LAMENTO QUE SEA CORTO, PERO ESPERO QUE LES GUSTE.
PD:
*NATH-DIAMOND: JE, YO TAMPOCO SABIA MUCHO SOBRE LA FAMILIA DE STAR, PERO CUANDO ME DISPUSE A INVESTIGAR ENCONTRÉ A SU HERMANITO XD
*CHICA CUERVO: GRACIAS POR TU REVIEW, ESPERO NO HABERME TARDADO MUCHO ^^U. TAMBIÉN CONCUERDO EN LO DE CHICO BESTIA. CUANDO ERA PEQUEÑA Y VEIA LA SERIE, SIEMPRE ME GUSTÓ MAS ROBIN COMO PAREJA, PERO AHORA ME GUSTAN VARIOS PARA ELLA. MI FAVORITO ES RED X.
"Rae, es hora de despertar, pequeña". Le susurró Darkfire mientras le movía un hombro.
"Un rato mas, Dark. Tengo mucho sueño".
"Pequeña, ¿te sientes bien?". Se notaba la preocupación en su voz. Decidió mentirle.
"Estoy perfectamente". Se levanto de su cama y se acomodo el cabello.
"Segura? Porque podemos ir con Cy para que te revise. Puede que estés enferma. Te ves mas pálida de lo normal".
"En serio. Estoy bien". La verdad tenía una jaqueca inminente, taladrándola por dentro.
"Te creeré por esta vez". Le acarició la mejilla. La chica estaba acostumbrada, pero aun así se sonrojó.
"Gracias". Dijo quedamente.
"¿Tienes hambre?". Iba a responderle que no, cuando su estómago respondió con un gruñido. "Veo que si".
"No, estoy bien así, no te preocupes".
"Vamos, tienes que comer algo".
"No tengo ganas".
"Tienes hambre".
"Bueno si, pero me siento cansada".
"Puedo traerte algo".
"No me gusta comer en mi habitación". Darkfire frunció el seño pero luego volvió a sonreír.
"No es necesario que tengas que caminar".
"Tampoco tengo muchas fuerzas para tele-transportarme que digamos". El solo sonrió maliciosamente.
"Jamás dije que tendrías que hacer algo". La cargó en brazos, estilo nupcial.
"¡Bájame!". Exigió la chica-tomate.
"Nop". Beso su frente.
"Ryan Anders bájame en este instante".
"Nop". Sostuvo a la chica con un brazo, mientras que con otra le pinchaba la nariz.
"¡Ryan!".
"Vamos. Es hora del desayuno". La cargó hasta llegar a la puerta de la sala.
"Por favor, bájame aquí". Chilló Raven.
"De acuerdo". La bajo con delicadeza, como si fuera lo más delicado en el mundo.
"Gracias". Dijo secamente. El chico. le jalo una mejilla.
Entraron a la sala. Chico Bestia y Terra estaban tomados de la mano. Mientras que Robin, Starfire y Cyborg les veían reprochantes. En cuanto Star vio a su hermano y a Raven, fue volando a abrazar a esta.
"¡Amiga Raven! Estábamos preocupados por ti". Starfire, Robin y Cyborg estaban más que enojados con Chico Bestia y Terra.
"Hermanita, si me lo pidieras, le destrozaría la cara a ese infeliz". Dijo Cy.
"Cuenta conmigo". Dijo Darkfire, mientras que Raven solo negaba con la cabeza.
"Sigo aquí". Grito indignado Chico Bestia.
"A nadie le importa". Grito de regreso Cyborg.
"Idiota". Susurro Terra. Star la oyo y se enfureció.
"Por lo menos el no es hjeulk fluck, que gops con los vocleg de una amiga". Chilló con los ojos verdes brillantes de energía, flotando. Robin le puso una mano en el hombro.
"Tranquila, Star".
"Amigo y novio Robin, ellos han traicionado la confianza de la amiga Raven, en mi planeta esto es una gran ofensa y no solo para ella , sino también para mi, puesto mi amiga es como mi jaflkta. Mi hermana y mejor amiga". Explico un poco más tranquila, la pelirroja.
En la tarde, todos trataban de comportarse lo más normal posible. Robin jugaba con Cyborg con su consola de videojuegos, excluyendo a Chico Bestia. Starfire preparaba aperitivos, no le ofrecía ni al chico verde, ni a la rubia, aunque esta fuera la única capaz de engullirlos por su propia voluntad. Raven leía un libro en su habitación, siendo abrazada por Darkfire, este alegaba ser su sillón.
La chica cerró el libro.
"¿Pasa algo?".
"No, nada". Se recargó en su pecho. "Dark". Llamó.
"¿Si?".
"Gracias".
"¿Por?".
"Por cuidarme".
"Es un placer".
El silencio volvió a la tenebrosa habitación.
"Rae". Llamó el muchacho.
"Hmn".
"Juguemos un juego".
"Uhu".
"Cierra los ojos y no los abras hasta que lo indique". Pidió.
"¿Para?". Pregunto intrigada.
"Solo hazlo. Por favor, así se juega".
"Mhh, okeeeyyy". La chica acepto.
"Ahora girate". Obedeció.
"¿Tengo que hacer todo lo que digas?".
"Exacto". La chica torció la boca.
"Ahora, relájate".
Ryan Anders podía ser dulce, pero también era un espécimen masculino, y además de ser uno nacido en la realeza
Tomo el mentón de la gótica y acerco sus labios a los suyos.
La beso con la necesidad y amor que le tenía a esa demonesa.
Esta quedo helada y sin corresponderle.
