Como a las ocho de la mañana Francia se da la vuelta y abraza al inglés.
—Angleterre... —murmura entre dientes y Northen Ireland empieza a entreabrir los ojos oyendo la voz de John Lennon en su teléfono. Levanta los brazos cuanto puede estirando la espalda y desperezándose.
—Nonono—protesta Francia.
—What? —pregunta Northen Ireland moviéndose un poco para que le suelte e ir a buscar los pantalones donde tiene su teléfono.
—No, no te vayas —insiste Francia.
—But... the phone, frog, está sonando —responde.
—Da igual, es temprano —no le suelta. El británico se lleva las manos a los ojos, en realidad no es como que quiera levantarse.
—Eres una mala influencia —protesta volviendo a acurrucarse en las sábanas.
—Debe ser el garçón ademas y no... —sonríe—. ¡Bien!
—The kid! —exclama abriendo los ojos otra vez.
—Merde —protesta Francia—. Aggg... Angleterreeee! —protesta.
—Come on, Frog, no me digas que estas tan necesitado —se burla, por que esta de buen humor, por que ha "dormido" muy bien... Y lo que no es dormir, también fue cojonudo.
—Me tienes despierto toda la noche. TODA y solo te pido una sola cosa... —protesta dormido.
—Bloody hell... —protesta, pero luego recuerda que tiene desvío de llamadas al otro móvil y sonríe. Que se haga cargo a quien le toque, después de todo, él fue el que quiso irse.
xoXOXox
Great Britain da otra vuelta en su cama cuando suena el himno del Arsenal y da un salto, despertándose. Sacude un poco la cabeza, toma el teléfono de la mesilla mirando el número y se le corta el bostezo, respondiendo con voz de muuuy dormido (por que en Londres es una hora antes).
—Hello?
—Hello? Iggy? —se escucha música estridente al fondo.
—Ah, America... Good morning —saluda mirando alrededor ahora mismo preocupado por la hora.
—¿Cómo estas? —se ríe como bobo.
—OH MY GOD! —protesta dándose cuenta que se ha quedado dormido quince minutos más de la cuenta por culpa de ayer estar toda la noche... Y ese cabrón se quedo allí ¡Que cabrón! Y él en un vuelo—. Hoy... Me dieron el alta, ¡hoy tenía una reunión en Westminster! ¡Tendría que estar vestido! —exclama.
—Errr... bueno, pero... ¡Estoy yo y te he despertado! I'm Awesome! ¡Y ya tienes el alta! YEAAAAAH! ¿Cuándo nos vemos? ¿Eso quiere decir que ya puedes...? Ya puedes... —sonríe.
—Yes, yes! —empieza a levantarse corriendo—. I... Tengo un poco de trabajo atrasado con todo eso de... —se sonroja con eso y se acuerda de ayer noche—. Yes, yo diría que sí.
—YEAAAAAAH —festeja—. AWESOME! ¿Cuándo vienes? —pregunta de inmediato.
—Ehm... No, no. Yo no puedo ir, no me van a dejar ir otra vez —piensa en el asunto de Francia y Northen Ireland lo mucho que llamaría la atención si se fuera otra vez—. No con todo el trabajo acumulado —explica. Aunque ahora que somos dos vamos a acabar rapidísimo, piensa para si mismo.
—Jooooooooo... Iggyyyy! —protesta—. Eso no es justo! Jo! —chillonea—. ¿Y mi sexo de reconciliación que?
—No es... Hum... I... —balbucea apretando los ojos, sonrojado.
—¿Y tú... Que no quieres? God! ¡Eres un viejito! —protesta en el mismo tono chillón.
—Yo no he dicho... —piensa en hacerle venir y piensa que cuando Northen Ireland regrese de Paris no podrá ir a Londres si América está ahí. Bueno, pues que se quede en París, ja! No, no, no. Tienen que trabajar juntos o esto no funcionara. Londres... Manchester será el territorio franco—. ¿Por qué no vienes tu? —propone aparentemente desinteresadamente, pensando que además, estando los dos en Europa, será mas fácil la comunicación.
—Iiiir? really?
—Yes... Here, in London —explica.
—Nunca quieres que vaya, siempre te quejas mucho y... —sonríe el difícil de convencer América—. Yeah! Seguro voy.
El británico cierra los ojos mientras acaba de vestirse a toda prisa.
—Por cierto...
—What? —pregunta sonriendo.
—Cuando tengas que llamarme, llámame a este número, el otro esta desconectado, me daba problemas —explica.
—Oh, OK. Estuve llamando un montón de veces pero no contestaste.
—Ah... Yes, lo deconectaré —suelta entredientes pensando en que debe estar haciendo su dueño para no ser capaz de responder.
—Good! Te hablo a este en cuanto sepa a que hora llego y eso... JAJA! Bueno... See you!
xoXOXox
Un Francia particular, es decir, MUY particular (recién bañado, vestido y RASURADO), se sienta en su cama y sacude a Northen Ireland de los pies cinco horas más tarde.
—Angleterreeee? —susurra practicamete a su oído.
Northen Ireland ronronea un poco por que algo huele muy bien pero no abre los ojos.
—Cher... —le pasa la mano por el pelo—. Angleterre...
El británico se frota los ojos y hace un sonido gutural como de protesta.
—Allez... No seas flojo. Es tarde ya —se acerca a él de manera que las puntas aun húmedas del pelo le rozan la cara.
Él entreabre los ojos un poquito y al ver a Francia tan cerca, se echa atrás de la impresión abriéndo más los ojos, hubdieso la cabeza en el cojín y sonrojándose.
Francia se le echa encima, besandole en los labios y el inglés le devuelve el beso.
—He hecho desayuno —afrirma Francia al separarse.
—Ah. OK, yes —vacila relamiendose un poco y parpadea—. Thank you —añade al ver que Francia no se mueve.
El francés se sienta en la cama de nuevo.
—No esperarás que me pare de aquí hasta que no te vea caminar al baño.
—W-What? —frunce el ceño y se sonroja oootra vez. Francia se encoge de hombros.
—Por más wanker que me digas, ya te explique que tengo que empezar a vivir los días como si fueran el último... Y no siempre tengo esa oportunidad de verte.
—I... —vacila—. You're a ugly frog and I hate you! —protesta en uno de esos tonos de "claro, claro... lo que tu digas". Francia levanta las cejas.
—Aja...
—And... —piensa rápido, cerrando los ojos—. ¡Quiero desayunar en la cama! —pide completamente aleatorio. El francés alza más las cejas aún.
—Hombre... —le mira suspicaz—. Si que estás demandante, cher —protesta no muy en serio—. ¿Algo más que desee Monsieur Rosbif?
Niega con la cabeza sin poder creer que haya colado.
—Bien. Desayuno en la cama... —se levanta—. Pero igual te paras al baño.
El inglés se incomoda otra vez tratando de hacerse una bolita, por que además se está meando.
—N-No tengo ganas —responde apartando la vista.
—Pues quizás puedas empezar a tenerlas... —protesta mientras empeza a hacer sonidos como del mar y de agua cayendo.
—Bastard! —protesta apretando las piernas—. Belt up! —grita pensando en deshacer la cama para cubirse con la sábana. El de ojos azules e le acerca y le da un beso en la cabeza.
—You are so cute —le dice Francia en inglés, revolviendole el pelo—. Sin duda voy a extrañarte, cher —comenta caminando a la puerta.
El británico parpadea y luego frunce el ceño y refunfuña algo sobre sacar conclusiones y sobre el pudor y por supuesto que él NO es cute.
Francia sale del cuarto y se queda parado tras el marco de la puerta.
Northen Ireland se frota los ojos y se levanta sin cubrirse al creerse solo, yendo primero a por su teléfono, por que ahora esta recordando la llamada de Estados Unidos y lo de Westminster... y reza por que Great Britain haya ido en su lugar y el primer ministro no le eche la bronca. Tiene que llamarle para saber sobre eso, decide al ver que tiene un mensaje "Manchester es el piso franco, no vengas a London. Yo voy a Westminster hoy, tu vas a la proxima".
Francia le espía tras la puerta y en cuanto se pone de pie se le acerca por atrás sigilosamente.
—Dieu...
El inglés da un salto hasta el techo al oirle, sonrojándose, por supuesto y agarrándose al teléfono como si la vida dependiera de ello. El muy listo se da la vuelta, tratando de mimetizarse con el mobiliario como si no supiera lo que va a encontrar.
Francia levanta las cejas, mirándole de arriba a abajo y sonriendo.
—Me preguntaba...
El de ojos verdes se cubre con las manos como buenamente puede y por fin empieza a pensar un poco otra vez, sale corriendo al baño.
—¿Qué quieres desayunar? —pregunta Francia riendo—. He hecho varias cosas.
—¡Me da lo mismo! BLODDY HELL, FROG! ¡ME DA LO MISMO! —grita desde dentro, una vez ha cerrado la puerta.
—Sacrebleu! Y yo creí que anoche te había puesto de buenas —se gira a la salida.
—Estoy de buenas... —susurra Northen Ireland dentro del baño un poco apenado.
xoXOXox
Unos minutos más tarde suena el teléfono de América y él lo saca y contesta, sin ver quien es.
—HELLO? —grita sobre un montón de ruido.
Northen Ireland, desde el baño de Francia, mientras se afeita, pone el manos libres.
—Hello! ¿Me has llamado antes?
Estados Unidos frunce el ceño.
—Err... ¿Iggy?
—Yes... —responde—. What is up?
—Pues estoy caminando en la pista —explica.
—¿En... La pista? ¿En qué pista? —pregunta sin entender.
—Pues la de despegar.
—¿D-Despegar? ¿Ha pasado algo? ¿A dónde vas? —pregunta nervioso.
América se queda callado unos segundos y luego se echa a reír.
—¡Deja de jugar!
Northen Ireland no entiende muy bien.
—Ehm... Hemos habaldo antes, ¿verdad? —pregunta inseguro.
—¿Tú qué? —agrega— ya est... Sorry? ¿Estás hablando en serio? —se detiene en la pista—. Me... ¿Estabas borracho o algo?
—Ah... ¿No? —pregunta inseguro—. Perdona creo que lo he soñado. No, ¡no estoy borracho! —protesta.
—¿L-Lo has soñado? ¿En serio? —incrédulo—. Pero... ¿Entonces no quieres?
—¿Querer qué?
El menor se queda callado.
—Jo. Esto es cruel —protesta tras unos segundos y se cruza de brazos.
—What? What happen? No entiedo nada —suelta confuso.
—Le desperté a media noche y logré convencerle y tu ahora te haces el que... —protesta.
—¿A quién? —sigue sn entender.
—¿Qué es lo que no entiendes? ¿Sabes? Ahora creo que vas a tener que joderte porque estoy aquí a media noche, después de cancelar un montón de cosas... Voy para allá aunque no te parezca —reclama de malas—. ¡Pues a Obama!, ¿a quién más?
—¿Que... Que vienes? ¿Que vienes a dónde? —pánico y se corta con la cuchilla en la cara... Error fatal.
—¿Pues como que a dónde? —protesta alterado—. ¡A verte desde luego! —casi le grita.
—¡A London! —cae en la cuenta del mensaje de Great Britain—. Por eso... ¡Entonces sí hablamos antes! ¿Por qué me dijiste que no? —protesta.
—¡Pues claro que a London! ¿En dónde estás? —suelta muy enfadado.
—En... En London, en London. En Westminster —miente—. Espero —añade para si mismo muuuuy bajito—. En... He acabado ya la reunión con el prime minister. Solo quería saber si estabas bien. Yo no... Si estás bien, está bien, I'm sorry. Que tengas un buen vuelo —sigue.
—¡Yo no dije que no! ¡Claro que hablamos! Fuck! Pero ¿que no te acuerdas? ¡Estabas borracho! Eso debe se ser, no hay otra explicación... —bufa—. Sí estoy bien. Y... —frunce el ceño—. Quizás no debería ir.
Northen Ireland aprieta los ojos. ¡No quiere que Estados Unidos vaya con Great Britain! ¡Ese capullo ni siquiera le ha dicho que Estados Unidos iba a ir! Por que... ¿Quién le había dicho que él podía quedarse a Estados Unidos? Pero no quiere que el niño esté triste.
—No, please, America... I'm sorry —se disculpa—. Estoy un poco espeso.
—No me digas... —protesta.
—¡Ya te he dicho que lo siento! —se defiende.
—OK, OK... —asiente levantando las cejas y subiendo el avión—. No, Jesus... ¿Cómo no te acuerdas con lo que quedamos? Te llevo una sorpresa —se ríe recuperando el buen humor.
—Tengo que... Dejarte, dame unos... —se detiene—. ¿Una sorpresa?
América se ríe un poco más.
—Yes... Va a gustarte —sonríe—. Yo digo...
—¿Qué es? —pregunta.
—Ya veras...
Northen Ireland frunce el ceño pensando, "no, no voy a ver", bollocks!
—¿Una pista? —pide a la desesperada y el estadounidense se ríe más.
—Un sombrero de vaquero.
—¿Para? —pregunta el europeo frunciendo más el ceño.
—Jajajaja hombre, ¡ya te lo he dicho todo! Solo pensé que tenía que haber algo especial esta vez —se ríe algo sonrojado.
Northen Ireland piensa durante tres segundos en que podría ser y cae en la cuenta de el mes entero y de las costillas rotas y se pone FURIOSO.
—BLOO...! hablamos luego! —sentencia colgando. América flipa y le marca de regreso pero da tono ocupado. Ambos móviles por que se están gritando uno al otro.
América termina por darle los pulgares al piloto y despegar, bastante confundido.
xoXOXox
El teléfono de Great Britain suena y al leer Northen Ireland, levanta las cejas mirando alrededor.
—Si me disculpan un instante —les pide al primer ministro y a algunos miembros más del poder ejecutivo reunidos allí, mientras sale al pasillo y contesta en un susurro—. Estamos reunidos, más vale que sea importante —se riñe a pesar de que sabe que no se llamaría a si mismo si no lo fuera.
—¡Un Cowboy! —protesta Northen Ireland al otro lado del teléfono, dando un golpe contra la pared con el puño.
—What? —pregunta Great Britain sin seguirle, mirando el pasillo.
—¡Un Bloody Cowboy of the hell! —sigue gritando.
—¿Estás borracho? ¿De qué estás hablando? —pregunta parecido a lo que ha dicho Estados Unidos.
—¡No, pero tu tienes mucho morro! —responde furioso—. The kid! ¿Cuándo planeabas decirme del pequeño detalle?
—¡Pues era el plan! Ya lo sabias... Uno con... La frog y otro con the Kid —se defiende tratando de no gritar—. Era evidente.
—¡A mi no me parece evidente en absoluto! Me parece es es usted un tramposo, gentleman y que ha jugado sucio.
—What the hell!? Ayer no parecías en absoluto triste por tener que quedarte mientras yo volvía a London en mitad de la noche para poder venir a trabajar esta mañana mientras tu haces... Sabes perfectamente el que —ambos se sonrojan.
—Yo ayer no sabía que planeabas tener sexo de reconciliación con the kid! —protesta—. ¡Se va a disfrazar de cowboy!
—Se... What? —Great Britain se sonroja más—. Really? —pregunta con cierta sonrisilla y cierto brillo en los ojos.
—Bloody hell! —protesta Northen Ireland y su homónimo recupera la compostura.
—No puedes decirme que no lo sabías! Era EL PLAN! —se defiende Great Britain.
—Pues cambio de planes, yo voy a London hoy —sentencia Northen Ireland.
El grito de "y una mierda" de Great Britain ha resonado por toda Europa y ha hecho volar los pájaros hasta de Washington.
Ambos se quedan en silencio unos instantes, por que todo westminster se ha vuelto a mirar a Great Britain..
—Ejem —carraspea mirando a la gente de los pasillos—. Lo que digo es que el Arsenal es obviamente mucho superior en técnica —sentencia para cualquier posible oyente—. Mira, esto es lo que hay, tu te quedaste ahí, ahora tienes que ir a Manchester si quieres volver. Estamos a mano.
—¿Has oído lo que he dicho? ¡Nunca vamos a estar a mano con Un Bloody Cowboy! —suelta sin pensar y ambos se sonrojan de nuevo.
—No me vas a hacer creer que no estas pasándolo bien —suelta MUY incomodo.
—El caso no es... El asunto no es ese —sentencia igual de incomodo, zanjando el tema—. ¿Hay algo más que deba saber?
—Le he dicho a the kid que me llame a mi número que el tuyo da problemas y... —cae en la cuenta—. ¿Cómo sabes...?
—He hablado con él, ha sido un error pero estaba preocupado —confiesa—, antes no... Pude responder.
—¡Oh, por la reina! —protesta entendiendo por que no pudo.
—Se ha afeitado —desvía la atención.
—What? —completamente confundido.
—You-know-who —explica.
—Why? —pregunta sin saber que preguntar mejor.
—I do not know!
—Well, no entremos en pánico. Llámame a mi primero si vuelve a pasar algo de eso. O lo que sea, please.
—Yes, I know. I know. Tengo que dejarte, dile al prime minister lo que hablamos en la embajada con...
—Yes, yes —le corta—. I know. Ya hablaremos de eso.
—Goodbye —se despiden ambos a la vez... Ambos ligeramente sonrojados y de mal humor.
xoXOXox
Northen Ireland sale del baño ENOJADO, dando un soberano portazo, se viste refunfuñando y baja al salon refunfuñando y con el ceño tan fruncido que si lloviera seguramente no se mojaría.
Francia sale de la cocina con una charola y el desayuno, ignorando la problemática de Northen Ireland, tarareando una cancioncilla misteriosa.
—Ohh! Estás... —lo mira frunciendo el ceño—. ¡Pero has pedido desayuno a la cama!
El inglés le mira como si no esperaba encontrarle ahí (y que esperabas, estás en su casa)
—What?
—¿Qué haces aquí? —pregunta ligeramente irritado.
—What the hell crees que hago aquí? —pregunta irritado tambien, como... "pues he dormido aquí, ¿no lo has notado?".
Francia parpadea sin entender.
—Me has pedido el desayuno en la cama, he bajado aquí, te he preparado toooooooda una bandeja de desayuno en la... —se queda callado mirándole—. ¿Esto es tu idea de algo divertido? —pregunta.
Pone cara de tristeza olvidando un poco el mal humor.
—Oh, I'm sorry. Era mentira, solo quería que salieras para poder levantarme —explica sin mirarle.
—Putin! —Francia se da la media vuelta y entra de nuevo en la cocina, ahora de malas. Estrella la charlola en la barra.
Northen Ireland entra detrás un poco agobiado.
—No esperé que fueras a hacerlo de verdad, yo...
—Faire taire! ¡Siéntate! ¡Come! —señala la comida. Northen Ireland se sienta obendientemente a pesar de lo orden a un perro que ha sonado eso.
Francia bufa, de malas, de espaldas al inglés sin decir nada más. Él empieza a comerse el desayuno mientras sigue dandole vueltas a todo el rollo, por si no habia poco con lo del cowboy ahora la frog se enojaba con él, bloody hell! día de mierda, y encima seguramente tendría que irse a Manchester.
—¿Está bueno? —pregunta Francia.
—Yes —responde distraidamente mientras sigue dandole vueltas y la bloody reunión en Westminster, que no es como que no quisiera ir, claro, pero es que era más fácil que hubiera ido el otro, claro! y encima aun se atrevia a meterle la bronca cuando tenía la bloody perspectiva del cowboy! como se atrevia a reclamar nada! tendria que ser él quien estuviera en el bloody London, él no eligió quedarse, para empezar.
El francés e gira y le mira bastante molesto.
—"Yes"? "Yes" cómo en "¿el cielo es azul?" "yes" o "yes" más como "absolutamente espectacular"? —pregunta con voz casual. El inglés parpadea saliendo de sus pensamientos sin saber muy bien de qué le habla.
—What?
—¡El desayuno! —exclama con voz ligeramente más aguda de lo habitual.
Northen Ireland baja la vista para mirar su plato y se da cuenta que ha estado comiendo.
—Ah... ¿Qué le pasa? Bueno, a estas horas ya es mas bien comida —pregunta y luego cae en la cuenta—. ¡Era para los dos y me lo estoy comiendo yo solo! I'm sorry...
—Era muchas cosas este desayuno que desde luego no está siendo... —responde con voz más dolida de la que hubiera querido, sin duda—. Dejame apostar. Es le garçón ¿cierto?
El inglés levanta las cejas.
—No. No... —miente apartando la vista, Francia le mira, parpadeando.
—¿Estás irritándome a propósito?
—¿Qué es lo que quieres que te diga, France? —pregunta seriamente, pellizcándose el puente de la nariz.
—Nada, no me digas nada —protesta—. ¿Qué sigue ahora? ¿Que te largues? —le reta con los brazos cruzados—. Ya has venido aquí, ya hemos hecho lo que has querido, cuanto lo has querido y como lo has querido, ya te ha hablado le garçón, ya tienes algo mejor que hacer. Pues adelante —sigue mirándolo.
—No tengo nada mejor que hacer. No tengo una sola bloody shite mejor que hacer —responde agresivo.
—Entonces dime, Angleterre. ¿Qué es exactamente lo que no te ha parecido bien? ¿No fui lo suficientemente delicado? ¿Tu comida en la cama no estuvo lo suficientemente rápido? —pregunta igual de agresivo.
—He hablado por teléfono con... alguien y me ha hecho enojar, OK? Perdoneme "mesier" France si no estoy reaccionando como desea... ni siquiera sé what the hell es lo que quieres! —protesta también.
Francia le FULMINA con la mirada, preguntándose a si mismo qué es exactamente lo que le ofende tanto en realidad.
—Y? —Insiste aún en tono duro.
—Pues... pues... —intenta ordenar sus pensamientos y decirle algo que suene lógico, coherente y que sea capaz de decirle a él... no va a decirle que quiere que se quede, o que le gusta lo que pasa, o que...—. ¡N-No es que quiera nada! —concluye yendo al refrigerador—. No quiero nada de nada, me da lo mismo lo que hagas. Solo, es poco caballeroso de tu parte todo lo que estás haciendo. ¿Que no eres un gentleman?
—¡Anda, lo que faltaba! —se queda con la boca abierta—. What?
—¿Por qué merde, no podemos hacer esto bien? —protesta entre dientes, dándole la espalda y lamentando en serio que no puedan estar más que como perros y gatos.
—¿Hacer bien el qué? —pregunta muy muy de malas, empezando a hartarse.
—Esto —les señala a ambos—. Todo estaba bien. Dormías y estabas de buenas y... ¿por qué no pudiste quedarte en la cama de merde mientras te llevaba el desayuno? —camina a la mesa y se sienta.
Northen Ireland se lleva las manos a los ojos, presionando.
—Esto no va a funcionar... —reflexiona en voz alta refiriéndose a todo el plan de ser dos. Sonaba tan bien en su mente, de manera teórica pero... Aparta una de las manos mirando a Francia con solo un ojo.
—¿Quoi es lo que no va a funcionar? —pregunta mirándole, cansado.
El inglés le mira unos instantes más y niega con la cabeza.
—Sí, sí va a funcionar —rectifica pensando que es la mejor solución.
Al final Estados Unidos está con la persona adecuada, la que ahora es una versión integra de él y que tiene que dejar de sentir celos, por el amor de dios, él está con Francia... que se está enfadando por no haber podido llevarle en desayuno a la cama y que se ha afeitado y ... que suena a ciencia ficción.
—Solo... Mon dieu, Angleterre! estás aquí, hemos cogido todas las veces que has querido, te he hecho de desayunar, me... —se levanta—, no sé qué merde es lo que quieres que haga. No voy a rogarte.
Le mira de nuevo, se pasa la mano por el pelo y suspira rindiéndose.
—Desayuna conmigo —pide en un susurro, acercandole el plato.
Francia se queda inmóvil un instante y luego suspira también, bufando un poco.
—Bien.. —acepta sentándose (algo malhumorado aún)—. Solo porque aceptas compartir el desayuno y yo se cuanto te gusta mi comida —sonríe levemente—. Rosbif.
El inglés levanta las cejas con escepticismo, pero medio sonriente también.
—Yes, of course... Solo me la como por que si no podrías ofenderte y hacer un drama. Y por que seguro la tiras si no lo hago, y no se puede desperdiciar comida con todos esos niños hambrientos de África.
—Oui. Los pobres niños de África.
—Exactamente —asiente.
—Es por eso cher —le da un mordisco a su comida—. Te has perdido el sexo suave matutino por levantarte —sonríe.
Northen Ireland se arrepiente un poco de haberle ofrecido, ahora se esta comiendo los mejores trozos que se estaba guardado para el final... Imperceptiblemente empieza a comer mas deprisa hasta que oye eso, que le mira sonrojandose un poco.
—What?
—¿Te lo repito? No creías que SOLO iba a llevaste el desayuno, cher... —sonríe más.
—No es como que yo quisiera... —suelta en uno de esos tonos de "venga ya, Angleterre"— además, ¿no te estabas quejando de eso? Suena a ciencia ficción que te quejes de eso —sigue mientras come, sin mirarle.
—Nunca me queje, mon ami. Si me quejara no lo repetiríamos —sonríe—. Mon Dieu... Demasiados cumplidos —hace los ojos en blanco—. ¡Y tu no me has dado ni uno!
El inglés se sonroja aun más, incomodándose.
—Insinuaste que solo venia aquí para eso, ¡no vengo para eso!
Francia levanta un dedo.
—Quiero asumir que no SOLO vienes para eso. Y no hablo de la comida.
—Ja! No vengo por la comida... Ni por el... Lo otro —suelta sin pensar mucho, incomodo.
—¿Entonces? —le sonríe.
—Ni siquiera vengo por las cuestiones diplomáticas o de política exterior, ni por que quiera visitarte o algo de eso —continua—. Por que no me importan y no quiero visitarte —explica.
—Bien. Esas son todas las razones por las que no vienes. Pero aún no me has dicho por que vienes... —le sonríe mas aun—. ¿He de asumir que lo que pasa es que te gusta el clima de París? O quizás te gusta comprar flores y tirarlas a la basura y les haces una caridad al dármelas?
Northen Ireland se queda mirando a Francia unos segundos... Y luego aparta la vista, levantanlo la barbilla, orgulloso.
—Of course, vengo a fastidiarte.
Francia se ríe.
—Vaaaaaaya... que importante soy.
El inglés le mira de soslayo.
—Jum! Solo cuando no tengo nada mejor que hacer —esclarece y el francés se le acerca.
—Quizás no me molesta tanto como crees—dice con voz suave, como en secreto. El de ojos verdes evanta las cejas poniéndose nervioso.
—Eh... Ehm... —balbucea. Francia se ríe más y se le acerca más aún.
—¿Ves? Es mejor cuando estamos en estos términos —levanta una mano y se la lleva al lugar en donde se ha cortado (oh... fatal error).
Northen Ireland se tensa aún más y se sonroja un poco.
—N-No sé de qué... —se llea la mano a la mejilla también sintiendo el escozor—. Eso ha sido... Tengo que dejar de habla por teléfono mientras me afeito.
—Quizás deberías mejor de a la próxima hacerlo más abajo —le pasa un dedo por el cuello, en la yugular—, y todos nos ahorraríamos muuuuuchos disgustos —bromea mientras el inglés cierra los ojos sintiendo un escalofrío al tacto.
—¿Y darte el placer? ¡JA! Estarías apañado —responde en el mismo tono. Francia hace una mueca e inclina la cabeza de lado, sin dejar de mover los dedos en el cuello de Inglaterra.
—No te molesta tanto darme el PLACER de otras formas, mon amour.
—Eso... Es... Yo no... Yo...— balbucea al tiempo que se paraliza y se sonroja hasta las orejas, tragando saliva de una forma tan exagerada que hasta Francia debe haberlo notado en los dedos.
—¿O tampoco es tu intención darme PLACER en esos momentos? —le pasa un dedo por encima de la manzana de adán, dejándolo detenido ahí unos instantes—... porque si es así, he de decirte que fallas miserablemente.
—Pues... Debo... Yo... Eres... Ehm... —el cerebro de Northen Ireland no computa. Francia levanta las cejas.
—¿Soy? ¿Qué soy, cher? —pregunta casi en un susurro.
—¡Tampoco te creas que me fastidias tanto como querrías! —protesta intentando molestarle también, sin pensar lo que dice. Y cuando se da cuenta se lleva las manos a la boca sonrojándose aún más—. I-I mean... —balbucea demasiado tarde.
Francia se ríe.
—J'adore quand vous rougissez... —y se le acerca más—. Y más aún cuando no piensas lo que estás diciendo —le da un beso en la mejilla.
—I... ¡No queria decir eso! ¡Es tu culpa! ¡Me estas desconcentrando! —protesta frunciedo el ceño y tratando de defenderse.
—No querías decirlo, pero lo piensas —se ríe bajito, sin alejarse demasiado—. Así que... al Royaume-Uní le GUSTA lo que le hago —le da un beso en la comisura de los labios.
—No —miente en un tono suave completamente poco creíble, buscándole y luego aprieta los ojos y sacude la cabeza—. ¡Detesto que hagas esto!
—¿Que haga qué? —pregunta levantando las cejas y volviendo a darle un beso en el mismo lugar.
—Esto! Esto! —responde cuando ha recuperado de nuevo el control de sus labios de su inconsciente.
—Puede que lo detestes, pero si no hiciera esto, el resultado final no te gustaría tanto —responde honestamente, en un susurro, sonriendo, mientras vuelve a besarle igual.
—Me pones enfermo —protesta—. ¿Crees que no sé lo que viene ahora? ¡Siempre haces lo mismo!
Francia se separa un poco, ligeramente sorprendido.
—¿Te pone enfermo lo que viene ahora? —pregunta descolocado—. Yo no diría que te pone especialmente enfermo —agrega.
—¡Tu me pones enfermo! —protesta mirándole—. Sé lo que estás intentando. Ahora vas ha hacer algo como esto —frunce el ceño y le desabotona la camisa de los dos primeros botones, aprovechando la perplejidad de Francia—. Y luego vas a hacer algo así —sigue a su mismo rollo, acariciándole suavemente el cuello y el pecho que ha dejado descubierto.
Francia cierra los ojos un instante, en especial con la caricia del cuello, siguiéndola quizás de manera prácitcamente imperceptible. Luego vuelve a abrirlos, más brillantes que antes.
—A mi no me pone precisamente enfermo, Angleterre —confiesa en un susurro.
—No he acabado —protesta mirandole—. Luego haces algo así —continua, pasándole la mano por el pelo y cierra los ojos un momento—. Bollocks —protesta por haberse desconcentrado, sacudiendo la cabeza—. Y luego... —se le acerca y empieza a besarle en el cuello mientras habla entrecortadamente—. Haces... Esto... Y esto...
Francia sigue los movimientos, algo sorprendido.
—E-Entiendo... —tratando de no seguirlos y de no dejarse ir—... bien... —y de no dejar que Inglaterra sepa que le gusta porque esta seguro de que va a detenerse— ... ne s'arrêtent pas —susurra al final.
—Oh! Y luego... —baja un poco más mientras sigue besándole por el camino, abriendo más botones de su camisa a la vez, hasta llegar al vientre y ahí levanta la cabeza— y además tratas de que hable mientras haces esto, normalmente me haces decir mi opinión —explica mientras vuelve a acariciarle el pecho tratando de no pensar en lo que esta haciendo realmente y en no ponerse nervioso.
—Nadie ha dicho que no pueda... —hace una pausa y cierra los ojos—... intentar —sonríe haciendo otra pausa—. Hablar. Nadie dice que... tenga que hacerlo exitosa... mente.
—¡Yo digo que tienes que hacerlo! —protesta mientras vuelve besarle el cuello—. Por que... cuando... tu... lo haces... Yo... digo que... tengo que hacerlo —vuelve a pasarle las manos por el pelo.
Francia se ríe un poco, sin abrir los ojos y luego suelta un suave "mmmmmm".
—Entonces pones demasiada atención a lo que digo y demasiado poc... —se queda callado, perdido en algo de lo que está haciendo el inglés.
—Y aun falta lo peor —sentencia Northen Ireland cuando acaba de recrearse un poco más en el cuello y se acerca a los labios, rozándoselos y haciendo un terrible esfuerzo por no acercarse más y acabar de una vez.
Francia abre la boca, pero no sigue al inglés de esa manera que suele hacer él. Sólo abre los ojos un poco y le mira atentamente, planteándose seriamente el amenazarlo con que si se larga va a matarlo.
—... o... oui?
—Bloody hell! ¿A ti qué te parece? —protesta por que según él esto no esta funcionando. Frunce de nuevo el ceño y decide tomar medidas drásticas. Acaba de abrirle la camisa y empieza a quitarle el cinturón.
El francés entiende o cree entender que quizás todo esto no se trata de dejarse hacer como hasta ahora, sino de... Mueve sus propias manos hasta la camisa de Inglaterra y empieza a desabrochársela impacientemente, buscándole la cara para besarle.
Y Northen Ireland da gracias al cielo por que no creía poder aguantar más y se olvida del asunto de MOSTRARLE lo que hace, rindiéndose también.
Si alguna parte de la Vie en Rose ha sido un LÍO DE COJONES es esta. ¿no crees?
Hoy es el día de mi onomástica ¡Felicidades a mi!
