— Hola, ¿les importaría si me uno a ustedes?
Es Viernes por la tarde y Blaine está sentado en el Lima Bean con Mike cuando la inesperada pero inconfundible voz lo golpea justo entre los ojos. O bueno, en los oídos. Se voltea lentamente, casi temeroso de mirar, y efectivamente -precioso con una atenta sonrisa, es Kurt.
Es gracioso cuánto entendimiento y cuántos pensamientos pueden pasar por la cabeza de alguien en los pocos segundos que se necesitan para sonreír y asentir.
De pronto Blaine es muy consciente de que nunca antes había visto a Kurt en la cafetería, a pesar de que él está aquí casi todos los días.
Se las arregla para darse cuenta de la cantidad de mesas vacías a su alrededor, así que no es que Kurt no tenga donde sentarse -significa que se acercó a ellos porque quiso hacerlo.
Su cerebro también registra el hecho de que Rachel no está por ningún lado, otra primera vez.
Él incluso tiene tiempo para enloquecer un poco, porque no se ha preocupado en arreglarse el cabello cuidadosamente como debería después de Educación Física, y el cárdigan que está usando hoy es su favorito, pero ha visto sus mejores días, y puede sentir la punta de sus orejas ardiendo, lo que significa que se está ruborizando, y Kurt está mirando directamente hacia él y probablemente está notando todas estas cosas y más, ¿y por qué está tan nervioso de repente?
Y entonces agradece a todas las deidades que se le ocurren de que Mike lo conozca tan bien después de todos estos años, porque con solo una mirada al rostro de Blaine, toma el control de la situación, muy consciete de lo que un nervioso Blaine es capaz de hacer.
— ¡Hola, Kurt! Claro, siéntate. Por lo que veo otro adicto al café ¿eh?, —Mike toma un sorbo de su té con una sonrisa bromista. Instintivamente, Blaine mira el vaso deshechable en la mano de Kurt, nota la M negra en un lado -moka, ¿cierto? No es que vaya a necesitar tal conocimiento; simplemente... le gusta estar informado.
Kurt sonríe tímidamente mientras se sienta.— Oh, adicto es una palabra cruel. Yo no tengo problemas con la cafeína. Tengo problemas sin la cafeína. —y todos ríen. Se ha roto el hielo. Blaine no está listo para hablar todavía, temeroso de decir algo realmente torpe, pero Mike está ahí.
— Y Kurt, ¿qué opinas de West Side Story? —El musical de la escuela se anunció apenas ayer, por lo que el tema es fresco y perfecto. —Ambos estamos planeando hacer una audición, ¿y tú?
Kurt niega con la cabeza.— Probablemente no. Aunque Rachel audicionará para el papel protagónico femenino.
Algo excitante se enrosca en lo profundo del pecho de Blaine -él tiene sus esperanzas puestas en el papel de Tony, y la perspectiva de tal vez actuar junto a Rachel como María es inesperada y muy bienvenida, y lo hace desear ese papel todavía más.
— Escuché que hay una dura competencia, pero con la voz de Rachel... sería increíble. —Puede sentir que se sonroja más fuerte mientras dice eso, y hay algo en la manera en que Kurt arquea la ceja, algo curioso, casi analítico, incluso cuando asiente.
— Sí. Ya lo veremos.
La conversación fluye con facilidad después de eso. Permanecen en torno al tópico de Glee y de las próximas seccionales la mayor parte del tiempo -Blaine y Mike informan a Kurt acerca de los clubs contra los que competirán, los Hipsters y los Warblers, y le dicen sus experiencias del año pasado. El rostro de Kurt es animado y expresivo al hablar, y se ríe de los chistes de Mike, pero sus ojos siempre regresan a Blaine, perspicaces y buscando algo que Blaine gustoso le daría si tan sólo supiera de qué se trata.
Sus tazas están vacías demasiado pronto y Kurt está mirando al reloj encima de la barra, levantándose.
— Okay, tengo que correr. Le prometí a Rachel que la recogería en la biblioteca. ¡Nos vemos el Lunes!
Blaine quiere detenerlo, pedirle su número de teléfono -demonios, preguntarle a Kurt si quiere tomar café con él otra vez, y traer también a Rachel - y por suerte Kurt se ha ido antes de que pudiera abrir la boca, porque entonces la realidad lo golpea. ¿Qué está pasando con él? ¿De verdad está pensando en pedirle a Kurt que salga con él? - y no sólo a él, ¿a los dos? En serio, aún si la idea de salir con dos personas a la vez -y además hermanos- no fuera descabellada, aún si tuviera una oprtunidad con ellos -aún así, Blaine no es gay. O incluso bixexual. No es que eso le moleste, es sólo que... nunca se sintió como si lo fuera.
Aunque ahora, no está tan seguro.
Mira hacia la puerta donde Kurt desapareció, intrigado por su propia serie de pensamientos, hasta que Mike le da un golpecito en el hombro con un rostro medio curioso y medio divertido. Blaine se encoge de hombros, sonríe tratando de disimular. Pensará en eso más tarde. Otro día, quizás.
O no. Ya veremos qué pasa.
-8-8-8-8-8-
— ¿Estás seguro que no quieres audicionar, Kurt? No es demasiado tarde. —Rachel gira frente al espejo de cuerpo entero por última vez.
— Estoy seguro. Te ves impresionante, por cierto.
— Por supuesto que sí. ¿Cuándo he lucido menos que perfecta en algo que tú hayas hecho? —Se inclina más cerca del espejo para asegurarse de que su maquillaje sigue intacto.— ¿Cómo lo está haciendo Blaine?
Kurt mira a través del pequeño espacio de las cortinas detrás del escenario otra vez.
— Espectacular. Los está matando con esa canción. Él va a estar perfecto. —Una pequeña y privada sonrisa; un susurro.— Simplemente... perfecto.
-8-8-8-8-8-
Cuando el elenco se anuncia unos días después, es Rachel con el papel de María y Blaine con el papel de Tony, después de todo; y por más que Blaine había esperado este giro de los acontecimientos, repentinamente está muerto de nervios. Una cosa es fantasear acerca de la perfecta química en el escenario (y, cuando se siente valiente, fuera del escenario también), con las actuaciones impresionantes y las ovaciones de pie, y otra muy distinta es tener horas de ensayos juntos, con todas las cuestiones mundanas y humanas -estrés, y sudor, y cansancio, movimientos de baile torpes y líneas olvidadas. Todo es parte del proceso de instalarse en el papel; él lo sabe, no es su primera vez. Pero cuando tu pareja es alguien a quien quieres impresionar -alguien con quien apenas has intercambiado algunas líneas- hay trampas por todas partes.
¿Qué tan cerca es demasiado cerca? ¿Cómo tocar su mano cuando la tuya está empapada en sudor y es asqueroso? Y Dios, los besos en escena...
Rachel como su pareja de actuación resulta ser mucho para asimilar. Ella es linda y profesional, pero también es perfeccionista. Enfocada, calmada, en control de su voz, de cada uno de sus movimientos. Se siento como si estuviera poniendo todo en este papel, toda su pasión, hasta la última gota de su considerable energía. Da miedo. Y te hace sentir humilde.
Casi no hablan en el primer ensayo, aparte de la lectura de sus líneas, de aprender sus marcas y movimientos, y Blaine se siente torpe e incómodo, de pie frente a ella por primera vez como Tony. Lo que es tonto -él es un buen actor y lo sabe, él no debe ser tan consciente de sí mismo, pero está este flechazo que parece que no puede sacudirse y es que... es demasiado que manejar.
Cuando cantan juntos, la tensión se desvanece, aunque sólo sea por un momento, porque es perfecto y emocionante en la forma en que el canto lo es para Blaine. Sus voces se mezclan muy bien y cuando terminan Tonight, la entrenadora Beiste tiene lágrimas en lo ojos y Artie está sonriéndoles, claramente feliz con sus elecciones.
Y luego está el aplauso de la audiencia, fuerte y solitario, y Blaine levanta la vista para ver a Kurt, sentado en la tercer fila sonriendo, e inmediatamente la torpeza regresa, al doble.
Ese primer ensayo dura casi cuatro horas y cuando Blaine finalmente consigue llegar a casa y arrastrar los pies hasta su habitación, está tan cansado que se deja caer, ignorando las ropas sudadas, la cena y la tarea. Seguirle el ritmo a Rachel es un verdadero desafío.
Los siguientes dos ensayos son algo más fáciles, aunque Rachel todavía es intimidante y Kurt todavía los mira desde su asiento en la tercera fila. Blaine sabe que está mejorando, lo que hace que se sienta más a gusto, pero también sabe que aún no está dando lo mejor. Hay un bloque que no puede llevar a cabo, y es frustrante. Se siente cohibido -bajo sus ojos, consciente de su atención e incapaz de decir lo que están pensando. Él no puede apagarlo, sino que ocupa una parte de su mente que realmente debe estar dirigida a la obra. Estar distraído en el escenario es un pecado capital, después de todo.
Sin embargo, la forma en que Rachel lo mira cuando ella actúa, es cálida y dulce, la forma en que su mano se apoya en la suya gentilmente, le hace sentir como si estuviera caminando en las nubes. Y, sin embargo, él todavía se siente demasiado tímido para tocarla correctamente en las escenas donde deben ser más íntimos, incluso apasionados. Él tiene que trabajar en ello.
Y rápido, como resulta durante el ensayo del viernes.
...
— ¿Puedo ser honesto? Esta canción trata acerca del despertar sexual, al igual que todo el musical. Y mientras que Rachel es la imagen misma de la pasión, Blaine, tú sólo pareces... tímido. ¿Puedo preguntar si tú alguna vez has hecho...?
El final de la pregunta de Artie cuelga en el aire, tácito, y en el silencio que sigue, todo lo que Blaine puede hacer es orar para que la tierra lo trague. Él sabe, incluso sin mirar, que los ojos de todos están sobre él, y debe decir algo, tiene que decir algo.
¿Qué puede decir cuando la verdad es que él nunca ha besado a nadie? No realmente, porque un beso en los labios en tercer grado no cuenta.
— Yo... um... estoy esperando a la persona adecuada.
Él sabe que está destellando en cincuenta tonos de rojo, tropezando con las palabras, pero en lo único que puede pensar es en que las dos personas que le gustan, mucho, están aquí, atestiguando el momento mas vergonzoso de su vida. Realmente no puede mirar a ninguno de ellos, pero por el rabillo del ojo puede ver lo calmada que luce Rachel, sin sentirse afectada por ese tema en lo más mínimo, y por supuesto no tendría por qué, ellos vienen de LA. Deben haber tenido un montón de sexo allá, y aquí está Blaine, el tonto y torpe virgen con sus nociones románticas obsoletas, que ni siquiera puede actuar de una manera convincente.
Artie se aclara la garganta.
— Blaine, mira. Como tu amigo, apoyo tu... extraña aversión a la diversión. Pero como tu director, estoy preocupado. ¿Cómo esperas transmitir las experiencias humanas a una audiencia cuando no te has abierto ni siquiera a una de las más básicas y primordiales de la humanidad? Se que no tienes novia, pero he visto a todas esa chicas desmayándose frente a ti cada vez que tienes un solo. Estoy seguro que cualquiera de ellas se lanzaría a la oportunidad de ayudarte con esto. Tal vez debas considerar tomarte el tiempo antes de la noche del estreno y simplemente... disfrutar. Llámalo un ejercicio de actuación.
— Yo...
¿Realmente qué puede decir ante eso? Cuando lo pones así, tiene sentido, y tal vez no debería ser la gran cosa, pero para él, lo es. Ha sido criado de esa manera, a creer que el sexo debe significar más que diversión, y es difícil para él imaginar tener intimidad con alguien por quien no siente absolutamente nada. Excepto que ¿cómo puede decirlo aquí en voz alta?
Artie está claramente esperando alguna especie de respuesta por parte de él, y Rachel lo mira con -Blaine ni siquiera sabe, ¿es simpatía o lástima? ¿Debería simplemente estar de acuerdo, y lanzar sus reservas al viento y hacerlo por amor al arte?
La ayuda viene del lugar menos esperado.
— Lo siento, Artie, pero eso es basura. No necesitas tener sexo para representar a un tipo sexy y con experiencia, así como no tienes que matar a nadie para representar a un asesino. —La voz de Kurt desde las butacas es fuerte y clara. Es la primera vez que Blaine lo ha visto en plena confrontación y simplemente suena tan seguro y tranquilo, tan fuerte.— Yo no creo que alguien deba sentir la necesidad de dormir con alguien al azar sólo para acabar con esto. Y honestamente Blaine. Eres un Tony perfecto, sólo tienes que ser más audaz cuando se trata de Rachel. Ella puede ser abrumadora, lo sé, pero ella de verdad te gusta, y tú le gustas a ella. Sólo deja que se vea.
Blaine tartamudea sobre algunas medias palabras que no tienen ningún sentido, conmocionado por el giro de los acontecimientos y el hecho de que su atracción es aparentemente demasiado obvia, pero el rostro de Kurt es cálido y sincero, y Rachel está asintiendo y sonriendo dulcemente, y okay, tal vez él puede hacerlo.
Cuando intentan la escena otra vez, se libera de sus reservas, se libera de Blaine completamente y se vuelve Tony, sin contenerse. Los ojos marrones de María son enormes y llenos de afecto, todos sus movimientos una seducción, cada caricia una promesa, y Tony siente el amor, la pasión y el deseo fluyendo a través de él, y él lo da todo.
La sorpresa de Artie cuando se toman un descanso es casi cómica, y los elogios que ofrece se hunden en la piel de Blaine como un bálsamo. Mejor aún, Kurt aplaude más fuerte que nunca y Rachel aprieta la mano de Blaine, radiante como un pequeño sol.— ¡Eres increíble! Estoy tan feliz de que seas mi Tony.
...
No es el fin de las sorpresas esa noche.
Rachel y Kurt están esperando afuera del auditorio cuando Blaine se va, y se sonroja hasta la punta de las orejas cuando ellos se dirigen a él.
— Hey. Estuviste realmente bien esta noche. —La voz de Kurt es cálida, acompañada de una sonrisa, y el corazón de Blaine tiembla un poco.
— Gracias. Y gracias también por... —No digas defenderme, no digas eso.— ... decir lo que dijiste allá atrás. Significó mucho.
Kurt se encoge de hombros y empieza a caminar hacia la salida, Rachel y Blaine siguiéndolo.— No soy partidario de la gente que le dice a otra gente que cambie sólo porque ellos lo dicen. Me cae mal. Además, tampoco te veías demasiado ansioso como para hacer caso a eso.
— No. En realidad no.
Ya están afuera, donde el estacionamiento está oscuro y callado, casi vacío a esa hora, y de pronto Blaine no está listo para dejar que la tarde termine.
— ¡Café! Um, quiero decir... ¿vamos por un café?
Sin embargo, en el instante en que esa pregunta sale de su boca, sabe que todo está mal. La sonrisa de Rachel se congela un poco, y por supuesto, él sólo la miraba a ella porque Kurt se encuentra al otro lado de él, y él se refería a ambos, y casi parecía que le estaba pidiendo a ella una cita, y...
— Blaine, o... —Rachel luce apenada y él se apresura a corregir, moviendo la cabeza de izquierda a derecha para mirarlos a los dos.
— Me refiero a todos nosotros. Un café post-ensayo. Como, ya saben... amigos. Actores. Y amigos. Sí.— ¡Dios! No debería permitírsele hablarle a la gente por la que se siente atraído. Su cara está ardiendo.
La risa de Kurt suena como música, ligera y dulce.
— Nos encantaría, pero no podemos. Al menos, no esta noche, es tarde y tenemos que estar en casa pronto. ¿Pero tal vez otro día?
Oh. Por supuesto. Había asumido nuevamente.
— Me gustaría.
...
Casi una semana después se las arreglan para finalmente ir a tomar un café.
Ha sido un buen ensayo, sin marcas perdidas o líneas olvidadas por primera vez, la química entre Tony y María desatándose a la perfección, e incluso los besos en escena finalmente hacen click y se ven como se debe. Blaine casi rebota en el escenario, feliz y burbujeante, cuando una pequeña y cálida mano agarra la suya.
— ¿Qué te parece ese café esta noche? —Rachel está brillando, de la forma en que siempre lo hace después de una buena actuación, y Blaine asiente con una sonrisa.
— Claro. Los veo afuera en diez minutos.
...
Viajan juntos y Blaine se sorprende al enterarse que los hermanos no tienen auto -caminan a la escuela, o algunas veces toman el autobús. No es raro, pero aún así es inusual que caminen una buena media hora desde su vecindario, y Blaine lo clasifica como otra cosa extraña acerca de ellos.
El Lima Bean está bastante concurrido para un miércoles por la noche, así que se apretujan juntos en una mesa pequeña, sus rodillas chocando por debajo. Todo parece más brillante y más real de alguna manera, tanto Rachel como Kurt lucen inquietantemente hermosos, y Bliane puede estar un poquito enamorado. No es que sea algo nuevo, es sólo la intensidad de todo lo de esta noche lo que lo hace sentirse así.
Está sorprendido de lo bien que está, como si hubiera dejado su torpeza en casa, Pero, otra vez, han hablado mucho en los últimos días, en Glee y en los ensayos, e incluso un par de veces en el patio -charlas cortas y triviales acerca de cosas de la escuela y de Glee y del musical, y ahora se siente como si ya se hubiera roto el hielo entre ellos, y están aquí tomando café como si fueran casi amigos.
Ahí está el resumen obligatorio y el análisis detallado del ensayo -porque eso es lo que hace Rachel cada tarde, como explica Kurt, divertido- y la emocionante plática sobre las Seccionales, pero luego los temas fáciles y seguros se han acabado y de repente hay un silencio que amenaza con tornarse incómodo. O al menos así lo teme Blaine.
Ha subestimado a Rachel , sin embargo.
— Wow, me agrada este lugar. No puedo creer que nunca he estado aquí antes, el chocolate caliente es asombroso.
— ¿En serio nunca? —Es difícil de creer; la cafetería es el lugar favorito de la mayoría de los estudiantes de McKinley.— ¿A dónde han estado yendo todo este tiempo para tomar café y cosas así?
Es Kurt quien responde.— A ningún lado. En realidad no salimos demasiado, aparte de la escuela. Nuestros padres son... un poco estrictos.
La sonrisa de Rachel se oscurece por un instante, pero luego está de vuelta con la intensidad de cien watts, que luce sólo un poco forzada. Blaine frunce el ceño.
— Wow, eso... debe ser duro.
Kurt resopla delicadamente.— Sí, bueno. ¿Y tus padres?
— Oh, ellos están bien. Los dos son doctores del hospital de Lima, lo que quiere decir horarios locos la mayor parte del tiempo, así que tuve que aprender a ser muy independiente mas temprano que la mayoría. Pero mientras mis notas estén bien, soy básicamente libre de hacer lo que quiera. Tengo suerte en ese sentido, supongo.
— ¿Tienes hermanos? —Es Rachel otra vez, abiertamente curiosa, y pronto Blaine les está contando acerca de su hermano Cooper, quien es actor, y luego de sus ambiciones de estudiar teatro musical, acerca de todos los instrumentos que toca y de su sueño de ganar las Nacionales con New Directions antes de graduarse, y una docena de cosas más.
Es sólo una hora después cuando se han separado y Blaine está de camino a casa, cuando se da cuenta que no ha conocido nada nuevo acerca de Rachel y Kurt. Él todavía no sabe nada de su vida personal, al margen de esas pequeñas cosas acerca de sus padres y de sus largas caminatas a la escuela. Ellos cuidadosamente guiaron la conversación para que él fuera el único que hablara la mayor parte del tiempo, y luego se tuvo que ir, quedándose con cálidos y vívidos recuerdos de sus rostros animados y sus risas melodiosas, sus comentarios, dulces o ingeniosos, y el accidental roce de sus manos sobre la pequeña mesa. Y si bien, es mucho más de lo que ha tenido hasta ahora, realmente esperaba llegar finalmente a conocerlos mejor.
Solo quedan tres días ajetreados antes de la noche del estreno de West Side Story, pero Blaine se promete a sí mismo que cuando sus horarios estén un poco más relajados, va a llevar a los hermanos a tomar un café. Y se asegurará de que ellos hablen. Porque él no sabe mucho acerca de ellos, pero sí sabe que le gustan. Mucho. Y no sólo en una manera potencialmente romántica -no, está medio sorprendido de darse cuenta que ahora que se le permitió acercarse, a él le encantaría sinceramente ser amigo de ellos.
De cerca, puede ver mucho más acerca de ellos, y le gusta lo que llega a ver. Como que el exceso de confianza de Raquel es una máscara para proteger a la chica sensible y vulnerable que hay debajo. Como que el agudo sentido del humor de Kurt y su calma exterior ocultan su naturaleza feroz y protectora. Como que ambos parecen simplemente llegar a él de inmediato, en un nivel en que la mayoría de la gente no lo hace. Se siente como si tuvieran una extraña y maravillosa especie de conexión -casi como si compartieran una frecuencia de onda cerebral.
Y más allá de todo eso, él puede ver la cosa más grande que probablemente ellos no querían que viera: lo solos que están, ellos dos solos contra el mundo. Por elección o no, no puede ser fácil.
-8-8-8-8-8-
— ¿Entonces qué piensas?
— Creo que él es dulce. Dulce y tímido y formal, sin mencionar lo salvajemente talentoso y lo verdaderamente dedicado a la música y la actuación. Y realmente guapo.
— Rach, sabes a lo que me refiero.
— Lo sé. Sí, puedo ver por qué estás tan embelesado.
— No estoy embelesado.
— Atraído. Interesado. Como quieras llamarlo. Si embargo todavía no estoy segura si él es lo que necesitas.
— Bueno, no lo sabremos hasta que lo sepamos, ¿cierto? ¿Pero crees que tú y yo podamos...?
— Sí. Okay, sí. Podemos intentarlo.
— Gracias, Rachel.
— De nada.
