Rin estaba demorando mucho así que Sesshomaru se decidió en ir a buscarla, lo extraño era que el aroma de la niña estaba mezclado con la de la mujer de su medio hermano y un olor familiar se hizo presente.
¡Señor Sesshomaru! ¡Señor Sesshomaru!
El platinado apresuro el paso y encontró a la niña, la miko y un Youkai que ya había visto años atrás.
-Sesshomaru, que gusto volver a verte-
-¿Qué estás haciendo aquí?-
-Llevando a cabo mi venganza-Silencio-Veo que sigues igual de comunicativo -
-Habla-Exigió Sesshomaru perdiendo su poca paciencia.
-Veras…hace 400 años, cuando me mataste, jure vengarme de alguna manera u otra-
-Flash Back-
-Padre-El nombrado dejo de caminar-A donde te diriges-Pregunto Sesshomaru mucho más joven-
-He descubierto una confabulación, de parte de algunos sirvientes del castillo, para destruirnos y quedarse con las tierras del Oeste-endurece su semblante-Iré a acabar con sus inútiles vidas antes que pase a mayores-Dicho esto se transforma en su forma original de demonio, un gran perro blanco de ojos rojos con una luna azul morada en su frente-
Sesshomaru solo se quedo ahí hasta que su padre desapareció de su vista y se dispuso a caminar por las afueras del castillo cuando escucho unos murmullos.
-Esto no está bien- Reclamó un Youkai en forma de lagartija.
-Esto se está complicando, InuTaisho nos va a destruir a todos-Alego temeroso un joven Kitsune
-Así es, Saino, esto fue un error, no sé cómo deje que me convencieras.
-Tranquilízate, Shita, mientras sigamos las órdenes de Hakai todo estará bien, estas tierras serán nuestras.
-Así que eran ustedes-Interrumpió Sesshomaru sorprendiendo a todos-
-Se…Señor Sesshomaru ¿Qué lo trae por aquí?-El nombrado solo les miro fríamente haciendo que a los demonios les pasara una corriente por la espalda-
Sesshomaru liquidó a los traidores partiéndolos por la mitad de un solo ataque de sus garras.
-Chicos lamento tardar-Al ver los cadáveres de sus compañeros sintió gran miedo-Pero si es el lord Sesshomaru ¿Qué es lo que desea?-
Sesshomaru no dijo nada, la escena se explicaba sola y el youkai entendió que era el fin.
El príncipe del oeste uso su látigo de veneno cortando su cuerpo de dos corriendo la misma suerte que sus compañeros, luego miro los cadáveres de sus víctimas junto al gran charco carmesí y siguió su camino-
-Me vengare, lo juro-Sentencio con su último aliento de vida, el cabecilla de los traidores, Hakai-
-Fin Flash Black-
-Veo que me recordaste, lord Sesshomaru-hablo en forma de burla-supongo que pensabas que había muerto, pues, así fue. Ya estaba pagando mi sentencia en el inframundo cuando fui sacado de ese agujero de tormento y se me fue encargada una misión a cambio de mi libertad condicional-
En eso un fragmento de Shikon brillo en el pecho de Hakai, y Kagome lo noto instantáneamente .Lo comprendió todo. El causante de esta desgracia, nuevamente, era Naraku.
Algo estaba mal e InuYasha lo sabía.
Primero, las serpientes de Kikyo parecían pintadas, no le habían dado ni un alma a su dueña.
Segundo, el beso que recibió de Kikyo no fue como el último.
Tercero y recientemente visto, el aroma de su amada estaba cambiando por la desagradable peste que salía del cuerpo de Naraku y sus extensiones.
-¿Que, que está pasando?-Pregunto confundido el mitad bestia mientras la barrera se desvanecía y con ella la silueta de la sacerdotisa muerta siendo reemplazada por una figurita de papel-¿Eh? ¿Que…?-
-Caíste InuYasha-comento divertido sobre una gran ave de papel Byakuya a quien le faltaba el ojo derecho-Justo a tiempo , mejor deja de andar besando papeles en forma de esa sacerdotisa que tienes algo más importante que atender-Amenazó mientras se alejaba volando en su ave de origami-
InuYasha estaba furioso por haber caído en aquella trampa, quería destruir a la extensión y que no quedara rastro pero su última frase no lo dejaba en paz -tienes algo más importante que atender- Kagome…Seguro los vio y se metió en un lio, debía buscarla y arreglar las cosas , aunque termine saboreando el piso. Pero… ¿Por qué Naraku se molestó tanto en distraerlo?
Kagome y Rin seguían bajo el mando de aquel revivido Youkai.
El nuevo sirviente de Naraku suspiro, enserio Sesshomaru no pensaba hablarle.
-Veras…-Agrego un poco ofendido por ser completamente ignorado- Mi misión es…
-¿Qué está pasando, porque demoras tanto?-Hablo Byakuya recién llegado (aun sin su ojo)-
-Nada…Bueno me voy, hasta luego Sesshomaru-sama-Se despidió prácticamente escupiendo el nombre pronunciado.
-Que te hace pensar que escaparas- cuestiono por fin saliendo de su silencio el ojidorado.
-Oh, por fin me hablas-Respondió con genuino desprecio-Y a tu pregunta, así…-Chasqueó los dedos y se sintió una tremenda aura demoniaca acercándose rápidamente. Los demonios se dejaron ver, eras cientos…no, miles de demonios de todas clases, colores y aspectos posibles.
Sesshomaru saco a Tokijin dispuesto a realizar el Soryuha cuando…
-¡VIENTO CORTANTEEEE!-
Inuyasha…-Pensó Kagome esperanzada, él la salvaría y todo volvería a la normalidad.
-Ah, pero si es el hermano de Sesshomaru-Burló Hakai esquivando con facilidad el ataque proferido.
A ninguno de los hermanos le hizo gracia ese comentario, ahora dos pares de idénticos ojos le asesinaban con la mirada.
-¡¿Quién demonios eres?!
-Basta de presentaciones… Me llevare a estas humanas y punto-Sentenció, ya, con la paciencia agotada.
Una esfera de energía envolvió a Hakai elevándolo por los aires mientras Kagome y Rin eran aprisionadas por una barrera violácea, iguales a la de su captor.
-¡Suelta a Kagome!- Ordenó el hanyou mientras tenseiga tomaba un color rojizo.
Sesshomaru, cansado del demonio, arremetió contra el campo de energía en el que se refugiaba Hakai, hubo un choque de energías. Pero fue rechazado por este, obligándolo a retroceder.
-Suficiente, nos volveremos a ver-Y desapareció dando vista a los miles de demonios que asechaban contra ellos.
Continuara...
