"Primero hola y muchas gracias por leer; realmente se los agradezco mucho. Segundo, bueno, intente mandarle un MP a Nacho y a Azrael pero no pude, así que les contesto por acá.

Nacho, mil gracias por tu comentario, espero que sigas por aquí y que pases un buen rato que es mi objetivo siempre.

Azrael, claro que tu nombre me sonaba y ya sé de dónde, de FanFic. Sí he pasado mucho tiempo sin escribir y por un tiempo se me olvido porque me gustaba hacerlo, luego, después de tantísimo tiempo, comencé a recibir reviews de historias muy viejas y me acordé que me encantaba que la gente se divirtiera con mis historias. Estoy muy contenta, de hecho, ya inicie de nuevo con "Con ella" y con "El enemigo imperfecto" (que este último no me acuerdo si era un pedido-proyecto o un bosquejo que se convirtió en proyecto). Como sea, ya estoy de vuelta y, en serio, mi único objetivo es que pases un buen rato, el review no es lo principal, pero siempre se agradece lógicamente.

No les quito más tiempo. Diviértanse"

El Enemigo Imperfecto

Por Chris

Capítulo 2: La Llegada

Transportar a Azula, la princesa de La Nación del Fuego, sería de todo menos fácil. Es más, la gran mayoría de los participantes en la faena emplearon adjetivos soeces para expresar su experiencia en el cumplimiento del deber.

La princesa Azula era que la sombra de su gloria y belleza. Sin sirvientes que la peinasen, vistiesen y maquillasen, la verdad, era una desgracia andante. Los andrajos que llevaba puestos no eran dignos ni del más humilde poblador en las condiciones más precarias imaginadas. Su rostro lucía demacrado y, en efecto, estaba un poco más delgada. La mala vida y la mala alimentación no le hicieron bien para nada. Y ustedes dirán "¿Cómo que mal alimentada?. Después de todo ella es la princesa de La Nación del Fuego"... bueno, pues sí, pero no todos la estimaban como persona y Zuko no puede estar en todas partes.

Ella misma se había encargado de no hacer amigos en ninguna parte. Se cuentan por miles las atrocidades y los maltratos que ella infringió en los trabajadores del hospital mental. La situación se convirtió en insufrible, incluso llegaron a tal punto que la tenían que encadenar todo el día para contenerla.

Y en efecto, desencadenarla fue un problema. A pesar de que llevaba algún tiempo sin entrenar, seguía habiendo en ella un poco de sus gloriosas habilidades. El fuego y los rayos se contaron por miles y millares. Sus ojos locos se colaban por su enmarañada cabellera y, dicen, que tuvieron que traer una docena (o un poco mas) de maestros agua para contenerla.

Al final, con mucha caballerosidad y respeto, su amado y querido General "tío" Iroh le dio un contundente golpe en la cabeza (¡Oh el "tío"!) el cual la atontó y permitió que el traslado de la princesa fuese más... llevadero, digámoslo así.

Fue metida en un contenedor de súper bajas temperaturas para que no se pudiese mover ni usar su fuego-control. La metieron en un barco y la enviaron en viaje directo, y sin escalas, a La Tribu Agua del Sur.

El señor del fuego Zuko no era del todo feliz por lo ocurrido o por la manera en que fue tratada su hermana. Además de sentirse muy ofendido cuando Toph Bei Fong, conocida también como "La Bandida Ciega" o "La Fugitiva", sacaba un pañuelo de la manga y lo agitaba a manera de despedida, mientras fingía enjuagar una lagrima; todo al mismo tiempo que el barco se alejaba en el horizonte. Katara, la maestro agua, tenía un rostro de preocupación evidente y Aang, el Avatar, no sabía si sentirse tranquilo o volverse loco por todo lo que la posible escapatoria de Azula, la princesa loca de La Nación del Fuego, podía implicar.

Fue lo mejor... ahora todo quedaba en manos de ese señor del Karma que tan simpático es.