Soy Natsu Dragneel… o ese solía ser mi nombre hasta hace dos días, aun tengo la esperanza de encontrar una solución decente al problema en el que me encuentro, quedar en la quiebra hubiese sido el paraíso y más fácil de entender si lo comparo con ¨ESTO¨.
Aclaración ni Fairy tail, ni sus personajes me pertenecen, son creación de Hiro Mashima.
Autora: Lamento la demora en subir el capitulo, espero que lo disfruten... *o*
Capitulo 2: lucky&charm
-¡Este es el poder de velocidad de mi ice- make¡- decía el estúpido maniaco de Gray mientras pasaba de cuarta a quinta velocidad
-UGH- es el único sonido que puede proceder de mi garganta ante este transporte, siento que la pastilla rebota en mi estomago y como se revuelve hacia diferentes direcciones…Un momento, este idiota dijo "MI ICE- MAKE", ¿acaso se refiere al Audi? Sabía que tenía el cerebro congelado, pero no pulverizado, me hubiese burlado de lo lindo de no ser que sigo indispuesto.
- ¿Qué sucede flamita? Luces verde, no me digas que la velocidad te acojona- Cretino, sabe perfectamente lo que sucede, se debe divertir en grande viéndome en este estado tan lamentable, además llevo veinte minutos preguntándome a donde coños vamos, no tengo ni una sola pista del lugar ni de la distancia que resta para llegar y para ser sincero, no resisto más tiempo en este carro.
-Oí, tranquilo viejo, ya estamos cerca, no cometas la locura de abrir la puerta y salir volando del auto- ¡demonios, me descubrió! Tenía la mano en la manija para abrir la puerta y salir rodando de este infernal vehículo, aunque sea, ya tengo el consuelo de estar cerca al dichoso lugar, espero que valga la pena pasar por este infernal momento.
Trato de mantener mi respiración a un ritmo controlado, cierro y abro los ojos para calmarme y mantenerme focalizado en un solo tipo de pensamiento… desafortunadamente solo me viene a la mente el desespero por salir de esto, dormir me es inútil, mirar por las ventanas es peor que sentir los saltos del auto cada que el bastardo de Gray coge un hueco, ¿acaso nos dirigimos a las afueras de la ciudad?.
-ya llegamos, puedes salir y vomitar lejos de mi precioso ice- maker-
-¡TIERRA!- es lo primero que digo al salir del Audi y besar el suelo, se me hizo eterno, Gray se reía de mi reacción mientras se dirigía a un bar de puertas grandes y de aspecto de castillo medieval, observe al letrero que daba nombre al bar "lucky&charm" es raro el nombre, da la sensación de ser un casino con mujeres de la vida alegre atendiéndolo.
Alcanzo a visualizar a Gray en la barra, el lugar, es ciertamente grande y con varias mesas y butacas de madera, la música es variada, lucky&charm posee un ambiente peculiar de adentro hacia afuera, me acerco y me siento en una butaca al lado de Gray, quien ya había ordenado una cerveza enorme.
-Bienvenido a lucky&charm, ¿qué bebida quiere?- era una mujer quien me hablaba, posee cabello castaño oscuro, largo y ondulado, ojos castaños oscuros y lleva solo un sostén que le cubre los pechos, un pantalón y un tatuaje en el costado del abdomen, era extraña, pero supongo que en este lugar… es normal.
-deme una cerveza, por favor-
-en seguida- la mujer se dirigió a un barril con un vaso, sirvió en él y me lo pasó, después se volvió a dirigir al barril con otro vaso y vertió en el vaso más contenido del que se pudiera, inmediatamente comenzó a beber.
-¿Qué sucede? ¡La cerveza se enfría! – me hizo señas de disgusto al ver que no la había probado aun.
-hey, Cana, deberías controlar mejor el alcohol, si Laxus te pilla, no te salvaras- Gray parece llevarse muy bien con la tendera del lugar, incluso se toma la molestia de advertirle sobre los nuevos clientes que ingresaban al lugar.
-Puff, querido Gray, ¿crees que Laxus Dreyar no me a "pillado" antes? Y mírame aquí sigo, al lado de mi gran amor… ¡el licor!- lo dice dando un abrazo a un barril de cerveza.
Me sorprende que aun no la hayan despedido, por lo que veo, es de la clase de empleados que generan más perdidas que ganancias, además de que nombro el apellido Dreyar, intuyo que el dueño debe ser el anciano Makarov.
-Gray, ¿Quién es el dueño del lugar? ¿Acaso es Makarov?- pregunto haciendo énfasis en el nombre
-Crees que Makarov es el dueño porque su hijo trabaja de supervisor, pues no, la dueña del lugar es Mavis Vermilion, no se mucho acerca de ella, solo que se rumorea que tiene muy buenas conexiones y entre ellos esta Makarov.- Gray movía su mano con hielos para la cerveza- por cierto, flamita, la cerveza se calienta y una cerveza caliente… su sabor apesta- señala mi intocada cerveza.
-tranquilo, ya me la tomare con calma, es solo que este lugar, su ambiente y trabajadores… parece que tuvieran magia-
-¡jajaja!, ahora sí que me orino de la risa, ¿de verdad te da la sensación de tener magia? A mi parecer es un bar con mucha alegría, esa es la magia de este lugar- mientras me relajaba mirando lo que ocurría a mi alrededor, tomaba la cerveza caliente de tanto tiempo servida, ¡buah! Gray tiene razón, el sabor apesta, mejor le agrego hielos.
El tiempo transcurría y ya nos habíamos bebido cuatro cervezas y un litro de ron, como no, acompañados de Cana, quien después de servir a otra mesa, dejo de delegado a un sujeto enorme con rasgos rudos, cabello blanco y con la manía de agregar casi siempre la frase "es de hombres" animaba a las personas a seguir en el sitio, me siento subido de copas, comienzo a ver todo de color resplandeciente y necesito ir al baño.
-¿Dónde está el baño?- pregunto con un tono de voz alto para que se sobreponga a la música
-al fondo a la izquierda- responde Cana, quien seguía gotereando licor a costillas nuestras
Ciertamente no me encuentro en un optimo estado, el alcohol consumido hace que pierda el equilibrio cada vez que intento abrirme paso entre la muchedumbre, veo la silueta dibujada de un hombre e ingreso al baño, me bajo la bragueta y acto seguido, un suspiro de alivio se escapa de mi boca, siento ligero mi cuerpo, mas la sensación de resplandor no se va, signo de que debo controlarme al ingerir licor, cuando salgo del baño me encuentro con Gray en la puerta
-¿Por qué estás aquí?- le pregunto
-¿no debo entrar al baño?- me pregunta como modo de respuesta
- no es eso, me refiero, a… ¿quién dejaste a cargo del trago?- por favor, que no diga Cana, que no diga Cana.
-a quien más a Cana- dejo a la persona menos indicada, probablemente cuando yo regrese no quede ni una sola gota.
-entiendo- dicho esto, dejé que Gray entrara al baño y me volví a meter entre la muchedumbre, pero en el regreso algo llamo mi atención, una mesa llena de mujeres, la luz reflejaba solo unas partes de algunas de ellas, como el color de cabello rojizo, rubio, azul, blanco, y las enormes tetas…,"¡concéntrate Natsu!" me digo, procuro desviar la mirada y concentrarme en mi objetivo: evitar que Cana acabe con el tequila.
Después de dar unos cuantos empujones a los bailarines, pude cumplir con mi cometido, Cana ya llevaba más de la mitad de la botella de tequila y yo ni la había probado… condenada ebria empedernida, sirve tres copas tequileras, me ofrece una de las cuales siento como me quema la garganta, le hago señas de que quiero más, ella se limita a observarme pero sigue sirviéndome y cuando estoy a punto de tomármelo me detiene.
-¡oye! No es divertido tomártelo solo, debes tener un acompañante-
- ¿porque no solo te tomas unos con migo?, has estado bebiendo con nosotros toda la noche, no entiendo cual es el problema con eso del "acompañante"-
-No, no es lo mismo…- Cana mira alrededor y se queda mirando a un punto fijo.-Natsu, lleva esta copa de tequila a esas damas y te la tomas con alguna de ellas-
-¿Qué gano yo con hacer eso?- sigo sin entender un comino
-conocer más gente, diversión, un rato agradable- de la nada sentí un escalofrió en mi espalda, me dio la sensación de que este asunto del "acompañante" era de vida o muerte
-me voy a regar el tequila encima con toda esta gente-
-¡que excusa más marica acabo de oír!- era Gray quien aparentemente llevaba rato de haber regresado del baño y estar escuchando todo.
-¡marica! ¡marica! ¡marica!- exclamaba Cana moviendo la copa
-¡AHRG! ¡De acuerdo iré! Si no queda de otra para que dejen de fastidiar – mientras camino, oigo a Cana susurrar algo, pero no le coloco atención, de seguro es una estupidez de algún tema, estoy molesto, muy molesto, siento mi sangre hervir y me punza la cabeza, en definitiva no debería estar haciendo esto, pero ya no me puedo acojonar
Alcanzo a visualizar a la mesa de las chicas, solo están sentadas dos de ellas, las demás están meneando el culo en la pista, de modo que me acerco a ellas y las examino lentamente, la peli azul, es baja de estatura y no tiene grandes atributos físicos por destacar, la rubia… tiene grandes tetas, cintura estrecha y…
-¿te perdiste de tu mesa?- era la rubia quien me hablaba, tiene la voz suave y justo cuando estaba por responderle, hicimos contacto visual, tiene los ojos achocolatados, mirada expresiva, son de lo más hermosos y parecen sinceros
-eeh yo ssolo quería, qqueria ofrecerte esta copa- ¡QUE MIERDA PASA CON MIGO! Parezco un imbécil con solo hablarle
La rubia solo sonríe ante mi nerviosismo, ¡oh mi señor!, ella sabe que me tiene en la palma de la mano,- de acuerdo, si era solo eso, no veo problema-
