Aquí les traigo el segundo capítulo de mi fic, es un poco corto pero espero y les guste :3 gracias a todos por leer y por sus comentarios, me impulsan a seguir.

Nota: Glee no me pertenece sólo lo uso para mis propios y nefastos propósitos.


Rachel POV.

No podía creerlo, esa que estaba ahí al frente, volver a ver esos ojos verdes, ese cabello rubio… Eran muchas emociones encontradas, entre ellas una extraña sensación al verla con esa chica, no era sorpresa de verla con una chica, era otra cosa, no pudo decir nada.

- ¿Vas a quedarte ahí o me darás un abrazo? – Dijo la rubia con una gran sonrisa.

Rachel fue, la abrazó, duró mucho tiempo ese abrazo, incluso olvidaron la presencia de cierta chica pelinegra que estaba detrás un tanto incómoda, se separaron y se miraron a los ojos.

- ¿Qué…? ¿Qué haces aquí? – Dijo Rachel.

- Se que no te lo dije, pero estoy estudiando en Yale, vivo aquí en NY y bueno hoy Sam insistió en sacarme de casa y salir un rato – Dijo la rubia muy alegre.

- Yo estoy en NYADA, bueno eso y lo sabes, vine aquí hoy gracias a que Kurt insistió en que tenía que salir, que coincidencia.

Parecía una broma, las dos ahí por obra del destino y para romper el momento, la pelinegra rapada rojiza empezó a toser llamando la atención.

- Bueno supongo que debo a ir a buscar a Kurt…

- Espera, voy contigo, debo buscar a Sam…

- ¿Pero qué hay de ella? – Dijo con el seño fruncido.

- Acabo de conocerla, lo entenderá.

Quinn se dirigió a la chica, y se propuso a explicar la situación.

- Hey, nos vemos otro día ¿Vale? Iré a buscar a mi amigo.

- ¿Y qué hay de ella? ¿Quién es? – Dijo un poco seria.

- Es una vieja amiga, nos vemos ¿Sí?

- Te llamaré para que salgamos un día ¿Te parece? – Dijo Juliet, sonriéndole.

- Me parece bien, adiós.

La rubia de despidió y fue con Rachel quién fue fulminada por la mirada de la otra chica.

- ¿Con que no pierdes el tiempo no? – Dijo Rachel, mirando a Quinn.

- ¿De qué hablas? – Decía Quinn algo confundida.

- Estabas coqueteando con esa chica…

- En realidad ella coqueteaba conmigo, y acabo de conocerla, sólo vine aquí porque Sam me obligó y para que conociera más personas, es todo.

- Creo que lo mismo me hizo Kurt – Dijo con una sonrisa.

- Chicos... ¿Y qué hay de Finn? – Dijo Quinn, un nudo se le hizo en la garganta al preguntar eso.

- No he sabido nada de él… Renunció a mí ¿Sabes? Me dejó ir… quizás fue lo mejor… pero… - Rachel bajó la mirada, en eso siente los brazos de su amiga que la toman fuertemente.

- Tranquila, todo está bien ¿Sí? Estoy aquí contigo.

- Gracias Quinn, él debe haber continuado con su vida, yo lo haré con la mía…

Seguían abrazadas en eso llegan Kurt y Sam que también se habían encontrado, se miraron pícaramente.

- Hay hoteles para eso ¿Sabían? – Dijo Kurt con una expresión divertida.

- ¡Kurt! – En eso el chico recibió un abrazo por parte de la rubia, lo mismo pasó entre Sam y Rachel.

- Bueno parece que esto es un reencuentro entre ustedes dos chicas – Dijo el rubio.

- Sí, ya extrañaba a esta pequeña diva, ya no pienso dejarla ir tan fácil – Dijo la rubia mirando a la morena.

- No te preocupes Fabray, yo tampoco pienso dejarte ir.

Así pasaron la noche divirtiéndose entre pláticas, bebidas y más, pronto era la hora de irse y Quinn no estaba muy bien que digamos, había bebido demasiado esa noche.

- Ella puede quedarse en mi casa esta noche, yo cuidaré bien de ella – Se ofreció Rachel.

- Entonces no se diga más, yo me encargo de dejarlas en tu casa Rach – Dijo Kurt – Mientras tú vas a atender a tu diva – Dijo señalando a Sam.

- Pues sí, Mercedes ya debe haber llegado, bueno entonces vamos.

Los chicos fueron y se despidieron todos, una vez en casa de Rachel, ayudó a Quinn a subir las escaleras, llegaron a la habitación.

- Puedes quedarte aquí, buenas noches Quinn.

- ¿Te vas? No me dejes – Dijo la rubia con un puchero.

- Quinn… bueno está bien – Se metió en la cama con ella.

- ¿Qué ha sido de tu vida Rach?

- ¿No deberías dormir? Has bebido demasiado.

- Sólo quiero saber un poco de ti…

- Bueno la universidad, todo bien, nada muy interesante.

- ¿Y ya has olvidado a Finn?...

- Deberíamos dormir… - La expresión de Rachel cambió, y bajo un poco la mirada.

- Rach… sé cuando algo te pasa.

- Lo siento, no es nada, en serio ¿Vamos a dormir sí? Estoy muy cansada…

- Está bien.

Rachel se durmió mientras Quinn la observaba, acariciando su cabello, parecía un ángel y había algo que no estaba bien en ella, aunque no quiso decírselo sabía que tarde o temprano iba a saber que era, pero era obvia que tenía que ver con Finn, la rubia se quedo dormida también abrazando a la morena.

A la mañana siguiente, Rachel despertó siendo abrazada por la rubia, se sentía muy segura en esos brazos, sentía que estaba a salvo de todo, se quedó observando a esa rubia que siempre fue capaz de robar todas sus miradas y siempre tuvo miedo, miedo de aceptar lo que sentía hacia ella. Rachel se separó de la rubia y se levantó, abrió la ventana y se quedó un instante pensando en todo lo que ocurrió con Finn, en ese momento, la rubia de despierta.

- ¿En qué piensas Rach? – Dijo la rubia recién levantada.

- Ahm… nada ¿Qué quieres de desayunar? – Incluso recién levantada, la rubia era hermosa y Rachel no tenía intención de contar que estaba pensado, mostrándose nerviosa.

- Rachel… ¿Hasta cuando me ocultarás que te sucede?

- Está bien, pero es un historia un poco larga… verás…

Y el celular de Quinn suena, tenía un mensaje de Juliet "Hey rubia ¿cómo estás? ¿Te parece sí quedamos hoy para cenar? J." Rachel observa con el ceño fruncido.

- Es esa chica ¿No? – Dijo con una expresión seria, tenía que controlarse, no podía permitirse una escena de celos.

- No tiene mucha importancia, sólo quiere que vayamos a cenar… - A Quinn no le pareció mala idea además quería disculparse por haberla dejado así la noche anterior "Ok, nos vemos esta noche Q."

- Pues parece que era ella sí es importante.

- ¿Acaso Rachel Berry está celosa? – Dijo con una sonrisa en su rostro, no podía creer los celos de la morena.

- ¿Ah?... ¿Qué? Yo… no… - Quinn no pudo evitar sonreír ante la respuesta de la diva.

- Vamos, desayunemos – Dijo Quinn.

Durante el desayuno estuvieron charlando animosamente de sus experiencias todos estos años.

- No puedo creer que sigas soltera todo este tiempo, la Quinn Fabray que conozco siempre tiene una conquista, bueno aunque ayer…

- Sí, completamente soltera, quizás espero a la persona indicada.

- Quizás está más cerca de lo que crees…

Rachel se levantó a recoger los platos dejando a la rubia pensando qué quería decir con ese comentario. Quinn se levantó a ayudar a Rachel con los platos en la cocina, estaban lavando los platos cuando Quinn decide mojar a Rachel "Por accidente"

- Ops… Salpicó un poco de agua – Dijo riéndose.

- ¿Ah sí? Ya verás Fabray – Rachel tomó el jabón líquido y lo echó en la cara de Quinn.

- Me la pagarás Berry.

Estuvieron así un rato hasta que cayeron ambas al suelo Rachel quedó debajo de Quinn se rieron tanto y ahora Rachel observo el cuello de Quinn tan cerca de sus labios, su olor embriagaba todo su ser, por su parte Quinn estaba sonrojada, como un tomate y miró los ojos de Rachel, la distancia entre ellas se estaba acortando hasta que sonó el teléfono de la casa de Rachel, Quinn no reaccionaba.

- Q, tengo que atender… - La respiración de la morena era un poco agitada.

- ¡Lo siento! – Quinn se retiró de Rachel y esta se paró a atender.

Quinn estaba agitada por lo que acababa de suceder, el momento en que casi pudieron haberse besado, observaba a Rachel a través de la cocina, hasta que colgó el teléfono, se veía algo agitada.

- ¿Qué pasa Rach? Te ves agitada… ¿Quién era?

- Nada es sólo que… Finn se mudará a NY, según me dijeron, viene a buscarme, después de todo lo que pasó…

- ¿Qué fue lo que pasó Rachel? – Dijo acercándose a su amiga.

- Bueno, ya que insistes…

Flashback

Rachel se había mudado a NY, poco tiempo después decide ir a Lima a ver a sus padres y recoger lo que quedaba de sus cosas, en eso pasa a visitar a Finn y lo encuentra con otra mujer…

- Así que fue por eso que me dejaste ir ¿No? Para tener el camino libre e irte con cualquiera…

- ¡No Rachel! ¡Espera no es lo que crees!

- ¿Ah no? ¿Quién es esa?...

- Es que te habías ido… Me sentía solo…

- No me vengas con excusas, apenas me he ido y ya estas con otra ¡¿CÓMO PUDISTE?

- ¡YA BASTA RACHEL! Tú nunca quisiste hacerlo conmigo, soy un chico y tengo mis necesidades además ahora te has ido déjame en paz – Dijo el chico alterado.

- ¡No, TU BASTA DE HACERTE LA VICTIMA! – Y con eso abofeteó al chico y este la empujo, Rachel tropezó contra una mesa y se golpeó la rodilla, estaba sangrando incluso, la chica llorando se fue de ahí y él fue con su chica.

Luego de unos días el chico se disculpó con ella, dijo que la quería de vuelta entre otras cosas, Rachel lo perdonó pero sin embargo le dijo que debía quedarse en NY y no quería volver, él la había lastimado y no quería volver a verlo.

Fin del flashbak

- Ese imbécil ¿Cómo se atreve a tratarte así? – Se dio cuenta que comenzaban a caer lágrimas de la cara de Rachel.

- Fue un accidente lo de la herida, sin embargo, no quiero verlo, me afecta todavía, mentí no lo he superado, yo lo amaba, ya no lo amo pero aún así duele.

- Tranquila ¿Sí? Ese idiota no vendrá con su arrogancia a pretender que volverás con él, yo te ayudaré a sanar ese dolor…

- Gracias Quinn – En ese instante estaban muy abrazadas, hasta que se separaron y Quinn sabía que tenía que irse.

- Bueno Rach, debo irme, te llamaré para ver sí podemos vernos otro día ¿Te parece?

- Claro, nos vemos Quinny – Le dio un beso en la mejilla a la rubia que se sintió muy bien, cada vez que se acercaba y sentía su perfume.

- Nos vemos Berry.

Quinn POV.

La rubia se estaba preparando para salir a cenar con Juliet, salió de casa y llegó al restaurant donde habían acordado en encontrarse, se sentó en una de las mesas y esperó a la chica mientras la diva abundaba sus pensamientos.

- ¿En qué tanto piensas? – Una voz la sacó de su mente y se giró a ver a la chica ruda detrás de ella.

- Hey Juliet, no en nada… Siéntate.

- En nada, sólo en esa tal Rachel ¿No es así? – Dijo levantando una ceja – Se nota que te gusta esa chica.

- Pero Juliet yo…

- Tranquila ¿Podemos ser amigas no? – Dijo la chica con una sonrisa.

- Claro – Quinn sonrió – Ella y yo somos amigas desde la secundaria, bueno algo así, yo siempre le hice la vida un infierno simplemente porque no aceptaba que me había enamorado de ella, pero pudimos ser amigas después de todo pero el destino nos separó y nos ha vuelto a unir, el punto es que no creo que ella sienta algo por alguien como yo…

- Hey, cualquiera podría enamorarse de ti, eres hermosa y sí esa chica no lo hace, pues tendrá que hacerlo otra persona…

- Gracias Juliet ¿De dónde eres? ¿Siempre has vivido aquí en NY?

- Sí, actualmente grabo un disco con mi banda ¿Y tú?

- Estoy estudiando en Yale, ya veo de donde vienen tus aires de chica mala – Dijo con riendo.

- Puedo ser más mala de lo que crees.

- Está bien chica ruda.

Siguieron conversando, conociéndose, se sentían a gusto, Quinn supo que sí podía ser amiga de esa chica y aunque intentara algo más, sabría que no funcionaría ya que su corazón pertenece a Rachel.

Con el tiempo las cosas fueron avanzando, un día Rachel y Quinn recibieron una mensaje, había un reencuentro de los chicos del club, incluso el señor Schue estaría allí, lo único que inquietaba a Quinn era sí Finn estaría allí e intentaría volver con Rachel, y aún más sí Rachel lo perdonaba y volvía con él, la reunión sería en Lima un fin de semana en casa de Will, sólo quedaba esperar cómo salían las cosas.

Para Santana y Brittany volver a Lima aunque sea un fin de semana era algo nostálgico, la rubia sabía que a Santana no le sentaría bien, pero tenía la oportunidad de enfrentar a la abuela de Santana de una vez por todas y demostrarle que ama a la Latina y que no hay nada que pueda hacer para cambiar eso.

Continuará, gracias a los que han comentado, me alegra que les haya gustado, en el próximo capítulo habrá un poco más de Brittana, se viene lo de el reencuentro con Finn, veremos que pasa, sigan leyendo y dejando sus comentarios, los quiero c: