Nota del autor:

Seguiremos con lo de capítulo anterior. Este capitulo en especial tratará sobre los pronunciamientos de diferentes latitudes del mundo que se hicieron con respecto al nuevo proceso de paz, y cuyas negociaciones se desarrollarán entre las ciudades de Oslo y La Habana.

Capítulo 1: de Llamadas y reclamos.

Los tres habían quedado solos en la sala de conferencias, mientras Marcos Calarcá, el jefe de la comisión negociadora de las FARC daba anuncio a un mensaje del comandante general Timoleón Jiménez, alias "Timoshenko". El noruego miraba interesado aquel pronunciamiento que era emitido por la televisión estatal cubana, lo mismo que el cubano, mientras que el colombiano simplemente desatendía la alocución. Su teléfono había empezado a sonar de forma incesante nuevamente. No quería en ese momento atender llamada alguna, mas sin embargo podía ser alguien realmente importante.

—¿diga?

Aló, Juan… soy yo.

Sintió un helado escozor al oír la infantil y melosa vocecilla.

—es un gusto hablar con usted señor Braginski1 —respondió el colombiano con cortesía.

Nunca se había fiado de Iván por alguna extraña razón, a pesar de la cercana relación de "amistad" que tenía José con el. Simplemente lo trataba de la forma más cortes posible, y raras eran las veces que lo llamaba el, o lo visitaba. La mayor parte del tiempo Iván visitaba a José cuando pasaba por América Latina. Y también todo el arsenal que le vendía el ruso y que compraba su hermano (o su superior al mando, el "comandante Chávez") y el hecho de también haberse enfrentado a él en corea lo hacían sencillamente desconfiar.

Me enteré por las noticias de tu nuevo proceso de Paz, Da…. —exclamó el ruso— y me alegro por ti… y por José

—José no tiene nada que ver en esto.

ah, y supongo también que Lukas Bönndevik está contigo, ¿Nyet?

¿Cómo rayos Iván se había enterado de la presencia de Noruega en las negociaciones? Eso le extrañaba.

—si, Luke también me está colaborando.

Sin embargo, algo llama poderosamente su atención.

—"en vista de los avances de las negociaciones exploratorias, las partes negociadoras han definido una hoja de ruta que va a tratar de lo siguiente.

1. Política agraria

2. Participación Política

3. narcotráfico.

4. final del conflicto.

5. derecho de las victimas.

Las negociaciones propiamente dichas concluida la agenda exploratoria, se iniciarán en Oslo, reino de Noruega, con la participación de ambas partes y la presencia de observadores internacionales de la república Bolivariana de Venezuela, el reino de Noruega y la república de Chile. Agregado a esto el señor Simón Trinidad será parte también de la comisión negociadora, por lo que su presencia en los diálogos es imperativa".

—¿Qué demo-…? —exclamó el colombiano desatendiendo la llamada del ruso.

Sin embargo, tenía que colgar y ver el porqué de la injerencia de su hermano en aquellas negociaciones. No es que no le agradase o quisiese tomar su ayuda, pero el hecho estaba en que su hermano atravesaba un momento muy complejo de su vida como estado, en medio de unas elecciones muy polarizadas.

—Después lo llamo señor Braginski, agradezco sus intenciones. —dijo Colombia para después colgar.

—COMO CARAJOS METEN A JOSÉ EN ESTA MALDITA LOCURA! —espeta iracundo Juan Pablo— ME VAN A OIR ESOS MALDITOS DE UNA VEZ POR TODAS!

—Cálmate y cuenta hasta diez Juan —le dijo el noruego —no le veo problema a que el también participe… siempre que sea provechosa su participación.

—y Lukas tiene razón mi hermano —exclamó serio el cubano— creo que no se fían de a mucho con los negociadores de tu gobierno.

—y como no… lo idiotas estos saben como aprovechar su maldito cuarto de hora—espetó rudamente el colombiano— pero no es por el hecho de que José esté en las negociaciones lo que me enoja, sino el loco ese que tiene por jefe.

—¿hablas de Chávez? —inquirió el cubano.

—si, hablo de él. —espetó irritado el colombiano— Ese miserable infeliz usa a José como su marioneta y eso me hace enojar de sobremanera, no puedo creer que haya gente que siga creyendo en el.

Todos sabían de sobremanera que Juan Pablo no tenía una favorable opinión del superior de su hermano.

—y Manuel, también es extraño que esté metido en todo este asunto —afirmó la representación del país caribeño.

—eso debió de haber sido un ofrecimiento propio, o una jugada de alguien de su gobierno, quieren como "equilibrar las fuerzas" poniendo a una nación con gobierno de derecha. —respondió el noruego

—entonces no sería Manuel el que negociaría sino el señor Piñera —contestó el cubano.

—ya estoy empezando a creer que estoy repitiendo lo del Caguán en 1999.

Recordaba bien esas negociaciones. Todo desde el comienzo había sido una farsa. Francis incluso había ido el mismo como uno de los garantes para las negociaciones. Pero en fin de cuentas todo había sido una farsa mediática para ganar tiempo y mostrar una imagen "favorable" de la guerrilla. Muchas fotos, muchos eventos, pero preveía de mucho antes el posible final desastroso de aquellos fracasados intentos.

Años atrás, enero de 1999.

La mayoría de los negociadores se habían reunido en un pomposo acto en san Vicente del Caguán, en donde iniciarían las negociaciones. La desmilitarización de la zona había sido un prerrequisito muy importante para iniciar los acuerdos.

Sin embargo, la apertura propiamente dicha sería al día siguiente.

¿Cómo DEMONIOS quieren que hagamos esto para la apertura? espetó Colombia al ver el programa de apertura planeado para el inicio de las negociaciones.

Señor, son las exigencias del señor Marulanda… sin ellas el no piensa iniciar los diálogos

claro, una parada militar, izar la bandera de las FARC, poner el maldito Himno de las FARC, unas palabra de alguno de eso malditos, un saludo de salvas del ejercito al comandante de las FARC… ¿me creen idiota?, no hablamos de recibir a un país maldita sea, ELLOS NO SON COMO YO!

Pero señor… decía el jefe de protocolo algo aterrorizado los diálogos comienzan mañana.

NO ME IMPORTA MALDITA SEA, CAMBIA EL ESTÚPIDO PROGRAMA DE APERTURA POR OTRO, PASASELO A ANDRES, Y LUEGO AL MALDITO ASESINO ESE… SI NO LE GUSTA PUEDE HACER CON SU ESTUPIDO PROGRAMA DE APERTURA LO QUE QUIERA O METERSELO POR EL (censurado por respeto a la decencia).

Al día siguiente las cosas se hicieron de acuerdo al nuevo programa que había diseñado chapuceramente el jefe de protocolo de la casa de Nariño. La tarima en donde se disponían a ubicarse los negociadores de las FARC y el gobierno estaba adornada por una bandera tricolor enorme, mientras que las sillas dispuestas para "Alfonso Cano", el "mono Jojoy", "Timoshenko", "Iván Ríos", entre otros, habían sido perfectamente rotuladas. Iniciados los actos protocolares, el presidente Pastrana tomó su lugar, cosa que también hizo Colombia al lado de su superior al mando, mientras que los demás hacían lo propio. Sin embargo, una de las sillas, la que estaba al lado del presidente pastrana no estaba ocupada.

La ausencia del comandante máximo de las FARC-EP presagiaba el funesto fracaso de aquellos diálogos.

Sin embargo muchos eran los cambios que habían transcurrido desde hacía 12 años atrás. Había aprendido mucho de sus pasados errores, de las manipulaciones de la guerrilla, de todo aquel circo mediático que se gestaba en la zona de despeje. Tuvo que elegir a un psicópata obsesivo por presidente, convertirse el mismo en un amoral sin escrúpulos, atacar con saña despiadada a su hermano menor y echarse de enemiga a casi toda América latina para llegar a ese punto.

La segunda llamada sin embargo lo dejó un poco más frio.

¿Juan Pablo?

—¿José?, ¿Qué rayos haces llamándome?

llevas casi tres meses sin contestarme el teléfono idiota —espetó el venezolano. — solo hasta ahora me entero en donde estas y lo que estás haciendo.

—discúlpame José, pero no podía decirle a nadie, ¿y como va la campaña?

esto está de locos, pero creo que Capriles es un buen tipo. —contesto Venezuela— además, creo que las cosas serán diferentes esta ocasión.

—si cierto loco lo permite—exclamó el colombiano sarcástico

no digas nada Juan, —le contrapunteó el venezolano— don Álvaro no es tan mansa paloma que digamos.

Se decidió amordazar el comentario. Había charlado con Enrique Capriles después de un breve regreso a Bogotá. La comunidad Venezolana en su casa estaba creciendo, y el candidato opositor había decidido visitar a sus compatriotas en el extranjero. Y le había agradado sinceramente, era un buen chico que buscaba la reconciliación y la concordia en el pueblo venezolano, que hablaba de unidad y no de división, que ofrecía paz y esperanza. Sin embargo su hermano tenía razón en sojuzgar a su ex gobernante, el señor Uribe en fin de cuentas también había actuado con un proceder muy impulsivo que le costó echarse encima a muchos enemigos en el vecindario.

pero no vengo a llamarte por lo de mis elecciones —dijo José— sino por lo de tus negociaciones.

—todo está ya arreglado, no tienes porque-…

tengo que obedecer Juan. —le dijo el venezolano al colombiano con algo de hastío— sabes bien que no quiero ir, que quiero estar al pendiente por lo de las elecciones pero el comandante me ordeno…

—espera, ¿comandante? —inquirió el colombiano perplejo— aunque sea por teléfono no le digas así a ese enfermo mental, no eres su lacayo.

perdón, pero así le tengo que decir todos los días —contestó con algo de hastío el venezolano.

Otra vez silencio.

—lo mejor para ti es que no vayas a estos diálogos en la habana —le dijo Juan Pablo a su hermano— no quiero que te manipulen también a ti, con Carlos y Luke me basta por ahora.

entonces ¿Cuándo?

—en Oslo. El 8 de octubre inicio las negociaciones en casa de Luke.

¿Luke?

—Lukas Bönndevik, Noruega —le respondió el colombiano— es algo callado y un poco neurótico —le dijo en voz baja— pero por lo demás es un buen tipo.

discúlpame, pero con los nórdicos no es que me relacione tanto, y al respecto con eso —inquirió Venezuela— ¿no que estabas peleado con ellos?

—Solo con Berwald y Sören —le respondió su hermano menor— y tu sabes porqué.

y mínimo también incluyes a Kike…

—eso ya pasó hace tiempo.

No quería recordar lo que había pasado hacia ya 4 años atrás. Había pasado ya mucho de eso, y en fin de cuentas los viejos resquemores en apariencia estaban ya subsanados, pero sin embargo Enrique sentía algo de franca hostilidad frente a lo sucedido.

—Sabes, —dijo entonces Colombia— lo mejor es que regrese a mi casa… quizás viaje a Cúcuta para estar cerca de ti, en caso de que suceda algo.

no deberías preocuparte tanto Juan

—Tengo que, no me fio mucho de tu jefe a pesar de que el mio se lleve de maravilla con el loco ese.

respétalo, para bien o para mal es mi presidente y le debo obediencia.

—es un maldito lunático y no me puedes obligar a cambiar de opinión José —le dice serio el colombiano— y me preocupas más en esta época... no quiero que repitas lo de 11 de abril2 de nuevo.

Recordaba con frio escozor aquellos violentos motines que degeneraron en un sangriento golpe de estado. El fracasado intento de devolver a Venezuela a un orden constitucional coherente y acorde con sus necesidades se había derribado en forma estrepitosa y sangrienta. Fue el único acto de rebeldía de José contra su superior al mando, pero sin embargo ese intento fallido traería consecuencias funestas.

no te preocupes, para algo está el "plan República".

—bien, ya es hora de que me despida. Cuídate, Carlos te envía saludos.

gracias Juan.

Colgó.

—Saben, creo que lo mejor es salir un poco y distraernos, ¿quieres que te enseñe el centro histórico? —le dijo el cubano al noruego.

—me encantaría pero hay asuntos más importantes que atender —le respondió la nación escandinava a Cuba.

—Tranquilos, vayan y diviértanse —insistió Colombia— un poco de distracción no les sentaría mal a ustedes.

Dicho esto los dos salieron de la sala de conferencias, justo cuando el teléfono volvía a sonar. Y ya sabía quien podía ser.

Hello!3

—Hola Alfred —contestó el colombiano con algo de cansancio.

Hey, ¿porqué ese desaliento John?... creí que estabas feliz por los nuevos diálogos.

—no me preguntes nada Alfred, simplemente es más de lo mismo—resopló de hastío y luego le pregunto— y… ¿las cosas como están?

todo anda bien, aunque hay algo de tensión por lo de la campaña, pero no vengo a hablarte de eso

—si, creo que ya se de lo que hablas.

tu sabes mi posición con respecto a los narcotraficantes y "Simon" ya fue condenado…

—Tranqui Alfred —le respondió el colombiano al estadounidense— lo menos que voy a solicitarte es que me devuelvas a Simón trinidad o que lo liberes para que viaje a la segunda ronda en Oslo.

bueno, pero de todos modos si necesitas ayuda,… tu ya sabes,… armas, soldados…

—No necesito ni de tus Marines, ni de tus armas por ahora —Le respondió amistosamente el latino al anglosajón— con lo del TLC me basta.

claro, al menos a uno de los dos le va bastante bien, ¿no? —afirmó entonces el norteamericano

—estoy creciendo Alfred… Y quien iba a pensar que dejaría a Antonio muy atrás en pocos años4.

me alegro por ti… en todo caso, estaré al pendiente… Goodbye

—Adiós entonces Alfred.

Colgó. Menos mal Carlos y Lukas habían salido. Si Cuba se hubiera enterado de la llamada, prácticamente le hubiese quitado el teléfono de entre las manos y le hubiera gritado mil y un improperios por teléfono a Estados Unidos. Ese era su estilo. Pero en fin de cuentas, entre menos gente se metiera en el asunto, mejor sería el dialogo.

Salieron entonces de la sala de juntas, en dirección al centro histórico de la habana. La llamada de José lo dejó preocupado sin embargo. Se sentía chantajeando a su propio hermano, después de la exigencia que habían hecho los negociadores de las FARC con respecto a la participación de observadores venezolanos. No confiaba en nadie del gobierno de Chávez. Y las elecciones en Venezuela no ayudaban en mucho, había agregado otro punto de presión más al respecto. Se sentía entonces entre la espada y la pared.

Caminaban entonces las tres naciones por las coloniales calles de la ciudad caribeña, intentando distraerse. Noruega se había quitado el abrigo de chaqué y lo llevaba a sus espaldas, mientras miraba con interés mohíno las edificaciones coloniales y neoclásicas, las majestuosas murallas, los malecones, el ambiente nostálgico y decadente de la ciudad.

Intentaba entonces reflexionar en medio de todos sus devenires y pensamientos. El mes próximo tendría que viajar a Oslo. Intentaría manejarlo todo bajo el mayor secretismo posible, no permitiría de nuevo otro circo mediático. Se lo había dicho a los negociadores: No repetiría los errores del pasado, no les daría el cese al fuego que habían buscado desde el principio pues sería una obvia oportunidad para darles pie a que se reorganizaran y se volvieran fuertes. Le había costado mucho recuperarse desde aquellos desastrosos diálogos de paz de san Vicente del caguán, y aun así ellos tenían el descaro de no negociar hasta que se les viniese en gana, por el simple hecho de salvaguardar sus maquinales intereses.

Y también estaba el hecho de los gobiernos vecinos. Sabía bien que Chávez y Correa auxiliaban bajo la mesa a los grupos guerrilleros, en especial Chávez con lo de su posición del reconocimiento de las FARC como "grupo beligerante", agregado al hecho de que en una de las barriadas de caracas se alzaban sendos monumentos a los cabecillas de la guerrilla. Y también estaba ese grave incidente.

Años atrás, mayo de 2008, en santo domingo…

El grupo de rio se había tenido que reunir de urgencia después de los graves hechos de abril. En las mesas dispuestas para los mandatarios y sus naciones, se palpaba el tenso y perturbador ambiente que se entreveía en ese momento. Un joven de ojos color avellana, cabello gris ceniciento e impoluta guayabera blanca, miraba con rabia ciega a otro chico de ojos color esmeralda y cabello azabache. Sebastián había intentado de todas las maneras posibles lograr ese encuentro para evitar una posible guerra entre hermanos, y no solo eso: que Alfred como uno de los "mas grandes amigos" de Juan Pablo se metiera en el meollo. Cualquiera diría que era una "disputa familiar" pero en fin de cuentas el asunto trascendía de una pelea entre hermanos. Pues Enrique y Juan Pablo no eran hermanos comunes y corrientes eran las representaciones físicas de las republicas de Ecuador y Colombia respectivamente.

bueno, como venia diciendo, lo que nos reúne aquí es lo que está sucediendo entre Juan y Enrique, y las consecuencias que esto puede traer para todos exclamó el dominicano.

dirás lo que Juan Pablo hizo conmigo. exclamó el ecuatoriano con ira contenida.

no lo hubiera hecho si no tuvieras escondidos asesinos en tu casa le respondió el colombiano de forma fría, mientras lo miraba con rabia.

El dolor que en ese momento Enrique sentía era inconmensurable. El hombro y la nuca le dolían de forma bestial, y la herida que su propio hermano le había propinado aun sangraba. Usaba una guayabera cuello tortuga para ocultar sus heridas, pero sin embargo, se veían manchas oscuras debajo de la tela, quizás era sangre aun fresca que emanaba de las heridas y manchaba los vendajes de lino. Los gastados y amarillentos vendajes de algodón que tenía el colombiano seguían allí, a pesar de que algunos ya no los necesitase.

chicos, en serio tienen que dejar de estar así… los dos hicieron mal en ocultarse el uno al otro lo que pasaba exclamó el dominicano a la defensiva, intentando bajar la tensión del ambiente .

Naturalmente José, el mayor de los tres estaba al lado de su hermano más pequeño, mientras miraba de forma desconfiada al superior del colombiano, el señor Uribe. Esa inherente prepotencia y arrogancia con la que los miraba daba mucho que pensar.

tienes que aceptar que tú iniciaste primero exclamó serio el venezolano si no hubieras atacado a Enrique así nada de esto hubiera pasado.

agradece que aun no he dado ordenes de sacar a esas ratas de sus madrigueras de tu casa...

atrévete a eso y verás de lo que soy capaz.

YA BASTA! Gritó entonces república dominicana

Mas sin embargo, seria muy difícil hacer entrar en razón a esos tres. Y la rabia con la que Enrique miraba a su hermano era demasiado intimidante.

Ya había solucionado todo ese molesto y turbio asunto, pero en fin de cuentas el resquemor quedaba aun en el aire. Enrique podía haberlo ya olvidado, pero esa espantosa quemadura en su cuello, que el ecuatoriano intentaba disimular con camisas de cuello alto, bufandas y pañoletas siempre se lo recordaría.

Pero en fin de cuentas, algo de distracción le serviría para tranquilizarse un poco, y dejar de pensar en aquellos acuerdos… en todas aquellas promesas que nuevo surgían en el aire, nuevos jugadores en aquel sucio juego que era la guerra, nuevos escenarios, nuevas piezas. Tendría entonces que moverse con mucha mas cautela para la siguiente etapa.

Pues ya daba por hecho que su presencia en La Habana se había vuelto sospechosa e innecesaria.

1 El Kremlin fue el primero en pronunciarse al respecto sobre las negociaciones de las FARC y el gobierno en La Habana en Europa.

2 La participación de Colombia en los hechos de 11 de abril levantó una considerable controversia, en especial por el derecho de asilo a los opositores de Chávez que no alcanzaron a ser arrestados y que se refugiaron en la embajada de Colombia en caracas, entre ellos Rafael Carmona, presidente interino de Venezuela durante el golpe.

3 El segundo pronunciamiento al respecto fue de parte de la secretaría de estado de EUA.

4 Colombia en este momento cuenta con un considerable crecimiento económico debido a la considerable inyección de capital extranjero, los tratados de libre comercio aprobados con EUA, Corea y entre otros, y la estabilización en la seguridad y el orden público desde el gobierno de Álvaro Uribe (mal presidente y todo, pero al menos supo combatir a la guerrilla)