The Vampires Diaries - Diarios de Vampiros no me pertenecen.
Lapislázuli
El silencio era palpable en la habitación, los ojos oscuros de su hermano intercalaban su mirada entre él y la muchacha tendida en el sofá con confusión. No lo culpaba, él también estaba confundido, por no decir anonadado aunque no permitía a su rostro expresarlo. La belleza rubia que se encontraba dormitando formaba parte de un linaje que era prácticamente una leyenda el cual, por decir lo menos, él se había encargado de extinguir. Bueno, al menos creyó hacerlo.
— ¿Qué es ella Nik y por qué no podemos tocarla? —La voz de Kol lo saco de sus pensamientos. Su hermano tenía el seño fruncido y sus manos en los bolsillos de su pantalón como clara muestra de frustración.
—Bueno hermanito, dado que tu eres un gran amante de las brujas deberías saber lo que ella es—sus labios formaron una sonrisa tenue al terminar de de decir esas palabras, el suceso que acababan de presenciar cambiaba varias cosas sin mencionar que debía de mantener en observación al pequeño ángel.
—Mira hermano, que tu prefieras ir matando brujas por ahí cada vez que algo te hace perder la paciencia no quiere decir que lo yo haga este en discusión. Es más creo que es mejor tenerlas cerca que intentando buscar formas de matarme cada vez que cruza el cielo una estrella fugaz—Kol rio con satisfacción, Klaus tenía más que claro que carecía de algún fan y estaba seguro que cada especie sobrenatural existente anhelaba su destrucción. Pero si había que cuidarse de algunas esas eran las brujas.
—Eso es porque su obsesión con el balance siempre va a buscar eliminarnos, deberías tenerlos siempre presente hermanito— la mirada de Klaus se volvió dura amonestando al menor con claro enojo — Sino mira bien lo que tienes ahí— extendió su brazo y su dedo índice señalo a la chica—Ella es producto de un hechizo milenario, que si me permites decir, creí haber eliminado, pero las brujas tramposas seguramente idearon una forma para evitarlo. Ella hermano es una Caelestis Venandi —una sonrisa marcada por encantadores hoyuelos se marco en su rostro presagiando horrores. — Ella podría matarnos.
— ¿Y lo dices así? Con más razón si tiene algo que ver con brujas pero no lo es ¡eliminémosla!— Su hermanito se encontraba molesto, señal de que iba a explotar en cualquier momento y cometer una locura, cosa que por desgracia, él debía impedir también.
— ¿Estás seguro de querer matar a una cazadora celestial?— La sonrisa en sus labios fue de total satisfacción al apreciar la expresión desconcertada con tintes de temor en el rostro de Kol.
— ¿Pero qué dices Niklaus? Ella no puede ser eso— Los ojos del menor se desorbitaron con clara alarma al parecer haber recordado algo. — ¡Ella es una estaca de roble blanco andante! Mierda Nik, debemos matarla. — Kol pateo con fuerza una silla rompiéndola en el acto, tomó un trozo de madera decidido a lanzárselo a la rubia durmiente cuando el sonido de la carcajada de Klaus lo hizo parar y mirarlo.
— ¿Es que acaso tus consentidas brujas no te dijeron lo que sucede si un vampiro mata a uno de su tipo?— la falta de palabras por parte de su hermano pequeño lo hicieron carcajearse aun más. Tomo deliberadamente el trozo de madera de la mano de Kol empujándolo en el acto— ¡Desearías que hubiera sido al revés! No podemos matarlos o la maldición que recae al ser derramada la sangre pura que corre en su cuerpo por un demonio nos perseguirá eternamente. —grito todo el verso que había investigado hace siglos cuando su principal motivación era acabar con ellos. Estaba furioso y termino estrellando la madera con el suelo haciendo que pequeños pedazos volasen por el lugar.
Pasada la rabia inicial trato de calmarse respirando pausadamente sin quitar la mirada de la de su hermano cuando sintieron un leve movimiento proveniente del sofá. Ambos voltearon rápidamente en la dirección del sonido para apreciar como la muchacha empezaba a despertar. Klaus detallo como la chica llevaba una mano al rostro tapando sus ojos y la otra a la parte posterior de su cabeza, realizando una mueca de dolor, donde seguramente su hermano le había golpeado para que cayera inconsciente. La vio sentarse con los ojos todavía cerrado y a su hermano avanzar rápidamente hacia ella sin llegar a tocarla. Al parecer darse cuenta de las demás presencias en la habitación ella abrió los ojos demasiado rápido agrandando así el tamaño de estos. Klaus quedo asombrado por el color de estos, un azul verdoso precioso que completaban su armoniosa cara, ojos del color del cielo. Se permitió sonreír ante esto, sus ojos anunciaban antes que la marca en su pecho lo que ella era.
—Dime tu nombre— la voz de Kol hizo que desviara su mirada a él. La muchacha hizo lo mismo y le contesto al instante, mostrando que había caído en la coacción mental realizada por su hermano.
—Caroline Forbes— sus ojos se encontraban opacos mientras contestaba a su hermano.
—Mira Klaus, la súper cazadora puede caer en la compulsión— Kol volteo a mirarlo con una sonrisa gatuna.
—Por supuesto Kol, ella sigue siendo humana, una que claramente no ingiere verbena ni tiene en posesión algún objeto que la contenga , lo cual es sumamente extraño.— Su mirada la recorrió entera y aparte del brazalete en su muñeca no encontró nada más y claramente no podría esconder algo debajo del diminuto uniforme de animadora que llevaba.
—Dime que eres Caroline Forbes— Kol volvió su penetrante mirada a la muchacha ansioso de respuestas.
—Soy parte de una de las familias fundadoras e hija única, soy estudiante, es mi último año, soy capitana de las animadoras, estoy en el comité de embellecimiento de Mystic Falls, soy voluntaria en la cocina del comedor de beneficencia, trabajo en el programa de reciclaje, soy la jefa del comité de eventos— la muchacha comenzó a hablar sin parar mientras cruzaba un pie detrás del otro y se enderezaba en el asiento. La sonrisa que apareció en su rostro parecía hasta ensayada. Klaus se rio ente este hecho.
—Detente, es suficiente. Ah con que chica ocupada— Kol suspiro le hacía gracia el temerle a esta chica—Mejor háblame de ti cazando vampiros y demás quien sabe con tu sangre celestial.
— ¿Uh? ¿Cazando vampiros? ¿Cómo Buffy? No que yo sepa, aunque una vez me disfrace de ella para Halloween. ¡Debieron verlo! Matt y Tyler eran Ángel y Spike hasta ganamos un premio— La risa sincera de Caroline le pareció a Klaus tan llena de luz que le costó apartar sus ojos de ella para volver a mirar a su hermano.
—Bueno, yo creo que es más probable que Bekah nos mate con sus gritos a esta chica, pero no está de más prevenir ¿no?
—No hagas una estupidez Kol y piensa un poco. La chica dijo ser parte de una de las familias fundadora de Mystic Falls, eso es un problema, lo primero que pensaran es en nuestra especie clavando colmillos y queremos pasar desapercibidos. Tendremos que devolverla y borrarle la memoria, al menos por ahora, igual hay que mantenerla vigilada— Klaus hablaba lentamente debía pensar bien que iban a hacer, la muchacha por bella que fuera era una molestia y un peligro en potencia pero debía de jugar bien sus cartas. Saber la historia quienes saben además de ellos lo que era y que planeaban hacer. Volvió a mirarla y le parecía que era lo más frágil que había visto en mucho tiempo y considerando que se trataba de él era realmente mucho. Irónico que los de su tipo normalmente eran conocidos por muchas cualidades menos la fragilidad.
—Como voy a hacer si no puedo tocarla— la molesta voz de Kol hizo que lo mirara y suspirase.
—Solo dile que te siga, llévala al lugar de donde la trajiste y bórrale la memoria, ya sabes. Lo de no poder tocarla es sólo por 24 horas lo de la maldición por desgracia es permanente.
—Está bien, vamos dulzura de paso me hablas de mi nueva escuela— Klaus al escuchar esas palabras abrió los ojos con furia.
— ¿De qué hablas Kol?
—Bueno hay que vigilarla ¿no? Y qué mejor que ser su compañero, quien sabe y después de las horas y pueda tocarla sin problemas resulte algo realmente agradable por no decir placentero. ¡Nos vemos hermano! ¡Vámonos pequeña cazadora!
Klaus observo a su hermano irse entre risas seguido por la rubia, las palabras de Kol le molestaron, sin mencionar que ahora debía de vigilarlo a él también. Se sentó en el sofá antes ocupado por la muchacha y pudo sentir el dulce aroma impregnado en el lugar. Cerró los ojos unos momentos para inhalarlo con tranquilidad.
—Lapislázuli— susurro, lapislázuli, era el color de los ojos de Caroline. Ojos que asemejan la gema color del cielo. Gema necesaria para que ellos pudieran salir bajo la luz del sol.
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Al llegar al campo Kol dirigió a Caroline al lugar donde la había encontrada y le ordeno se sentara en el césped.
—Bien, amor, escúchame no recordaras nada de los sucedido con mi hermano. Estabas buscando lo que sea que buscabas cuando te sentiste mal de la cabeza y te desmayaste te despertaste y me encontraste a mi mirándote.
—Claro— la muchacha sonrió para luego hacer una mueca de dolor y mirarlo fijamente y con sorpresa ¿Quién eres? ¿Qué estabas haciendo? ¿Qué me paso?— se levanto mientras hacia las preguntas y miraba en todas direcciones.
—Tu dime encanto, soy nuevo aquí así que vine a ver el juego, me demore un poco cuando note a una animadora durmiendo en el césped— la sonrisa de Kol se hacía más grande conforme hablaban.
— ¡Oh! Debe haber sido porque comí demasiado poco. ¡Como sea! Soy Caroline.
—Kol Mikaelson, para servirte. — su acento ingles se hacía presente en cada palabra.
—Interesante nombre— la rubia le sonrió con dulzura el chico era bastante atractivo como para no hacerlo— Kol se está llevando a cabo una fiesta de bienvenida en lo de un amigo ¿Quieres ir?
—Me encantaría.
—Ven vamos.
El camino en el auto fue corto y el menor de los Mikaelson comprobó que la chica además de no tener ni idea de lo que ella era, era bastante confiada para saber de los su especie. Se sorprendió al escucharla cantar junto con la radio del vehículo con una voz maravillosa. Le fascino desde el momento que lo hizo. Si había algo que a Kol Mikaelson le atraía era la música. Los pensamientos de que esto se volvería más interesante con el pasar de los días no escaparan de su mente.
—Perdón, no me di cuenta de que estaba cantando— las mejillas de la muchacha se colorearon de forma adorable.
—No te disculpes, lo haces bien.
—Gracias. Aquí estamos. ¡Entremos!
Llegaron a una mansión que se encontraba llena de adolecentes que carecían de todos sus sentidos debido al alcohol y otras sustancias ingeridas. Kol sabia se daría un festín.
—Mira ahí esta Tyler.
—Care ¿Dónde estabas? Elena está preocupada.
—Estoy, solo necesito comer algo— La rubia sonrió— Tyler él es Kol, es nuevo. Kol el es Tyler un amigo de la infancia.
—Un gusto.
—Igual. Bueno que esperan ¡Pase!— Kol no evito una sonrisa de completa satisfacción se instalara en su rostro al poder entrar en el lugar sin problemas.
—Con gusto.
—Bueno Kol, diviértete, supongo nos veremos mañana. Debo buscar a mis amigas. ¡Adiós! — la vio partir con una sonrisa. Era hora de que él también tomara algún bocado.
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— ¡Caroline Elizabeth Forbes!— el grito de Elena la hizo encontrarla justo en frente con el seño fruncido y las manos en la cintura, sí lo sabia su amiga Gilbert sería una estupenda madre algún día. Bonnie por otro lado parecía pensar que ella se había estado divirtiendo por ahí por la sonrisa que cargaba.
—Ya, ya tranquila, me sentí mal y me quede en el auto un rato— no pensaba decir que se desmayo en el campo de juego, su amiga era capaz de hospitalizarla ahora mismo.
— ¿Te sentiste mal al lado del espécimen con el que llegaste?— Bonnie le hablo pícaramente
—Que crees Bennett lo acabo de conocer y tú me imaginas haciendo cosas indecentes— las carcajadas de las tres aliviaron el ambiente— Es enserio lo acabo de conocer, aparentemente es nuevo, se llama Kol y pues es de muy buen ver.
—Ya veo que lo es— Elena sonrió al verlo desde lejos— Igual no es escusa, Forbes debiste mandar un mensaje al menos.
—Lo siento ¿si?— realizo un puchero con sus labios lo que siempre era útil si se trataba de Elena.
—Ah… Está bien— la morena suspiro.
—Bueno ¡a festejar!
La fiesta duro hasta el amanecer que fue cuando Caroline llego a su casa y para su mala suerte su madre se encontraba preparando café. Liz Forbes lanzo una mirada de reproche y preocupación a su hija.
—Caroline ¿Qué son estas horas?
—Ahórrate el discurso ¿si mama? Estoy muy cansada.
—No es así la cosa señorita— Liz se acerco a su hija cuando noto la ropa algo desgarrada de esta en el pecho— ¿Qué le paso a tu uniforme?
— ¿De qué hablas? Caroline bajo su soñolienta mirada hacia el lugar donde miraba su madre y noto de lo que hablaba —No lo sé.
— ¡Caroline esa marca! ¿Y el collar que te regalo tu padre?— Liz se asusto al notar la marca, sabía lo que significaba y él que se encontrara ahí quería decir que su hija había sido atacada por uno de esos monstruos.
— ¿De qué estás hablando?
—Tendremos que llamar a tu padre. Ven aquí tengo que mostrarte algo. — mientras hablaba la dirigía al sótano de la casa— Nuestra familia al ser una de las fundadoras de Mystic Falls tiene mucha historia, historias y deberes que pasan de generación en generación. Cuando llegaron Liz abría un compartimiento oscuro del que Caroline no conocía su existencia—Escúchame Caroline, hay demonios en este mundo de muchos tipos y nuestra familia es una de las pocas que se dedica a cazarlos. A cazar vampiros— al terminar encendió la luz y se pudo apreciar el pequeño lugar lleno de estacas de madera arcos, espadas y armas de todo tipo por no decir también un pequeño huerto de unas extrañas plantas.
— ¿Pero qué dices mama? Los vampiros, demonios ¡no existen!— Caroline no podía creer lo que veía, realmente provenía de una familia de locos ¿Qué eran todas esas cosas?
—Claro que lo hacen, yo lo sé, tu padre lo sabe, las familias fundadoras lo sabemos. Mystic Falls es algo así como un balneario para su especie. Y hay que cuidar de los nuestros.
—No mamá tu estas mal, todo está mal.
—Caroline por favor, debemos llamar a tu padre.
— ¡Pues dile que no soy Buffy!— Caroline hecho a correr fuera de su casa. Que era lo que le pasaba a su madre, a todos los fundadores por lo que escucho, seria que sus amigos también sabían algo de esto. No quería escuchar más así que continúo corriendo cuando pasando por la plaza del pueblo choco contra algo duro y cayó al suelo. Sus ojos se dirigieron al objeto al cual se debía su caída y se encontró con los ojos más azules y penetrantes que había visto algina vez.
— ¿Te encuentras bien amor?— el acento claramente ingles que salió de su boca la hizo sonrojar.
—Sí, lo siento iba distraída— se paro con cuidado limpiado un poco su falda.
—Lo note— el extraño le sonrió— Mi nombre es Niklaus, Niklaus Mikaelson.
— ¿Mikaelson? ¿Tienes acaso un hermano?— hablar con el extraño era una buena distracción por el momento— Soy Caroline.
—Un placer Caroline, y sí, tengo varios.
—Ya veo, creo que conocí a uno anoche en una fiesta— le sonrió mirándolo fijamente.
—No es mi deseo incomodarte Caroline, pero permite decirte tienes unos ojos realmente hermosos— Klaus la miraba sin parpadear y ella se hizo lo mismo.
—Gracias, aunque solo sean azules, no es gran cosa— Los desconocidos ingleses regalones de piropos y buen ver eran una buena distracción aunque algo extraño de cualquier forma y debía de estar alerta.
—Para nada, son del color del lapislázuli—ella lo miro con curiosidad nunca había escuchado ese nombre o color antes— Es una gema que se decía tenia cualidades mágicas provenientes del cielo. La gema del cielo y tú tienes los ojos del color del cielo— el extraño le sonrió de manera enigmática mientras ella sentía el corazón latir de forma enloquecida. — Nos veremos.
—Claro— la voz de Caroline fue un suspiro mientras miraba al extraño partir.
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Bueno pues esto es por ahora. ¿Les gusto? Háganmelo saber y sino también.
Como lo de Kol quedo empatado, decidí que le darle algo más de participación con mi rubia favorita, normalmente lo leo con Bonnie la verdad no me atrae la pareja pero ya veré mas adelante por el momento se encuentra fascinado con la voz de Care. Y lo de Klaus… le gustan los ojos de Caroline por no decir más, y la similitud de este con la piedra para los anillos de día pero él es el malvado por el momento así que a ver cuáles serán sus planes.
Tengo dudas de donde ponerlo ¿el profesor sexy de historia? ¿Bibliotecario? Jaja quizás abriendo una muestra de arte. Acepto ideas y sugerencias.
Saludos y gracias por leer.
