Hoy es sábado por la mañana, y hay waffles para desayunar, es como cualquier sábado, cuando llegue a la cocina, Prim se está sirviendo otro waffle y mi madre está tomando café con la mirada perdida.
-Buenos días Katniss- dicen mi madre y Prim cuando me ven llegar a la cocina.
-Buenos días- les contesto.
Voy por un plato, me siento en la mesa y me sirvo mis waffles. Cuando terminamos, Prim y yo vamos cambiarnos para ir al bosque.
Ya en el bosque, caminamos y Prim ve a un conejo blanco y lo empezamos a seguir, no lo agarrábamos porque eso sería terminar con la diversión, y así seguimos por unos minutos, hasta que llegamos enfrente de un árbol y el conejo se metió en un hoyo que tenía el árbol y ¡PUF! se acabo el juego de seguir al conejo.
Enfrente de aquel árbol había un lago pequeño rodeado por pasto, Prim lo vio y corrió hacia él, yo la seguí y nos paramos enfrente del lago.
-Prim ¿no te quieres sentar un rato?- le pregunte.
-Si eso me gustaría- me contesto ella con una gran sonrisa.
Nos sentamos y charlamos un rato, sobre trivialidades, ella me contaba cosas y yo le contaba otras, después Prim sugirió caminar un poco y yo le dije que eso sería una gran idea.
Después de caminar nos dimos cuenta que estábamos cerca del Quemador, un mercado que se encuentra a un lado del bosque, cuando llegamos al Quemador le pregunte a Prim que si quería comer, y ella me contesto que quería un Hot dog. Caminamos a un puesto a pedirlos, porque obviamente yo también quería uno, después de pedirlos, pagarlos, nos sentamos en una mesa para comérnoslos a gusto.
Cuando nos acabamos el Hot dog, tenía ganas de una nieve así que le pregunte a Prim si quería una y ella me dijo que sí.
-Katniss ¿de qué sabor quieres tu nieve?- me pregunto Prim entusiasmada, ella iba a ir por las nieves.
-Hm… ¡de fresa!- le contesto alegremente.
-Espérame aquí, ya vuelvo- me dijo esto para dirigirse a el puesto de nieves.
Cuando se fue Prim, vi al mismo rubio de ayer, ¿Qué si como lo sé? Simple, el estaba volteado de espaldas y se veía igual que ayer solamente que estaba con otra ropa claro, y repente se volteo y lo pude ver de frente. Como había esperado el era más apuesto de frente, tenía su pelo desordenado, en ese momento el enfoco su mirada en mi y dejo de caminar, y se quedo ahí parado mirándome, así duro unos cuanto segundos, lo siguiente fue que, sin dejar de mirarme el estaba caminando hacia mí, cuando el rubio estaba a unas mesas llego Prim con mi nieve.
-Hey Katniss ya traje las nieves.
Pero yo no deje de mirar al rubio, que por cierto dejo de acercarse.
-¿Qué estás viendo Katniss?- pregunto Prim, para después voltear hacia donde estaba mirando.
El chico noto que Prim también lo veía, luego se sonrojo un poco y siguió caminando pero para otra dirección.
-Katniss ¿Quién era ese chico?- me pregunto Prim
-No lo sé- dije sonrojándome.
Prim no volvió a preguntar lo cual yo agradecí, mientras terminábamos nuestras nieves, Prim me contaba lo que paso el viernes y toda la semana en su escuela.
Cuando vi que el reloj apuntaba las 3:17 p.m. decidí que era momento de irnos, cuando llegamos a casa, Prim sugirió ver una película, prendimos la tele y buscamos un canal en donde pasaran una película, por fin encontramos uno en donde la película estaba comenzando.
La película trataba de que un chico y una chica se enamoraban, y pasan muchos sucesos que los orillan a terminar con su noviazgo, a lo último la chica muere, no fue un final feliz, pero fue un final, PrIm se decepciono mucho con la película, a mi solo me dio igual, después vimos una de terror, no me daba tanto miedo, pero hubo en momentos en los que daba saltitos en mi asiento.
Cuando acabo la película ya había oscurecido y eran las 9:00 p.m. ya era la hora de cenar, mi madre bajo de su cuarto cuando estábamos viendo la película de terror, nos preparo lasaña, cuando todas subimos a nuestras habitaciones, salí de mi cuarto, me dirigí a la cocina por agua, y volvi a mi cuarto.
