¡Hola!, Lamento la demora, es que he tenido muchas pruebas en la Universidad y no me ha quedado mucho tiempo, espero que éste capítulo sea de su agrado.
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Capítulo Nº2
Coincidencias
Era un nuevo día, había salido a trotar temprano para relajarse un poco y continuar con algo de su rutina de entrenamiento, si bien estaba de vacaciones, como autodenominó a su repentino viaje, no podía descuidar su estado físico, o eso podría pasarle la cuenta en unas cuantas semanas. Llegó a su departamento cerca de las diez de la mañana y si su memoria no le fallaba, Momo le había dicho que se reunirían en el restaurante de Kawamura a las doce, así que contaba con dos horas para darse un baño tranquilamente y arreglarse para salir, entró al baño y se quedó allí alrededor de una hora hasta que notó que iba a llegar tarde, por lo que se vistió rápidamente con un pantalón negro y una camisa azul oscuro a la cual le subió las mangas y soltó los primeros botones y para terminar se colocó una chaqueta bastante juvenil, estaba arreglando su cabello frente al espejo cuando instintivamente llevó una de sus manos a su mejilla derecha, sonrió ante aquello, esa niña de verdad lo había sorprendido el día anterior, pero sin saber por qué, le alegro, había sentido una calidez que solo había logrado alguna vez su madre, por otro lado estaba la voz de Ryuzaki que había hecho eco en su cabeza durante toda la noche, no sabía por qué, pero las extrañaba, quería que el domingo llegara pronto para poder visitarlas.
-¿En qué estoy pensando?-se reprendió mentalmente-Ryoma, no seas idiota, ¿acaso no aprendes?, nunca más confiar en una mujer, son todas iguales, sólo quieren tu dinero, seguramente Ryuzaki es igual a las demás, alguna razón debe haber para que el padre de Yuki-chan la haya dejado-trató de convencerse a sí mismo.
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En otro lugar de la ciudad se encontraba una pequeña pelirroja a segundos de comenzar la tercera guerra mundial, llevaba más de diez minutos tratando de despertar a su madre y aún no habían indicios de que ésta tuviera la intención de hacerle caso.
-¡Mami!, despierta, vamos a llegar tarde-rogaba la menor moviendo a su madre por los hombros, fue entonces que recordó un consejo que le había dado la mejor amiga de ésta para despertarla, así que se acercó un poco y presionó con sus pequeños dedos sobre la nariz de su madre y espero unos segundos.
-¡Yuki-chan!, ¿qué haces?-exclamó asustada la ojirubí mientras se incorporaba en la cama y trataba de ingresar un poco de aire a sus pulmones.
-¡Lo siento!, es que no despertabas y me habías dicho que hoy iríamos a visitar a mis tíos-reclamó en tono infantil.
-¡Es verdad!, se nos hace tarde, te daré un baño y luego te vistes mientras yo tomo una ducha rápida
-¡Está bien!
Ambas terminaron en tiempo récord, luego de media hora Yuki se encontraba luciendo un vestido parecido al del día anterior con la diferencia que éste, era de color blanco y tenía pequeños diseños de flores de sakura y la mitad de su cabello estaba tomado en una delicada trenza, en cambio la pelirroja mayor lucía un hermoso vestido color cielo que se sujetaba al cuello creando un recatado escote, bajaba ajustado hasta la cintura y luego caía suelto hasta las rodillas, para complementar el vestido se puso unas sandalias blancas de tacón y dejó su cabello suelto.
-Ten hija, es para que comas algo durante el camino-dijo la jóven madre ofreciéndole unas galletas a la menor.
-¡Gracias mami!
-De nada cariño
-Mami… ¿crees que Ryoma irá mañana a casa para llevarse a Karupin?-preguntó mientras caminaba
-No lo sé, ¿no quieres que vaya a casa y se lo lleve?
-Si quiero que vaya, me calló muy bien, además… lo extraño mucho.
Sakuno observó sorprendida a su hija, Yuki era muy tierna, pero no se encariñaba fácilmente con las personas, menos con hombres extraños, a sus amigos les tenía cariño porque creció junto a ellos, pero no le gustaba que otras personas se le acercaran, entonces recordó que el día anterior cuando Ryoma se había ido de su casa sintió un extraño vacío en el pecho, quizás Yuki sentía algo parecido.
-Talvez, él sería un buen padre para Yuki-pensó observando a su hija-¿en qué estoy pensando?, es verdad que es muy atractivo, pero todos los hombres son iguales, sólo buscan una cosa en las mujeres y yo no estoy dispuesta a caer de nuevo, además un hombre como aquel jamás se fijaría en alguien como yo, todos me ven como una molestia-suspiró resignada.
…
Mientras en uno de los restaurant más conocidos de la ciudad se encontraba un grupo de ocho chicos con sus respectivas novias esperando que llegara el invitado principal, es decir, el motivo para realizar aquella fiesta de bienvenida.
-Buenos días
-¡Echizen!-gritaron siete de los chicos
-¡O-chibi!-grito el neko del grupo lanzándose sobre el peliverde
-Eiji-sempai, me a-asfixio
-¡Lo siento o-chibi!-expresó arrepentido el pelirrojo mientras soltaba al menor del grupo
-Bienvenido Echizen-saludo Kawamura
-Gracias
-Echizen sigue igual de expresivo que siempre-comentó el genio de Seigaku, ante lo cual todos asintieron
-Echizen, te presento a mi novia, Ann Tachibana-Momoshiro estaba feliz de poder presentar a una chica tan guapa como su novia y por supuesto futura esposa.
-Es un gusto poder conocerte, Momo me ha hablado mucho de ti-saludó haciendo una leve reverencia, la novia de Momoshiro, una chica de piel blanca, cabello claro y unos profundos ojos azules, que demostraban astucia y seguridad.
-Que coincidencia-expresó burlesco el peliverde
-¿Qué cosa?-preguntó extrañada la castaña
-Cada vez que habla conmigo, no hace más que hablar de ti-mencionó mirando maliciosamente a su mejor amigo, logrando que todos rieran y el ojilila se sonrojara fuertemente.
-Bien, te presentaré a todas las chicas-dijo Momoshiro tratando de cambiar de tema e ideando una forma para vengarse del ambarino.
-Bueno a Tomo-chan ya la conoces, es la novia de mamushi-comentó recibiendo una mirada amenazante de su eterno rival, mientras que Ryoma solo asentía con la cabeza a modo de saludo, aunque internamente se preguntaba cómo es que su sempai soportaba los gritos de esa chica.
-Es un gusto verte nuevamente Ryoma-san-saludó educadamente la ex chica de coletas
-Mmm-respondió el peliverde con la sorpresa marcada en su rostro.
-Tomo-chan ha cambiado mucho desde que te fuiste-comentó su amigo observando su cara de sorpresa-Supongo que eso fue gracias a Ann-chan y la amiga de la que te comenté el otro día en el aeropuerto.
-¿Por qué?-preguntó dejándose llevar por la curiosidad
-Ann-chan y su amiga se cambiaron de instituto un año después de conocerlas y quedaron en el mismo salón de Tomo-chan, así que se hicieron muy buenas amigas, pero las chicas comenzaron a regañarla por gritar tanto…
-Se podría decir que ellas me enseñaron a comportarme como una señorita-interrumpió la chica del lunar.
-Ya veo- respondió el ambarino sin salir de su asombro, esas chicas eran mágicas, él pensó que Osakada jamás cambiaría, dentro de todas las personas que pensó que nunca tendrían remedio, ella y Horio encabezaban la lista.
Así continuaron con las presentaciones hasta que oyeron la puerta abrirse nuevamente, dejando ver a una hermosa jóven de cabellos rojizos.
-¡Lamento la tardanza!-se disculpó la castaña haciendo una pequeña reverencia
-Sakuno-chan
-E-Eiji-sempai, me a-asfixias
-¿Eh?, ¡lo siento!- respondió el neko con una sonrisa inocente.
-¡Tío Momo-chan!
-Hola Yuki-chan-dijo tomando a la pequeña en brazos mientras ésta lo abrazaba
-Sakuno-chan, ¡llegas tarde!-la regañó su mejor amiga
-Lo siento Ann-chan, es que me quedé dormida y mi auto aún lo tiene Momo-sempai, así que vinimos caminando.
-Ya veo, pasa a saludar a todos-indicó mientras dejaba espacio para que la pelirroja pudiera entrar.
-¿Ryuzaki?
-¿Eh?, ¿Ryoma-kun?
-¿Qué haces aquí?-preguntaron al mismo tiempo
-¡Ryoma!-exclamó la pequeña mientras saltaba de los brazos de Momoshiro a los del peliverde
-Hola Yuki-chan, ¿cómo estás?
-Bien, que bueno que nos hayamos encontrado-el ambarino sólo asintió, mientras los demás los observan sorprendidos.
-¿Ustedes se conocían?-consultó Momo.
-Sí, nos conocimos ayer-respondió la ojirubí-Yuki-chan se perdió en el parque y Ryoma-kun la encontró y llevó al jardín infantil.
-Después nos acompañó a casa y se quedó a almorzar con nosotras-agregó la menor
-Vaya, no sabía que tuvieras gestos tan humanitarios Ryoma-le molestó el ojilila.
-Mmm
-¿Cómo es eso de Yuki-chan se perdió?-preguntaron asustadas las mujeres
-Es un larga historia-suspiró la pelirroja-sin embargo, lo importante es que se encuentra bien gracias a Ryoma-kun
-Ryoma ¿desde cuándo conoces a los amigos de mamá?-preguntó curiosa la pequeña Ryuzaki mientras se abrazaba fuertemente al cuello del ambarino.
-Desde que tengo 12 años
-¿Enserio?
-Mmm
-Entonces, Ryoma-kun los conoce desde antes que nosotras-afirmó la ojirubí mientras miraba a todos y se detenía en Ann y Ryoma.
-Eso creo
-Dime Echizen, ¿qué le estuviste haciendo a la pobre Sakuno-chan mientras estabas en su casa?-El peliverde casi escupió la comida que tenía en la boca y miró con rencor a su amigo, sabía que encontraría una forma de vengarse por molestarlo con Tachibana.
-Ryoma no le hizo nada a mamá, estuvo viendo televisión conmigo-El ambarino sudó frío ante aquel comentario por parte de Yuki-chan.
-¿De verdad?-preguntó el ojilila sin creerlo, ¿desde cuándo su amigo era tan considerado con los demás?, en especial con los niños.
-Sí, estuvimos viendo películas de princesas, ¿verdad Ryoma?-en ese momento el peliverde supo que no saldría de aquél lugar sin el orgullo herido y no le quedó la menor duda al escuchar a todos reír en forma exagerada, según él.
-¿Películas de princesas?, ¡no lo puedo creer!, O-chibi, no sabía que tuvieses ese tipo de gustos-se burló Eiji mientras trataba de contener las carcajadas sin resultado alguno.
-¡Dejen a Ryoma-kun tranquilo!-expresó molesta la mayor de las Ryuzaki-lo están incomodando y están asustando a Yuki-chan-El ambarino se sorprendió ante tal muestra de personalidad, pero sin dudas, no dejaba de agradecer aquella intervención, ya que al parecer todos le hacían caso.
-Está bien Saku-chan, no te enojes, Echizen está acostumbrado a nuestras burlas.
-Aun así, no lo molesten o le diré a Inui-sempai que le de uno de sus jugos a todo aquel que se ría-Todos enmudecieron ante aquella amenaza y el peliverde sentía que cada vez le gustaba más aquella mujer.
-Por cierto, ya que están todos, Ann y yo queremos darles una noticia muy importante-anunció Momoshiro para alivianar el ambiente y cambiar de tema.
-¿De qué se trata?-preguntó intrigado el hombre de los datos
-Ann está esperando un hijo mío, tiene cinco semanas de embarazo-comentó como si estuviera hablando del clima. La noticia tomó por sorpresa a todos, nadie era capaz de decir una sola palabra debido a la impresión.
-Ann-chan, ¿eso es cierto?-rompió el silencio Sakuno, ante lo cual la castaña afirmó tímidamente.
-¡Felicitaciones amiga!, me alegro mucho por ustedes, estoy segura que serán unos excelentes padres.
-Muchas gracias Sakuno-chan-Luego de aquella intervención todos comenzaron a felicitar a los futuros padres y a ofrecerles todo su apoyo durante esa nueva etapa en sus vidas.
-Mami-interrumpió la pequeña del grupo logrando que todos le prestaran atención.
-¿Necesitas algo, Yuki-chan?
-¿Qué es estar embarazada?
-Significa que tía Ann va a tener un bebé
-Mmm-expresó confundida la pequeña
-¿Qué sucede?-preguntó Ryoma
-Ryoma, tú sabes de dónde vienen los bebés-el ambarino se atragantó con la ponta, mientras miraba angustiado a la menor, no tenía idea de qué decir en esos casos
-Pues…
-Vamos Ryoma, explícale a Yuki-chan de dónde vienen los bebés-Momo estaba saboreando la dulce venganza, sin tomar en cuenta la mirada asesina que le dirigía el menor de los Echizen.
-Pues, el bebé está ahí- dijo apuntando el vientre de la castaña.
-Tía Ann-chan se comió al bebé-preguntó asustada la menor
-No, es decir…-Ryoma no sabía qué decir, en su vida había estado en una situación tan incómoda y lo peor de todo es que Eiji, Momoshiro y Fuji, estaban disfrutando del momento y se reían disimuladamente, mientras los demás lo miraban con compasión.
-Yuki-chan, tía Ann-chan no se comió al bebé, él está creciendo dentro de su pancita-El peliverde dirigió sus ojos ambarinos rápidamente a Ryuzaki y le agradeció con la mirada aquella ayuda.
-Entonces, ¿por qué está ahí?
-Bueno, ahora no podría explicártelo porque no entenderías, prometo que cuando seas más grande te lo diré.
-Está bien-respondió bastante desconfiada
-No te preocupes, el bebé estará bien, en unos meses más nacerá y lo podrás conocer
-¿podré jugar con él?
-Claro que sí, pero cuando esté más grande.
-Qué bien, voy a tener a alguien con quién jugar-Todos sonrieron ante aquella escena, la ternura y felicidad que irradiaba la más pequeña era incomparable.
-Bueno, entonces hay un nuevo motivo para celebrar, así que coman todos, la casa invita-todos sonrieron ante el entusiasmo de Kawamura y comenzaron a comer entre risas y bromas que hacían los hombres del grupo, al menos los más infantiles, entiéndase Momoshiro, Eiji y Ryoma, ayudados por el extraño sentido del humor de Inui y Fuji.
Todo el grupo se estaba divirtiendo y disfrutando de la comida por lo que se quedaron hasta entrada la tarde, luego la mayoría comenzó a marcharse a sus casas por diferentes motivos quedando en el restaurant solo Kawamura, Momoshiro, Ann, Ryoma y Sakuno.
-Creo que ya es hora de irnos, se está haciendo tarde-se escusó la castaña ante sus amigos.
-Lamento quedarme con tu auto por tantos días, es que hubo un problema con el mío y no me lo entregarán sino hasta mañana.
-No hay problema ya te dije que me gusta caminar.
-Bien, entonces las llevaré a casa, ya es muy tarde y no me quedaría tranquilo sabiendo que se fueron caminando solas.
-No tienes por qué hacerlo, además, Ann-chan no se siente bien, deberías llevarla a casa para que descanse, los primeros meses del embarazo son muy delicados.
-Pero…
-Yo las llevaré-interrumpió el ambarino
-¿Lo dices enserio?
-Mmm, además Ryuzaki tiene razón, Tachibana no se siente bien.
-Ryoma-kun, no queremos molestarte
-No molestan, además no tengo nada que hacer
-Entonces, está bien-Los dos chicos se despidieron de sus amigos, Ryoma tomo entre sus brazos a la pequeña y la llevó hasta el auto, dejándola en el asiento trasero mientras Sakuno le colocaba el cinturón de seguridad, terminada aquella tarea, ambos se subieron al auto y se dirigieron hasta la casa de la pelirroja.
El camino fue bastante agradable, Yuki-chan siempre hacía algún comentario que los divertía y Ryoma sentía que la barrera que quería poner entre él y las chicas se volvía cada vez más débil, por otro lado la ojirubí cada vez se convencía más que Ryoma era una gran persona, ciertamente era muy serio y bastante frío, pero algo en su interior le decía que sólo era una máscara para ocultar sus verdaderos sentimientos, y llegando a ese punto se preguntaba el por qué de aquello. Ambos iban sumidos en sus pensamientos e interiormente llegaban a la misma conclusión.
-No puede ser una mala persona, teniendo como amigos a los chicos, ellos no aceptan a cualquier persona-pensaron al mismo tiempo.
-¡Llegamos!-La menor los sacó de sus pensamientos
-Es verdad, Ryoma, ¿Quieres pasar un momento?-ofreció amablemente la mayor
-Mmm, supongo.
Ante aquellas palabras todos comenzaron a bajar del auto, Ryoma se quedó cerrando mientras Sakuno se dirigía a la casa para abrir la puerta, pero se detuvo al notar la presencia de una cuarta persona que esperaba de pie junto a la reja.
-¿Sho-Shouta?, ¿Qué haces aquí?-preguntó sorprendida la ojirubí
-Eso deberías saberlo muy bien, quiero saber ¿qué diablos le dijiste a Yukari?, hoy cuando fui a visitarla al hospital me ha dicho que ayer estuvieron hablando y que tenías una hija, creí haberte dicho que no te acercaras a mi esposa, ¿Qué demonios crees que estás haciendo?
-Sabes que es imposible que no me acerque a ella, es mi paciente y debo velar por su salud, si le dije que tenía una hija fue porque ella me lo preguntó, jamás mencioné que te conocía y mucho menos algo sobre nuestra antigua relación.
-Espero que digas la verdad-dijo acortando la distancia-no quiero tener problemas con mi esposa por tu culpa, mucho menos ahora que dio a luz a nuestro hijo, ¿te queda claro?-amenazó apretando fuertemente el brazo de Sakuno, acción ante la cual Ryoma se molestó bastante, pero antes de que pudiera intervenir, Ryuzaki lo sorprendió soltándose de aquel agarre, para encarar al sujeto.
-¡Se nota que nunca me conociste!-remarcó dándole una bofetada-jamás me atrevería a destruir una familia, Yukari-san no tiene la culpa de nada y mucho menos ese bebé, nunca necesite de ti para nada, pude sacar adelante a mi hija yo sola, sin la ayuda de nadie, ¿acaso crees que destruiría una familia por un sujeto que no vale nada?, pues estás muy equivocado Sakasagami, tengo todo lo que necesito para ser feliz y no está dentro de mis planes acercarme a una basura como tú-Los dos hombres estaban sorprendidos, ninguno sabía que la chica poseía tanto carácter, solo que Ryoma la observaba de forma orgullosa, mientras que el otro lo hacía con el orgullo herido, jamás esperó que la chica respondiera de aquella forma.
-Pues eso no es lo que me dijiste cuando te enteraste que estabas embarazada, solo vine a advertirte, que mi esposa jamás se va a enterar de la existencia de esta estúpida mocosa-dijo empujando a Yuki logrando que callera al suelo aumentando aún más el torrente de lágrimas que había comenzado a derramar la pequeña, debido al miedo que le causaba ese hombre, nunca había visto a su mamá tan enojada y sentía miedo de lo que ese sujeto le pudiera hacer.
-¡Yuki!, ¿estás bien cariño?-preguntó asustada levantando a su hija, iba a golpear nuevamente a Sakasagami, sólo que ésta vez Ryoma reaccionó primero, dándole un puñetazo en el rostro y logrando que callera, para luego levantarlo nuevamente por el cuello de la camisa.
-¿Te crees muy valiente para golpear a una niña?, pues te equivocaste de persona, ellas no están solas, así que no te vuelvas a acercar a Ryuzaki o Yuki-chan sino quieres que te destroce la cara a golpes, ¿entendiste?- dijo soltándolo y empujándolo en el proceso.
-Veo que te conseguiste a un idiota que te defienda, lástima que ya estés usada y no tengas nada bueno que entregarle-dijo sonriendo de manera burlona.
-Vaya, parece que no aprendes-respondió Ryoma dándole un nuevo golpe, sólo que ésta vez en el estómago, logrando que se retorciera de dolor-Eres un idiota, no te das cuenta de lo que perdiste, Sakuno es el sueño de cualquier hombre, un gran partido sin duda alguna, y tiene una hija que causa envidia a cualquier padre, no tiene nada que envidiarle a tu nueva familia y créeme que aunque no haya sido el primero prefiero ser el último y tenerla sólo para mi, cosa que ni tu ni nadie podrá hacer-pronunció con una sonrisa arrogante mientras abrazaba a la pelirroja por la cintura-ahora será mejor que te largues de éste lugar y no vuelvas a regresar.
El otro no pudo más que dar la vuelta y comenzar a caminar en sentido contrario, no tenía armas para rebatir lo dicho, ciertamente había sido un imbécil al abandonar a Ryuzaki, jamás pensó que tendría una hija tan linda y que lograría salir adelante de la forma en que lo hizo, con el tiempo se había vuelto realmente hermosa, por eso cuando la volvió a ver aquel día en el hospital con aquella postura tan débil, creyó que molestándola un poco caería rendida a su pies nuevamente y no le costaría mantenerla oculta a su nueva familia, pero nunca se esperó aquel desplante de carácter y mucho menos que estuviera acompañada de aquél sujeto, porque él sabía perfectamente quién era, había visto infinidad de noticias y entrevistas del tenista y era obvio que era un gran partido para ella, realmente nada le faltaba, tenía todo para ser feliz, y por un momento sintió envidia, celos y rabia por haberla dejado ir.
-¿Estás bien?-preguntó el ambarino tomando a la niña entre sus brazos, mientras que ésta le respondía con un asentimiento de cabeza, tratando de limpiar sus lágrimas-No llores, ese sujeto ya no va a regresar-la consoló mientras sacaba un pañuelo de su bolsillo para secar sus lágrimas.
-Muchas gracias por todo, lamento que hayas tenido que pelear por mi culpa-se expresó la madre con mirada vidriosa.
-De nada, creo que lo mejor será entrar, para que se tranquilicen un poco
-Tienes razón, pasen-ofreció abriendo la puerta y dejando un espacio para que Ryoma se adentrara en la casa.
-Dime, ¿tienes un poco de leche?
-Sí, ¿quieres que te sirva un poco?-preguntó la pequeña algo extrañada por la pregunta
-No, es para Karupin, debe tener mucha hambre, ¿por qué no le sirves un poco y lo llevas a tu habitación?-a la pequeña se le iluminaron sus pequeñas orbes ante la idea y sin previo aviso le dio un gran abrazo al ambarino, el cual luego de recuperarse de la impresión le correspondió con mucha ternura.
-¡Gracias Ryoma!
-De nada, ahora ve a hacer lo que te dije y te quedas en tu habitación mientras yo converso con tu mamá, ¿está bien?
-Está bien, entonces aprovechare para cambiarme de ropa y ver un rato televisión, ¿puedo mami?
-Por supuesto cariño-después de eso ambos observaron como la pequeña subía las escaleras que conducían al segundo piso y la pelirroja decidió romper el silencio.
-Iré a buscar algo para beber.
-Espera-dijo sentándose y tomando la mano de la ojirubí para que le imitara
-¿Qué sucede?
-Si le pedí a Yuki-chan que se fuera a su habitación fue porque me di cuenta que no querías llorar delante de ella, pero no tienes que fingir conmigo.
-Yo… -Sakuno se sentía descubierta-¡lo siento!-dijo comenzando a llorar, mientras cubría sus ojos con sus manos.
-¡Tranquila!-la abrazó-Lamento haberme entrometido y haber dicho todo aquello, pero no pude quedarme de brazos cruzados al ver como las estaba tratando.
-¡No!, te agradezco que hayas intervenido, no sé qué hubiera hecho sin ti en ese momento-respondió deshaciendo el abrazo para mirarlo a la cara y entregarle una sonrisa sincera mientras quitaba las últimas lágrimas.
-Sé que soy un desconocido para ustedes, pero… ¿te gustaría hablar de ello?-Sakuno lo observó unos segundos un poco sorprendida, era cierto que no lo conocía, pero confiaba en él, no podía hacer menos después de todo lo que había hecho por ellas, así que le sonrió y decidió relatarle su historia….
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Bueno, lo dejo hasta aquí, espero que les haya gustado, el próximo quizás tarde un poco en subirlo porque ésta semana la tengo bastante ocupada con la Universidad. Les agradezco a las personas que se han dado el tiempo de leer mi historia y le dedico éste cap. asukyhime510 quién me dio su apoyo en el capítulo anterior, ¡Muchas gracias!, eso me motiva a seguir escribiendo.
¡Saludos!
