Sueño
Un blanco inmenso, un blanco que cubría todo el lugar y que le daba un toque especial e incluso místico. Que era ese lugar?, su mirada se paseó por el extenso lugar, nieve y rocas solo eso era lo que pida diferenciar. Camino por breves minutos, buscando algo que le dijera que estaba haciendo en ese lugar.
Un puente? – su mirada miraron al extremo final de ese puente, y más allá casi de manera oculta algo que se asemejaba a una torre se alzaba – que son? – de manera inexplicable se encontraba ya en lo que parecía ser el interior de la torre, en ese lugar había un montón de tótems de animales…una en especial brillaba, llamado su atención – un carnero…- susurro –
Maestro! – una vez más la escena había cambiado. Ahora se encontraba caminado con un pequeño niño peli rojo a su lado, que le llamaba maestro. Lo vio alejarse con una sonrisa antes de comenzar a subir, lo que parecían ser una exagerada cantidad de escaleras –
Kiki! – Ese debía ser el nombre del niño, porque lo vio detenerse y luego sonreír – no corras – se escuchó así mismo decir –
Camus, Camus…! – ese era Milo?, el mismo Milo que conocía?, que llevaba puesto y, porque caminaba con esa prisa y repitiendo el nombre de Camus -
No…- sus ojos se abrieron de par en par al ver a su amigo peli aguamarina, tirado en el suelo de aquel templo, mientras una gran cantidad de escarcha lo cubría -
Camus, Camus…- las lágrimas del peli azul, fueron acompañadas por las suyas –
Hyoga…- sus empañados ojos siguieron la silueta de una mujer, de cabellos lilas como lo suyos, que corría al ver el estado de un chico rubio. Supuso que Hyoga debía ser su nombre –
Afrodita de Piscis, Camus de Acuario, Shura de Capricornio, Aioros de Sagitario, Mascara de Muerte de Cáncer y Saga de Géminis – un extenso campo verde con lapidas en su mayoría. Él junto a otras personas de las cuales solo conocía a Milo y Aioria, rendían tributó a los que respondían a ese nombre, solo conocía la cara de tres de ellos pero…sentía que lloraba por todos ellos -
Este es el lugar que más me gusta, de las doce casas…- un extenso jardín de flores, en lo que sobresalían dos hermosos arboles florecientes –
Sí, es lindo – miro con curiosidad a quien le dijera ello – pero no están hermoso, como tú – la sonrisa de aquel hombre acompañado con ese comentario le robaron un sonrojo –
…- no respondió simplemente se dejó abrazar por quien le dijera esas palabras –
Me gusta cuando te sonrojas…- le susurro en el oído - …- su sonrojo creció pero no tuvo tiempo de replicar o de decir algo, pues sus labios fueron apresados por ese hombre – te amo…-le escucho decir, cuando lo libero –
Yo también te amo – respondió mientras miraba esos hermosos ojos azules –
Lo sentiste? – No había nadie junto a él, pero escuchaba la misma voz de aquel hombre de ojos azules. No entendía que pasaba. Solo había habido un cambio de escena, una vez más –
Te iras, cierto? – sus ojos se llenaron de lágrimas y se aferró más a aquella puerta –
Es mi deber, ya lo sabías – escucho que le respondía –
Pero…- sus ojos liberaron aquellas cristalinas gotas – nuestro deber es antes que todo…- concluyo. Esas palabras le causaron un gran dolor –
Si, en esta vida es así…- la voz se escuchaba seria – pero te prometo que cuando volvamos a renacer, no daré mi vida más que por ti…- agrego y esta vez la voz sonó tan dulce, que no pudo evitar sonreír muy a pesar de que las lágrimas no dejaban de caer –
Eres un tonto, lo sabias? – expreso con un sonrojo y la voz entrecortada –
Así me despedirás? – pregunto con falsa ofensa –
No – negó antes de limpiarse las lágrimas – te amo – declaro con una sonrisa y las mejillas carmín –
Yo también te amo, Mu de Aries – sin más que eso la voz desapareció –
Shaka…- no sabía porque pero sintió un dolor inmenso – Shaka…-se removió inquieto, mientras lagrimas recorrían su rostro. Era solo un sueño? –
Mu, Mu – Camus removió más fuerte a su amigo peli lila al verlo derramar lágrimas, había ido a su cuarto con toda la intensión de hacer cualquier cosa con tal de no seguir dando vueltas en su cama y pensar en Milo, pero cuando llegó escucho a su compañero balbucear y creyó conveniente no despertarlo, no hasta que lo vi llorar – Mu, despierta…-
…no…Camus? Camus!– sus ojos se enfocaron mejor en el de ojos azules y luego lo abrazo tan fuerte como pudo – estas vivo…estas vivo…-susurro con alegría y alivio –
Mu? – lo miro con preocupación, y es que a que vino eso de estas vivo? – que paso? –
Es que…todo fue muy rápido, yo solo te vi allí…Milo, Milo lloraba y tú…un chico rubio también estaba tirado…Aioria lloraba y Shura, Afrodita…un jardín – Mu trataba de ordenar sus ideas, pero no encontraba nada coherente en todo lo vivido –
Solo fue un sueño. No pasó nada…tranquilo – Camus, trato de suavizar su voz para ayudar a su amigo –
Pero era tan real…- Mu replico y su mirada se concentró en el peli aguamarina –
Peor no lo es – de manera rotunda pero suave expreso – solo un sueño, verdad? –
Si – asintió levemente –
Ahora vamos a ver una peli, si? – esa era la mejor manera para olvidar lo ocurrido, para ambas partes.
Mañana Dita los reprendería por llegar con ojeras, pero la situación lo ameritaba.
***M***
Era la boda de Marín y Aioria, por lo que les habían pedido una gran cantidad de arreglos florales. La peli roja era amante de estas, aunque al castaño le importaba un rábano la cantidad, pero por complacer a su futura esposa estaba dispuesto a dejar sin flores a todas las florerías, y eso lo dejaran a él en la banca rota.
Cambia la cara, que cualquiera diría que vas a la horca – le palmeo Aioros tratando de tranquilizar a hermano –
Has esperado por ella mucho tiempo, Animo! – Shura imito al mayor y trato de ayudar al castaño menor –
Lo dicen como si fueran más de tres años los que conozco a Marín – expreso con los ojos entrecerrados –
Tal vez así sea…- Aioros desvió la mirada – porque no todos recordamos? – pregunto en un susurro al español que se encogió de hombros, dando a conocer que él tampoco lo sabía –
No vemos luego – Shura sonrió al ver llegar a Camus y Mu, con una cara de que no había dormido en todo la noche- …- eso se iba a poner bueno. Dita estaba yendo en busca de esa par –
***M***
Llegan tarde! – el peli celeste estaba hecho una fiera, y como no si el mismo día del evento, sus ayudantes llegan tarde y encima con una cara de no haber dormido nada. Condenado francés y tibetano – se pasaron! Me tiene hecho un manojo de nervios… -
Ni que fueras la novia – respondió Camus con fastidio –
Cómo? – el mayor no podía creer la insolencia del francés –
Disculpa, Dite, ya vamos a ayudar…- Mu jalo al peli aguamarina con toda la intensión de llevárselo antes de que algo malo pase – están difícil decir lo siento – giro su rostro para reprender al francés, sin detenerse por lo que choco – ay! – se quejó por el golpe –
Shaka! Estas bien? – el peli aguamarina miro con preocupación a su amigo y al rubio –
Sí, pero apuntaste la placa? – respondió a lo que el francés solo sonrió y negó –
…Shaka? – el peli lila ignoro el que le hayan comparada con un carro, para concentrarse en el nombre del rubio. Ese era el nombre de aquel hombre?! –
***M***
Ikki: y lo tenias que dejar allí...-
PV: es que tengo sueño... -
Ikki: cansada vives, como si hicieras algo en tu parasitaria vida -
PV: -.-zzzzz -
Ikki: te estoy hablando ¬.¬* -
PV: -.-zzzz -
Ikki: ...-
PV:-.o -
Ikki: ya te vi! -
PV: -.-zzzz -
Ikki: sigue haciendote la dormida...¬.¬* -
PV: no leemos - murmura en sueños -
Ikki: u.u*
