Hello!
Feliz de saber que les gustó. Gracias por todos los comentarios, espero me sigan teniendo en consideración, y perdonen los errores que pueda presentar el fic.
Advertencia: Las personalidades de algunos personajes pueden cambiar, todo sea por la trama.
Inuyasha y sus personajes no me pertenecen.
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Una noche tranquila, única y silenciosa, bueno al menos eso parecía para el pequeño monstruo como Jaken, la pequeña Rin y el pequeño zorrito que dormían como si no existiera un mañana, aunque claro se estaban perdiendo el acontecimiento de sus vidas, pero al menos ellos no tendrían nada de que arrepentirse, porque el resto, a saber que reacciones tendrían.
Para muchos la noche aún era joven, y aunque algunos nada tuvieron que ver con la absurda competencia de Miroku, igualmente se verían involucrados en todo este embrollo.
Si, uno de estos seres era Inukimi, quien sobrevolaba los cielos hacia su castillo, en su majestuosa forma perruna, y sin lugar a dudas se podía sentir la imponencia de esta diablesa.
"Uhm" Aunque claro, ella aún seguía bajo los efectos del alcohol.
"Inukimi-sama" Los guardias fueron inundados con el fuerte aroma a alcohol, pero ellos aun podían sentir su imponente youki, y se hincaron al suelo en señal de respeto, todo mundo sabía lo poderosa que era, aun así no podían evitar pensar donde rayos se había ido su señora para regresar en tales condiciones.
"Us-us-ustedes" Los soldados la miraron fijamente, algo sorprendidos "¡¿Qué jodidos estáis haciendo ahí?! ¡Muevan sus tristes traseros de mi vista y conseguidme más sake!" Vocifero la gran Inu y sus fieles soldados se quedaron de piedra, ¿Dónde había quedado la delicadeza de su señora?
"Mi La…"
"Ha-na-ta-ro" Deletreo la diablesa con una gran sonrisa y un sonrojo en sus mejillas, para cualquiera que la conociera eso significaba malas noticias.
Por consecuencia sus soldados sudaron frio, no, ellos no quería morir tan jóvenes.
"En-en-seguida" Corrieron como alma que lleva el diablo y en menos de tres minutos tenían preparado todo junto a dos barriles de sake.
"¡Que lentos!" Se quejó la Inu, mientras se preparaba para beber "¡Que delicia!" Todos los que veían esa escena se cayeron de espaldas, porque la mujer simplemente había tomado uno de los barriles como si se tratara de una simple botella y lo peor es que no parecía importarle mojarse su precioso kimono.
"¿Qué clase de embrujo es este?" Una Youkai observo sorprendida, a pesar de todos sus años de servicio en el castillo de las nubes, siendo que ella comenzó cuando era una cachorra y en todos sus siglos de vida jamás había presenciado tal comportamiento en su gran señora.
"No lo sabemos Chiasa" Menciono uno de los soldados.
"Ne-necesito diversión" La Inu se levantó bruscamente "Reduciré este castillo a cenizas jajajaja" Su risa macabra hizo temblar a más de uno.
"¡Pero que está diciendo mi Lady, este es su castillo!" Chiasa era una Youkai que permaneció en el castillo por más de 600 años y si, ella era alguien cercana a Inukimi, tal vez por ello era la única a la que se le permitía y aconsejar a Inukimi en contadas ocasiones, pero en realidad la mujer jamás le permitiría gritarle así.
"YO…Yo…. Ahhhhhhh" Si, había roto en llanto, más de uno se desmayó, seguramente estaban en una horrible ilusión, de ninguna manera podría estar suscitándose aquello "Jajajajaja" Y tan solo 30 segundos después estaba carcajeándose cual villana en serie.
"¿Por qué? Porque soy desafortunada en el amor, realmente nunca he sentido ese inmundo sentimiento humano y yo… ¡Odio al maldito de Inutaisho!" Y a los 30 segundos estaba llorando otra vez "Jajajaja, pero hare que se retuerza en su tumba, si me venganza será grande, por haberse metido con mi orgullo" Vociferó con una convicción tan grande, desatando de paso su aplastante aura.
"Inukimi-sama reaccione por favor" todos en el castillo le hacían reverencia a su señora, si esto seguía así, algunos podían decirle adiós a sus cabezas.
"Ta-Tal vez lo haga hip" La diablesa siguió bebiendo de su barril, por otro lado el resto la miró esperanzado "Pero, deberán traerme a una humana llamada Sango, ella sí que sabe comprender a una, no como todos los ineptos que tengo a mi alrededor"
'¿Una humana?'
'¿Quién demonios es Sango?'
'¿Y cómo diablos vamos a encontrar a una humana entre tantos?'
'¿Habremos sido maldecidos por los dioses?'
Nota mental: Inukima-sama y la palabra sake juntos, solo significa una cosa….. BIPOLARIDAD
Cada uno allí presente palmeo su frente, al menos mentalmente, y el pensamiento de todos allí era uno, bueno al menos no todavía por parte de la Youkai bipolar.
"Maldito el que puso en este estado a nuestra Lady, su muerte será lenta y dolorosamente, ¡lo juro!"
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Miroku se estremeció en el frio suelo donde se hallaba desmayado, no tenía las fuerzas para moverse, mentira, no quería.
"Es bueno que esos demonios ya no estén por aquí" Se oyó la voz de un hombre.
"No puedo creer que un monje se relacione con esos seres" Esta vez se escuchó una voz más aguda.
"Oh por aquí se encuentra Miko-sama" Se oía la voz de otras dos mujeres sosteniendo el cuerpo inconsciente de la pobre Kagome que nada había tenido que ver en la competencia de tres bandos, pero bueno quizá era mejor que siguiese durmiendo "No deberíamos de ayudarlos, ellos son amigos de esos sanguinarios demonios" Una de ellas mencionó con un dejo de resentimiento, por la voz, según Miroku, era probablemente la más joven.
"Mide tus palabras, ellos ayudaron a esta aldea y es nuestro deber retribuirlo" Regaño otra de ellas. Y así procedieron a llevar a una Kagome inconsciente a un lugar mucho más adecuado.
"Joven Monje" La mujer se arrodillo al lado del al parecer profundamente dormido personaje.
Miroku la escucho perfectamente, aunque aún bajo los efectos del alcohol y un ligero dolor pulsante en su cuello, pero ignoren el dolor si hay una hermosa joven delante de él.
"¡Kyaaaaaa!" La joven trato de alejarse inmediatamente, al sentir una mano acariciando su…
"¿Quieres tener un hermoso hijo conmigo?" Miroku se sentó a duras penas para observar mejor a la jovencita.
"Soy casada" Casi gritó la chica, e indignada corrió a los brazos de su esposo, que por cierto iba a matar a ese mujeriego
"E-E-Es culpa de esta mano, esta maldita" Dijo el monje en defensa 'Estoy muerto' Pensó al ver al hombre frente a él, era alto, a leguas se notaba que era fuerte y esos ojos prometían mandarlo al infierno.
"Oh, ¿enserio?" El hombre dijo con una sonrisa macabra, se tronó el cuello y el primer golpe cayó en el rostro del monje "¡No pude detenerme, mi mano también esta maldita!" Lloró el hombre.
"P-P-Pero" No pudo terminar siquiera cuando un balde de agua fría lo empapo por completo.
"No puede ser, mi mano sigue moviéndose solo, perdóneme monje-sama"
Nota Mental: Las palabras pueden volverse a uno mismo.
Sin duda Miroku seria torturado el resto de la noche.
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En medio de la noche, un joven de ropajes rojos caminaba cual maestro borracho, balanceándose de un lado a otro.
Inuyasha luego de morder a saber a quién, porque no lo recordaba y tampoco le interesaba, al menos, no por esta noche.
Lo que si importaba es que Inuyasha se agotó todo el alcohol, ni una gota quedó.
"Shhhhhh" Por la forma en que se veía, al parecer él no se acordaría de nada al día siguiente '¿Dónde se fue ese bas-bas-hip' Ni siquiera se fijaba por donde caminaba, y por supuesto nadie en esas condiciones está exento de chocar con algo en su camino.
"Keh" Los ojos de Inuyasha refulgieron llenos de fuego "Maldito eso me dolió, tienes un se-se-segundo para pedir clemencia hip" Inuyasha zapateo con impaciencia y su respuesta fue el completo silencio.
"Ah con que quieres probar el poder de mi colmillo de acero" Cualquiera que mirara llegaría a la conclusión de que Inuyasha se estaba peleando con un árbol "¡No! Tu no mereces que use mi espada, mis manos son suficientes"
"¿Qué está haciendo?" Unos conocidos ojos lo miraron con desconcierto.
"Te dije que tenía un muy mal presentimiento, por eso vine inmediatamente con el joven amo Inuyasha"
"Pues me temo que te has equivocado, por ese aroma puedo jurar que se ha pasado con el alcohol" Totosai movía la cabeza de un lado a otro, pero de todos modos tampoco podían dejarlo por ahí 'Jovenes, son tan problemáticos'
"Este presentimiento lo he tenido solo cuando mi señor Inutaisho murió, así que vine aquí inmediatamente" La pulga Myoga se mantenía firmemente en la cabeza del otro.
"Ah vamos no exageres, solo esta borracho" Totosai y la pulga se acercaron al hanyou y su ardiente batalla contra un árbol.
"¡Amo Inuyasha!" Eso pareció llamar la atención del chico "Escúcheme, me temo que tiempos muy malos están por venir, lo he presentido"
"Unhm, no lo confundas, dudo mucho que algo así se acerque a menos que se trate de aquel enemigo suyo, sino mal recuerdo se llamaba Naraku" Explico Totosai parándose a cierta distancia del hanyou.
"¿Enemigo?" Al parecer Inuyasha solo prestó atención a la parte en la que los labios del youkai mayor mencionaron esa palabra.
"Oh amo, ¿Está bien?" La vieja pulga espero pacientemente una respuesta.
Sin embargo, tal vez no esperaba una rigurosa inspección por parte de su amo, que por cierto a medida que lo miraba fruncía más el ceño.
"¿Enserio?" Se burló Inuyasha, desconcertando de paso a los demás demonios "Si crees que ese pobre disfraz va a engañarme estas muy equivocado"
"¿Ah?" La pulga lo miró detenidamente '¿Disfrazado? Pero si siempre me visto así'
"Perdió la cabeza completamente" Totosai movió la cabeza de un lado a otro
"jajajaja" Puso una expresión de maldad "Sesshoumaru, eres ridículo, no puedo creer que tengas que recurrir a métodos tan bajos para conseguir a colmillo de acero, bastardo voy a mandarte al otro mundo" Señalo Inuyasha firmemente con el dedo hacia donde permanecían los otros dos.
Totosai y la pulga se miraron entre si y voltearon a ver detrás de ellos, en espera de ver al joven hermano mayor del hanyou, aunque era raro que no pudieran percibir ningún aroma.
"Yo no veo a Sesshoumaru por ningún lugar" Totosai observo los alrededores "Oye Inuyasha ¿Dónde está tu hermano? ¿Podría ser que le paso algo a tu olfato?"
"Ah, Totosai, el dedo del joven amo apunta hacia nosotros" Advirtió la pulga, algo le decía que algo muy malo estaba por suceder. Por otro lado Totosai se estremeció, esa mirada estaba llena de una gama de emociones, ojala fuera un error, pero para salir de dudas se movió a la derecha y el dedito acusador le seguía señalando moviéndose a la par con él, no importa cuánto se moviera.
"¡Viento cortante!" Apenas pudieron esquivarla, ambos cayeron al suelo, aunque Myoga aun permanecía en la cabeza del otro.
"Pero, ¿Qué te pasa?" Reclamaron ambos al unísono.
"¿Ah? ¿Acaso dijiste que soy despreciable?" Los días en los que Totosai pensó nunca le intentaría matar Inuyasha eran historia, al verle tronar las garras.
"Detente jovencito….." Intento persuadir el herrero, pero ni siquiera le dejaron terminar
"¿Qué? ¿Qué soy solo un hibrido y por eso no puedo vencerte?" Sus garras crecieron más de lo normal "¡Te reto a repetirlo, y cortare ese cabello largo tuyo en pedacitos y las pegare en la calva cabeza de Jaken!" Vociferó enloquecido, señalando de paso a la vieja pulga.
"Pero si yo casi ni tengo cabello" Mencionó Totosai, estaba cansado de todo esto.
"¿Ah? ¿Que tu cabello es más hermoso que el mío?" Las orejas de perro de Inuyasha debían estar atrofiadas, Totosai y la pulga se detendrían a pensar en eso en otro momento, pero ahora mismo el chico estaba a punto de realizar su letal técnica de garras de sangre.
"En estos momentos patitas para que las quiero" El youkai corrió a todo lo que le daban sus piernas con la pulga en su cabeza, con Inuyasha pisándole los talones.
"¡Vuelve aquí Jaken, Sesshoumaru!" Vociferaba su perseguidor con la temible katana en sus manos.
"¡No podemos!" Si tan solo no le hubiera hecho caso a la pulga, y para empezar como rayos le confundía con su sanguinario hermano mayor, el vestía de verde, no tenía un cabello plata, rayos hasta estaba casi calvo, por donde se parecía a Sesshoumaru 'Oh, bueno me le parezco en lo guapo' Pensó.
Si los vieras desde las alturas, sin duda vislumbrabas a un demonio corriendo a toda velocidad levantado polvo a su paso y a escasos metros de el a un hanyou enfurecido gritando mil maldiciones.
"Myoga, ¿Por qué no dijiste que el mal presentimiento significaba nuestra muerte?" Ya se estaba hartando, bueno cualquiera lo haría después de dos horas de estar corriendo "Haz algo, o ambos moriremos" Y eso que él pensó que al único al que debía de temer era al peliplata mayor, pero eso acababa hoy, ambos hijos del general perro, estaban igual de locos.
"No quiero morir tan joven" De todos modos el que podía hacer, él era cobarde, de ninguna manera se quedaría a ser rostizado por la espada que el mismo incitó a su amo a buscarla 'Oh, eso' Myoga sonrió, como si se hubiera sacado el primer premio de la lotería, rebusco entre sus cosas hallando un collar que era el regalo de un viejo amigo kitsune, rápidamente se lo puso en el cuello y saltó a dos metros de la cabeza del viejo herrero.
"Inuyasha-chan" Mencionó con una voz melosa e hizo que Inuyasha se detuviera abruptamente y el anciano herrero también lo hizo a diez metro lejos de ellos "No quieres ir a hacer cosillas por ahí" Insinuó la ahora hermosa mujer de largo cabello y traje de sacerdotisa 'Creo que fue una buena idea convertirme en la señorita Kikyo, no hay forma de que esto falle'
"Esta es mi oportunidad" Totosai procedió a correr otra vez,se había olvidado completamente de que tenía una vaca a la que podía haberse subido desde el principio, maldijo su mala memoria.
"Sesshoumaru no te vayas" Lloriqueó el hanyou, tratando de perseguirlo otra vez
"Inuyasha mi amor, ¿A dónde crees que vas?" Myoga se le colgó del brazo a su amo "¿Es que tu hermano es más importante que yo?" Pregunto la imagen bien realizada de Kykio con un sonrojo en las mejillas y los ojos brillosos.
"Ky-Kykio" Mencionó su amo con suavidad, Myoga sonrió lo tenía en sus manos, esto podría ser divertido.
"¿A quién eliges a tu hermano mayor o yo?" Reclamo la figura de Kykio, no había que pensarlo dos veces, la pulga estaba seguro de la respuesta.
"¡Sesshoumaru espérame, yo te quiero a ti!" Vocifero el hanyou y la dejo ahí sola y alborotada, mientras perseguía el rastro de Totosai en medio de la noche. La boca de Myoga cayó hasta el piso.
NOTA: Inuyasha borracho era muy peligroso y estaba obsesionado con su hermano mayor.
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Y hablando del señor de las tierras del Oeste.
En medio de la oscura noche, un Youkai sobrevolaba los cielos, su presencia alejaba a todos los demonios menores que no querían morir solo por cruzarse en su camino.
Sesshoumaru mantenía el mismo rostro imperturbable de siempre, esos ojos dorados que parecían casi brillar en la oscuridad, y esas orejas que parecían escuchar casi cualquier sonido.
Sin embargo, el demonio no era consciente ni a donde se dirigía, solo volaba al infinito y más allá, probablemente mañana se despertaría en América.
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Y en todo esto, no olvidemos a la exterminadora de demonios, ni al líder de la manada de los lobos, quienes ahora mismo tenían la mente completamente nublada, y no solo de alcohol.
"Koga-sama" Se oyó una voz melodiosa, seguido de un suspiro.
"Sa-sango" La respuesta era más como un quejido, ¿Qué estaría pasando?
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Jajaja, es mi primera vez escribiendo un fic, no sé qué piensen ustedes de la trama, ya que aún soy una novata, solo espero les agrade, y por cierto les pido muchas pero que muchas disculpas por no actualizar en tanto tiempo, entre una cosa y la otra, no dispongo de mucho tiempo.
