Capítulo 2

El sueño es menos que eso y más un recuerdo, una de las muchas noches que Izuku había entrenado con All Might reproduciéndose como una película en su mente.

Se había detenido, jadeando e inclinándose sobre sus rodillas porque las lavadoras eran difíciles de mover, musculatura o no, y había visto al héroe profesional mirándole fijamente. Había un coctel inidentificable en su mirada, pena y algo más, que lo hizo detenerse y vacilar, preocupado de haber hecho algo.

¿All Might? ¿Algo está mal?— El héroe se libró de su ensoñación, tosiendo en su mano. Afortunadamente, no progresó en escupir sangre.

¿Tienes… algún héroe profesional en tu familia, mi chico?— Izuku ladeó su cabeza.

No. Bueno– allí estaba mi bisabuelo, pero él era menos que un héroe y más, uh. Un desobediente constante de las leyes. Solía usar su Quirk mientras trabajaba en la fuerza policial, cuando comenzaron a aparecer en la población. —All Might, en todo caso, desinflado por su respuesta, pasó una mano por su cabello.

Ya veo. No– ¿tías o tíos?— Izuku negó con la cabeza.

Ninguno. Mis dos padres eran hijos únicos. ¿Por qué?

—… No hay razón mi chico, simplemente tenía curiosidad. Pareces tan dedicado, pensé que tu familia podía desempeñar algún papel. ¿Por qué no intentas mover esa lavadora otra vez?


Se detienen en una tienda antes de volver, agarrando artículos de tocador y cosas por el estilo. La empleada es una mujer de mediana edad con colores brillantes que no les habla, pero sonríe indulgentemente mientras Izuku juguetea con las bolsas. Siente que se sonroja y trata de vencer la frustración que sigue sus pasos.

El apartamento es el mismo de hace dos días, cuando llegan.

—Ta-dá. Bienvenido de vuelta. —Yagi-san gesticula con su brazo incómodamente, dejando su bolsa. —Uh, no hay mucho obviamente, pero es mi hogar. Uhh. ¿Ya comiste?

—Lo preguntas mucho, ¿eh?

— ¡La comida es importante!—Se defendió Yagi, dirigiéndose a su refrigerador. —Es combustible para el cuerpo. Por todo lo que tú sabes, puedes terminar con sólo jugo y galletas para comer mañana, por lo que siempre necesitas comer cuando puedas. —Eso… sonaba desagradable. Y como si viniera de la experiencia. Izuku tomó la caja de comida para llevar con poca queja, incluso si que siguiera siendo la única cosa de la nevera era preocupante. Comieron en silencio, reflexionando sobre sus propios pensamientos en el silencio. Toshinori entró en pánico ligeramente y se preguntó a sí mismo en qué acababa de meterse, mientras que Izuku contemplaba lo que sucedería a partir de allí.

—No tengo idea de que hacer ahora. —Yagi-san lo miró sin comprender, con los fideos a medio camino de su boca. —Literalmente todo lo que tengo es la ropa en mi espalda. — La cara del rubio adquirió algo de comprensión, aunque estaba tintada de ansiedad.

—Eso no es bueno. —Sí, gracias, Yagi-san. —Uhhhh, ¿podríamos ir a una tienda de segunda mano y conseguirte algunas cosas?

—Eso es… sí, no hay muchas otras opciones. Tendré que devolverte el dinero más tarde, sin embargo. —Izuku hizo una mueca ante la idea de cuánto tardaría eso. Le debería al otro por años. Debe haber dicho eso en voz alta, porque Yagi hizo un ruido de descontento, dejando su recipiente.

—Quiero decir, no tienes que tener prisa por. Me acabas de decir que no tienes nada, justo ahora, no voy a perseguirte como cobrador de deudas. Y no es como si no tuviera suficiente para prestarte, ahora mismo.

—Y tú estás… bien con esto, —dijo Izuku lentamente, —Ayudando tanto a un completo extraño.

— ¡Todos merecen ayuda! No importa quién o qué son. No conocerlos no cambia eso. —Yagi-san negó con la cabeza, frunciendo el ceño. —E– Es agradable, poder marcar a diferencia para alguien. Sé que ir con las autoridades no sería demasiado, con lo atados que están hoy en día, así que no es como si lo obtuvieras en otro lugar.

Izuku lo dejó caer, porque tenía razón. En el mejor de los casos, lo dejarían en un hogar de acogida y lo olvidarían. En el peor de los casos, se darían cuenta que él no existía y lo mantendrían para interrogarlo, y entonces estaría jodido.

Picó su comida, ya no tenía hambre. —Bueno. Entonces. Supongo que tomaré el sofá, ¿hasta que podamos conseguir otro futón?—

Lo que siguió fue un ruidoso debate sobre que era más cortés cuando se alojaba a un invitado y el acuerdo tácito de que quien llegara primero al sofá por la noche sería quien lo reclamara.

Eso aligeró el humor, al menos.


Yagi-san era un completo desastre y toma una semana para Izuku darse cuenta enteramente. Él no sabe cómo cocinar, ahorrar dinero en las compras o administrar finanzas en absoluto, en serio. Retazos en ropa mal reparada, y hay manchas preocupantes en el baño. El hecho que se las arregla para limpiar pasablemente el apartamento está empezando a parecer un milagro en sí mismo.

Es obvio que no es su culpa, solo como está. No hay señales de otras personas en el espacio, solo toques del alto adolescente y muebles de segunda mano. Izuku encuentra un cuadro en un marco metido en la parte trasera del armario de un rubio y una morena, la mujer sostiene un pequeño bebé en un mameluco. El vidrio está cuarteado y una de las esquinas está deformada.

Izuku lo pone de vuelta antes que Yagi notara que lo había tocado.

Pero, el resultado final fue, inexplicablemente, Izuku asumiendo él mismo la tarea de enseñarle las otras habilidades vitales que se le habían escapado. La comida para llevar fue abandonada por comidas simples, quemando cada una cuando Izuku trató de darle experiencia práctica mientras lo mantenía comestible. Le ayudó a balancear su chequera y a planificar el gasto del mes, así como a marcar promociones cercanas y acumulación de cupones. No era como si lo necesitara, con la gran cantidad que era su sueldo mensual (y santo cielo, Izuku casi se desmaya), pero era bueno estar preparado. Con el baño hizo a Toshinori salir a comprar tanto blanqueador y windex como pudiera.

La idea de conseguir otro futón, tratar de averiguar que sucedió con la familia ilusoria de Izuku, inscribirlo en la escuela, todo se dejó de lado a favor de hacer que el rubio sea lo más independiente posible e investigar sobre el viaje en el tiempo.

Pero. No era una mala situación. Yagi-san era del tipo decente, respetando los límites claros y llenando la habitación con charlas cuando notaba el silencio. Era un poco inconsciente a veces, hacía que parte de la misma ignorancia de Izuku fuera menos peligrosa, y no hacía situaciones desagradables. Se iba la mayor parte del día de todos modos con Izuku siendo dejado solo para ayudar en la tienda de conveniencia local, ejercicio y… bueno… Él lo llamaba investigación, pero no había mucho que pudiera hacer.

Hace cuarenta años, había poca información sobre Quirks. Como el fenómeno no tenía ni medio siglo de existencia y los países acababan de salir de la reacción violenta y el debate que causaron, la gente estaba más centrada en cómo se manifestaban y cuando, en lugar de sus efectos, con una categorización que se queda atrás de cosas como quien los manifestaría y que era más probable. ¡Todavía usaban el sistema de sólo tres categorías, por el amor de Dios! No se mencionó más allá de si cambiaron el yo, el entorno, u otros. Fue un gran obstáculo en su búsqueda de un camino a casa.

Pero él tiene que seguir intentándolo. El necesita hacerlo, por ellos.


—Riot realmente necesita sacar los brazos del tipo. Están soportando todo su peso, por lo que caerá como un árbol si son golpeados. —Izuku se sobresaltó como conejo asustado, mirando por encima del sofá a Yagi. Estaba cepillándose los dientes en la entrada del baño, mirando la televisión con expresión desconcertada. — ¿Te gusta ver peleas de villanos?

En pantalla, Crismon Riot y un grupo de otros héroes estaban arreando a un villano con un Quirk basado en transformación, intentando dominarlo mientras mantenían a raya a la multitud. Parecía… sorprendentemente difícil, con civiles que intentaban mirar sin considerar el peligro y poniéndose en camino. Era un marcado contraste con su tiempo, donde sabías ver de lejos o ser puesto en el hospital y multado.

— ¡Es una buena oportunidad para ver Quirks de héroes y villanos!— Se defendió, aferrándose a su libreta. —El Quirk de Tenth Flame es realmente interesante, cuando lo miras desde múltiples direcciones, y es interesante ver como sus emociones lo cambian–

— ¡No estaba diciendo que fuera algo malo!— Yagi levantó una mano en señal de disculpa retirándose para escupir en el lavabo antes de regresar. —Es genial que estés tan metido en eso. ¿Estás pensando en convertirte un analista, cuando seas mayor?

—Ah…— Izuku apretó los labios, moviéndose nerviosamente. Todavía había un poco de temor cuando se trata de decirle a la gente, incluso después de todos estos meses. —E-En realidad, quiero ser un héroe.

— ¡Oh! ¿Qué tipo? ¿Estás buscando entrar en rescate, captura de villanos, o reducción de daños? Siempre he considerado la captura, pero el control de daños y la evacuación también son importantes, por lo que es difícil decidir. —Ahí. Ahí había estrellas en los ojos de Yagi-san, ¿eso era normal? ¿De repente apareció en un anime?

—C-Captura de villanos. —Dijo Izuku. —… ¿Tú también quieres ser un héroe?

— ¡Sí! ¡Quiero ayudar a la gente, y hacer que el mundo sea mejor! ¡Hacer entonces que- — Señaló hacia la tele, donde Flicker Vision acababa de lanzarse y salvar a un rehén. — -Eso no suceda! ¡La gente me verá y sonreirán porque sabrán que todo estará bien!—

Izuku sintió que su respiración se había ido, y le dolía el corazón. El sentimiento era tan parecido al suyo, como de All Might que dolía. Aquí había un rayo de familiaridad, en ese mar de incertidumbre.

—Sí, — Dijo, sonriendo ligeramente. —Yo igual.


—No creo que alguna vez te pregunté cuántos años tienes. — Izuku se sobresaltó, levantando la vista desde donde había estado escribiendo en una libreta de repuesto. Nada realmente útil, pero fue bueno tener un registro de lo que había sucedido hasta ahora. Yagi lo miró desde el otro lado de la mesa, con sus propias notas extendidas. Los borrones en su hoja de cálculo le decían que no estaba haciendo muchos progresos en las fórmulas y compuestos. — ¿Qué tienes, dieciocho?

—Ah, en realidad tengo diecisiete años. — Se frotó el cuello, el rostro calentándose. —Mi cumpleaños fue el mes pasado.

— ¡Oh!— La frente de Yagi se arrugó, el extraño flequillo se dejó caer al apoyar su cabeza en una mano. —… Sé que no te gusta hablar de eso, ¿pero no dijiste que ibas a la escuela? ¿No se darán cuenta que te has ido tanto tiempo?— Izuku hizo una mueca y se encogió de hombros.

—Eso no es importante. —La mirada de Yagi se hizo más afilada, y miró a la camisa de Izuku.

— ¿Cómo es que tener que salir y comprar toda esa ropa nueva no era importante?— Ésta vez, el chico peli-verde se estremeció.

—… Es como lo que dije cuando me encontraste. Todo se ha ido, — Dijo en voz baja. —Yo no– algún Quirk me golpea, y ahora todo es diferente, y todo lo que tengo está sólo. Perdido. Hogar, dinero, identificación, todo, todo se ha ido y estoy atrapado en éste limbo, y ni si quiera sé si todo el mundo está bien, lo terriblemente que mi madre se preocupa– —Su voz se había elevado al final, y no se dio cuenta que estaba llorando hasta que no pudo ver más. Se limpió con ojos bruscamente, sorbiendo la nariz. —Lo siento, —murmuró. —Lo siento, yo sólo–

—No sé qué hacer, —terminó Yagi. Él asintió pensativamente, frunciendo el ceño con simpatía en sus ojos. —No voy a decir que entiendo lo que estás pasando, pero hay algunas cosas que podemos solucionar fácilmente.

— ¿Cómo?— Demandó Izuku. Yagi-san se encogió de hombros.

— ¿Di la verdad? Alguien usó un Quirk contigo, y ahora estás aquí sin ninguna identificación o forma de demostrar quién eres, así que necesitas re-registrarte como ciudadano. Hay tantos problemas hoy en día, que en realidad no lo cuestionarían mucho mientras te pongan en el sistema.

Izuku parpadeó. Eso fue… sorprendente, y un poco desconcertante. ¿Los Quirks y el crimen realmente desorganizaron a la sociedad lo suficiente para que nadie cuestionara la aparición de una nueva persona?

—Está bien, —finalmente dijo. —Yo. Eso suena como una buena idea. —El rubio le sonrió, y le dio un pulgar hacia arriba.

— ¿Ves? ¡No todo es tan malo! ¡Sólo necesitas dar pequeños pasos!


Izuku tenía oficialmente una tarjeta de identificación que lo proclamaba Midoriya Isamu, con el kanji para valentía y un quirk llamado Fuerza Eléctrica, porque no había habido una manera clara de describir la descarga del Full Cowl. La imagen de él tenía un aspecto nervioso, porque el oficial que lo asistía parecía listo para masticar los huesos de alguien. Los resultados de las pruebas de nivel que tomó deberían estar dentro de la semana.

— ¡Luce bien!— Yagi graznó sobre su hombro. —Aunque te ves un poco como una ardilla. Te dije que eso sería fácil. Ahora puedes hacer cosas como postularte en las escuelas, o echar un vistazo a los libros. — Envió a Izuku una mirada divertida, golpeándole el hombro. —No tendrás que decirme que traerte cada vez que salgo.

—Sí. —Él era oficialmente una persona diferente. Isamu estaba en el registro permanente, y él iba a estar para siempre. Izuku hizo una mueca y negó con la cabeza. — ¿Cómo se ve la tuya, entonces?— Yagi-san vaciló. Izuku esperó pacientemente mientras la luz del cruce peatonal se ponía en verde, dándole tiempo.

—Es uh, no es nada especial. Estaba bastante cansado cuando la tomaron. —Dijo. Izuku lo miró con curiosidad.

—Me acabas de comparar con una ardilla. No voy a burlarme de ti ni nada, si eso es lo que te preocupa.

—No es– correcto, está bien. — Sacó su billetera deslizando fuera la tarjeta precipitadamente. —Tú– Tú lo hubieras descubierto eventualmente, supongo. Es bastante obvio. —Murmuró.

Izuku miró la tarjeta. Yagi se veía cansado, bolsas bajo sus ojos y una expresión que decía que refería estar en cualquier lugar menos en un edificio de gobierno deteriorado. Su nombre fue escrito con los caracteres de la excelencia y autoridad, y él tenía sólo quince años ¿cómo demonios era tan alto? Pero lo que más resaltó fue la marca al lado de su descripción de Quirk– un pequeño círculo que Izuku había visto hasta que estuvo en la U. A.

— ¿Eres Quirkless?— preguntó. Las manos de Yagi se cerraron en puños, y la risa que salió de él se asemejó a un jadeo tosco. —Dijiste que querías ser un héroe.

—Sí, tu no, tu no necesitas darme la charla– Sé que es estúpido. Pero, incluso si no tengo un Quirk, aún quiero ayudar a la gente. Hay tanto que se necesita hacer, y no parece estar haciendo una diferencia si tienes o no un Quirk cuando el índice de criminalidad sigue siendo tan alto como lo es. —Miró hacia una distancia media, esperando una refutación, rechazo, insultos. —Yo sólo quiero hacer algo.

Izuku vaciló. Tenía que decir las palabras correctas. Abordaron el metro en silencio, y no fue hasta que estuvieron sentados que cualquiera habló de nuevo.

—Pensé que era Quirkless hasta que tuve casi dieciséis. —Yagi saltó, volviéndose hacia él con los ojos muy abiertos. —Casi todos en mi área tenían un quirk, así que me quedé fuera, y siempre se aseguraron que supiera que pensaban que estaba debajo de ellos. He estado diciendo que quería ser un héroe desde que tenía cuatro años, y eso empeoró las cosas. —Observó la gente entrar y salir del auto, apareciendo características y colores anormales cada pocos pasajeros. —Yo sólo iba a ser el perdedor Quirkless, quien no pudo cerrar la boca.

Yagi lució esperanzado, por un momento antes que su expresión se cerrara y apartara la vista. —Pero todavía tenías un Quirk. No sabías realmente que nunca tendrías uno, todavía tienes esa oportunidad.

Lo siento, chico. No puedo decir que ser un héroe sea posible sin Quirk. Simplemente no es factible. Izuku miró al otro adolescente. Golpeó su mano hasta que giró al muchacho mayor, abriendo su puño.

—Uno de los mejores héroes que conozco peleó sin uno. —Pensó en lo que había observado, bufanda, gafas de protección y kata que constituían una defensa puramente mundana. Una figura fuerte, permaneciendo firme incluso cuando sus estudiantes desaparecieron y su muerte parecía inminente. —Tenía un Quirk que borraba otros, pero eso es todo lo que hace. Tenía que confiar en su intelecto, velocidad, y fuerza para todo lo demás. Tenía un Quirk, pero no era demasiado en la batalla además de darle una pequeña ventaja. —Ahora tenía la atención de Yagi ahora, ojos muy abiertos y esperanzados, y él sonrió, porque eso era algo que nunca negaría a alguien, sin importar lo que dijera su ídolo. —Tú puedes ser un héroe sin Quirk, Yagi-san. Sólo necesitas trabajar como loco por ello.

Yagi tragó saliva, y siguió mirándole fijamente. —Lla-Llámame Toshinori.


Comenzaron a correr cada vez que Toshinori regresaba al apartamento después de juku. Su bolsa y sus cosas se quedarían al lado, se vestirían con ropa deportiva y partirían a un ritmo decente. Fue una reversión sorprendente para Izuku, pasar de ser el que jadea y lucha para mantenerse al ritmo a ser quien reduce la velocidad e instruye como respirar adecuadamente. Toshinori ya tenía musculatura, aunque no estaba definida, pero carecía de cualquier tipo de resistencia. Así que hicieron sentadillas y flexiones también, investigaron las mejores dietas para desarrollar músculo, practicaron el poco kata que Izuku conocía, y en algún punto incluso comenzó a buscar diferentes tipos de armas que podrían usarse en defensa.

Izuku era aficionado al bastón de bo. Toshinori siguió sugiriendo cinturones de útiles. Izuku siguió teniendo que echar abajo los cinturones de útiles.

— ¡Pero es el recurso perfecto! —Toshinori jadeó, encorvado sobre la fuente de un parque. El rocío era un regalo de dios para la tierra, y con mucho gusto se aprovechó de ello.

—También es algo que los villanos o los escombros pueden quitarte fácilmente, —señaló Izuku, respirando considerablemente más fácil. —Sería mejor que los suministros fueran menos obvios.

—Porqué no sólo puedes dejarme ser Batman, Isamu, —gimoteó el rubio. Izuku lo condujo de regreso a su camino con poca simpatía. Volvieron a acelerar el ritmo, Toshinori haciendo quejidos exagerados todo el tiempo.

—Aguántalo o lidiarás con más– —Izuku se estrelló contra algo suave y chilló, soltándose hacia atrás. Una mano lo tomó del brazo, y una voz cálida rió.

—Woah, ¡ten cuidado ahí, niño! No quiero que te lastimes tú mismo. —Izuku levantó la vista y oh, señor en el cielo, acababa de toparse con el escote de una pobre mujer. La dama cortó sus chillidos de disculpa, riendo nuevamente mientras miraba entre los dos adolescentes.

—No te preocupes por eso. Sólo mira la próxima vez, ¿sí?

— ¡Sí, señora! Y Toshinori-san, aguántalo o lidiarás con más flexiones cuando lleguemos a casa.

Tomaron diferentes caminos en refunfuños de Toshinori, sin notar la pensativa mirada de ella hacia atrás.


A veces, Toshinori parecía tener explosiones de energía, apiñándose a Izuku y hablando de la última película que salió, sobre una persona que vio que era particularmente interesante, cualquier héroe que estuviera debutando en el área. Eso sucedía al azar, y a Izuku no le importa, pero es desconcertante pasar del silencio total a una explosión de movimiento y conversación.

Excepto… tal vez sea por eso. Él vio el hogar del otro chico, notó como nadie más apareció después de la escuela o durante la hora pico en casa. Hubo momentos en los primeros días donde él simplemente se hundía en el silencio, no hablaba o se movía de su trabajo por horas. Izuku tuvo que recordarle que comiera la cena varias veces, e irse a la cama a una hora razonable, porque el rubio simplemente no saldría de su malestar.

Toshinori estaba solo en una isla de aislamiento antes que él apareciera. Izuku nunca preguntó por qué, debido a la forma que prácticamente se cierra cuando menciona mucho la familia, pero es obvio que no era por un buen motivo.

Pero Izuku está aquí ahora, y de repente el adolescente tiene alguien aquí con quien hablar, a quien aferrarse. Izuku no podría negar que él hizo lo mismo, aliviándose cada vez que el otro llegaba a casa y se aferraba a él. Había sólo mucho tiempo que podía pasar solo antes de volverse loco, y no tenía exactamente la oportunidad de interactuar significativamente con otras personas. Escanear códigos de barras y decirle a alguien cuánto necesitaba pagar no contaba. Toshinori al menos sabía que no estaba en el mejor lugar, y estaba bien con su humor e ignorancia. Toshi lo entendía.

Así que se empapó de la atención y la devolvió, sabiendo que les hacía bien a los dos.


Hay… muchos más criminales en el pasado. Y una organización de villanos. Ellos trabajan confabulando con la yakuza, y tienden a causar problemas para cualquier persona remotamente legal. Izuku, por alguna razón, había olvidado esto por completo.

En el futuro, grupos como la Liga de Villanos eran como un unicornio en un paquete de mulas. Los criminales tendían a ser impulsivos, personas de una sola vez, que fueron rápidamente capturadas y reformadas o encarceladas. Eran raros, gracias al incremento de la vigilancia y la competencia de los héroes al manejar Quirks y crímenes facilitados-por-Quirks.

No es así en el pasado. Izuku alza la vista al cielo cuando un arma se clava en su sien, el matón gruñía algo sobre el dinero tal vez, o el territorio. Su compañero tenía a Toshinori con una llave a su cabeza, cuchillo bajo sus costillas, y él podía decir desde aquí que el alto chico estaba temblando, por todo lo que estuviera manteniendo un rostro valiente. Su último compañero estaba vigilando la boca del callejón, donde habían sido arrastrados. ¿Cómo su vida era esto?

— ¡Vas a jodidamente prestar atención!— El que sostenía a Izuku de repente rugió, golpeándolo en un lado de la cabeza con la culata del arma. Estrellas estallaron en su visión, y escuchó a alguien gritar mientras las parpadeaba. Bueno. En este punto, es probable que nadie los encuentre, e Izuku era conocido por doblar las reglas para servirlo si eso significa menos lesiones y muerte.

Entonces él impulsa Full Cowl y golpea su rodilla en la ingle del gilipollas.

Antes de que pueda gritar, Izuku se lanza como un disparo gracias al agarre aflojado, agarrando el brazo del que sujeta el cuchillo torciéndolo lejos de Toshinori. El otro chico reacciona inmediatamente, lanzando un descuidado opercaut y alejándose mientras Izuku va después al último.

Ese también tiene un arma, pero no puede disparar una mierda, y simplemente termina dándoles ataques al corazón antes que también sea derribado. Y habrían hecho más cosas, como noquearlos o huir del infierno, pero de repente una mujer vestida de blanco y negro está aquí con otra en azul, sacándolos del callejón mientras los matones son sumamente noqueados y atados

—Por Dios, a ustedes dos les gusta meterse en problemas. ¿Están bien?— Pregunta, una vez que deja de tratarlos como gatitos rebeldes. Izuku no responde, finalmente dejando que el pánico lo golpee y agachándose con un jadeo.

—Ohhhh Dios mío, qué acabo de hacer. —Se agarró a la manga del gakuran de Toshinori, sacudiendo su brazo violentamente. —Toshinori qué acaba de suceder, todavía estamos vivos.

Toshi se rió un poco histéricamente y le dio una palmadita en la cabeza. —Gracias- uh, gracias por la ayuda, Flicker Vision, señora. Y-Yo soy realmente un gran fan.

—No lo sé, ustedes dos lo manejaron, por lo que pude ver. —Ella les dio a los dos una fija mirada de consideración. — ¿Qué tienen, quince, dieciséis? ¿Ustedes dos planean ser héroes?— Los dos adolescentes se miraron uno al otro. Toshinori estaba, si tenían algo que decir sobre eso. Izuku iba a serlo, ya estaba en camino, pero eso fue en el futuro, donde él era Deku y tenía a All Might y a 1-A a su lado.

Pero no sabía cuánto tiempo iba a estar aquí, y sus posibilidades parecían tenues en llegar a casa. Y no quería renunciar a su sueño esperando.

Ambos asintieron, girando hacia ella con resolución en sus ojos. Ella les sonrió, y en privado se preguntó si eso es lo que Okami había querido decir, sobre saberlo cuando lo encontrara. Ella les dio una sonrisa más larga, señalando hacia el callejón.

— ¡Eso es genial! Estoy segura que pueden hacerlo, pero para futuras referencias, si quieren ser héroes, nunca hagan eso de nuevo. —Los dos palidecieron cuando la compinche de la mujer hizo flotar a los criminales fuera. —Pone nervioso al público, y no tienen licencias. Esperen hasta que sea algo real antes de volver a intentarlo, ¿sí?

Asintieron enérgicamente, y ella sonrió de nuevo, despidiéndose mientras la mujer se iba a la estación de policía. Izuku las miró fijamente, y sonrió cuando Toshinori tomó su mano. El rubio adolescente le devolvió la mirada seriamente.

—Me niego a dejar cocinar a ninguno de nosotros ésta noche. Consigamos comida para llevar.


Había olor de la carne ardiendo y miedo en el aire, todos gritaban e Izuku podía ver a Todoroki, sostenido por una mano y disolviéndose lentamente, Bakugou con un cuchillo en su estómago e Iida sobresalía de dos portales que se desconectaban rápidamente.

All Might estaba luchando y perdiendo, sangre cubriendo su boca la herida en su estómago abierta y derramando cieno negro y All for One reía, su voz rasposa proclamaba victoria, burlándose prometiendo amenazando y todos se habían ido él gritaba por ayuda y nadie respondía ahogándose en el vacío mientras trataba de encontrar aire–

— ¿Isamu?— Una mano estaba en su brazo, sacudiéndolo suavemente. —Isamu, despierta. Está bien. Estás en el apartamento. Es seguro.

Los ojos de Izuku se abrieron de golpe, y él tomó un respiro tembloroso, enroscándose en sí mismo. Mierda, esa era la tercera pesadilla en una semana. Al parecer el ataque del pasado domingo había provocado un torrente, inundado su mente con viejos recuerdos que se distorsionaban y se burlaban de él.

La mano en su brazo se deslizó hasta su hombro, frotando pequeños círculos mientras él temblaba. Toshinori continuó murmurando cosas sin sentido, enfocándose en mantener su tono calmo y estable. Eventualmente, Izuku dejó de estremecerse, y el alto adolescente cuidadosamente se movió de su lugar arrodillado en el espacio libre del sofá.

—… ¿Esto sucede a menudo?— Izuku se encogió de hombros como mejor podía estando aún acostado. — ¿Hay algo que pueda hacer?— Negó con la cabeza. Toshinori no respondió, e Izuku pudo sentirlo levantarse y alejarse. Enterró la cabeza en el cojín del sofá, tratando de blanquear su mente de las últimas imágenes que había evocado.

Hubo un sonido de arrastre en la otra habitación. Izuku hizo una pausa, y levantó su cabeza al respaldo. Toshinori sonrió triunfante desde donde estaba empujando el futón frente a la televisión.

—La mejor manera de evitar las preocupaciones es distraerse, ¿no es así? ¡Vamos a tener una pijamada!

—Toshinori-san, nosotros siempre tenemos pijamadas.

Súper pijamada.

Pasaron la noche mirando películas de mierda sobre asesinatos. Izuku despierta cuando Toshinori entra en pánico y arroja su manta en la bolsa de lavandería. Él decide no preguntar qué está mal después de ver su cara roja y sólo hace omelet para el desayuno.


Toshinori es dolorosamente familiar, a veces. Es en la forma en que sonríe, la forma que habla como si todo estuviera bien si perseveran, la manera en la que apoya silenciosamente a Izuku cuando necesita un momento. Lo desequilibra, y pasa una buena parte del tiempo con el adolescente mirándolo e intentando descubrir a quién se parece. Está ahí pero no, y los momentos de "en la punta de la lengua" comienzan a irritarlo.

También le hace darse cuenta de lo guapo que es el otro pero, bueno, hay un momento y un lugar, y es por mucho no ahora.


Izuku cree que ha encontrado al poseedor actual de One for All.

All Might no hace su debut hasta el año 2000 apareciendo en la escena de la nada con Eternal Hope y reduciendo a la mitad la tasa de criminalidad. Es decir, el mentor de All Might todavía debe estar corriendo por ahí en éste punto, o el héroe pro tuvo el One for All por un tiempo asombrosamente largo antes de hacer cualquier cosa con eso.

Esto no es obvio de ninguna manera, y fue difícil como el infierno figurárselo desde lo poco que tiene para seguir– el estilo de lucha de All Might y sus propias experiencias –que demuestra ser de poca ayuda con lo únicas que son. Pero sólo hay muchos héroes que pueden ser descritos como tener suficiente fuerza para mandarse saltando sobre edificios cuando lo necesitan, especialmente cuando observó que sus Quirks tenían dos habilidades distintas.

Se dice que Flicker Vision tiene fuerza y velocidad aumentadas y la habilidad de ocultarse a sí misma de la percepción de un objetivo por cinco segundos a la vez. Estas habilidades no están de ninguna manera relacionadas entre sí, y es conocido haber perdido su primer registro de Quirk.

Ella dejó eso fuera en una entrevista riendo y diciéndole al periodista que siempre había sido una chica fuerte, y que nadie lo había considerado anormal hasta que suspendió un automóvil en un rescate. Su relación con el fallecido héroe Okami fue destacada por la parcial similitud en sus Quirks, ya que Okami era conocido por tener una fuerza superior además de su apariencia más animal.

Ella parece alegre y segura en las imágenes que encuentra de ella en la red, y se da cuenta tardíamente que ya se han conocido.

Él había corrido de cara en sus pechos hace tres semanas. Y ella lo había regañado dos domingos más tarde.

Mientras que él está quejándose por eso, se da cuenta que ha estado aquí, en el. Pasado. Por casi dos meses. ¿Qué consiguió para demostrar eso? Ropa extraña, obsoleta e información con la que en realidad no puede hacer nada. Sólo lo había descubierto porqué estaba acabándosele la paciencia y necesitaba algo más para enfocar que el hecho de que los científicos no creían que los Quirks fueran capaces de distorsionar el espacio-tiempo.

Jodidos idiotas de mente cerrada, en serio oh dios espera él sonó como Kacchan aborten.

Escucha la puerta abrirse desde donde está bocabajo en la mesa, normal para esta hora del día, pero el hecho que se cierra de golpe lo tiene sentándose en alerta.

Toshinori está recubierto en tinta negra, o tal vez pintura. Gotea de su flequillo y cubre la parte superior de sus hombros, y él debe haber intentado quitar algo de eso porque la mayor parte de su rostro está mayormente clara además de líneas.

— ¿T–Toshinori-san? —El adolescente más alto –más alto ya, Izuku sólo alcanza su clavícula ahora– se detuvo, con los hombros tensos y cada línea suya esforzándose por moverse. — ¿Qué pasó?

Él no se da la vuelta por un largo momento, temblando, antes de mirarlo por sobre su hombro, sonriendo falsa y penosamente. —Algunos de los chicos estaban jugando una broma y se les fue un poco de las manos. Sólo voy a limpiarme. —Se apresura al baño y cierra la puerta, e Izuku puede escuchar el clic de la cerradura como una campana.

Hay maldiciones amortiguadas y pequeños golpes por la próxima hora. Izuku se sienta en la mesa y juega con uno de sus cuadernos, revisando notas y lanzando miradas preocupadas a la puerta cerrada. Es cuando hay el sonido de algo golpeando metal y un estruendoso MIERDA en inglés de todas las cosas que él decide que no puede sólo esperar esto afuera y se levantó, acercándose a la puerta.

Llamó a la puerta vacilantemente, haciendo una mueca cuando todo el ruido se detuvo. — ¿Toshinori-san? ¿Puedes abrir la puerta, por favor? —Silencio. —Por favor, Toshi.

Él puede escuchar el golpeteo de los pies en el linóleo, antes que la puerta haga clic y se abra lentamente. Toshinori no lo mira, encorvado y silencioso con una toalla envuelta alrededor de él. Izuku puede ver que ha hecho un esfuerzo en su cabello, pero el champú que tienen no ha ayudado mucho, y todo lo que ha hecho es arruinarse en el tinte y volver su cabello de un verde enfermizo.

—Dijeron que mi cabello era una monstruosidad, —susurró, mirando al suelo, —Y que eso sólo mostraba que mi– mi madre separaría sus piernas para cualquiera.

Eso es.

Él no iba a dejarlo solo en este momento si él no necesita hacerlo.

Izuku extendió su mano y tentó una hebra, el pulgar regresó manchado. —… Siempre he pensado que te hacía ver como un girasol. —Empujó al más joven de vuelta a la bañera, donde había estado intentando bañarse. Toshinori se sentó en el inodoro y observó mientras él tapaba la bañera y la llenaba con agua. —Entra cuando esté caliente. Volveré pronto.

Tuvo suerte, Togata-kun estaba trabajando esa noche; la mujer mayor le aconsejó sobre los mejores productos cuando le preguntó, y le agitó el brazo alegremente cuando se fue con productos para el cabello brillantemente empaquetados. El propio cabello de ella era negro con constantemente platinadas raíces rubias. Él no ha preguntado cuál es el color natural. Él corre todo el camino de vuelta al apartamento.

Toshinori está acurrucado en la bañera, y tardíamente Izuku se da cuenta que probablemente no debió haberle dicho que hiciera eso si querían mantenerla limpia, pero son profesionales en lidiar con problemas en el baño a éste punto. Volverá a la condición estéril en cuestión de días. Dejó caer los nuevos suministros en el borde de la bañera y dejó que el rubio los mirara dudosamente mientras él salía por guantes y una toallita.

La habitación permaneció en silencio mientras él gradualmente trabajaba el champú y la tinta del cabello de Toshinori, eventualmente tomando un balde y vertiendo agua sobre su cabeza.

Izuku rompió el silencio mientras trataba de recordar cuál producto Togata-san dijo que debía comenzar. —… ¿Cómo es tu mamá? —Toshinori no respondió, incluso cuando comenzó a atacar su cabello con una solución de separación. —… La mía es buena. Ella se preocupa mucho por mí, porque no podía dejar de lastimarme cuando descubrí mi Quirk por primera vez. Ella se preocupa en general, creo, ya que sólo somos nosotros. Pero ella siempre ha estado ahí para mí, incluso cuando las cosas eran difíciles. Yo —Hizo una pausa, frotando distraídamente el flequillo, —Yo realmente la extraño.

Se apresuró a frotar el resto del producto, dejándolo reposar una vez que había terminado. Se apoyó contra el tanque del inodoro, suspirando. La incomodidad de la situación recién ahora está comenzando a afectarlo, e Izuku espera que el chico más joven no esté muy molesto con las libertades que ha tomado.

— Ella es ruidosa. —Izuku se sobresaltó, y miró a Toshinori. Él todavía estaba volteado hacia la pared, sin enfrentarse a Izuku. —Y amable. Ella ayudaba en la guardería al lado cuando yo era un niño. Tomaría perros callejeros y molestaría a mi papá con lo mucho que ella los consentía. Nuestros vecinos pensaban que era extraña, porque era extrovertida y temperamental… Ella estaba obsesionada con Estados Unidos cuando era más joven, y los visitó después de graduarse en la universidad. Conoció a mi papá en California. —Sus brazos se apretaron alrededor de sus rodillas, y se hundió un poco más en el agua. —No la he visto en dos años.

Izuku tomó el balde de nuevo, llenándolo con agua tibia. —… Ella suena genial. Algo así como la mamá de uno de mis amigos. —Kacchan probablemente intentaría hacerlo explotar por decir eso, pero Mitsuki-obasan era genuinamente agradable, con todo lo que su hijo era un cargo sensible en el centro. —… ¿Qué pasó?

— Mi papá quedó atrapado en la explosión del Quirk de un villano, —dijo Toshinori con la voz apagada. — No pudieron salvarlo a tiempo —. Hizo una pausa, clavando las uñas en su pantorrilla. —… Luzco exactamente como él.

Izuku tragó con dificultad.

— Yo sólo- me di cuenta, un día, que ella no me había mirado en semanas, no podía hablarme de frente. La nevera está constantemente vacía y no sabía dónde guardaba ella su dinero. La calefacción se corta constantemente porque olvida pagar la factura. Ella toma más horas en su oficina, se va inmediatamente a su cama cuando llega a casa, —Continuó silenciosamente, acurrucándose, como para bloquear sus propias palabras. —No quiere estar cerca de mí en absoluto. Y no sabía qué hacer. No podía hablar con ella, no podía contarle a nadie más, porque mis abuelos estaban muertos o a un país de distancia. A los maestros no les importaba, ya que no estaba siendo golpeado. No pude soportarlo.

— Así que te fuiste.

— Tenía trece años. Me escapé. Ella- cuando le pedí que me dejara vivir más cerca de la escuela, en lugar de fuera de la ciudad, ella parecía a punto de llorar de alivio. Y entiendo- entiendo que fue difícil, que es difícil cuando luzco exactamente como él, pero- —Su voz se quiebra, y bruscamente agarró sus flequillos, tirando de ellos con fuerza. —Soy su niño, soy el que vive con eso, yo también lo amaba, y ahora tengo que ir a la escuela y escuchar a la gente decirme que ella es una mujerzuela y yo soy un gaijin y que la razón por la que estoy solo es porque soy de sangre sucia, y- no puedo. —Su voz se rompe. Ríe acuosamente. — ¿Cómo se supone voy a convertirme en un héroe cuando ni si quiera puedo soportar las palabras de unos imbéciles? Soy una maldita broma.

Izuku vació el cubo sobre su cabeza.

— Están equivocados, —dijo firmemente, hablando sobre los tartamudeos de Toshinori, —Y ella también, por manejar tan mal su dolor. No es- No es fácil lidiar con la opinión de la gente de ti, actuando como si fueras menos. Pero, si- si significa algo, —Su cara se calentó, pero él bramó, —Diría que mereces ser un héroe más de lo que cualquiera de ellos podría, y que ellos pueden joderse a sí mismos. Tú y yo seremos grandes héroes y les mostraremos quién es mejor.

—… ¿De verdad lo crees?

— ¡Sí! —Izuku agitó sus brazos, sonriente y emocionado, porque este es su sustento y tiene a Uraraka Ochako en su sistema, la actitud de "no te rindas" de Deku— ¡Y tú puedes restregárselo en sus caras! Sé tú mismo, ¡y no les des la oportunidad de llegar a ti! ¡Es tuya!

El adolescente más alto finalmente sonrió, y eso iluminó su rostro como el sol, e Izuku tuvo que hacer una pausa por un momento porque woah.

—Eres imposible. Apuesto a que vamos a ser el mejor equipo que haya. —Y eso no significa que todos sus problemas hayan desaparecido, eso de repente esté mejor, pero es un comienzo, así que Izuku le devolvió la sonrisa y recuperó el balde.


Izuku inadvertidamente ha prometido convertirse en un héroe junto a Toshinori. Contempla este hecho mientras abastece estanterías con botellas de bebidas deportivas desconcertantes.

Ha estado en el pasado por más de dos meses. Tiene tres cuadernos de notas valiosas sobre Quirks, distorsión del espacio-tiempo y la mezcla de los dos. Lo que la mayoría de los científicos no aborda en absoluto, debido a la supuesta inverosimilitud de ello. Vive en un apartamento, cocina cada dos noches y lava la ropa, tiene un guardarropa y programas favoritos y sus propias posesiones que han aparecido al azar gracias a las máquinas de garras y el impulso de compras de Toshinori.

De alguna manera, él ya se ha aclimatado y construido una vida, ha hecho planes a largo plazo con los que lo rodean. Él siente…

— ¿Midoriya-kun? —Izuku saltó, girándose para mirar a Yamamoto-san. El anciano le estaba mirando preocupado, con los brazos llenos de cajas de suministros. — ¿Estás bien? Has estado allí de pie por un tiempo —.

— ¡Estoy bien, señor! ¡Simplemente espaciado! —Se apresura a llenar el estante, pasando al siguiente producto. Son bolsas de papitas.

Se siente culpable. Él está... patinando, en esta paz, moviéndose al ritmo de un caracol, mientras sus amigos y mentores posiblemente aún estén en peligro, mientras que su madre debe pensar que está muerto. Se asienta en su pecho como un carbón ardiendo, lo deja en un estado de ánimo oscuro durante todo el camino a casa, y cuando abre la puerta del apartamento, ha resuelto que no hay nada que pueda hacer en realidad, pero que de todos modos aún se sentirá horrible.

Excepto... Nadie querría que él mismo se autoflagelara durante los próximos años, y sabe desde el ataque en el callejón que no quiere poner sus sueños en pausa por una pequeña oportunidad. Él quiere ser un héroe. Él tiene la oportunidad de ser un héroe aquí, gracias al hecho de que tiene una identidad y Quirk. No puede ser Deku, o Midoriya Izuku, pero puede ser un héroe.

Recoge información sobre las diversas escuelas de héroes en las cercanías de Musutafu, tratando de mantenerse alejado de la más obvia. Todos están bien, para este punto en el tiempo. Carente de algunas maneras que echaría de menos, pero buenas.

... Él no quiere conformarse con sólo buenas.

Cuando Toshinori llega a casa, deja a un lado la computadora portátil y retuerce las manos en su regazo.

— ¿Quieres aplicar a la U.A. juntos?—


Flicker Vision comienza a aparecer en su ruta de trote. Ella no está allí todas las veces, rara vez está allí cuando Izuku está solo, pero aún es notable. Ella hará una pequeña charla, preguntando después de la escuela (De la cual Izuku miente y Toshinori se queja) o cómo va su entrenamiento (Mal. Toshi ha encontrado ejemplos de héroes que usan cinturones de herramientas y ganchos de agarre y ahora es obstinado). Ella les dará consejos sobre cómo arreglar sus posturas si están practicando kata, u ofrecerles agua si están sufriendo por el calor. En un momento, ella pregunta por sus Quirks, e Izuku tiene que eludir la explicación de Uno para Todos mientras que Toshinori finge que su sonrisa no es una mueca.

Es raro. Un superhéroe se interesó por él y no lo llevó a ponerse en peligro de muerte. Sin embargo, ella brilla más para Toshinori, preguntándole qué héroes le gustan, qué quiere meterse él mismo. Cuando ella finalmente se entera de que él es Quirkless, su interés solo crece, y tiene a Izuku cauteloso.

Algo en él está enviando campanas de advertencia, diciéndole que preste atención, esté alerta, no se relaje ni un puto poco, y lo tiene al borde al alrededor de ella cada vez, permaneciendo cerca del chico más alto y nunca dejándolos solos si él puede evitarlo ¿Por qué a ella le importan los dos niños idiotas entrenándose para ser héroes?

— ¿Qué quiere ella?— Murmuró para sí mismo. La aplicación de la U.A. está medio llena delante de él, y su lápiz tiene marcas de dientes. — ¿No está ocupada con los deberes de héroe y Sen- —

Se sentó.

One for All.

Oh Dios mío—, siseó. ¿Mierda? ¡¿Mierda?! ¡¿REALMENTE SE LO PERDIÓ TODO ÉSTE TIEMPO?!

Está hiperventilando cuando Toshinori irrumpe a través de la puerta, sonriendo con un rebote en sus pasos. Está divagando en el momento en que entra, no nota el pánico de Izuku en absoluto, e Izuku solo puede hacer un ruido estrangulado cuando lo ve porque tiene el cabello rubio y ojos azules y está creciendo como una puta hierba él medirá siete pies pronto COMO EN EL FUTURO, OH DIOS-

— ¡Isamu! —Toshinori lo agarró por los hombros, tirando de él y.

Sus labios eran cálidos.

— ¡Tengo un Quirk!— Exhaló cuando se retiró, sonrojándose y feliz y todo tipo de cosas. Hizo una pausa y dejó caer la cara mientras observaba la expresión de Izuku. — ¿Estás bien? Y-yo, lo s-siento, eso fue, tú solo, siempre parecía-

Soltó apresuradamente a Izuku, lo que probablemente no fue la mejor decisión. Mientras el chico de pelo verde se iba al suelo inmediatamente en un rotundo desmayo.


Aizawa-sensei lo lleva a un lado después de clase un día, mirando algo en su computadora portátil con una expresión extraña.

Midoriya—, comienza, mirándolo ahora con ojos cansados, — ¿Eres el primero de tu familia en asistir a la U.A.?—

Izuku parpadea. —Soy el primero de mi familia que incluso considera ser un héroe, señor. ¿Por qué pregunta?—

Alguien con el nombre de tu familia asistió en el pasado y no lo había conectado hasta ahora—, respondió el hombre distraídamente. —Sin embargo, no hay ningún parecido familiar, así que solo debe ser una coincidencia—. Izuku lo dudaría, pero, bueno, su padre estaba casi completamente aislado de su familia gracias a las decisiones de elección. Por lo que sabía, algún pariente del lado de Midoriya realmente asistió en algún momento. Se encogió de hombros cuando se fue, más preocupado por el viaje de campo que tenían al día siguiente.

Aizawa echó un vistazo entre la antigua identificación de estudiante para el Símbolo de la Esperanza, dibujada gracias a los efectos de Quirk en la tecnología, y la espalda de su estudiante, y se preguntó si Hizashi lo amonestaría por investigar los registros familiares de su estudiante. Había solo muchas coincidencias que podía cubrir, y la perfecta semejanza no formaba parte de ella.


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Notas:

Kata: Se refiere a llaves codificadas de judo.

Juku: Son clases complementarias parte del sistema educativo japonés, creo.

Gaijin: Insulto japonés para los extranjeros.

Bo: Es el palo de bambú que utilizan en las artes marciales.

Opercaut: Es un golpe del boxeo que se tira en vertical a la barbilla del oponente de abajo hacia arriba.

Para mi todo ésto es claro y no tiene traducción como tal, así que si hay dudas de algo más, puedo responderlas.

Ya empezamos a ver a dónde va todo! Gracias por leer!