Hola! Aquí dejando el segundo capítulo de esta loca historia.

Me alegra saber que les gusto y un gracias a aquellas personas que me dejaron un mensaje o me dejaron en Fav o alert!

Enjoy

Sexo y odio

Volví a mirar el infinito tras mi confesión. Frederick no había podido emitir opinión ya que había sido llamado por otro cliente en ese justo momento

Dejé que poco a poco el alcohol hiciera efecto en mi cuerpo al recordar aquella vez en mi oficina…

-Déjame ver si entendí – Frederick había vuelto e interrumpió mis recuerdos – te acostaste con Swan poco después de la muerte de Graham

-Correcto

-¿Y fue solo sexo puro?

-Correcto

-¿Y nunca más volvieron a mencionarlo?

-Nunca más – le respondí, encerrando el resto de mis memorias entre Emma y yo

Lo observe incorporarse y cruzarse de brazos frente a mí evaluando mi respuesta. Había olvidado cuanto odiaba cuando hacia aquello

Lo rete con la mirada y tome la copa con seguridad antes de elevarla sin quitarle la vista de encima

-¿Y cuándo fue que volvieron a acostarse?

Sentí el alcohol quemarme de mala manera al escucharlo, estoy segura que espero que bebiera para soltar su pregunta

-Fue una cosa de una vez Frederick – le respondí dejando la copa con más fuerza de la necesaria sobre la barra – no te hagas una idea equivocada ante lo que te confesé

-¿Sabe algo majestad? – Pregunto colocándose a secar el mismo vaso que llevaba entre sus manos toda la noche – Desde que usted lanzo la maldición he trabajado en este lugar, tras esta misma barra noche tras noche

-Lo siento Frederick, nunca fue mi intención en ese momento - Me disculpe ante él… una vida más que arruine por mi sed de venganza contra nieves

-No me pidas disculpas su majestad – señalo – este ha sido el mejor trabajo al que podría haber aspirado tras la maldición

Levante mi ceja incrédula ante sus palabras

-Mi tiempo en este lugar me ha enseñado a observar las reacciones de la gente – explico – así fue, como supe que había algo más tras su negativa al admitir que se habían vuelto a acostar

Baje la vista algo avergonzada al haberme vuelto tan transparente con el paso del tiempo ante mis súbditos, quizás tiempo atrás hubiese ordenado que lo mataran ante tal atrevimiento de su parte… quizás la separación que me había provocado era la causante y…

-Regina – interrumpió mis pensamientos tomando una de mis manos sobre la barra – mira hacia tu derecha un minuto

Gire hacia donde me indico, fije la vista en una de las mesas del fondo donde Rubie bebía copa tras copa sin inmutarse al sabor del alcohol

-¿Qué quieres que observe? – pregunte sin entender aun

-Obsérvala minutos antes de llevarse la copa a los labios – me susurro – mira como la toma y la aprieta entre sus dedos

Preste atención a lo que me pedía, la vi tomarla y efectivamente apretarla y mirarla con odio antes de tomarla completamente y golpear con ella la mesa, levanto la mano pidiendo otra más y volviendo a perder la vista mientras esperaba ser atendida nuevamente

-El odio siempre es expresado con nuestro cuerpo, no importa cuánto tratemos de ocultarlo

Lo mire directamente y fruncí los labios ante sus palabras, sabía que tenía razón

-Tras aquella noche y la promesa que no volveríamos a hablar del tema seguimos con nuestra relación de odio y lucha por nuestro hijo – le explique tomando la copa vacía y jugando con ella – no niego que al comienzo era algo tenso todo lo que nos afectara y nos obligara estar en el mismo espacio físico, pero luego otras cosas nos distrajeron de aquella tarde juntas

-Romper la maldición por ejemplo

-Obviamente ese fue un gran distractor – le di la razón con un movimiento de la mano rogando que mis palabras hubiesen calmado su sed de preguntas, sabía que podía negarme a responder a lo que el preguntara, pero al parecer mi necesidad de hablar con alguien y sacar todo lo que tenía atorado en mi pecho superaba mis deseos de callar y seguir bebiendo

-¿Puedo hacer una última pregunta su majestad?

Asentí con la cabeza, ante sus palabras

-¿La evolución, a la que usted hace referencia, es por el camino que ha tomado su relación en todos estos años?

-Algo así – respondí de forma escueta

Sabía que no me había creído del todo cuando lo vi levantar su ceja y volver a secar aquel vaso sin quitarme la mirada de encima

Deje salir un suspiro al verlo llenar mi copa nuevamente y deje que mis recuerdos se perdieran en la época cuando Henry había sido secuestrado y llevado a Neverland

-¿Recuerdas cuando Henry fue secuestrado y tuvimos que ir tras ellos en el barco del piratucho?

-Lo recuerdo, si – asintió – causo bastante revuelo su marcha tan abrupta

-Yo… solo puedo recordar cuanto la odiaba, Frederick

-Pero ya la odiabas de antes…

-Pero era aún más – le confesé con algo de dolor ante el recuerdo de aquel momento particular– la sentía responsable por haber traído a esa gente a Storybook y la primera noche en aquel barco la quise hacer responsable de mi dolor

-Oh alteza… ¿Qué hiciste?

Lo sentir tomar mi mano al notar mi dolor de los recuerdos de aquella noche, recordaba el movimiento del barco aquella noche y como furiosa había salido de mi camarote y había caminado hasta su cuarto. Pensé el cómo había aporreado la puerta sin importarme si despertaba a alguien, solo podía pensar en el dolor que podía estar pasando mi hijo y me cegaba la rabia contra Emma, si ella nunca hubiese llegado nunca, mi hijo estaría sano y salvo en mi casa.

Sé que la puerta la abrió algo agitada, no me importo si la interrumpía o algo, solo sé que la empuje con ambas manos sobre su pecho hasta entrar y cerrar la puerta con un simple hechizo

Si cerraba los ojos podía recordar su rostro asustado tras mi interrupción y su gesto de dolor cuando la empuje contra la pared con todas mis fuerzas y limite sus movimientos con mi magia dejando sus brazos arriba de su cabeza

-¿Regina…? – sé que alcanzo a preguntar antes de que enterrara mi cara en su cuello para morderla y pasar mi lengua hasta sacar gemidos de placer

-No gimas – le ordene volviendo a mirarla tomando su cara con una de mis manos apretándola entre mis dedos – no quiero que disfrutes, quiero que sientas el mismo dolor que siento yo ante la pérdida de mi hijo

Sé que volví a besarla con fiereza tirando de sus labios, marque su cuello con mis dientes hasta llegar al borde de la camiseta que llevaba.

Volví a mirarla y sin quitar mi vista de sus ojos pase uno de mis dedos por el frente de todo su cuerpo y con mi magia fui cortando su ropa al bajarlo, dejándola desnuda ante mi

Sonreí al admirar su cuerpo y sin ninguna delicadeza la arroje sobre la pequeña cama de aquel cuarto

-Mi hijo está desaparecido en una isla solo y sin que pueda protegerlo – le susurre sacándome la ropa quedando solo en interiores frente a ella

-También es mi hijo – se defendió levantando su cuerpo

-No lo es – sé que le dije antes de arrastrarme sobre ella dejando uno de sus muslos entre mis piernas – no esta noche Swan

Recuerdo haber visto el dolor y la sumisión ante mis palabras, sé que no volvió a abrir la boca en lo que duro aquel encuentro entre nosotras, salvo los gemidos ahogados cuando tome sus pechos entre mis labios mientras me frotaba sobre ella buscando mi satisfacción sobre su cuerpo

-Mírame Swan – le ordene tomando su cara sintiéndome cerca del orgasmo – en este momento te odio, destruiste mi vida y mi familia y eso nunca lo voy a olvidar

Enterré mi rostro en su cuello escondiendo el grito del éxtasis que sentí en ese momento y una lagrima toco mi mejilla

-Lo siento Regina – susurro haciéndome levantar la cabeza para encontrarla con la mirada adolorida – de haber sabido que mi llegada provocaría esto, nunca me hubiese quedado

Me levante de su cuerpo lentamente y sin quitarle la mirada me vestí con un movimiento de mis manos

-¿Amas a Henry? – le pregunte una vez que estaba de espalda a ella saliendo de su cuarto

-Si – recuerdo que me respondió antes de salir de aquel lugar

-Se ve que Swan ama al chiquillo su alteza, eso es innegable en este momento – me consoló Frederick una vez que termine con mi relato de lo ocurrido aquella noche en el barco, obviamente no le di todos los detalles de cómo la tome en ese momento, pero si entendió los sentimientos que me embargaron en aquel momento

-Aquella noche lo entendí, te lo aseguro

-¿Se lo dijo en algún momento?

Lo vi tomar mi copa y retirarla para remplazarla por un pequeño vaso frente a mí y el al notar mi silencio tras su pregunta

-Brindemos esta noche entonces su majestad – pidió una vez que lleno el pequeño vaso y lo levanto frente a mi

-Por el sexo y el odio – dije antes de golpear nuestros vasos y beber hasta el fondo

Espero que les gustara este nuevo capítulo… no duden en dejar sus comentarios (quizás quien sabe si adelanto la próxima actu…)

Cariño, no importa cuántos obstáculos aparezcan para reducir nuestro tiempo juntas… algo haremos…

Saludos desde Chile!