Bellatrix llego a destino tan rápido como un rayo. Salio de entre el polvo de las cenisas levantadas por su llegadas carraspeando tosiendo por lo que debio de taparse la boca para no hacer ruido.Y tan pronto como se recompuso, con barita en alto se dispuso a investigar el area.

La habitacion a la que habia llegado estaba en penumbras, sólo se veían algunas siluetas de las cosas que allí había. Como una mesa muy larga, en apariensia mas larga que la de su casa, lo que le hacia pensar que debia de ser una persona lo suficientemente importante como para recivir esa cantidad de invitados o comensales, tambien habia alli sillones y muchos cuadros, pero que no se podia ver quienes parecian retratados devido a la poca luz.

-Hola?- llamo con miedo y algo de valor.- busco a mi padre... hay alguien aqui?- sin embargo no obtuvo respuesta alguna.

-Lumos.- Pronuncio a continuación para alumbrar tenuemente su camino, porque ella estaba decidida a buscar a su progenitor, ella no iba a regresar a casa sola. Atravesó la sala a paso lento para salir a una especie de pequeño salón conector del cual salian varios pasillos. Sin perder tiempo Bellatrix tomo uno, por el cual después de varios metros la condujo a otra habitación amplia muy similar a la primera, con mesas, sillas, sillones cuadros un piano y lo que su vista alcanzo a ver. Aunque esta poseía una puerta de vidrio en el lado contrario donde ella se encontraba de donde salía una luz. Hacia allí fue y entro luego de golpear varias veces y al no recibir respuesta entro. Era como un despacho como el que su padre tenia, pero estaba vacío, nadie había allí tan solo la luz de una vela que se estaba acabando. La joven salió de allí nuevamente pero e vez de regresar a la sala conectora salió or otra puerta dentro de la misma habitación. Prácticamente atravesó media planta baja de la casa llamando intermitentemente a su padre pero nuevamente sin respuesta, hasta que la ultima puerta que habrio le dio paso a los jardines traseros de a casa. Salio, camino para alejarse un poco de la casa y miro hacia arriba con la esperanza de lograr ver a travez de los ventanales del piso superior a alguna persona, pero no logro ver a nadie. Y se sentó en un banco que allí había, cabizbaja por el sentimiento de frustración que la abrumaba, cuando de pronto

- Por favor ¡!- Escucho un alarido muy débil que la impulso a levantarse y seguirlo, ella sabia de quien era.-

- Padre… PADRE !- Comenzó a correr hacia donde creía que provenía ese llamado. –En donde estas, padre.-

La bruja corrió hasta llegar a una puerta de madera.

-Padre?- Pregunto una vez mas como para confirmar que la voz provenía desde dentro.

-Bella?- Identifico sin problemas la voz de su padre y de inmediato con dificultad intento abrir la puerta, la cual era tan pesada que solo pudo abrir lo suficiente como para pasar de costado.

El lugar donde estaba rápidamente lo identifico como la mazmorra. Alguien había encerrado a su padre.

-En donde estas padre?- Por el eco de su voz parecía ser un lugar grande, apestaba y se podía sentir en la piel que era un lugar frio y húmedo.

-Bella, estoy aquí, aquí.- -Murmuro el hombre al tiempo que sacaba una mano por entre un pequeño espacio con barrotes sobre la puerta (el cual se usaba para poder interactuar con los prisioneros sin necesidad de abrir la puerta) para indicar su posición. De inmediato, cuando esta lo hubo visto corrió hacia su encuentro. –Que haces en un lugar como este, porque viniste, vete ahora, corres un gran peligro.-

-Pero padre, por que te encerraron?- Pregunto la muchacha tomando la mano de su padre y este le acariciaba el rostro con la otra.

-No importa, debes irte antes de que El te vea.- El hombre no atinaba a nada mas que a advertir a su hija de marcharse, sus ojos abiertos de par en par connotaba su miedo, su terror.

-Pero...- No alcanzo a terminar de hablar que algien la habia tomado por el hombro y la habia girado tan bruscamente que hizo caer su varita al suelo.

-Y tu quien eres?- Pregunto la persona, que ahora sin luz no podia ser visualizada.

-Mi nombre es Bellatrix.- Dijo quitandose la capucha de su capa.-Por que es que has puesto a mi padre aqui? que ha hecho el para que lo trate asi.-

-Me temo Bellatrix no voy a poder darte esa informacion, el sabe el porque de esto y a mi me vasta con eso.- Su respuesta arrogante enojo a la bruja. -Por cierto... el no va a salir jamas de aqui adentro asi que despidete y vete.-

- Que?!- La bruja quedo abrumada por las declaraciones de este hombre, no podia ser cierto.- pero no puedes, el es un hombre viejo, está enfermo y es el unico hombre en casa.-

- Bueno Bellatrix alguien tiene que pagar por sus errores.- Por un segundo la mujer no sabia diferenciar el tono como una burla o una invitación.

- Y si yo me quedara, lo dejarias libre?-

- Si.- Respondio sin titubear. -Sigue siendo un castigo suficiente, la perdida de in hijo aunque SEAS mujer.- Y remarco el seas de manera despectiva.

-Entonces lo hare, yo me voy a quedar en su lugar.-

-Muy bien que asi sea.- Dijo el mago oscuro y sin uso de barita abrio la celda para dejar salir a su prisionero.

-No Bella, yo ya soy viejo, ya he vivido mi vida no lo hagas; mi señor no acepte esto, no sabe lo que dice.-

- Padre… Mama, Cissy y Andromeda te necesitan mas que a mi ...- Le susurro.

- Muy bien basta de charla.- Dijo el hombre que luego de expulsar a su ciervo a un lado lejos de su primogénita le exigió que se fuera. Y sin mediar mas palabra el mortifago desapareció.

El lugar habia quedado sumergido en completo silencio de pronto, omo si estuviera vacío.

- Usted es un monstruo acaso?- Pregunto con demasiada calma Bellatrix mientras entraba a la celda de la que su padre habia salido.

- Que?- Pregunto el mago oscuro un poco desconcertado, jamas nadie se hubiera atrevido a dirigirse a el de semejante manera.

- Usted siquiera me dejo despedirme de el... el es mi padre y no volveré a verlo en toda mi vida.- Lloriqueo la mujer.

- Ese no es asunto mio.- Murmuro el mago cerrando la puerta de su celda.

- Ya lo se, pero ...-

- Entonces callate.- Bramo el hombre y se fue, dejando tras de si a la muchacha de espalda a la pared, donde a continuacion se dejo caer hasta quedar agachada con las rodillas al pecho donde se quedo por un largo rato llorando, hasta que se cansó. El tiempo pasaba y la muchacha no se movía de su posición original, contemplando un punto fijo en el vacio hasta que oyó el sonido de la cerradura de su puerta y se puso de pie. Finalmente la puerta se abrió revelando tras de sí nuevamente a la silueta negra la cual si sabía a quien pertenecía.

- Espero que encuentre su estancia de agrado.- Se burlo este, sin embargo no era a eso a lo que venía.- Ven conmigo te mostrare tu habitación.- Dijo después.

- Mi habitación?- Pregunto la bruja con sorpresa.

- Prefiere usted quedarse en las mazmorras .? Se de buena fuente que por las noches hace demasiado frío y las ratas corren como por su casa.-

- Yo voy si es lo que usted desea, pero quisiera ver primero el rostro de mi carcelero- Bellatrix pidió cortésmente.

Pero el se negó alegando que no sería prudente mostrarse aunque ella fuera se prisionera y jamas volviera a tener contacto fuera de los muros del lugar.

-Su nombre quizás ¿?- Insistió.

-Mi nombre no es nombrado siquiera por el mas valiente de los hombres, pero puedes llamarme Mi Lord.-