El día estaba nublado, el cielo estaba repleto de nubes grises quienes amenazaban con llover en cualquier momento, y claro ese momento era ahora.
Estaba corriendo bajo la lluvia, sus ropas empapadas pegadas a su perfecto cuerpo y unos cuentos mechones, de su pálido cabello, adheridos a su fino rostro cubierto de sangre demoniaca.
Se encontraba en un bosque desolado y oscuro, luchando contra bestias horrendas pero fáciles de matar. Junto a su espada destrozaba la carne de estos demonios y con unos cuantos disparos de su arma acaba con los que se encontraban a larga distancia que el.
-Con un demonio estos malditos no se acaban más!!- dijo con un terrible enfado, mientras golpeaba y disparaba contra estas bestias.
Todo esto era culpa de Credo, el muy maldito le dijo que debía ir a acabar con unos demonios que se estaban acercando a Fortuna. Según él, no eran muchos y que iba a ser fácil, tanto que podría regresaría rápido a casa para ver a Kyrie.
En un momento de descuido unos de los demonios ataco a Nero haciendo que este se resbalara por la humedad que había en el suelo. Fue en ese preciso momento que vio a un demonio acercarse a él con la intención de aniquilarlo tal y como él hacía con los de su especie. Cerró sus ojos fuertemente esperando el golpe o, incluso la misma muerte. Pero nunca llego.
Al abrir sus ojos, vio a aquella persona a la que tanto añoraba ver. Destruyendo como si nada a aquellas bestias que aparecían como si fuesen cucarachas.
-Te encuentras bien, nene?-dijo burlonamente sin perder, en ningún momento, la vista de sus "contrincantes".
-Q-que haces acá?-fue lo primero que se le ocurrió decir. A decir verdad nunca pensó en encontrárselo así, el tirado en el suelo indefenso y Dante ayudándolo, o mejor dicho salvándole el "pellejo".
El mayor no respondió, espero a terminar de matar a todos y de estar seguro de que había vencido a todos los demonios.
Nero simplemente le observaba, se había sentado y no pudo dejar de verle. Para el este momento era como un sueño. Un sueño hecho realidad. Claro, que para estas alturas ese "sueño" ya no lo era más.
El semi-demonio no se dio cuenta de que Dante ya había acabado con todos los demonios y de que se estaba acercando a él con una sonrisa de oreja a oreja.
-Porque me miras así?, que acaso te gusto?- esto último lo dijo entre carcajadas, mientras que acercaba su rostro al del niño quedándose así a pocos centímetros.
Nero reacciono al escuchar esa última frase y sin poder evitarlo un pequeño rubor se le asomó al rostro al sentir la presencia y respiración del otro.
-Qué diablos haces tan cerca, maldito viejo!!?- Nero empujo hacia atrás a Dante. Este retrocedió riéndose por la reacción del menor.
El joven demonio se paro sacudiendo sus ropas, fue entonces que noto que Dante le miraba de una forma "extraña", fue ahí que se dio cuenta de que estaba completamente empapado y sus ropas dejaban ver el muy buen formado cuerpo de este.
-Jaja, che pibe y porque estas acá? No deberías estar con tu "amada" …eemmm…como se llamaba –Dante trato de recordar un nombre que nunca pudo llegar a su "gran" cerebro.
Nero simplemente veía al otro con una notable venita en su frente y un tic en su ojo izquierdo.
-Kyrie…-dijo entre dientes.
-Eh?...lo siento pero no pude escucharte...-Dante miro al otro sorprendido de que Nero no le gritase el nombre de esa chica.
-Kyrieee!!!-muy tarde. Nero grito de tal forma que hasta las personas de Fortuna que se encontraba a una distancia muy lejana de donde estaban ellos pudieron a ver escuchado aquel grito, claro a menos de que seas un sordos, despistado o que seas Dante.
-Pero, no grites que no soy sordo, nene…-dijo riéndose- además no me molestes que estoy tratando de pensar como se llamaba esa novia tuya-Dante volvió a su estado de "pensador" a lo que Nero se coloco su mano en la cara mientras decía lo estúpido que podía llegar hacer Dante.
-Mejor…déjalo ahí…que para ti es mucho pedir que recuerdes un nombre o que escuches cuando una persona te habla- el joven demonio suspiro exhausto y miro serio a Dante- Ahora respóndeme tu, porque carajo estas acá?-dijo colocando una mano en su cintura con Red Queen en su otra mano.
-Perdón…dijiste algo?-Dante no le había prestado atención, y vio que Nero estaba rojo de ira y a punto de cortarlo por la mitad.
-Hijo de ….-el pequeño alvino se abalanzó, junto a Red Queen, contra Dante quien por instinto se paro encima de la espada de este.
-Jajaja ya, ya nene, tranquilo quieres?- le encantaba hacerle enojar al menor. Para él era como un pequeño hobby que tenía, así como comer pizza, helado de freza, ver tele, dormir y hacer del vago todo el día.
Nero trato de calmarse, le costó un poco, pero logro su cometido.
-En fin…-Dante suspiro y se a recostó en un árbol a lo que Nero simplemente le miro confuso.- vine aquí porque 1- estaba en unos de los trabajos míos y 2- porque venía a visitarte -"quería verificar que estabas muerto y así quedarme con tus cosas, joo"…-pensó Dante decepcionado al ver que seguía con vida- y dio por causalidad que te encontré tirado rogando "Oh irresistible Dante por favor ayudameeee!! A mí un semi-demonio que es un bueno para nada y que no le gusta la pizza" y bueno me diste tanta pena que te ayude-Dante sonreía muy satisfecho a su respuesta y preparándose para el posible ataque del menor.
Nero quería golpear al imbécil de Dante, pero algo le detenía.
-"El…quería verme…vino hasta aquí, bueno por su trabajo pero luego el…yo"- Nero estaba metido en sus pensamientos y otra vez ese pequeño rubor apareció en sus mejillas.
-Ehy nene, tienes fiebre…neneeeee…-Dante se sorprendió al ver el sonrojo de las mejillas de Nero.- No me escucha…-por un momento el hijo de Sparda se la había ocurrido una idea, esto debió ser un milagro de los Dioses.
-Nene…te encuentras bien?...-Dante se coloco detrás de Nero y coloco sus labios detrás de la oreja de este, y despacio soplo en ella para luego morderla.
-Aaaaahh!!!...-Nero pego un pequeño saltito, mientras tapaba con ambas manos su oreja- q-que diablos ha-haces, viejo pervertido!?-su voz se notaba un poco agitada y estaba más rojo que antes.
-Jajajajajaja-Dante no paraba de reír, aquella reacción fue la mejor de todas las que haya visto del menor.
Nero parecía un perro rabioso a punto de morder a su "dueño" pero otra vez ese algo le detuvo, esta vez fue el mismo Dante, luego de que por fin paro de reírse.
-Bueno nene me voy…fue divertido verte-Dante le sonrió, pero esta vez fue una sonrisa sincera.
Comenzó a alejarse de Nero, quien le miraba con un poco de angustia y desapareció de la vista de este.
Nero estaba a punto de llorar pero su orgullo se lo impedía.
-Dante…-dijo mirando por donde se había ido el caza-demonios, bajo la mirada con tristeza.
-Qué?...-Nero pego el grito al ver a Dante sobre un árbol encima de el.
-Pe-pero que mierda haces acá?-dijo con el corazón en la garganta, muy pálido por el susto.
-Ahyyy pero porque gritas, nene??-Dante se bajo de aquel árbol e izo una mueca de dolor. El pequeño "gritito" del menor lo había aturdido- acaso vas a gritar por cada cosa que te diga?- pregunto burlonamente.
Nero no dijo nada, era inútil decir o hacer algo, para el Dante ya era un caso perdido.
-Bueno…cuando me estaba yendo me acorde de algo y justo tu me llamaste y cuando me acerque me gritaste- Dante izo un pucherito y una lagrimita se asomó a sus hermosos ojos azulados.
-Aja, y que se te ofrece?- pregunto Nero recobrando su postura.
-Una pizza familiar sin aceitunas-Dante sonreía chistosamente, mientras que Nero simplemente se limito a levantar una ceja- pero que pésimo humor que tienen la gente y demonios hoy en día…-Dante miro para otra parte mientras cruzaba sus brazos y hacia, otra vez, pucherito. Nero le miraba aun con la ceja en alto mientras pensaba "Y este tipo es el hijo del demonio más fuerte que ah existido?".
-Bien, lo que quería preguntarte era si querías venir a trabajar conmigo al Devil May Cry-Nero no dijo nada es más se le quedo viendo con los ojos y su boca bien abiertos.- Y antes de que me lo digas, si te me vas a negar por Kyrie te lo digo desde ya, puedes ir y luego volver a Fortuna para verla y de paso luego te traes unas pizzas- Nero simplemente le miro con una ceja levantada y Dante cruzo los brazos- bueno bueno una pizza y unas cervezas- este sonrió y el menor le miró con cara de fastidio.-Bueno ya!! No me traigas nada!!...-dijo enojada el mayor- pero si quieres…
-No lo sé…-dijo al fin.
-Que no sabes..sobre las pizzas o si aceptas el trato?-dijo Dante confundido.
-No jodas con las malditas pizzas!!!-dijo enojado Nero- no sé si ir o no, dios eres de lo peor- se sujeto el sien con su mano.- además…-Dante le miro entre serio y confundido.
-Además qué?...-ese niño le estaba era muy problemático.
-Nada…-dijo suspirando, viendo a Dante.
-Como quieras…aquí te dejo mi número por si aceptas ir-Dante le paso una "tarjetita personal" y Nero la agarro y este se fue alejando con una mano en alto mientras se despedía- Adiós kid- y nuevamente desapareció.
Nero se quedo viendo, otra vez, el lugar por donde se fue el mayor pero esta vez no dijo nada. Se fijo el "papelito" y noto que el número de Dante estaba escrito en un pedacito de una caja de pizza. Nero levanto una ceja y emprendió marcha para volver a Fortuna.
