Hola a todos los lectores!!!

Lamento la demora, estoy un poco ocupada en esta ultima parte del año, la escuela (ñ.ñ*) es realmente molesta en estos ultimos meses.


Corazón sellado.

Hechizo.

La paciencia es una virtud. Pero yo no la tengo para todo, ¡esto es tan exasperante! Esto de andar esperando no era algo típico de mí, detesto esperar, pero detesto más esta sensación que tengo en el pecho. Como puede ser que esta sensación siga latente, ha pasado un mes desde que vi a esa miko. No importa que haga, no puedo borrar ese rostro de mi mente, aquella sonrisa que tenía por el hecho de morir, aquellos ojos llenos de soledad y tristeza, como era posible esta sensación.

- ¡Maldita sea! – Gruñí y luego suspire. ¿Cuánto más tendría que esperar aquí?

- Sesshoumaru-sama.- ¡Yumico! Diablos, ¿Cuándo llego detrás de mí? Ni siquiera note su presencia.- Esta muy impaciente el día de hoy.

- Te he estado esperando desde la mañana, ¡pensabas hacerme esperar hasta la noche! – Me queje con furia. Esto es tan irritante, ¡esta mujer no se asusta con nada! Eso ciertamente me exaspera.

- Le dije que había llegado en un mal momento, y que las cosas iban a tardar.- Ya sé que me lo dijiste, pero no tengo paciencia para esto.- Acompáñeme gran señor, tal vez pueda ayudarlo en algo, y por favor cálmese.

Destrozarte la cabeza. Eso me calmaría. Suspire de nuevo y la seguí hasta su extraño hogar, no importaba las veces que veía ese lugar, la sensación de ser observado nunca desaparecía. Incluso para mi era… incomodo. Camine cerca de ella hasta que de repente sacó una pequeña cuchilla y un recipiente pequeño, seguramente quería algo de mi sangre, como cada cincuenta años que pasaban. Rasgue la piel de mi mano con mis garras, dejando que mi sangre corriera libremente, rápidamente recogió parte de la sangre que caía hasta que el recipiente se lleno.

- Ya lo ha hecho más de cinco veces en toda su vida Sesshoumaru-sama.- Me importa un cuerno lo que pienses de mí por hacer esto.- Creo que debe considerar más el tener sus… sentimientos, de nuevo.

- Si no los he querido antes, ¿Qué te hace pensar que los quiero ahora?

- Como usted desee señor, pero me costara unos días hacerlo, debería distraerse de alguna manera mientras termino.- Siempre me dice lo mismo.

Se que la gema estará lista en solo una semana, no me queje, de nada me servía hacerlo. Salí de aquel incomodo sitio y corrí por las praderas, Lin y Jaken se encontraban muy lejos, debía revisar, no permitiría que algo le pasara a mi niña. En menos de dos horas, localice a mi pequeño grupo, pero este hedor desagradable, tengo una suerte realmente mala en algunas ocasiones. Inuyasha y su fastidioso grupo. Odio ver que Lin este con esos humanos, aunque admito, que necesita de vez en cuando un poco de interacción con otros seres que no sean youkai. Pero esta no era la razón por la que no me acercaba, no lo hacia por la mujer, esa miko, no quiero ver su rostro, ha pasado un mes. Pero no puedo borrar esa maldita imagen.

Sandeces. No me podía permitir que algo así me ¿asustara? Ni siquiera eso, no le temía a una simple mujer humana. Decidí terminar con esto de una buena vez, respire hondo, serené mi rostro dejándolo frívolo, y comencé con mi marcha. Por obvias razones, Inuyasha me escuchó antes que los demás, se puso en guardia, como era de esperarse, típico de este agresivo hanyou.

- ¡Sesshoumaru-sama! – Su alegría, ciertamente, es muy contagiosa, tuve que aguantar las ganas de sonreírle.

Ahora, lo que más "temía" enfrentar: A la miko. Ella parecía mejor a como estaba hace un mes, o al menos eso es lo que aparenta. Sus ojos son exactamente iguales a los que vi aquella noche, semanas atrás. Pase saliva disimuladamente para evitar que Inuyasha se diera cuenta del fuerte nudo que se me estaba formando en la garganta, además de la pequeña pero fuerte puntada que me da en el pecho por ver esos ojos. Ojos llenos de tristeza, soledad, ¿y dolor? Me enfurecí. Ese hanyou volvió a lastimarla. No, no, no y no. No tengo que pensar en eso, pero… por alguna razón no puedo evitarlo.

- Lin, Jaken, nos vamos.- Ordené.

- Sí Sesshoumaru-sama.- Hay veces en las que me pregunto si se sincronizan por casualidad o lo practican antes de que vuelva por ellos.

Alejarme de aquí es demasiado doloroso, ¿Por qué lo era? ¡Qué me esta pasando! Tengo que conseguir esa gema lo más rápido posible. No se cuanto más aguantare con este dolor en el pecho, esta aspereza en la garganta, esta molestia al respirar, y esta extraña ira que me carcome por dentro. Irme era lo mejor que podía hacer, alejarme de ella. ¡Ella! Que provocaba todas estas molestas sensaciones, haría que mis sentimientos resurgieran de lo más profundo de mí ser, no puedo dejar que tal cosa pase.

- Sesshoumaru-sama.- Lin otra vez, supongo que ahora me va a contar todo lo que hizo el día de hoy ahora que mande a Jaken por el sustento de ella.- ¡Hoy me divertí muchísimo! – Suspire, aquí iba a empezar a hablar otra vez.- Hice coronas de flores con Sango-sama, jugué a las escondidillas con Shippou-chan, ¡Y Miroku-sama cree que tengo poderes espirituales!

Esto último… me sorprendió, aunque en cierta forma, ya me lo esperaba. Siempre sentí que ella era… especial. Como su pequeña sonrisa siempre tenía una extraña fuerza sobre mí, como un hechizo. Un hechizo que me hacia protegerla, tenerla a mi lado. Pero tal vez, ella no era la única con esta habilidad. Tal vez.

-… pero Ahome-sama actuaba muy extraño.- Aquello captó toda mi atención.- además me hizo una preguntas muy feas.- Fruncí el ceño.

- ¿Qué dijo esa mujer, Lin? – Nunca antes me había interesado una respuesta tanto como ahora.

- Pues lo que más me extraño fue que me preguntara: ¿Qué harías si Sesshoumaru-sama me matara? – Mi piel se erizo al recordar que estuve a solo segundos de hacerlo.- Yo me enoje un poco por eso, ¿Sesshoumaru-sama no matara a Ahome-sama, verdad? – Su tono de voz me advierte de negar a esa pregunta.

- Digamos que hipotéticamente, lo hiciera.- Solo me interesa saber lo que ella pensaría, no me interesa más nada.

Parecía meditarlo, ¡es la primera vez que no me responde instantáneamente! Siento un nudo en la garganta. ¿Por qué me siento tan nervioso? No creo que pase nada si yo matara a esa mujer, pero Lin la adora a esa miko, realmente ¿podría odiarme si mato a esa humana?

Infló los carrillos, sus ojos demuestran enfado.

- ¡Nunca…! ¡Nunca se lo perdonaría Sesshoumaru-sama! – Aquel grito me heló el alma, era lo que más me temía, lo que me hizo dudar cuando estuve a solo centímetros del cuello de esa mujer.- ¡Sesshoumaru-sama quería matar a Ahome-sama! ¡¿Por eso ella me lo pregunto?! – Sus reclamos me hacen sentir un dolor muy fuerte en el pecho. Detente… no quiero oír más.- ¡Sesshoumaru-sama es malo! – Me golpeó torpemente con sus pequeños puños durante varios minutos. Aunque sus reclamos me dolieron mucho más que estos inofensivos golpecitos.

- ¡Lin! ¡He dicho hipotéticamente! Significa que solo debes suponerlo.- Me mira con esos ojos marrones llenos de lágrimas.- Yo… nunca mataría a esa miko.

- ¿No? – Muy a mi pesar, si matarla a ella significa perder el cariño de mi niña, no valía la pena que lo hiciera.- Sesshoumaru-sama no matara a…

- No.- La interrumpí, no quiero que siga mencionando a esa mujer.- No lo haré.

Su dulce sonrisa volvió a iluminar su hermoso y frágil rostro, se limpió las lágrimas con las mangas del kimono. Nunca debí satisfacer mi curiosidad, estuve a punto de perder el cariño de mi niña por tal tontería. Ahora parece más tranquila, pero sus ojitos han quedado rojos por llorar. Pase mis dedos por su alborotado cabello, dándole una caricia suave para confortarla. Matar a esa miko no era una opción. Lin sabría que fui yo el que lo hizo.

Definitivamente necesitaba esa gema. De inmediato.

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Por fin ha pasado el tiempo de espera, ¡Finalmente! Nunca creí que necesitara esa gema tanto como ahora, la semana ha sido devastadora para mí. Mi mente esta bloqueada por ese rostro, el rostro de esa mujer, como puede ser que ese rostro me este bloqueando así, no puedo pensar con claridad, no pasa un día en el que no piense en ella, en mi deseo de verla. He ido a verla todas las noches, no puedo dejar de verla. Siento el extraño deseo de verla, me duele cada minuto que no la veo, cada vez que debo irme lejos cuando ella despierta en las mañanas. ¡Esa mujer me volverá loco! Y solo, por tener esa mente tan extraña, por tener el deseo de morir aquella noche. ¿Por qué he tenido que ser yo él que la vio esa noche?

- Sesshoumaru-sama.- Me sobresalte. Grrr… Maldita hechicera.- Aquí le traigo la gema señor.- Mis gruñidos la han alertado de mi molestia.

Sin decir palabra alguna, la tome en mis manos. Siempre odie su forma, era la forma de un corazón, ¿Qué no tiene un diseño diferente a este? En fin, no puedo quejarme, después de todo, es muy efectivo. Yumico me mira con algo de ¿miedo? Creía que esta mujer no se asustaba con nada.

- ¿Hay algo más qué quieras decirme, Yumico? – Sus músculos se han tensado, ¿Qué habrá ocultado?

- Sesshoumaru-sama, usted sabe que esta gema adormece la mayor parte de sus sentimientos, pero…- Esto no me gusta. Si duda en decírmelo es por algo grave. Presione aquella gema entre mis dedos.

- ¿Pero?

- Debe recordar que hay sentimientos que ni la gema puede dormir.- Eso ya lo sé. Pero que me lo este recordando significa que…

- ¿Has estado viendo mi futuro de nuevo, Yumico? – Se ha sobresaltado. Parece que di en el clavo.

- Sí Sesshoumaru-sama.- Me afirmó. Suspire, no era la primera vez que lo hacia, pero el futuro que ella mostraba era muy preciso, y siempre se cumplía.

- No me interesa saber lo que viste.- Dije con voz calmada. Todavía esta muy tensa, hasta donde habrá visto en mi destino.

Camine varios pasos, alejándome de aquel sitio, ya no tenía nada que hacer en este lugar.

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Corrí por las oscuras praderas, dejando que el viento nocturno se estampara contra mi rostro, dejando que la joya hiciera lo suyo. Ya me siento… normal. Ahora que mis sentimientos volvieron a dormirse no soy capaz de sentir casi nada. Casi. Aun puedo sentir cariño hacia Lin, pero es apenas tangible, y ella se ha percatado de mi repentino cambio, tal vez por eso ya no desea hablarme tan efusivamente como antes, ya que no le prestó la misma atención que antes. La gema funcionó. Ahora solo tenía que probarla con alguien más. Mis pies dejaron de tocar el suelo, me elevé por los aires y me tele transporte hacia donde quería ir. No me costo demasiado llegar a donde quería. El grupo de Inuyasha estaba justo delante de mí. Todos duermen, pero como antes, faltan Inuyasha y la miko con la que viaja.

Perfecto.

Seguramente estarían separados como la otra noche. Rastree el olor de la mujer, no estaba demasiado lejos del pequeño grupo; camine rápidamente hacia su dirección. La gema tenía que servir con ella también. Encontrarle fue demasiado fácil, estaba al lado del río, aunque muy cerca de la orilla. Como todas las noches, no ha notado mi presencia.

Ha dado un paso, esta muy arrimada a la orilla, ¿no saltaría? ¿O sí?

No puede ser esto posible, la gema… no surte efecto con ella. Puedo sentir cuando esta ella. Curiosidad, piedad, tristeza, pero por sobre todo… preocupación. No puede estar pasándome esto, no puede ser que mis sentimientos aun estén tan despiertos. Ella me ha hechizado, no tengo otra explicación para esto.

- ¿Por qué siempre me haces lo mismo Inuyasha? – Inuyasha otra vez. Ese estúpido, ¡Qué le ha hecho esta vez!

Oh no. ¡Va a saltar! ¡En verdad lo hará! No puedo permitirlo.

- ¡Miko! – Grite con fuerza, sin pensar.

A pesar de mi llamado, ella se tiro. El río tiene una corriente muy fuerte, demasiado para que un humano la resista, demasiado como para que ella tratara de salvarse. No. Aquello era lo opuesto a lo que quería, aun deseaba perder su vida. Prefería ahogarse a vivir. No podía ver su cuerpo, ni una mano siquiera, seguramente estaba en lo profundo, se dejaría morir así. La salida de los cobardes.

Corrí como nunca antes lo había hecho y sin siquiera pensarlo, me lance a las turbulentas aguas.


Bueno espero que les haya gustado...

Gracias por todos sus reviews!!

SARITZ: Es cierto que estoy dandole demasiado sentimiento a sesshoumaru, pero todo tiene su explicacion, pronto sabras!!

Por ahora. Bye!!