Los personaje no me pertenecen, son de Meyer por si no lo sabian XD, jaja.
Enjoy
Dias tristes
Llorar, llorar y llorar.
Cuando creia que se me terminaban las lagrimas, estas volvian a aparecer sin tener fin por horas.
Cuanta tristesa puede soportar alguien, nunca lo supe hasta ayer. No sabia que el alma de una persona pueda undirse tanto dentro de uno mismo hasta doler. Habia perdido a mis padres y a mi pequeño hermano en un tragico accidente.
La tragedia era moneda corriente en el clan de los Swan, eramos una familia de clase trabajadora, no nos sobraba para tirar manteca al techo, pero tampoco pasabamos necesidades. Necesidades monetarias, no pasabamos. Nesecidades afectivas si, y mucho.
No se si teniamos una maldicion, estabamos embrujados o el destino cruel nos tenia marcado como punto fijo. Pero poco a poco mi arbol genealogico fue perdiendo integrantes, todos y cada uno de manera tragica.
Mi madre no tenia familia, por lo que los Swan eran todo lo que tenia, y quedabamos pocas.
Solo 4. Dos primas y una tia segunda, era todo lo que quedaba del clan Swan. Sabiamos que con nosotras moriria el apellido, no habia ningun varon para continuar con la prole.
Los primeros en desaparecer de este mundo fueron mis abuelos y sus hijos menores. Despues los tres hermanos de mi abuelo, solo quedo nuestra tia abuela Mery.
Mi papa Charlie junto a sus hermanas gemelas fueron los ultimos en abandonarnos, con diferencia de dos años entre cada funeral.
Tragico, tragico.
Triste, muy triste.
Lagrimas, lagrimas y mas lagrimas.
.
Aca me encontraba yo, con un vestido negro y una maleta. Era todo lo que tenia. Lo unico que me quedaba. Mi casa y todo lo que habia dentro fue vendido, y todo el dinero fue a para a una cuenta hasta que cumpliera mis 21 años. Faltaban 5 años para eso, durante ese tiempo estaria obligaba a vivir bajo el "cuidado" de tia Mery. Sabia por Alice y Rosalie que lo que menos haria seria cuidarnos. Mis primas tenian mas experiencia que yo en convivir con ella. De antemano me dijeron que era bastante malvada, que me haria trabajar por el techo y la comida de cada dia. Los padres de Rosalie murieron hace cuatro años, los de Alice hace dos y ahora fue mi turno. Lo unico confortable de la situacion era que estaria junto a ellas, las tres siempre fuimos muy unidas, desde pequeñas. Teniamos la misma edad y estabamos unidas por la desgracia desde hace tiempo.
Teniamos un juramento desde los 12 años, cuando Rosalie lo perdio todo. Hicimos un pacto de sangre, nos cortamos ambas palmas de las manos cada una, las cruzamos y nos aferramos fuertemente hasta que nuestra sangre se mezlo. Juramos protegernos la una a las otras, siempre, juntas. Las tres contra el mundo.
Nunca esa frase fue tan certera como hasta ahora. Realmente estabamos las tres juntas, solas contra el mundo.
La carreta en la que viajaba se sacudia de un lado a otro en el camino de tierra que me llevaba a la estancia de tia Mery. El cielo estaba triste como yo. No era una linda imagen. Un enorme campo se extendia para todos lados y las nubes grises le daban un aspecto mas oscuro de lo normal. Suspire, era un campo bastante grande, lo que significaria mucho trabajo.
Perdida en mis pensamientos no me di cuenta cuando el movil se detuvo. Estaban en la escalerilla de la entrada, esperandome. Una sonrisa entre feliz y triste fue lo que note en sus caras. Baje corriendo y me aferre a ambas en un confortable abrazo. Estaba junto a ellas, al fin. Despues de tanto dolor y sus presencias me reanimaban por si solas.
-Apurate en bajar tu maleta niña- esas fueron las amables palabras de bienvenida de tia Mery.
- Ya va - le dijo Rosalie en un tono de desafio evidente. Ella era la mas combativa de las tres, sin dudas su caracter fiero se forjo asi por las malas vueltas que tuvo su destino.
Sin esperar mas se acerco al cochero y pidio mi maleta, la tomo y nos dirigimos adentro de la enorme casona.
-Vamos arriba a mostrarte donde sera tu habitacion desde ahora - dijo tia Mery mientras nos urgia a subir rapidamente la escaleras.
No hacia falta que me guiara en realidad, sabia que compartiria habitacion con Rosalie y Alice. Sabia que su habitacion, ahora nuestra, era el altillo de la casa. Ya lo habia visitado en otras ocaciones. Por mas que la casa tenia 6 habitaciones, sin contar la cocina, el recibidor, el comedor y el enorme living, aparte de los 4 baños; tia Mery se negaba a que ocupemos las habitaciones y nos mando al altillo, me conto Alice en una de mis visitas junto a mis padres.
- Bien, es aqui - dijo abriendo la puerta .-Esa sera tu cama y este tu armario. Puedes acomodarte y las llamare para la hora de cenar - sin mas giro sobre sus talones y salio de la amplia habitacion.
-Puedes acomodarte y las llamare a la hora de cenar -dijo Rose imitando burlonamente la vos de la tia.
-jaja, basta que te puede oir- dijo Alice mientras se tapaba la boca con la mano para amortuguar la risa.
-Que me escuche, que me importa -sentencio Rose airosa.
