[Capítulo 2]

Cuando Yao está en la cocina se olvida de sus pesares por un rato. Es un lugar donde puede actuar con gran libertad y ser el mismo. Siempre se le ve sonriente cuando cocina porque para el lo más importante es la hora de el almuerzo.
Aunque esta ves no haría gran cosa.
Solo pensaba en preparar un té para Iván y quizá alguna sopa de pollo.
Mientras hacía esto, Yao se dio cuenta que en la cocina y en la sala de estar había una que otra botella de vodka, unas casi vacías.
-Si que le gusta el vodka... maldito alcoholico.-
Yao llevo una charola con lo que preparó hasta la habitación de Iván pero al llegar ahí se dio cuenta de que ya estava durmiendo.
-ai yah... se a quedado dormido...-
Delicadamente, Yao pasó su mano por la frente de Iván y luego empezó a acariciar su cabello.
-Al parecer su fiebre a bajado un poco ...se ve tan inofensivo cuando duerme...
Iván... Iváaaaaaan, despierta aru. Te traje algo para que te sientas mejor.
Si no despiertas... voy... voy a...
Romper todas tus estúpidas botellas de vodka.-
Iván despertó de golpe -¿¡Eeeh?!-
-Hmmp, Sabía que estabas despierto.
Ahora ten, bebe el té. También te traje algo de sopa de pollo. Supuse que no haz comido bien por la falta de apetito que te causa la enfermedad.-
-Hahaha, gracias Yao~-
-Si, como sea aru.-
-Es muy amable que cuides de mi~ -
-Ha, no es nada aru. Tendrás que disculparme pero tengo que irme. Se me hace tarde.-
-¿No puedes quedarte hasta mañana?...-
-No puedo, debo terminar de hacer mis tareas aru. Vendré mañana, lo prometo.-
-Bien, entonces gracias. Te veo mañana.~- Iván le dio un cálido beso en su mejilla casi cercas de los labios-
- ... T-te veo mañana.- El chino solo salió corriendo de la enorme casa del ruso. Y
-¡Demonios! Odio tener que sonrojarme enfrente de el aru. Es algo muy vergonzoso... no había necesidad de que me agradecira con un beso. Pero, honestamente... no me molesta.
Aaaah... no he podido sacar de mi mente a Iván en todo el día, pero ya será mejor que vuelva a casa. Hay mucho por hacer.-