Les tengo recién hecho el siguiente capítulo, espero sus críticas para saber que puedo mejorar! Gracias por leer
La habitación había quedado en silencio después del portazo que Loki había dado detrás de él, Thor se sentía profundamente confundido pero no quería atrasar más las cosas. Preocupado salió corriendo por los pasillos del castillo hacia el gran comedor, se acercó a su madre y con la voz agitada le informó la situación de su hermano menor.
Frigga abrió los ojos preocupada, había sentido que algo iba mal pero jamás pensó que tanto, al menos por cómo se veía Thor, las cosas iban en serio
-¿Que es lo que le pasa a tu hermano? ¿Hablaste con él?
-Madre, Loki ni siquiera me dejó verlo, se encerró en el cuarto de baño y no me abrió la puerta, tenía la voz rara y caminaba extraño, debe estar enfermo de algo, tenemos que ayudarlo madre. -Thor seguía de cerca los pasos de su madre mientras le trataba de explicar todo, la reina iba a pasos bastante rápidos, cosa que incluso sorprendió al rubio.
La puerta de la habitación estaba entre abierta, tal como Thor la había dejado y Frigga entró, pero no sin antes colocarle una mano en el pecho a su hijo negándole la entrada.
-Cariño si Loki está enfermo y no quiso que lo vieras no dejará que entres, yo me haré cargo, tu no te preocupes y termina tu desayuno, me haré cargo, vamos.- le sonrió con confianza a su hijo y se dispuso a cerrar la puerta y caminar hacia la habitación donde su otro hijo se encontraba, tocó con suavidad y Loki en seguida supo que era ella podía sentirla, no ocupaba siquiera escucharla.
-¡Madre!¿Thor aún se encuentra en la habitación?
-No Loki él ya salió, abreme y dime qué es lo que te sucede
La suave voz de Frigga era como un calmante automático para él, su madre sabría que hacer en una situación como ésta y de alguna forma encontraría la manera de romper el hechizo.
Loki se mordió el labio mientras se levantaba del suelo y abría lentamente la puerta. Una figura esbelta y con curvas bastante pronunciadas atravesó el umbral y Frigga no pudo sentirse más impresionada en ese momento, sus ojos veían a quien era su hijo pero justo en ese instante, en ese preciso segundo la imagen cambió y sólo lograba ver a una hermosa jovencita, estaban en un gran lío.
Loki miraba atento a su madre, se sentía avergonzado por alguna extraña razón, pero no pudo evitar colgarse en sus brazos y abrazarla con fuerza, eso era lo que más necesitaba.
-Madre algo ha ocurrido y no sé cómo, ni siquiera se como arreglarlo, no sé que está pasando.
Loki tenía su ahora femenino y delicado rostro inhundado en lágrimas, las mejillas sonrojadas y esos hermosos ojos más brillantes que nunca. La sábana aun cubría el cuerpo de Loki, se aferraba a ella como si su vida dependiera de ello, trataba de limpiar su cara y no dejar rastro de humedad pero silenciosas lágrimas le ganaban el paso de nueva cuenta.
Frigga sabia que esto sería algo de lo cual deberían tener cuidado, no se podía hacer un hechizo como éste tan fácilmente, se necesitaba preparación… ésto fue planeado con mucho cuidado. Tomó la mano de Loki y lo llevó hasta la cama donde ambos se sentaron, debía tranquilizar a su hijo
-¿Qué has hecho estos últimos días hijo? ¿Con quien has hablado y a donde has ido?- ella cómo una de las mejores si no es que la mejor hechicera del reino debía hacer un conteo mental de las cosas o personas que hubieran podido detonar este embrollo.
Loki le explicó a su madre que solo había estado en el palacio, tristemente era bien sabido por todos que él no tenía muchas amistades, los últimos días los pasó en el establo con su caballo, en la biblioteca y una que otra noche cenando con los amigos de Thor y con la guerra Lady Sif. Frigga escuchaba todo con atención, imaginaba las situaciones y el cómo pudieron hechizar así de fácil a Loki sin siquiera salir del palacio.
Mientras seguían conversando sobre lo sucedido, los pasos de Odin sonaban fuertemente por los pasillos y llevando a la alcoba tocó la puerta, Thor venia tras él y ambos estaban ansiosos por pasar a la habitación del pelinegro. Una dulce voz inundó el cuarto.
-Mi Rey, temo que no puede pasar en este momento, hay una pequeña cuestión que debe ser resuelta lo las pronto posible
-En ese caso con más razón debo estar enterado, tanto lo que pasa en el palacio como con mi hijo - Odín tenia una voz fuerte y severa, en realidad no podía decir que estaba muy preocupado por Loki, si seguía con vida no debía ser tan grave, pero le intrigaba mucho lo que estuviera pasando.
-Ve al cuarto de baño, hablaré con tu padre… debe saberlo, quizá se lo ocultemos a Thor, ahora ve cariño.- y dándole un dulce apretón en la muñeca se dirigió a la puerta principal, al abrirla se topó en seguida con su esposo y su rubio hijo, ambos lucían ansiosos.
-Thor, hijo… Tendrás que retirarte de la habitación. Debo hablar a solas con tu padre.
-Pero mi hermano está bien? Madre quisiera saberlo, por favor.
-Lo está, ahora retirate cariño.
El rubio chico asintió con la cabeza a regaña dientes y se introdujo entre los pasillos del Castillo, Frigga mientras tanto tomaba la mano de su esposo y lo dirigíadentro de la habitación, cerrando la puerta tras de ella, la mujer suspiro y tomó la cara del rey entre sus manos
-Han hechizado a Loki aquí mismo en el palacio, no ha salido en la última semana y esto es algo que toma efecto en máximo dos días… debemos reforzar la seguridad, esto podría ser una broma pero pudo ser más grave.
-¿Pero qué fue lo que le hicieron? ¿se encuentra bien?
-Él está bien… pero debes verlo por ti mismo, Cariño ¿puedes salir por favor?
Y Loki de nuevo hizo su aparición desde la puerta, se sentía como todo un animal en exhibición. No le gustaba para nada la sensación de las miradas sobre él, jamás estuvo acostumbrado, el de la atención siempre fue Thor. El pelinegro mantenía la mirada baja, sabía que su padre lo estaba analizando tanto a él cómo a la situación y no estaba contento.
-¿que haremos ahora? Nadie debe darse cuenta que nuestros filtros son tan débiles que pueden hechizar al mismo príncipe.
-Podríamos declararla nuestra protegida, alguien que encontramos en un muy mal estado en tu última mirada por los reinos, Loki se encuentra aprendiendo magia con las hechiceras del norte.
Odín asentaba con la cabeza mientras seguía con la mirada fija en él
-Lo lamentamos hijo pero hasta que encontremos una solución ésa será la versión que daremos.- Padre de todo se levantó, le dio un suave apretón a su ahora femenino hombro y salió de la habitación, Loki no lo quiso admitir pero fue de las pocas veces que su padre le mostró algo de afecto.
Frigga giró a ver a su hijo y le brindó una cálida sonrisa
-Vamos mi amor, tenemos que vestirte de acorde, sé que será duro pero te sacaré de ésto y volverás a ser tú… con algo de maquillaje se asentarán tus rasgos y ya no habrá quien dude de ti, te dejaré a solas un momento, yo sé que lo necesitas y yo mientras tanto traeré un par de vestidos para ti… sabes que tu padre tiene razón.
-Lo sé madre, lo sé, por el bien de todos no puedo tomar esto a la ligera… puede ser peligroso y más para padre. -Frigga ocultó su orgullo, Loki aun mantenía esa serenidad y porte, tenía un espíritu fuerte y eso era hermoso a los ojos de ella, le sonrió y salió de la habitación no sin antes cerrar la puerta con llave, le daría a Loki su espacio y no ocupaba esa llave para abrir, su magia lo podía hacer por él.
El espejo de la habitación quedaba justo frente a la cama, Loki se recostó de lado observándose a si mismo durante largo rato, su cadera y cintura eran tan pronunciadas en ese ángulo que incluso se asombró de tan pequeña cintura que lograba ver, su cabello era largo y tenia ondas que le cubrían los pechos, la manta ahora era un montón de tela cubriendo sus caderas, tendría que acostumbrarse a ésto, a su nuevo cuerpo y su nueva vida, al menos mientras descubrían como revertir el hechizo.
Se levantó de la cama y observó sus largas piernas, eran muy parecidas a las de él pero éstas no tenían ese pequeño músculo que se le formaba en el muslo y en las pantorrillas, estas piernas eran firmes, suaves y estilizadas, tenía caderas generosas y una cintura curva y muy bonita, a sus ojos era una mujer muy atractiva, lastima no podía cortejarse a si mismo.
No sabía cuanto tiempo había pasado hasta que su madre volvió con algunos ropajes entre sus manos y algunos frascos con cosas coloridas dentro. Se sentó frente a él y le tendió los vestidos en la cama, uno era azul con destellos morados, otro más era verde y dorado y el último era de un color rojo intenso, sin dudarlo tomó el vestido verde y corrió a probarselo, la tela era entallada por dentro, acentuaba su cintura y su pecho mientras que en la parte de abajo caía con telas vaporosas en forma de cascada, era un vestido hermoso.
Se sentó en la cama con su madre y la observó abrir cada uno de los recipientes, uno era de una especie de polvo blanco, otros parecían ser mermeladas y uno mas contenía un pequeño cepillo con una pasta oscura dentro, Loki se dio cuenta que eso no era mermelada y se lo debía poner en los labios, un tono carmesí intenso que contrastaba con su piel, todo era maquillaje.
-Ya no podrás dormir en tu habitación cariño, debemos mantener la historia de que has ido al norte, te prometo que pronto resolveremos esto y podrás regresar a la normalidad, por ahora dormirás a un lado de la alcoba de Thor, Lady Sif ahora se queda en el palacio así que su habitación está justo enfrente, no estarás sólo si así lo deseas, por ahora todas tus cosas temporales se encuentran en la otra habitación ya las he mandado a pedir… vamos hijo salgamos de aquí.
Loki se mantenía callado y afirmaba con la cabeza cada cosa que su madre le decía, la siguió por el pasillo y entró al que sería su nuevo cuarto, era caí igual de grande sólo que sin tanto lujos como su alcoba original.
-Madre todo está bien, deja de preocuparte por mí, sabré manejar lo que sea que de aproxime, me mantendré aquí lo más que pueda así evito al resto del palacio
-Yo sé que estarás bien, sólo me preocupan las intenciones del causante de todo esto.
-Saldrá, tarde o temprano daré con él, vamos estaré bien, me quedaré leyendo un poco y ordenare mi comida aquí.
-Está bien, nos veremos pronto cariño. No dudes en llamar por mí, siempre escucho.
Ambos se despidieron y el resto de la tarde Loki la pasó leyendo en la alcobq, incluso en sus pensamientos conservaba la suave voz femenina que había adquirido y eso le producía una sensación extraña.
-Toc Toc Toc ¿Puedo pasar?
Una ligera voz llegó hasta sus oídos y Loki pegó un pequeño brinco. El llamado venia desde la puerta y seguramente no era uno de los sirvientes, hacía horas que había tomado su desayuno y no había pedido nada más. La curiosidad terminó por ganarle y se levantó de entre las suaves almohadas para abrir la puerta. Sea lo que fuera esperaba que fuera más interesante que su libro. La sorpresa lo invadió al encontrarse con la fuerte y atractiva mujer amiga de su hermano, Lady Sif.
-¡Hola! Mi nombre es Sif- la joven castaña le hizo una reverencia mientras le mostraba una gran sonrisa, el nerviosismo de la ahora pelinegra era tal que en seguida se puso aun más pálida de lo normal
-Hola Sif, mi nombre es… es... Sigyn- se sorprendió al escucharse mencionar a una antigua novia que había tenido en la adolescencia, pero es que sólo no lograba formular algún nombre femenino y la presión hizo lo suyo.
-Es un gusto conocerte, la Reina Frigga nos ha mencionado el porqué estás aquí y me alegra que seas parte de Asgard ahora y no lo mejor que puedes hacer es olvidarte de todo y alegrarte de estar aqui, por cierto mi alcoba está justo en frente, espero nos llevamos muy bien Sigyn
Loki guiñó ambos ojos mientras le sonreía algo ruborizada a la chica y asentia con la cabeza, todo esto estaba demasiado confuso, no se sentía seguro de poder seguir mucho con la mentira, se quería vengar, quería luchar contra la persona que le hizo esto… estaba furioso por dentro.
Cortésmente Loki abrió la puerta en su totalidad dándole paso silencioso a Sif, ésta le sonrió de vuelta y pasó a la habitación, se sentó en la suave cama observando los muros y las repisas.
-Si quieres te ayudaré a instalarte en tu nuevo hogar, el castillo es inmenso y éste es tu pequeño pedazo de tranquilidad, puedes tener lo que quieras y hacer de este lugar sólo tuyo.
-¿Cuanto tiempo tienes viviendo en la mansión?
Loki no sabia siquiera una fechas aproximada, y la curiosidad surgió, Sif parecía será alguien muy agradable y le sacaría provecho, a demás… se encontraba muy aburrido, ésta noche hablarían muchísimo.
