Disclamer: Ninguno de los personajes usados para este fict me pertenecen, todos son de Masashi Kishimoto, y yo no tengo regalías por mis geniales historias (tengo ego, no me culpen xD)


Capítulo 1. Bienvenido a Suna.

El edificio de relaciones exteriores, en donde se ubicaban las oficinas de todas las embajadas y consulados del extranjero que mantenían relaciones cordiales y diplomáticas con Suna, una de las cinco grandes naciones mundiales, era sin duda el más grande en toda la aldea.

Con tan sólo llegar a las inmediaciones cercanas, uno se daba cuenta de lo importante que ese edificio era: por lo menos en 2 calles a la redonda, uno podía encontrarse con cientos de personas de distintas razas y nacionalidades dirigiéndose al mismo punto… y era toda esa variedad de personas, lo que más le gustaba a ella de su trabajo.

―Deberías reconsiderar el puesto que te ofrezco ―comentó el muchacho a su espalda, tratando de atraer la atención de la rubia que parecía muy interesada en el paisaje del que disfrutaba a través de la ventana, a pesar de que en la aldea predominaba el clima más bien desértico.

―No hay nada que reconsiderar Gaara, éste es mi lugar… además, ¿para qué serviría yo en tu gabinete presidencial? ―respondió después de dejar escapar un suspiro, e ir a sentarse en el escritorio frente al pelirrojo que la miraba fingiendo no mostrar ninguna expresión, aunque ella descubrió en los verdes ojos un dejo de súplica.

―Temari serías un miembro muy importante…

―Aquí ya soy importante ―interrumpió ella antes de escuchar por décimo novena ocasión las razones de su hermano, quien ya estaba acabando con su paciencia. ―Quizás no soy la directora general de la secretaría, pero mi puesto es muy importante Gaara, tengo bajo mi cargo la subdirección del suroeste y…

―Y podrías tener bajo tu dirección a todas las subdivisiones regionales pero te niegas ―interrumpió ahora él, poniéndose de pie y ocupando el lugar de la rubia frente a la ventana, tratando en vano de no alterarse de más. Sin embargo, su charla fue interrumpida gracias a la llamada de la asistente de su hermana que por el comunicador los interrumpió.

―¿Qué pasa Matsuri? ―cuestionó la rubia, masajeándose suavemente la sien y agradeciendo internamente que el trabajo la llamara. Últimamente Gaara se estaba poniendo demasiado insistente con ella.

―Señorita Temari, su cita de las once treinta ya ha llegado ―le informó a través del comunicador, y aunque la asistente no la veía, la rubia asintió con la cabeza.

―Que pase por favor ―y dicho esto cortó la comunicación, poniéndose de pie y topándose con las esmeraldas que tenía por ojos su hermano menor. ―Tengo trabajo que hacer Gaara, ¿te importaría marcharte? ―le pidió lo más cordial que podía, lamentablemente para ella, el pelirrojo se cruzó de brazos y respondió con una ceja bien arqueada.

―¿Te molestaría que me quedase? Porque no tengo intención alguna de irme.

Y suspirando entre cansada, resignada y frustrada, la rubia volvió a masajearse la sien. Lo dicho: Gaara estaba insoportablemente insistente…

Entonces, alguien llamó a la puerta, y respirando profundo, la directora general de embajadas y consulados del suroeste, se puso de pie, ignorando ya a su hermano.

―Pase ―indicó con voz tranquila, y acto seguido la puerta de la oficina se abrió dando paso a la asistente, que indicando con su mano al interior del lugar, le permitió el paso antes de cerrar, a un joven de piel blanca ligeramente bronceada, negra cabellera atada en una alta coleta, y unos profundos ojos negros que por un momento dejaron a la rubia casi sin aliento…

―Buenos días ―saludó con voz varonil el muchacho, fijando por completo su atención en la mujer que tenía al frente. Ciertamente, era mucho más hermosa ahora que la tenía cerca…

―Buenos días, pase adelante por favor, señor…

―Nara, Shikamaru Nara ―se presentó el caballero, extendiendo su mano derecha hacia la mujer para saludarla, sin embargo cuando ella había estado a punto de extender el brazo, el joven se encontró estrechando una mano que no era la de ella… y que por cierto parecía querer exprimirle de tanta fuerza que estaba usando.

―Bienvenido a Suna, señor Nara, yo soy el nuevo Kazekage y es para mi un honor darle la bienvenida a la aldea ―se presentó el pelirrojo mirándolo con una seriedad que rayaba en el odio, y una frialdad en la voz que parecía estar cargada de amenaza… entonces, el extranjero entendió el porqué del miedo de su guía cuando había visto entrar en el edificio al joven pelirrojo.

―El honor es mío, Kazekage sama… no pensé que tendría el placer de conocerlo en mi primer visita a la embajada ―respondió haciendo su mayor esfuerzo por mantener la compostura, cordialidad y tranquilidad que le era posible, dado que el gobernador de Suna estaba casi machacándole la mano…

―Sin duda alguna, es usted tremendamente afortunado ―respondió, finalmente soltándole y haciendo referencia no sólo a encontrarse con él. Entonces la rubia todavía a su espalda se aclaró la garganta llamando la atención de ambos muchachos.

―Por favor, tome asiento señor Nara, la entrevista no nos tomará mucho tiempo ―le pidió con amabilidad, señalando la silla al lado del muchacho y pasando la vista de uno a otro con seriedad.

El Kazekage asintió serenamente y regresó a su puesto junto a la ventana, aunque esta vez mirando hacia el interior de la oficina, más específicamente al pelinegro que se había atrevido a intentar tocar a su hermana… y eso no iba a pasar mientras él estuviera presente, no señor... que se conformara con el honor que estaba teniendo de verla y hablar con ella, un honor y placer por el que muchos morirían por conseguir…

Y en cuanto el extranjero se sentó, la mujer hizo lo mismo, para extraer enseguida una serie de papeles que mantenía guardados en el primer cajón del escritrio.

―Tengo entendido señor Nara, que esta es la primer ocasión en que visita Suna, ¿me equivoco? ―comenzó a entrar en detalles Temari, revisando el expediente que su asistente le había entregado nada más llegar; el muchacho asintió con solemnidad, pasando una fugaz mirada al pelirrojo antes de centrar por completo su atención al fino rostro de la embajadora…

―Está en lo correcto, ¿le importaría llamarme por mi nombre de pila? Aún son muy joven para que me traten como un señor ―pidió con tranquilidad, consiguiendo que la rubia alzara la vista de los papeles y le sonriera ligeramente.

Ninguno de los dos se percataron de la intensa mirada asesina del Kazekage, que había entrecerrado los ojos en un vano intento por intimidar al ojinegro que osaba intimar con su hermana en su presencia… si ése atrevido no fuera un extranjero, seguro ya lo habría sujetado por el cuello y lanzado todas las amenazas e improperios que estaba pensando...

―En ese caso Shikamaru, debo informarle que todos los papeles están en orden, si así lo desea, mañana mismo puede tomar posesión del puesto como embajador de Konoha en Suna…

Y ante la atónita mirada de Gaara, Temari se puso de pie y estrechó la mano del pelinegro que con una cautivadora sonrisa, cerraba el trato…

―Y nuevamente, sea bienvenido a Suna…


Gracias a {Derama17, Kumiko Uzumaki, titxutema y Kanakosita}por los reviews que me han dejado! Como podrán ver, el fict si tiene continuación, no determino todavía cuantos capitulos tendrá, pero espero que no sean muchos… y tampoco que sean tan pocos jajaja xD

En fin, ya se que apenas era el prólogo, y por eso casi nadie lo ha leído, pero espero que este fict también tenga buenos resultados, y buenos seguidores, porque si no es asi de verdad me sentiré muy desilusionada…

Anden, no sean malos y déjenme reviews sobre este capítulo! Nada me hace más feliz que los reviews… así que, por favor háganme sentir feliz!

Los quiero, saludos n.n