Nyahaha~ Llego con otro capitulo~ x3 Ayer estaba tan aburrida que terminé este capitulo. Lo hice en la tablet así que si tiene horrores ortograficos, una disculpa xP Bien, lean y disfruten el segundo capitulo


Bienvenida a tu nuevo sueño, ¿Te divertiste con Oliver? Ya me lo imagino, el es tan dulce, cualquiera querría estar con él siempre. Pues bien, Luciano es algo egocentrico, pero verás que te diviertes y lo querrás más, ¿Quieres intentar? Si no quieres no importa, ya te lo eh dicho, ¿no? No puedes controlar tu sueño. Lista oh no, vamos a empezar con este sueño. Diviertete y trata de disfrutarlo lo mejor posible.


NOMBRE: LUCIANO VARGAS. EDAD: 20 AÑOS. ESTATURA: 1.75 CM. LE GUSTA: LA COMIDA, AMA LA PASTA EN ESPECIAL. DETESTA: LAS BURLAS HACIA ÉL. ADVERTENCIA: PUEDE SER MUY CABALLEROSO, PERO TIENE ALGUNOS DEFECTOS, COMO SUS INCONTROLABLES CELOS. LLEGA AH SER UN POCO MOLESTO PERO….SOLO TEN CUIDADO CON SUS ATAQUES DE IRA, ¿SI? DIVIERTETE.


No dejaba de verte, ni tu a él, las palabras no salían de ninguno. El chico frente a ti te mira curioso, pero arrogante. Tu mirabas, y lo admites, ese extraño rulo que tiene en la parte izquierda de su cabeza, se ve demasiado…extraño. También veías sus ojos: Rojos. Te daban escalofríos.

-Ciao, bella…soy Luciano, encantado de conocerte, soy tu sueño…agh, solo dime Luciano y ya- Dejó de mirarte para ver a otro lado, tal vez a aquella fuente de agua que estaba al centro de la ciudad.

-U-Un gusto, Luciano...u-umm- Te tomó de la mano con fuerza, tenía una mueca de desagrado en su rostro. Al parecer no le agrado pensaste.

-¿Quieres comer algo, bella? Conozco una buena tienda de gelatos por aquí-

-S-Si no te molesta, po-por supuesto-

Caminaron tomados de la mano hasta el lugar que te dijo, te dolía un poco la mano pero por respeto (y miedo) no dijiste nada. Él pidió gelatos sabor napolitano para los dos, por fin te soltó del agarre y tu te masajeabas suavemente tu mano.

Charlaron por horas y descubriste varias cosas: Es italiano, le gusta mucho la comida de su país, no le agrada el contacto físico (y se disculpó por haberte herido ya que no estaba acostumbrado a hacer eso) y que le gusta demasiado el arte, especialmente cantar.

Ese día te divertiste demasiado. Luciano es muy tierno en ocasiones, aunque es algo egocéntrico. Si veía algo con que te gustara, te compraba alguno, te cantaba un poco e incluso llegó a ponerse celoso al ver que no apartabas la vista de un cachorrito.

Los demás días siempre esperabas a verlo, te era emocionante ir a los lugares a los que te llevaba. Vaya que todos los que decían que los italianos son grandes amantes tenían razón. Te sonrojaste al pesar en Luciano como tu amante. Apenas lo conozco, ¿como puedo pensar en eso? Te abofeteaste mentalmente.

Los días pasaron y Luciano se volvió muy celoso, tanto que no podías voltear a ver a nadie. Fue extraño, incluso te daba miedo las miradas que te tiraba cuando te decía que no miraras a nadie. Pero aun seguía siendo caballeroso.

Un día, al parecer después de un mes de conocerse, te llevó a un bosque, fue tan hermoso ese dia; Pescaron, acamparon y cantaron canciones tranquilamente.

-Luciano, tienes una gran voz, ¿como es que te avergüenza cantar?-

-E-Es porque... je...mi abuelo siempre detestó que en la familia nos gustara el arte, nos maltrataba a mi hermano y a mi, hasta que yo empecé a actuar como él...peleaba con todos, incluso...n-no quiero que te asustes...yo...eres a la primera que le digo esto...- suspiró y te volteo a ver con melancolía -Asesiné a alguien cuando tenía 8 para que mi abuelo se enorgulleciera...pero...seguía odiandome...días después murió...-

Lo abrazaste, acariciando su espalda lentamente para consolarlo. Se sonrojó y te besó, mas no se sobrepasó.

Los días siguientes Luciano actuaba raro. Parecía como si regresar de aquel lugar lo hubiera cambiado. Al vivir juntos te dabas cuenta de que salía en la noche y regresaba realmente tarde, te sorprendía el que todo el día tuviera demasiada energía. Pero había algo que te molestaba: Olía horrendo en el sótano. Te preguntabas si habría algo muerto allí abajo, pero de un día a otro el olor desapareció.

Luciano seguía actuando extraño, ahora te decía que hacer y casi que decir. ¡Era una molestia! Su mirada arrogante te seguía todos los días a donde fueras. Te exasperaba. No sabes cuanto tiempo ah pasado, pero esa actitud si que ya te traía harta. Tal vez dos meses han pasado de que has estado con este molesto italiano, pero sentías que ya tenías una eternidad con él, no lo entiendes, pero solo por tu mente pasaba el odio que empezaba a surgir en ti.

Y todo empeoró cuando, a causa de los celos, decapitó a un chico con el que hablabas. Querías llorar, gritar, golpear a Luciano y huir, pero estabas en shock, la sangre había caído sobre ti. El cuerpo sin vida calló a tus pies, llenando sus simples sandalias de sangre. Las lágrimas no tardaron en caer, tu mente no lo soportó y todo se volvió negro.

Despertaste, estabas en tu cama como normalmente. Luciano estaba sentado en una silla cercana a ti, tomandote de la mano. Te pareció tierno aquel gesto, pero los recuerdos agolparon en tu mente.

Te levantaste rápidamente, Luciano apenas despertaba diciéndote "buongiorno bella", pero tu estabas temblando. Te preguntó si te pasaba algo, pero tu seguías temblando. "Mataste a mi amigo" fue lo poco que lograbas decir.

-¿Mate a tu...? Oh si, ese tipo...estaba demaciado cerca tuyo, y tu eres mía, no tenía porque acercarse demasiado, lo siento-

-¡NADA DE LO SIENTO! ¿Te das cuenta de lo que hiciste, Luciano? Mataste a alguien, él tenía familia, amigos, iba a casarse...Por dios, ¡Iba a casarse! Y el me estaba invitando a su boda... ¡Eres un idiota!- las lágrimas caían como ríos de tus ojos, caíste de rodillas al suelo, te había dolido pero el solo pensar en la novia de aquel chico te hacía llorar mas.

Luciano te veía sin ninguna expresión, pero se había cierto odio y rencor en los ojos rojos de este. Se levantó de su lugar sin dejar de verte, se acercó lentamente hacia ti y te hizo un corte en la mejilla con una navaja que sostenía en su mano. ¿Así que estos eran sus ataques de ira? Gritaste por el dolor, tenías tu mejilla entre tus manos tratando de que la sangre no saliera, pero sabes que era en vano.

-¿Idiota? Idiota eres tu al acercarte a todos como una puta, quien sabe con cuantos te habrás metido-

-¡N-NO ME EH METIDO CON NADIE! Imbécil, idiota, te odio...¡ES POR ESO QUE TU ABUELO SIEMPRE TE ODIÓ, PORQUE ERES UN IDIOTA! ¡POR MI TE PUEDES MORIR YA!-

Sentiste el helado filo del cuchillo en tu abdomen, Luciano te había apuñalado y volvía a hacerlo con otro cuchillo, apuñalandote doblemente con fuerza. Dejó de apuñalarte con una mano y te cortó la lengua, luego tu garganta y al final, con elegancia, te hizo cortes por todo el cuerpo, lamiendo la sangre de algunos cortes. Cortó y siguió cortando hasta que sólo quedaron tus músculos al descubierto, tu sangre dejó de salir al no quedar mucho en ti.

¿No lo mencioné? Ah Luciano le encanta la sangre, la ama tanto que hace todo con tal de verla. Hubo sangre algunas veces en tus comidas, pero pensabas que era tu imaginación. Demasiado inocente, querida.

Tu cuerpo sin vida fue arrastrado al sótano, ¿Recuerdas que olía horrible el sótano? Pues tu misma lo averiguaras, ya que al llegar acomodó tu cuerpo entre los demás. Había una pila de muertos bajo tu propia casa, ¿como pudiste ser tan tonta y no haberlo visto antes? Pero era tarde ahora, Luciano ya había hecho lo que quiso tu cuerpo.

Pensaste que todo acabaría, ¿lo olvidaste, cierto? Esto no se acaba hasta que el sueño lo desee. Has vuelto a despertar y Luciano esta vez no te lo dejará fácil. Oh, ¿eh dicho sueño? Me ha de perdonar por mi torpeza, ya que esto no es un sueño, sino una pesadilla, al igual que con Oliver, otra pesadilla que nunca acabará.