Tenía que conseguir que me dejaran irme. No pensaba quedarme ni un minuto más para que, al final de la clase, viniera Rin y me exigiera el por qué de mis lágrimas. No tenía ninguna contestación para darle. Bueno sí, aunque ni yo la podía explicar. La mejor opción era inventar una dolencia ye irme a la habitación que compartía con Paku a idear algo con lo que contestarle cuando le viera. Porque estaba segura que no iba a dejar el tema correr. Seguro que hasta que no consiguiera una respuesta concisa y satisfactoria no iba a parar. Era Rin de quién estábamos hablando, por favor.
- ¿Te encuentras bien, Izumo? Te noto algo rara… Tienes la mirada perdida- Yukio me estaba hablando. ¡Era la oportunidad perfecta!
- La verdad es que me encuentro bastante mal, podría dejar la clase. Le preguntaré a Shiemi después lo qué habéis hecho- contesté con la voz apagada, intentando consolidar el aspecto de enferma.
- Por supuesto, adelante. Mejórate y…- empezó a decir Yukio.
- ¡La acompañaré! No vaya a ser que se desmaye o algo- interrumpió Rin. No podía ser. ¿Por qué a mí? ¿No podía dejarme en paz ni unas horas? ¿No podía?
- ¡NO! No estoy tan mal, de verdad que no. Sólo me duele la cabeza un poco. Por favor, quédate.- me estaba rebajando a pedir por favor a Rin. ¡Me estaba rebajando a pedir por favor a Rin!
-Insisto- fue lo único que dijo y Yukio asintió con la cabeza. Estaba perdida. Los Okumura me estaban dejando por los suelos.
Recogí mis cosas, resoplando y murmurando insultos, y salí airada por la puerta. Rin me siguió y, en cuanto estuvimos lo suficientemente lejos del aula, me agarró del brazo y me condujo a unos baños. Ya decía yo que iba muy calladito… Opté por mirar mis, ahora, preciosos zapatos mientras Rin decidía por dónde atacarme.
- ¿Por qué llorabas? ¿Y por qué has dicho que estabas enferma?- ¡Vaya! Directo al grano.
- No creo que necesites saber por qué lloraba, y de verdad me duele la cabeza. Déjame irme, ya. No quiero hablar contigo. Estoy enfadada y que este mala no mejora la situación.
- Vale, de acuerdo. Te duele la cabeza pero te equivocas, si que necesito saber por qué llorabas. Estabas intentando pegarme y de repente te pones a llorar. Me parece que es normal que quiera saber por qué mi amiga llora mientras me pega.- Su amiga, eso es lo que era para él y eso es lo que, precisamente, yo no quería ser.
Era una gran estupidez seguir negándolo o hacer como que estaba confusa por mis sentimientos. Estaban bien identificados. Oírle decir que era su amiga fue lo que hizo que mi mente hiciera click pero lo que sentía había estado ahí desde el principio. Que injusta es a veces la vida… De la única persona de la que me he enamorado es de la persona de la que nunca estaré segura de que le pasa por la cabeza. Por lo tanto, es un riesgo que no tomaré. Nunca me sinceraría con Rin. Nunca se reirá de mí en la cara o nunca me dirá que me quiere. Nunca dejaré al azar mi destino. Así que mentí.
- Me hice daño al soltarme. Puede que Shima y Konekomaru estén acostumbrados a retener al bestia de Bon, pero no a una señorita como yo.- La cara de Rin no era descifrable. No sabía si se lo había creído o no, pero cuando se puso a reír a carcajadas supuse que sí. Me permití hasta sonreír un poco sin dejar que me viera. Esta vez había pasado pero, ¿quién sabía si la próxima lo haría?- ¿Me puedo ir ya?
-Claro, pero deja que te acompañe. Me quedaré más tranquilo. ¿Quieres que mire si tienes moratones?
- Acompáñame pero ni se te ocurra tocarme un solo pelo. ¿Lo coges?- asintió y yo comencé a abrir la puerta. Cuando iba a salir me agarró otra vez por el brazo y me giró. Le miré confundida y él, simplemente, me abrazó.
Bueno, ahora que es verano intentaré subir capítulo cada día. Aunque nadie me lea. En este capítulo me he centrado en Izumo y Rin pero en los próximos habrá más acción e intervendrán los demás personajes. Djarme vuestras críticas o sugerencias :)
Love you 3
