¡Hola! .o. / ¡Gracias inmensas por el apoyo. QwQ)9 ¡Me hacen emocionarme mucho y continuar en el mundo de los fanfics!
Espero les guste el cap y bueno, hay un anuncio importante al final
Sin más… ¡Que disfruten! .o. /
Disclaimer:
Fairy Tail y sus personajes pertenecen a Hiro :GiveMeJerza: Mashima.
Parte de la historia es una adaptación muy libre de la película "Baby & Me"
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
] Second [
Sobre Oportunidades E Inicios…
Pues bien, sigamos contando las cosas necesarias para llegar al punto del inicio.
Para la leche que necesita Gajeel nos queda un buen trecho por contar.
Ahora ubiquémonos en el callejón donde inició la pelea que los llevó a todos a la comisaria.
Allí, justo donde los idiotas enamorados se encuentran.
― ¡Y… aquí está! ―la mujer pelirroja se levantó feliz con el bolso en lo alto y se lo mostró al capitán de la comisaria― ¿Desea qué le muestre ya mi identificación? ¿O tendré que ir a dejarla a la comisaria? ―le preguntó sería y con la ceja alzada.
―No, no es necesario ―le respondió con una sonrisa contenida el hombre.
― ¿Entonces todo eso fue solo para obligarme a escucharle? ―se acercó a él y le picó el pecho con el dedo, haciendo que el peliazul la mirase sorprendido por el repentino ataque.
―Bu-bueno, en realidad…
― ¡Eres un manipulador! ―le siguió picando el pecho cada vez más fuerte haciendo que el peliazul retrocediese poco a poco.
―Erza… Erza… ―por alguna razón la situación le divertía y casi que reía mientras hablaba―, no fue solo por eso… ¡Oye! Erza… ¡Hey, duele! ―le sujetó la mano atacante con delicadeza y le pasó otro brazo por la cintura apegándola a él―. Escúchame… ―le susurró suavemente al oído haciéndola temblar para su satisfacción.
― ¡Suéltame! ―ella intentó soltarse casi sin ganas.
No podía engañarse. Extrañaba la calidez de ese hombre. Su aroma. Su tacto…
Todo él.
―No… hace frío y estás calientita… ―se rió suavemente mientras respiraba el aroma de la mujer―, se siente bien estar así…
Ni intentaba engañarse. Extrañaba la esencia de esa mujer. Su calor. Su cercanía
Toda ella.
―Es por su abrigo, capitán… ¿Se lo devuelvo? Parece caro… ―le preguntó divertida.
―Diría que se lo regalo si deja de llamarme capitán ―pronunció su puesto con fingida molestia y luego agregó con tono adulador― pero efectivamente es caro, no sé cuánto costó pero me lo regaló una hermosa mujer dos días y ―sin necesidad de soltar el abrazo observó su reloj de muñeca― …tres horas con veintisiete minutos antes de navidad hace dos años. Es invaluable.
―Ella tiene buen gusto para escoger… ―contestó sonrojada de que él recordase tan exactamente la fecha. Ese año no habían podido pasar la navidad juntos debido a un caso que él llevó en otro estado, así que se entregaron los regalos antes.
―Sí, lo sé… Soy un hombre apuesto… ―respondió socarrón.
―Un hombre con un exceso de autoestima, diría yo… ―conteniendo una carcajada se soltó del agarre de él y sintió que hacia más frío de lo que pensaba―. Te escucho, Jellal…
El suspiró por el momento roto, pero feliz de verla con una sonrisa en los labios. ―Solo llevo dos meses en ésta comisaría y ya he visto a estos chicos varias veces, no me hubiese metido a ayudarles de nuevo si no te hubiese visto con ellos ―vio que ella la miraba algo molesta y suspiró―. Erza, sabes que era lo correcto, su historial tiene tantos pleitos de pandillas y arrestos por drogas ilícitas en fiestas ilegales que me sorprende que sigan libres…
―Entonces me estás diciendo que estoy abogando en vano por ellos… ¿Quieres qué los deje sin apoyo y ya? ―habló enojada.
―Lo que yo quiero en este momento no tiene nada que ver con ellos… pero si todo que ver contigo ―revolviéndose el cabello la miró serio―, y nunca he sido alguien que te dice qué o qué no hacer…
―Sí, sí… lo siento por eso… ―tratando de controlarse y no ponerse nerviosa por lo primero que él dijo continuó mientras caminaba de vuelta al auto― ¿Entonces?
― ¿Entonces qué? La respuesta es completamente tuya… ¿Quieres ayudarlos o no? ―se encaminó junto con ella.
―Sí, podrás llamarme ingenua pero…
―Quieres darles otra oportunidad... ―terminó por ella.
―Sí… ¿Crees que hago mal?
―En este momento soy el menos indicado para quejarme de que estés dispuesta a dar otra oportunidad ―le dio una sonrisa ladeada y ella volteó a ver a otro lado―, Erza, confío en tu instinto y yo también pienso que no son chicos perdidos ―ella miró al suelo y luego lo miró a él con una sonrisa, y Jellal Fernandes sintió que el corazón se le escapaba del cuerpo, así que carraspeó y agregó― Qu-quería alejarte de ellos para saber si estabas segura, para informarte bien sobre sus historiales y además era mejor que pensasen en la comisaría que no te conocía, que no había nada de sentimentalismos ni apego emocional de mi parte por el caso o… los involucrados… ―se detuvo frente al auto. Ella lo miró, recibiendo una mirada intensa de parte de él y sonrojándola.
―Ya…entiendo… ¿Entonces vamos a la comisaría a dejar la identificación? ―en ese momento el móvil del capitán sonó, él se disculpó con una cabezada por la interrupción, lo sacó y contestó.
―Fernandes al habla. Claro, dime sobre el trio de idiotas… ¿Llegó a declarar? ―observó la curiosidad mal disimulada de la pelirroja y divertido pulsó el altavoz, inmediatamente la pelirroja ―sonrojada por ser un libro abierto para él― escuchó la dulce voz de una mujer que ella conocía muy bien.
―El agente Eric contactó a la chica llamada Juvia, ella inmediatamente vino a declarar que fue protegida por estos chicos, su amiga… ―sonó el pasar de una página― este… Lisanna… Strauss atestiguó por teléfono. Dijo que mañana vendría en persona.
«Sí es que Mira no la mata antes» Pensó la pelirroja con enojo y pena al reconocer el nombre de la hermana menor de su mejor amiga.
―Entiendo Meredy… ¿Los padres de los idiotas?
―Dijeron que les vendría bien quedarse en prisión escarmentando, así que vendrán hasta mañana por ellos…
La pelirroja lo miró sorprendida por la tranquilidad de los padres y él alzó los hombros.
―No podemos hacer más… ―esa respuesta iba tanto para Meredy como para la pelirroja― Ponlos a los tres en la misma celda… en una completamente vacía, no quiero que terminen peleándose con alguno de los borrachos detenidos.
―Cuatro, querrás decir…
― ¿Cuatro?
―Sí, la chica que vino a declarar ha dicho que no se va sin su ―citó con una risilla― Gray Sama, se ha metido en la celda y no ha querido salir. Llamamos a su padre y ha dicho que dejen a su hijita hacer lo que quiere…
Erza contuvo un bufido y el capitán sí lo soltó.
―Déjala con ellos, pero que un agente no se separe de esa celda, no quiero que nada sea engendrado allí adentro.
―Sí, capitán… ―contestó divertida la del teléfono― a los inconscientes que detuvieron los siguen atendiendo en el hospital, no les darán de alta hasta en dos días...
La pelirroja se sonrojó al escuchar eso y el capitán se contuvo de reír.
―Que los mantengan vigilados y les hagan exámenes toxicológicos, si son de la banda Etherias pasaran un buen tiempo en la cárcel y es bueno presentar aún más pruebas, bueno… si es que despiertan de la violenta, agresiva y sanguinaria golpiza… ―agregó burlón mirándola y la profesora le dio un codazo que lo dejó un momento sin aire.
―Sí, capitán ―y preguntó risueña― ¿Encontraron el bolso?
―Sí, acabamos de encontrarlo.
― ¿Confirmaste sí era quién decía ser? ―preguntó con falsa inocencia mientras la pelirroja ponía los ojos en blanco. Meredy era casi una hermana para Jellal y la verdad, para ella también lo era.
―Sí, lo he comprobado ―contestó divertido― iremos al hospital y luego a la comisaria para llenar los papeles.
―No, capitán. Usted lleva más de veinte horas trabajando y hace cuatro horas debió de estar en su casa descansando ―le regañó la agente y la pelirroja le miró preocupada―. Ya me encargo yo de eso, igual los papeles no los ocuparemos hasta mañana que vengan los padres.
―Meredy…
―Capitán, no me haga hablar con recursos humanos sobre su obsesión con el trabajo, ya le advirtieron que…
―Gracias Meredy te lo encargo… ―la interrumpió incómodo el peliazul mientras la pelirroja le miraba ceñuda.
―Buena decisión, capitán. Por cierto, ya reconquistaste a Er…
Con una velocidad inigualable y la cara roja, el capitán apagó el altavoz. ―Hablamos mañana, Meredy. Gracias ―y terminó la llamada.
― ¿Reconquistar? ―le miró con la ceja alzada de manera inquisitiva.
―No sé de qué habla Meredy…
La pelirroja se hizo la desentendida y miró el oscuro cielo, creando con ello un silencio algo largo.
―Lo siento por eso, Erza, yo… ―el peliazul rompió ese silencio.
―Está bien… Ya sé cómo es Meredy… ―suspiró y miró a lo lejos―, será mejor que llame a un taxi.
― ¿Taxi? No, la llevaré yo mismo al hospital.
―No es necesario, es un rasguño, y ya lo limpié con la servilleta del café.
―Debe desinfectarlo y revisarlo bien…
―No es nada, mire… ―se apartó el cabello y se lo mostró. Mal movimiento. ―o bueno dependiendo de quién mire― El capitán la tomó de la barbilla tan suavemente que la hizo recordar muchas cosas, en especial cuando se inclinó hacia ella y se acercó lentamente a su rostro, tan lentamente que Erza tuvo que recordar varias veces como respirar.
―Insisto en que debe desinfectarlo ―le habló a centímetros del rostro, provocando escalofríos en ambos.
―Us-usted debe de te-tener algún alcohol en gel en el auto… ―habló utilizando toda su capacidad de contención―, eso será… suf-suficiente… ―«Por qué le tienen que brillar así sus ojos» Pensaba nerviosa la mujer.
―No, justamente hoy en la mañana se me acabo…
―Jellal…
―No te miento, no lo haré nunca más… ―sus ojos revelaron la sinceridad de esas palabras y la pelirroja sintió algo recomponerse casi por completo en su pecho.
―Entonces lo ha-haré en mi casa… ―cerró los ojos para tranquilizarse, pero eso solo hizo que las fuerzas del capitán flojearan.
―Sabe… ―le habló con esa voz ronca que ella conocía muy bien, que tanto adoraba y que tanto la hacía recordar― leí una vez que hay un antibiótico natural muy efectivo y al alcance de todos…
―En-entonces con eso será suficiente…
―A sus órdenes… ―escuchó un deje aún más erótico y un poco divertido en su ronca voz. Lo conocía muy bien, era el tono que usaba cuando decidía fastidiarla ―placenteramente― antes de llevarla al cielo. Y entonces lo sintió, la húmeda y cálida lengua del capitán deslizarse suavemente por su mandíbula, donde estaba el ―bendito― golpe. Lamió con parsimonia y delicadamente, sosteniendo aún su barbilla con una de sus manos y rodeando con la otra su cintura. Erza sintió sus piernas flaquear y lo sujetó de la chaqueta por miedo a caer…
O a elevarse, más bien…
Pero cuando estaba por gemir y seguir con lo que él había empezado él la soltó con suavidad de la barbilla, la atrajo hacía sí y le besó la coronilla. Erza lo sintió temblar mientras la abrazaba. Lo entendía. Él apenas y podía contenerse pero no quería presionarla, no quería asustarla…
No quería perderla…
Sonrió enternecida y apenas contuvo las lágrimas.
La amaba. La ama y la seguiría amando.
¿Y ella?
Lo amaba. Lo ama y lo seguiría amando.
Era así de simple.
Los enamorados son tan bobos que no saben sumar el uno más uno del amor…
Pero ella conocía bien a Jellal Fernandes. Sí ella no lo castigaba y lo perdonaba del todo así de fácil continuaría castigándose él mismo sin piedad. Así que se separó de él y fingió molestia. ―No te pases de listo, Jellal Fernandes… ¡Solo llévame a mí casa! ―lo apartó de un empujón y se montó en el auto. Lo vio apretar los puños y revolverse el cabello.
Sí, estaba enojado consigo mismo.
Erza sonrió divertida, ya sabía qué hacer con él. Cambió su semblante a uno serio cuando el entró, se abrochó el cinturón y encendió el auto. La pelirroja sacó su celular y observó sorprendida más de treinta llamadas y casi cincuenta mensajes. ―Oh, no… ¡Será mejor que llame a Mirajane!
El peliazul la miró nervioso antes de hablar ―Sí, por favor llámala… ¡Demonios! Lo olvidé, estoy seguro que va a matarme…
― ¿Qué significa eso?
―Bueno, al parecer Mira ha estado tratando de localizarte desde que te fuiste SOLA del bar ―la miró con una mirada llena de enojo y reproche― como no respondías me llamó preocupada ―vio que la pelirroja sujetaba con fuerza el móvil y añadió―, no te molestes con ella, sabes que ella me odia y juró no volverme a hablar; pero imagina que tan preocupada estaba que me llamó, incluso llamó a mí apartamento ya que yo tenía el móvil apagado…
La pelirroja suspiró derrotada, era culpa de ella por dejar el bolso perdido. Decidió mejor mandarle un mensaje a Mirajane diciéndole que estaba bien, que mañana hablaban, y que no matara a su hermana por salir sin permiso tan noche.
Que la esperase para eso…
―Jellal, Mira no te odia… somos prácticamente hermanas, siempre estará de mi lado… ―de hecho la albina le había insistido a que hablase de nuevo con él para aclarar bien las cosas, Mira los quería a ambos como a hermanos, pero siempre estaría del lado de ella más que de el de él.
―Y siempre he agradecido eso… ―contestó con una sonrisa aliviada, a lo que la pelirroja sonrió también.
«Poco a poco. Debo librarlo de sus culpas poco a poco»
―Jellal ―habló sería de nuevo― ¿Por qué si Mira te llamó a la casa apareciste en la comisaria…?
Silencio…
―Según lo que dijo Meredy no debías estar ahí.
Más silencio…
―Pensabas poner a toda la policía de Fiore a buscarme ¿Cierto?
Lo vio desacomodarse el cabello de nuevo, seña de que estaba nervioso.
―Eres un exagerado… ―suspiró por ―ya no llevo la cuenta, en esta historia hay muchos suspiros― pero… así has sido siempre…
Él la miró de reojo y de nuevo su semblante cambió a uno aliviado.
―Estaba muy asustado… Mira no suele hablar así de nerviosa…
―Entiendo. Yo… también me hubiese asustado mucho… Gracias... ―le sonrió.
Él le devolvió la sonrisa y llevó una mano a la de ella. Sujetándola con ternura hasta que él auto se detuvo.
―Bien, llegamos… ―habló el peliazul.
―Sí, llegamos… ―ella hizo amago a quitarse el abrigo largo pero él la detuvo.
―Déjatelo mujer. No vayas a resfriarte, tienes mocosos idiotas que corregir, necesitaras de tooooooda tu salud, te lo aseguro ―la pelirroja rió divertida y se lo dejó puesto.
― ¿No sé pondrá celosa la mujer con buen gusto que te lo regaló?
Él la miró sorprendido por la picardía con la que se lo preguntó y se mordió el labio para evitar actuar imprudente otra vez. ―Ummm…
― ¿Ummm?
―No estoy seguro sí sentirme asustado, orgulloso, feliz o entusiasmado de que esa hermosa mujer se ponga celosa de mí…
― ¡Jajaja! Jellal… Jellal… ―ella abrió la puerta y se bajó del auto, cosa que imitó el peliazul caminando hasta quedar junto a ella― ¿Siempre sabes qué decir?
―Eso quisiera… pero solo soy un idiota…―le contestó con la mirada triste nuevamente. Erza sintió una punzada en el pecho, odiaba verlo así, culpándose y castigándose sin piedad. Esa culpa que vio en sus ojos por tantos meses antes de terminar porque él no pudo perdonarse a sí mismo y no pudo confiar en el perdón de ella.
Se mordió el labio antes de hablar.
―Jellal, te pedí que me trajeras a casa, pero… ―le miró con los ojos entrecerrados― nunca te dije la dirección, y apenas llevo una semana aquí… ―lo vio enrojecer y ella negó con la cabeza― ¿Quién te lo dijo?
Él miró sus pies incómodo antes de contestar nervioso ―Ultear…
― ¿Ultear?
―Sí, fue ella… no la he visto ―agregó rápidamente― le mandó el mensaje a Meredy y…
―Está bien, conozco bien a Ultear, ella debe de sentirse aún culpable. No tienes porqué evitarla, ustedes son como hermanos… ―él sonrió culpable y asintió―. Además eso es mejor a pensar que usaste tu poder en la policía para acosarme hasta dar con mi dirección... ―le miró sospechosa y lo vio enrojecer, posiblemente ―obviamente― él hubiese hecho algo como eso de no haberse adelantado Ultear.
Ella rió divertida y él la secundó un poco apenado.
―Eres muy bondadosa, Erza ―habló al terminar de reír.
―Deja eso, no lo soy ―le miró sería― pero cuando yo perdono, perdono… ¿Lo entiendes? ―le sujetó la mano con cariño, para que entendiese al completo lo que querían decir sus palabras.
―Gracias… ―asintió y miró al suelo, cubriendo su mirada con el flequillo.
―Jellal…
Él la miró a los ojos y con los ojos abiertos quedó cuando ella lo tomó de las solapas de la chaqueta y lo pegó a su boca. Un beso inesperado que no tardó en devolver con ganas, tomándola de la cintura, apegándola a él, subiendo otra mano a su nuca y haciéndola gemir cuando introdujo su lengua con necesidad en su boca siendo recibido por la cálida de ella… mientras las manos de la mujer se iban a su cuello para apegarse aún más…
Porque eso era lo que necesitaban… más de cada uno…
Más de ella…
Más de él…
Un más que aún debía de esperar…
Aún no. No…
La pelirroja se separó con dificultad. Mirándolo a los ojos… sosteniendo el labio inferior del capitán entre los de ella con sus dientes, en un pequeño mordisco que soltó con tanta desgana que sintió que todas las células de su cuerpo se quedaban sin energías para poder darle la voluntad necesaria para lograr dejarlo ir.
―Yo… cuí-cuídate, capitán… ―le acarició la marca de la mejilla con ternura y le sonrió sonrojada antes de darse la vuelta y dirigirse a su edificio.
―Er… ―el azulado aún no salía de su… ―¿Realidad?― la verdad sea dicha el pobre no sabía ni su nombre en ese momento ―¿Sueño?― lo que sea que fuese…
― ¡Ah, Jellal! ―Se volteó ella― ¡Ni pienses que esto significa que hemos vuelto! ―al ver al peliazul embobado mirarla sin entender, agregó con una sonrisa traviesa― Deberías preguntarle a Meredy el significado de la palabra RECONQUISTAR… ―y con una sonrisa más amplía entró en su edificio.
Y por el momento aquí dejamos al capitán con su cara de embobado.
Si supiese exactamente lo que pensó el capitán en ese momento, se los contaría, pero el idiota enamorado tenía un torbellino por cerebro en ese momento, sentimientos, hormonas, planes, estrategias, decisiones, muchas cosas, pero os aseguro que había mucha esperanza entre esos pensamientos.
…Mucha esperanza… y… mucho… demasiado… amor por la profesora…
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Ahora situémonos en la mañana siguiente de esos hechos de perdón y acoso… es decir… de seducción pasiva…
La profesora llegó bastante sonriente a la comisaria a presentar su identificación y luego pasó a hablar con sus alumnos, quienes habían pasado una noche divertida después de todo, sin duda ver como la mujer peliceleste ―que terminó acompañándoles en la celda―, acosaba a su amigo les hizo reír toda la noche, incluso aprovecharon a que el chico tenía tanto calor como para quitarse la camisa, y utilizaron la misma para atarlo en la única banca de la celda y dejar que la mujer se le durmiese encima. No habían reído tanto desde hacía tanto tiempo, incluso el oficial que pusieron a custodiarlos se reía al oír las amenazas del azabache contra sus amigos.
Claro, que cuando la profesora entró ya el ambiente era bastante diferente, ya a la chica la había venido a recoger su padre y entre lágrimas y gritos de "Gray Sama" se la habían llevado. Por otro lado padres del trio de idiotas acababan de llegar y en ese momento estaban entrando al área de celdas de espera donde estaban sus hijos, a pesar que la noche anterior se había molestado por la impresión de padres indiferentes que le habían parecido por permitir que los chicos se quedasen ahí, ahora pensaba diferente, las lágrimas de dos madres y un padre mal disimuladas dejaban en claro que tenían miedo de no poder hacer más por sus hijos, Erza entendió, dejarlos en esa celda toda la noche había sido más doloroso para ellos que para los mismos chicos que en este momento salían con una sonrisa de su detención.
―Se dicen padres y vienen hasta ahora… ―espetó el ojirubí, haciendo que la madre de éste, una señora de cabello negro como el de él ahogara un sollozo.
―Nos hubieran dejado allí, viejo… fue divertido… ―hablaba con una sonrisa el pelirosa.
―Yo creí que nos dejarían ahí, no esperaba mucho de ti… ―ese había sido el azabache a un hombre mayor muy parecido a él.
No pasó mucho tiempo para que se escucharan varios golpes y alaridos de dolor en la comisaria.
Erza Scarlet, la violenta y justa profesora, no había aguantado la insolencia de esos tres mocosos, y se les había abalanzado encima a darles la paliza que merecían. Ninguno de los presentes hizo nada para detenerla.
Y siendo sinceros no hubiesen podido aunque quisieran.
― ¡Estúpidos mocosos malagradecidos! ―les hablaba con tono autoritario mientras ellos estaban de rodillas escuchando con sendos golpes en la cabeza que parecían palpitar― ¿Quiénes se creen para hablar así a sus padres?
― ¡Él no es mi padre, Igneel es mi abuelo! ―habló el pelirosa inocentemente y fue acallado por un nuevo golpe de la profesora.
― ¡Con más razón le debes respeto al pobre anciano! ¡Y tú, Redfox! ―el chico levantó la mirada con miedo― ¿Hace unas horas no me decías que no eran niños? ¿Entonces por qué te quejas de que hasta ahora vengan a por ti? ¿Qué, necesitas un cambio de pañal? ¿Un biberón? ¿Se te ha olvidado como chuparte el dedo, quizás? ―los presentes evitaron reírse al ver la cara de vergüenza del azabache― Y tú, Fullbuster… ¿Quién no esperaba mucho de quién? Yo diría que un padre que trabaja dieciocho horas nocturnas siempre no está esperando salir del trabajo para, en lugar de dormir para prepararse para el día siguiente, tener que venir a sacar al hijo grandecito de la prisión ―el azabache bajó la cabeza sin poder replicar―. Me he pasado toda la mañana leyendo sus expedientes escolares, he visto sus notas y vaya sorpresa me he llevado de que idiotas, idiotas, en el sentido de faltos de neuronas, no son, así que estoy segura que entienden lo que les voy a decir ―los señaló uno a uno con el dedo―, una falta más contra las leyes y serán condenados con todo el peso de la ley, el capitán Fernandes tuvo la amabilidad ayer ―enrojeció un poco pero los presentes imaginaron que era por el enojo―, de contarme sobre sus expedientes delictivos, Gajeel Redfox, Gray Fullbuster, Natsu Dragneel, es su última oportunidad de cambiar y si soy sincera, confío en que pueden hacerlo, ustedes son mejores ―la mujer señaló con sus manos la fría, oscura y solitaria habitación de cemento gris en que pasaron la noche― que esto…
Tres rostros se alzaron de nuevo a ella. Cada uno con dudas en su mirada, en su actitud, pero se dieron cuenta que en los ojos de la profesora solo había confianza y esperanza en ellos…
Bajaron la cabeza y asintieron.
― ¿Eso significa que lo intentarán?
Volvieron a asentir con la cabeza baja.
―Respondan como los hombres que son, con la mirada en alto y con voz firme…
Los tres la miraron con un nuevo brillo en su mirada y hablaron al mismo tiempo. ― ¡Sí, profesora!
―Bien, bien… ―les miró con una sonrisa y luego frunció el ceño― ahora pidan perdón a sus padres y abuelo… ¡Ellos son los que merecen ver más su cambio!
Los tres suspiraron hondo y voltearon aún arrodillados hacia sus familiares que veían todo sorprendidos.
― ¡Lo sentimos! ¡Prometemos cambiar! ―los tres chocaron la cabeza al suelo, esperando los abrazos y lágrimas que sabían se desatarían por su acción. Sus padres habían deseado por mucho tiempo oírlos decir algo como eso.
Y las hubo, muchas lágrimas, y muchos abrazos…
Pero para la profesora, quien casi cae al suelo cuando dos madres, dos padres y un anciano la abrazaron y entre mocos y lágrimas le daban las gracias y le pedían ―y autorizaban luego hasta con papeles legales― que utilizara cualquier método necesario para re educar a sus hijos.
Ella era su heroína, su salvadora y la santa a la que le encenderían una vela en la noche para que guiara a los tres idiotas que en ese momento no levantaban la cara del suelo por la vergüenza de ver a sus padres actuar de esa forma.
…Y decepcionados porque para ellos no hubo abrazos…
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Así es como llegamos de nuevo al gimnasio.
Justo cuando la cuenta llega a cuatrocientos setenta y tres y a la profesora se le rompe la espada de madera en el trasero de Gajeel Redfox.
― ¿¡Por qué demonios tuvieron que llegar tarde!? ―casi gritó la maestra tirando la espada rota a algún lugar del gimnasio.
―Una anciana me pidió que le ayudara con las compras y luego me perdí en el sendero de la vi…―el pelirosa fue interrumpido por el píe de la profesora en su espalda que lo aplastaba mientras un aura oscura salía de ella.
― ¡Te desvelaste viendo la maratón de Naruto! ¿Cierto, Dragneel?
―Pro-prof-profesora es qué… ¿Usted también la vio? ―le preguntó entusiasmado olvidando su miedo y recibiendo otro golpe.
― ¡Es que nada! ¿Fullbuster?.
―También me quedé despierto viendo la marat… ―el píe de la profesora lo acallaba también.
―Gray Fullbuster, tu padre llamó y me dijo que lo ayudaste en su trabajo nocturno… ¿¡Por qué demonios prefieres quedar como un insolente con esa excusa falsa!?
― ¡Tsk! ―fue la única respuesta que obtuvo del azabache, eso y un sonrojo.
― ¡Eres un tsundere de manual! ―a pesar de que estaba molesta no pudo evitar casi reírse, decidió no golpearlo y continuó con el siguiente― ¿Gajeel Redfox?
―Fui a una fiesta, me metí en una pelea pequeña y cuando llegué a la casa me puse a ver el maratón… ―contestó indiferente mientras se sobaba el trasero.
Para nada sirvió porque después le dolía la cabeza en la que recibió tres golpes de la profesora.
― ¿¡Saben lo que me ha costado que no los expulsasen después de lo del arresto!? ¡Me estoy jugando el puesto por ustedes! Incluso tuve que recurrir a la ayuda de otros profesores…
― ¡Lo sentimos! ―dijeron los tres en coro y en realidad, si lo sentían. Ellos habían visto como la profesora pelirroja se había enfrentado a todo la junta del colegio para evitarlo y había sumido toda la responsabilidad sobre ellos.
― ¡Para lo que me sirve eso! ―los miró molesta― ¡El consejo ya reportó la falta por llegar tarde! No les ha importado que llevasen más de un mes sin meterse en problemas ni que subieran sus notas…
― ¡Pero solo fue una tardía! ―habló el pelirosa.
―Lo sé, pero ya saben que los del consejo hace tiempo los quieren echar, se los dejé muy claro…
―Profesora… Mi-mi beca… ―la voz del azabache de cabello cortó sonaba realmente preocupada.
Ella suspiró y se arrodilló junto a él, hacía una semana Gray le había pedido ayuda con toda la cara roja para conseguir una beca y evitar que su padre siguiese trabajando tanto. ―No te preocupes, en tu caso pude ayudarte más, les dije que te mandé a hacer tantos trabajos extras para créditos adicionales para obtener la beca de deporte y que por eso terminaste llegando tarde… ―él la miró asombrado porque ya sabía lo que la profesora odiaba mentir, estaba por agradecerle cuando ella sonrió maligna― ni me agradezcas, ahora tendrás que presentarlos de verdad…
― ¿¡Qué!?
―Sí, Fullbuster… tómalo como tu castigo por mentirme…
Los otros dos se reían del pobre azabache.
― ¿Y ustedes de que se ríen? El consejo me ha dicho que si para Fullbuster los deberes adicionales le han hecho bien… a ustedes también le harán bien… ―ante la mirada de horror de los otros dos la profesora se acercó al bolso que había dejado en el suelo del gimnasio y sacó tres carpetas, tirándolas luego frente a cada uno― Tienen una semana para traerme todos esos informes y ensayos… ¡Una semana!
Y dejándolos en la oscuridad del gimnasio entre lágrimas contenidas y dolor corporal la pelirroja profesora se retiró a la oficina de profesorado.
…Una alumna más la esperaba ahí…
o°°o°°o°°o
La profesora pelirroja daba por terminada la lección de orientación de su grupo guía.
Los alumnos comenzaban a desperezarse cuando la profesora con su don de mandó volvió a hablar al ver la puerta entreabrirse un poco.
«Así que terminó y pasó los exámenes en menos de una hora» Con una sonrisa en la cara se dirigió a sus alumnos.
―Una última noticia más, aunque es extraño que una alumna nueva sea aceptada a estas alturas del curso, me complace en presentarles a su nueva compañera ―miró hacia la puerta gentil―, pase señorita…
La chica nueva entró. Era una jovencita que aparentaba catorce o quince años en lugar de los diecisiete que se suponía debía de tener para estar en último año, tenía el cabello celeste, con una diadema amarilla le sostenía el flequillo hacia atrás y su cabello de longitudes desiguales caía rizado a la altura de sus hombros. Su uniforme de chaqueta gris y corbata gris, blusa verde y enagua tableada gris lucían impecables en el cuerpo delicado e infantil de ella, al igual que aumentaba su imagen aniñada las mallas verdes que usaba en lugar de medias.
―Ella es Levy McGarden, ha estado alejada del sistema escolar por… ―suspiró― un tiempo considerable, pero sigue siendo una alumna brillante, comportaos bien con ella y hacedla sentir en casa… ―la chica hizo una pequeña reverencia, los demás la saludaron cálidamente y la maestra continuó satisfecha― Veamos… donde puedes sentarte… ―la chica no esperó indicación y se fue a sentar en el asiento que consideró perfecto, junto al azabache que esa mañana se cruzó el portón de entrada― ¡Oh, vaya! Todos temen sentarse allí… ¡Redfox! ―el aludido casi que dio un brinco pero se esforzó por mantener su imagen ―según él― de chico malo, matón, cool, tranquilo y genial que tenía― Nada de espantar a tu compañera…
― ¡Ja! ―y volteó a ver a la ventana. Ya sabía que ese acto de rebeldía le costaría trabajo extra y tal vez alguna paliza.
Pero la imagen es la imagen…
La profesora puso los ojos en blanco y tomó sus cosas. ―Todos de píe. ―y todos los alumnos se pusieron en píe para despedirla, era una norma antigua que ella había puesto en vigencia de nuevo, sin duda pensaba que los jóvenes de estos días debían de volver a respetar a sus mayores y ese era un pequeño paso en su meta de ayudar a las futuras generaciones.
Sonriendo satisfecha cerró la puerta y se encaminó con una sonrisa divertida a su oficina a contestar ―por fin― un mensaje de texto de cierto capitán.
…Un mensaje que él le había mandado desde hacía más de diez horas…
o°°o°°o°°o
Mientras tanto en el aula, la clase de música estaba por empezar.
― ¡Hey, enana! ―el azabache llamaba con disimulo a la nueva alumna que había empezado a sacar de la mochila decenas de libros y varios peluches.
―No soy enana, mi biotipo es definido por la genética y mis padres son…
― ¡Shhh! ¡No ves que nos pueden escuchar!
―El punto de hablar es que te escuchen, de lo contario la comunicación…
― ¡Shhh! Escucha entonces ―habló con un grito ahogado y un tanto exasperado― apenas puedas cámbiate de asiento, me fastidia tener gente junto a mí… ―«Y tendrás mala fama y nadie se te acercará» su verdadera intención se la guardó para sí mismo― entendido, e-na-na… ―le dijo burlón.
―Mi nombre es Levy, mi biotipo es pequeño y tú tienes un moco… ahí… ―le señaló la fosa nasal derecha y el chico enrojeció. Negó incrédulo con la cabeza y luego volteó a ver a la ventana y con disimulo se llevó la parte interna de la chaqueta del uniforme a donde ella le señaló, mientras que la chica decoraba su pupitre con libros, un par de osos de felpa y un patito de hule…
No me preguntéis por el patito de hule, los genios tienen manías extrañas…
―Y yo ya sabía que lo tenía, enana… ―le miró arrogante y ella sonrió.
―Pero no era en la derecha, era en la izquierda…
― ¿¡Qué!? ―no pudo evitar hablar en voz alta y desesperado se limpió con la chaqueta. Cuando terminó sintió una presencia demoniaca junto a él.
La chica nueva sonrió divertida.
La profesora Mirajane Strauss le miraba con una sonrisa tan dulce que engañaría a cualquiera…
A cualquiera que no la conociera.
―Ara, ara… ya que el joven Redfox terminó de limpiarse su nariz ―todos en el aula rieron divertidos―, podrá ser el voluntario para la lección ¿Cierto, joven Redfox?
―S-Sí, profesora…
―Bien, ―sonrió aún más dulce― pase al frente de la clase y cántenos la escala del ruiseñor…
― ¿¡Qué!?
Todos rieron, bueno, la pequeña alumna nueva no lo hizo, ella estaba colocando el patito de hule dentro de un plato de cereal.
Ya os dije, los genios tienen sus manías…
Gajeel Redfox no podía imaginar algo peor que lo que estaba por hacer en ese momento.
Claro, que el pobre no sabía que en unas horas más estaría tirado en el suelo, viendo el cielo nocturno luego de recibir un golpe de una mujer mayor…
Tampoco sabía que Gray Fullbuster se acercaría burlón mientras cargaba a un hermoso bebé en brazos…
Un bebé que horas antes, Gajeel Redfox, había descubierto que se llamaba Rogue…
…Rogue Redfox, su hambriento hijo…
o°°o°°o°°o
Un largo viaje en el tiempo para esta respuesta
¿Cierto?
Y ya pronto sabréis más sobre la aventura por la leche,
y sobre el pequeño Rogue…
Y todo lo que cambiara en la vida de los protagonistas…
¿O acaso… no queréis saberlo?
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¿Review?
:D Sus reviews hacen que la historia no se pause D:
Rincón De La Escritora En Proceso:
¡Gracias por la aceptación de esta historia! Se los agradezco de corazón. QwQ
Los próximos caps serán GaLecéntricos… xDD Sé que en estos han sido JerZacéntricos pero ahora se viene el GaLe… .o./
Como ya explique en "Mi Maid" Debido a la cirugía ocular que me harán en unas horas…
NO SÉ CUÁNDO PUEDA VOLVER A ACTUALIZAR.
Puede que tarde hasta un mes, así que no os asustéis si no veis que actualizo…
Me siento nervioso y apenada, la cirugía es inevitable para mí. ¡Gracias po su apoyo! Espero disfruten el cap. nwn7
Agradecimientos:
Kokonut: Me encantó tu Nick. xD Intentaré tener esa idea presente, quien sabe, tal vez después me anime. Gracias por el comentario. Me anima mucho y si… ¡JERZA PARA TODOS! *w*)9
DanaLovesOhana: Natsu es bien tarardo… xDD Sin duda el carácter de Erza al beber es de temer. xDD Todo sea por el bien de FT. ¡Sos un amor! Gracias por el paoyo. QwQ9
IBLWE: Gajeel es tremendo descarado. xDD Es un divino y Levy una adoración. El título de la peli está en el Disclaimer. No te preocupes, en mi historia habrán muchos cambios, de hecho todo el Jerza es de mi invención. xDD Las mujeres siempre saben, y los hombres se empeñan en ocultar las cosas. E,E ¡Bobos! ¡Gracias por el apoyo! ¡Te amodoro! O3O)9
AngieKawaii: ¡Awwww! Así como tu Nick, sos demasiado "Kawaii" ¡Muchas gracias por las palabras tan lindas! Sin duda el GaLe será el principal aunque hasta ahora el Jerza este más presente, pero ahora se centrará en el GaLe. D: ¡No te preocupes! ¡Gracias mil por leer esto! ¡Espero te guste el cap! NwN7
Artemisa Neko-Chan: Que bien, me ha divertido trabajar con esos brincos de tiempo y me alegra que te gustaran, pero ahora sí que me tardaré en actualizar. ¡Lo siento! D: ¡Espero te guste la conti! Y no te preocupes, los siguientes caps serán enfocados en el GaLe… D: ¡Muchas gracias! QwQ)9
I Love Jerza: ¡Awww! Más amantes del Jerza. ¡Gracias! Sin duda lo seguiré! QwQ
AmeliaCipri: La película es sumamente divertida, pero me encanta meterle cosas adicionales. xDD Así que aunque la veas, te toparas con sorpresas, además de que todo el Jerza es de mi invención. xDD ¡Me alegra que te guste y que seas tan genial para leer mis otras locuras! QwQ ¡Sos un amor! Aish… ¡Te amodoro! ¡Gracias eternas! NwN7
Keila Scarlet: El capitán Jellal es sensual. xDD ¿Viste la peli? ¿Qué te pareció? Igual cambiaré… varias… varias cosas en este fic… ¡Jo! A,A
¡Muchas gracias por el apoyo sos una lindura! QwQ)9
Yuki The Infernal dragon: Pues acá hay un adelanto de por qué Gajeel pedía leche. xDD Jellal es un bobo, ¿A que sí? Hombres que no saben que las mujeres son más eficaces en averiguar las cosas que el FBI. xD ¡Gracias por apoyar mis historias acá y en wattpad! ¡Sos un amor! O3O
Sonye-San: ¡Jajaja! Cualquiera piensa mal de ese "Favorcito" xD Jerza porque Sabstu no puede vivir sin Jerza… *3* Hombres que no se sinceran, pero el es un lindo y yo lo perdono… A,A)b pero que sufra un poquitín… ¡Gracias por ser tan stalkeadora y genial! ¡Ai Luv iu! O3O
Carmen: Que dicha que te gusto, y gracias por comentar mis otros fics. xDD Mujer d muchas identidades. xDD Yo también amo el GaLe y me emociona lo que pasa en el manga. Ojalá te siga gustando, será un placer tenerte por acá y en mis otras historias. ¡Gracias mil! QwQ/
Liv-Scarlett: ¡Ay, sos una adoración!Me han alegrado demasiado tus palabras, en especial ahorita que me muero de nervios por la cirugía, sin duda Natsu es un bobo y Gajeel un gran rebelde. Levy en pijama es adorable, creo que Mashi la dibujo una vez en traje de Lily, y es una ternura. xDD A que es sensual el capi Jellal… ¡Ay, lo amo! Y Jerza es mi adoración… *w*
¡OMG! Vos con GaLe (Sin duda lo leeré cuando pueda) y yo con Jerza (Apenas vi el anuncio me apuré a escoger Jerza xD)… QwQ Espero poder cumplir con el reto ahora que no sé cuando podré escribir de nuevo. QWQ)8 ¡Que desesperante!
Perdón por no extenderme más pero debo intentar actualizar también HI… TToTT)9 ¡Gracias, demasiadas gracias por tus largos y hermosos reviews! O3O / +Beshos y abashos+
Chicos Del Inbox: Los amo… o3o
Gracias por sus hermosos reviews y apoyo…
Nerviosa me despido…
¡Espero actualizar pronto!
¡Adieu!
QwQ)/
