho? – el baño se encuentra ahí. – señalo una puerta con un distintivo que decía Baños obviamente.

-Si necesitas un medico puedo ayudarte - seguía hablando mientras yo rogaba enterrarme bajo la tierra como un topo – a cualquiera puede pasarle en cualquier lado. Solo dime si no sangras.

¿Pero qué? El creía que yo era la necesitada. ¿Me reía? ¿Lloraba? ¿Qué hacía? Solo a mí, si, a mí me pasaban estas cosas. La cara me ardía y mis mejillas dolían, estaba segura que un tomate era nada cuando se hablaba de estar rojo.

-No te contengas solo porque yo estoy aquí – abrió el paquete que antes yo tenía en las manos y me dio uno de los rollos – vamos… te estaré esperando por si necesitas algo.

Me sentí avanzar hacia la puerta del baño, ¿qué estaba haciendo? no era yo la que necesitaba todo esto. Me gire caminando en dirección contraria, me iría de ahí. El que haya conocido al hombre perfecto no significaba que me olvidaría de todo. Si, estaba aturdida por él, pero debía recapacitar. Solo necesitaba pagar los medicamentos e irme. Tenía un rollo de papel en mis manos, eso sería suficiente para Emmett.

-No tienes por qué avergonzarte – sentí su aliento cerca de mí. Un escalofrío recorrió toda mi espalda. ¿Qué clase de hombre era este para debilitar todos mis sentidos?

Agarrando valor lo encare – no me avergüenzo. ¿Sabes porque?... – vi una sonrisa disimulada en su rostro. Esos ojos esmeraldas brillaban hermosamente. No Bella, concéntrate – porque no lo necesito. Pero gracias por molestarte y no te preocupes, yo pagare todo.

-No era mi intención ofenderte – camino hacia mí. Por favor ser hermoso, quédate lejos – soy estudiante de medicina y te vi desesperada buscando esos medicamentos y yo… solo quise ayudar.

-oh… Me viste y supusiste que era lo que me pasaba. – No quería sonar grosera pero no supe cómo reaccionar y conteste como sabía hacerlo, siendo pesada y ofensiva – que buen médico.

-Mi error – sonrío de lado… uff, estaba que me derretía - ¿Cómo puedo compensarlo?

-Eh… yo… mmm…. – él quería compensarme, wow. ¿Qué le decía? – debo irme.

Salí huyendo de ahí, no por la vergüenza que había pasado segundos antes sino por la emoción de que alguien tan perfecto como él quisiera compensarme. Una actuación muy tonta y extraña pero fue lo único que pensé en ese momento. Pague lo que había venido a buscar y salí de ahí como bala.

No podía pensar mucho, cientos de sentimientos me embargaban haciéndome imposible pensar con coherencia. No se cómo llegue a casa, cuando me di cuenta ya estaba entrando al baño donde Emmett todavía se encontraba. Pase el resto del día cuidándolo y dándole sopitas, tés y poleadas para recuperarlo.

Pero en mi cabeza solo tenía una cosa, la imagen perfecta del hombre misterioso que había querido ayudarme, y aunque las circunstancias de cómo lo conocí habían sido extrañas jamás olvidaría al adonis de ojos esmeraldas.

.

Sus labios rojos y carnosos los cuales moriría por probarlos, su perfecta y respingada nariz, sus brazos, su cabello que pedía ser tocado con delicadeza, sus brazos, y esos ojos, esos dos pozos esmeralda que rogaban ser explorados era con lo que soñaba cada noche desde hace ya una semana.

Me estaba volviendo loca, lo sabía. Nunca jamás me había obsesionado algo o alguien de esta manera. Mi despiste normal había aumentado en un cincuenta por ciento y no había pasado desapercibido para nadie. Emmett me molestaba cada vez que podía, Jasper solo me sonreía y Alice, bueno, esta era otra historia; me había torturado los últimos dos días pidiendo que le contara la razón de mi estado y después de negarme rotundamente unas cincuenta veces accedí.

Sus gritos (por no llamarlos alaridos) cuando le conté lo sucedido habían sido tales que Emmett y Jasper corrieron a mi habitación para ver lo que pasaba.

-No es nada – les dijo está sonriéndoles con la emoción todavía marcada en su rostro – ahora, amor y… oso, no sean metiches y déjennos a Bella y a mí a solas.

No le describí como era el a pesar de las suplicas y los pucheros que Alice me hacía, la conocía demasiado y sabía que si le daba aunque sea una pista contrataría a un dibujante y a un investigador privado. Alice no tenía límites y no conocía los imposibles. Sabía que jamás me había afectado tanto un hombre, ni siquiera mi ex novio y ahora mejor amigo Jacob Black y desde siempre había querido emparejarme con alguien para que fuera feliz como ella lo era con Jasper.

Los días pasaron y yo seguí con aquella ilusión del hombre del supermercado (por que no se le podía calificar como menos), estaba al punto de obsesionarme y me preocupaba…

Tres veces sonó el timbre….

-Bella – grito Emmett desde su habitación – abre la puerta quieres.

Camine sin ánimos, hundirme en mis ensoñaciones era lo que quería en ese momento pero a mi querido (dejémoslo ahí) le roncaba levantarse y atender a sus visitas el mismo.

-Pase – dije después de abrir la puerta.

Unos zapatos bien lustrados llamaron mi atención.

-Hey… - dijo el amigo de Emmett al cual por extraño que parezca no le había visto el rostro (gracias a un enorme paquete que traía)

-¿Si?

-¿Necesitas aún más papel? – yo me congele al instante, ¿Cómo? ¿Qué? Pero… y lo vi, bajo la caja que tenía en sus manos.

-Hola… Me llamo Edward Masen – sonrió - es un placer verte de nuevo.


esta ideita se me ocurrio del hecho del cual mas de alguna no se ha salvado, ser auxiliar de alguien con tal malestar XD

gracias a las chicas que me dejaron RW

son tan lindas:

-Byamtu. q bueno q te haya divertido, no podemos esperar menos de un tipo como Emmett XD... gracias linda...

-Kelly aleja. hola, gracias por leer esta historia tambien... cierto, pobre Bella, q gran hermana... un abrazo por ser tan especial...

/Byamtu/ Dary Cullen Night/ / Happy-Halloween/ I´m a Black sheep/ Liath Bennet/ Shell Craig/ valecuellar/ - son un mar de lindas por agregarmes a sus favoritos, me siento halagada... gracias, son un amor.

/ /LuVellita/ valecuellar/ - a ustedes tambien, gracias por agregarme a sus alertas... es muy especial para mi el q consideren segur leyendo mis historias. Besitos a todas... nos leemos pronto (espero)... si los merezco espero sus RW