Hola, vaya que ha sido una semana terriblemente larga al menos para mi, mis clases comenzaron y wow! los maestro no se anduvieron por las ramas en cuanto a dejar tarea. Bueno dejando aun lado mi drama escolar espero que este capitulo sea de su agrado y se me habia olvidado mencionar que en esta historia me ire un poco mas con el vampiro convencional en algunos aspectos asu que no esperes que los vampiros brillen bajo la luz de el sol, entre otras cosas.
Ah! y gracias Erill Cullen por el review y el gran apapachote emmesco XD...y ahora disfruten la continuacion.
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Limpie los rastros de sangre de mis dientes con mi lengua mientras Emmett me escoltaba hacia el patio de castigo, que era en realidad un enorme área con extensos arbustos de al menos dos metros de altos recubriéndola formando así una especie de habitación donde cabria cada estudiante y maestro del lugar para ser testigos de los castigo aunque lo peor era para aquellos que se quedaban fuera del área que por lo general se hacía cuando varias personas infringían una regla tomaban turnos para recibir su castigo y al mismo tiempo desconociendo que sería este. Solo les quedaba esperar e imaginar un millón de maneras diferentes en los que podían ser castigados mientras los gritos de sus compañeros de travesuras se esparcían atravesándoles la piel como navajas calientes. Rumbo al área de castigo había tirado mi camisa sabiendo bien que no la necesitaría.
Cuando nos acercamos a la entrada del área una sonrisa se dibujo en mi rostro al ver a Jasper Hale esperándonos. Hace 5 años mi hermana Alice había aceptado casarse con él, imaginaran mi sorpresa y las de mis padres cuando Alice tomo esta decisión a solo tres horas de que se conocieran y 3 meses después se habían casado. A pesar de que Jasper era un vampiro puro eso no pareció importar una vez que Alice había tomado su decisión evitando así la tradición que en esos momentos quise creer que solo se imponía a los varones pero el ver que Emmett había caído enamorado de la hermana gemela de Jasper causo que no supiera ni como me llamaba en el momento. Las tradiciones son tan difíciles de entender…
Burlándose hizo girar en su mano derecha las llaves que llevaba consigo, seguramente las llaves de mi habitación.
- Ay Edward agradece que Alice no quiso acercarse a este lugar de lo contrario eso latigazos no serán nada comparado con el sermón que te dará.
- Jasper amigo mío tanto tiempo sin verte.
- Si todo el año en que te escapaste… espero que mínimo le hayas sacado provecho.
- Si no le saco provecho seguro sacara provecho de estos tres días encerrado con Bella.
Jasper divertido por el comentario de Emmett me miro de la misma manera que un niño de 5 años que está a punto de hacer una travesura. Segundos después tanto Emmett como Jasper me tomaron de los brazos y cruzamos la entrada donde todos ya se encontraban reunidos perfectamente formados divididos por grupo.
Entre los grupos mayores había un espacio de al menos 4 metros donde se encontraban 5 asientos, en el puesto central estaba Victoria con una sonrisa dibujada en sus labios que era imposible no notar seguro porque el dueño oficial de su puesto había salido del país con sus hermanos cediéndole así el poder.
En el último puesto del lado derecho se encontraba Charlie, seguramente se sentó ahí queriendo estar lo más lejos posible de Victoria, y de pie junto a Charlie se encontraba Bella. Aun desde la distancia pude ver preocupación en sus ojos y eso fue suficiente para hacerme sonreír de manera arrogante.
Sin palabra alguna caminamos hacia el centro donde había dos postes, de al menos un metro de algo y treinta de ancho con fuertes cadenas de un material exageradamente resistente, separados por una distancia de máximo un metro. Me detuve entre los postes y apoye mis manos en estos, entonces Jasper y Emmett apresaron mis manos con las cadenas Dando un tirón de cada brazo, para mostrarle a la perra de victoria que estaba bien sujeto, se alejaron de mí y caminaron hacia donde se encontraba Bella.
Solo basta un movimiento de la mano de Victoria para saber que su fiel esclavo ya se encontraría a mis espaldas con látigo en mano, aferrándome a los postes espere el primer golpe que no se hizo esperar.
Escuche el corte del viento que hizo el movimiento del sujeto y mi mandíbula se cerró con fuerza cuando el primer corte se arrastro en mi piel, mis piernas se agitaron ligeramente por el dolor y sentí el liquido cálido recorriendo ligeramente mi espalda desnuda, pero ningún grito salió de mi garganta. El segundo golpe llego inmediatamente después, gruñendo le regale una sonrisa burlona al publico que me rodeaba.
El tercer golpe llego con más fuerza y el horrendo dolor causo que mis piernas cedieran haciéndome caer de rodillas ahogando un grito de dolor en mi garganta. El cuarto fue más suave pero no por ello menos brutal, una de las tiras del látigo llego hasta mi rostro rasgando mi mejilla salto a mi hombro, y como una serpiente enterró sus colmillos y me rasgo del hombro hasta la parte media de la espalda haciendo que la sangre brotara bañando mi torso y partes de mi pantalón negro. Inclinando el rostro intente recuperar el aliento.
El último golpe fue peor que los anteriores combinados, un solo golpe que dio más en mi costado derecho que nada causando que las tiras del látigo rodearan mi torso como los brazos de la más cruel amante. El golpe fue tan severo que expulso el aire de mis pulmones y mis manos habían comenzado a sangrar debido a la fuerza con la que sujetaba los postes.
Tras un par de segundos levante mi rostro y con arrogancia le sonreí a Victoria borrando de un golpe su sonrisa. Si pensaba que solo con esto podría quebrarme estaba muy equivocada.
Entonces mis ojos se dirigieron a Charlie y pude ver el orgullo en sus ojos. Los ojos de Bella sin embargo estaban llenos de horror y pude imaginar lo que veía, aunque no tuve que hacerlo por mucho tiempo ya que vi mi reflejo en sus ojos cafés.
Mi cabello mas desordenado de lo común se adhería a mi frente bañada de sudor y sangre. Mis ojos entrecerrados se mostraban fieros y mis labios separados dejaban ver mis colmillos mientras intentaba recuperar mi aliento. La sangre salpicaba todo mi cuerpo, sin duda no era un lindo paisaje que la gente quisiera contemplar, al menos no la gente normal.
Vagamente fui consciente de las manos de Jasper y Emmett trabajando en liberarme de las cadenas, mis manos cayeron a mis costados como las de un títere sin vida. Ambos sujetaron mis brazos y me ayudaron a poner de pie evitando mis heridas. Debido a la profundidad de las heridas el solo enderezar mi espalda era una tortura que expulsó de mi garganta un liguero gemido agónico. El rostro de la mayoría de los presentes estaba torcido en una mueca de malestar general que me hizo reír.
Sentí la mirada angustiada de Jasper, quizá preguntándose si había enloquecido. Deje caer mi cabeza hacia atrás y me deje llevar. Apenas era consciente de la áspera voz de Emmett bañada por la ira.
- El castigo se ha cumplido.
No escuche nada de lo que siguió a ese comentario y en realidad no estaba interesado, cada segundo que pasaba más sangre se derramaba, debilitándome y causando mi hambre. La calidez de una mano en mi pecho me hizo regresar a la realidad e inclinándome hacia el frente me encontré la causante de mi sobriedad. A solo un paso de mí estaba Bella con su pálida mano presionando contra mi pecho ensangrentado, miraba a Victoria emanando enojo por cada uno de sus poros y entonces Jasper me había soltado para sujetarla a ella. La visión de su pálida mano contra mí bañándose en sangre hizo que me ardiera la garganta.
Con mi mano libre tome la que ella sostenía contra mi llamando su atención en ese momento. Atrapando sus ojos en los míos alce su mano y la sostuve contra mis labios, dejando un suave beso, separe mis labios y mi lengua atrapo casa trazo que la sangre había dejado en sus dedo y la palma de su mano. Sentí el estremecimiento que la recorrió de pies a cabeza y vi el sonrojo que se esparció por sus mejillas antes de que apartara los ojos de los míos.
- Llévenlo a su habitación.
Vi el rostro molesto de Victoria y a más de un chico del lugar mirándome con deseos de muerte pero eso en realidad no me importaba.
Sujetándome con firmeza Emmett me guio mientras Jasper me cuidaba las espaldas. No solté la mano de Bella y ella tampoco intento escapar, tras un par de pasos tomando mi mano ella estiro mi brazo y lo coloco rodeando sus hombros evitando tocar mi costado herido. La ver la duda en mis ojos ella solo sonrió ignorando el hecho de que su blanca camisa se estaba manchando de sangre.
Mi memoria llega hasta la entrada del área donde mis fuerzas se acabaron y quede inconsciente teniendo apenas un vago recuerdo del dolor por el que había pasado.
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Eso es todo por hoy, la siguiente semana veremos que tal le va a bella como enfermera, lo se es terriblemente afortunada ;D
Cuidense mucho, hasta la semana que viene.
atte.:PsycheDearLs.
